El amor romántico con altas dosis de sufrimiento está cada vez más de moda entre los adolescentes. En esta época de desarrollo y extrema vulnerabilidad, el papel de las redes sociales y las nuevas tecnologías está modelando una forma de entender y de ser en el mundo entre los más jóvenes que en gran medida se escapa de la esfera escolar y familiar.

   Según explica a Infosalus Nora Rodríguez, pedagoga y autora de ‘El nuevo ideal del amor en adolescentes digitales’ (Desclée De Brouwer, 2015), los más jóvenes deben aprender a socializarse en dos mundos muy distintos, el real y el virtual, pero en el segundo, al haber menos contacto físico y más emocionalidad, acaban siendo muy permeables a los estereotipos, lo que les lleva a los extremos.

   La autora cuenta que en la actual sociedad digital existen nuevas formas de entender el amor, que se han integrado a la mercadotecnia, como un producto.Son creencias que comparten muy rápido a través de las redes sociales, se asocian a conseguir experiencias intensas y que les proporcionan un gran placer.

   “Es la búsqueda del impacto rápido, un gran baño de dopamina para el cerebro, se valen de actitudes muy estereotipadas en relaciones breves, explosivas y pasionales”, explica Nora Rodríguez, directora del programa ‘Happy Schools, Neurociencias y educación para la Paz’.

   La pedagoga defiende que hacia los 9 años es posible ya educar en la afectividad a través de estrategias y el desarrollo de fortalezas para que los más pequeños puedan conseguir estar motivados y sentirse bien de forma mantenida y no brusca e intermitente, lo que a largo plazo ocasiona frustración. De lo contrario, en la pubertad y en la adolescencia, la idealización romántica, la exposición a la intimidad ante los extraños a través de las redes sociales y el contagio emocional seguirán siendo lo más buscado en las redes sociales.

   “Con la dopamina que se libera en estas situaciones sociales se consigue un placer rápido para el cerebro, una estimulación intensa que lleva a la dependencia POR estas relaciones breves y placenteras”, apunta la autora. Cuando ya los niños alcanzan los 12 años pueden entender que el amor es unir pasión con intimidad más reflexión.

   “El amor es un estado de fascinación, tenemos que hacer que recuerden cuándo se sintieron fascinados, explicarles que eso es el enamoramiento, una fascinación que empieza y termina”, añade.

EDUCAR EN FORTALEZAS Y ESTRATEGIAS

   Para Rodríguez educar en la afectividad es absolutamente necesario ya que nos hemos olvidado de hacerlo y en la actualidad cuenta más el currículo académico que los afectos.

   “Educar en las emociones y cómo progresan se ha dejado de lado, hay que explicarles qué pasa desde que la emoción les inquieta, cómo se transforma en sensaciones corporales como el calor y cómo la conducta es una reacción ante la emoción por lo que hay que enseñarles a reflexionar”, adelanta.

   Además, la autora afirma que educar en la afectividad supone un medio de prevención de la violencia de género. Cuanto más estereotipos y más relaciones rápidas se establecen más conexiones entre la posesión, los celos y la violencia se desarrollan y el amor idealizado se convierte en una droga que hace sentir a los adolescentes que no se pueden privar de ello.

   “Desde que los niños tienen 5 años se puede enseñar a gestionar las emociones y no esperar al traspiés de la afectividad que llega mal y tarde y se confunde con la educación a la sexualidad”, comenta Rodríguez, para quien es básico ayudar a los más pequeños a tener conexiones positivas con los demás.

   Hay que educar desde muy temprana edad en la sexualidad y la afectividad. Entre los 12 y los 17 años se produce un gran cambio físico y antes se deben empezar a trabajar las fortalezas emocionales entre los más pequeños.

   Las estrategias que se pueden utilizar para educar en la afectividad son, según la autora, la construcción de una idea personal del amor basada más en la fascinación que en los estereotipos hombre/mujer; que aprendan a conocer los sentimientos y emociones que emanan de sus actividades cotidianas para saber leer en su interioridad y estar más atentos a sus percepciones; enseñarles a proyectarse en el futuro para que imaginen cómo se ven en él, lo que incluye la relación de pareja.

http://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-san-valentin-adolescentes-digitales-evitar-amor-virtual-20160212070235.html?platform=hootsuite

“Damos la apariencia de que usamos más el móvil, y puede ser, pero también hay adultos que lo utilizan mucho”, declara Eva, una joven de 15 años que asegura saber gestionar bien el tiempo que dedica a las redes sociales cada día. Cree que el hecho de que las plataformas como TikTok e Instagram estén desarrollando herramientas para evitar el uso excesivo de sus aplicaciones y que estén orientadas precisamente a los adolescentes se debe a la imagen que se tiene de su grupo social. Como ella, Javier González (18 años) y María (16) defienden su decisión de no activar los recordatorios de descanso y los límites temporales que estas empresas han incorporado en los últimos meses: “Yo lo controlo bien”, asegura María.

Límites temporales y cuentas privadas: guía para que los menores naveguen más seguros en las redes

Los límites temporales no resultan demasiado novedosos. Antes de que estas redes decidieran incorporarlos, los propios teléfonos inteligentes y algunas aplicaciones de control parental ya los ofrecían. De hecho, esos son más restrictivos que los de Instagram y TikTok, pues, pasado el tiempo de uso preestablecido, el usuario no puede volver a acceder a esas aplicaciones hasta el día siguiente (aunque siempre hay una forma de desactivarlos). Los que han desarrollado las redes sociales son de carácter disuasorio: advierten al usuario que ya se ha pasado el tiempo marcado como límite (15 minutos, 20 o una hora, por ejemplo), pero, si cierra el aviso, puede seguir navegando todo lo que quiera.

En cuanto a los recordatorios de descanso, puede que sea una de las herramientas más llamativas del último año. La decisión de incorporarlos ha estado motivada por el ruido creciente sobre el tiempo que dedican los jóvenes a las redes y, probablemente, sobre todo por los polémicos informes en los que Meta reconocía que su plataforma Instagram era perjudicial para las adolescentes. El revuelo social ha obligado a las grandes tecnológicas a asumir ciertas responsabilidades.

La primera plataforma en incorporar esos avisos fue, de hecho, Instagram, que el pasado marzo comenzó a ofrecer a sus usuarios la posibilidad de programar recordatorios de descanso que saltan cada 10, 20 o 30 minutos. Los mensajes emergentes le recomiendan en ese momento que haga respiraciones, escriba lo que está pensando, escuche música o haga alguna tarea pendiente; consejos que parecen dirigidos a aquellos con problemas adictivos con la aplicación. Sin embargo, según Enrique Echeburúa, catedrático emérito de Psicología Clínica en la Universidad del País Vasco, “puede que eso sea útil para la mayor parte de las personas, pero para quienes hacen un uso abusivo y no tienen capacidad de autocontrol probablemente son estrategias muy débiles y necesitan otras medidas, como apoyo psicológico, ayuda de los padres… medidas directivas más que meros recordatorios”.

Javier González coincide: “Yosé que me puedo controlar, pero a lo mejor sí ayuda a quienes no pueden o les cuesta. Puede que haya gente que pase de esos avisos y siga en la aplicación, pero quizá a algunos les ayuda a darse cuenta y a controlar el uso”. Echeburúa señala que “son muchos los adolescentes que utilizan redes sociales y no presentan realmente un problema de abuso ni de adicción”. Según un informe de 2022 del Ministerio de Sanidad, en torno al 20% de los adolescentes presenta un riesgo de adicción a las pantallas, sobre todo entre los 14 y los 16 años. Sin embargo, ese riesgo no significa que hayan sido (o vayan a ser) diagnosticados como adictos. “No hay que abusar de los términos que se utilizan. No necesariamente son adictos, ese es el punto extremo”, insiste el psicólogo.

Informe Impacto de las pantallas en la vida de la adolescencia y sus familias en situación de vulnerabilidad social: realidad y virtualidad. Ministerio de Sanidad.
Informe Impacto de las pantallas en la vida de la adolescencia y sus familias en situación de vulnerabilidad social: realidad y virtualidad. Ministerio de Sanidad.

“Los recordatorios pueden avisarte cuando no haces otra cosa más que estar en esa red y te pueden concienciar sin que tengan que estar tus padres pendientes. Puedes concienciarte tú para usarlas con moderación”, reflexiona Javier, que considera: “Aunque las empresas conocen métodos bastante buenos para persuadir a la gente, creo que es uno mismo el que debe controlarse. Cuando eres muy joven, los padres están bastante pendientes, pero para que sea más sano tiene que ser uno mismo el que se dé cuenta y les haga frente (a las estrategias de las plataformas)”.

Javier González de Paz mira TikTok en una terraza de Madrid el pasado junio.
Javier González de Paz mira TikTok en una terraza de Madrid el pasado junio.AITOR SOL

Para Eva, Tiktok es “muchísimo más adictiva” que otras redes. “Utilizo Instagram para hablar y para ver las historias, pero TikTok te entretiene más y te pone lo que a ti te interesa”, reconoce. Esta plataforma siguió la senda de Instagram y empezó a ofrecer herramientas de límites temporales y descansos el pasado mes de junio. “Tener una relación positiva con los dispositivos digitales y las aplicaciones no consiste solo en medir el tiempo de pantalla, sino también en sentir que tenemos el control de cómo usamos la tecnología y asegurarnos de que el tiempo que pasamos en línea contribuye positivamente a nuestra sensación de bienestar”, afirmó Jordan Furlong, jefe de producto (Bienestar Digital) en TikTok, en el blog de la compañía, y añadió: “Apoyar el bienestar de los jóvenes es un reto para toda la industria, y esperamos que otros también se beneficien de la publicación de estos resultados. Estamos orgullosos de los cambios que anunciamos”.

Además de los recordatorios y los límites, Eva cuenta que, de cuando en cuando, mientras navega por la aplicación, le aparece algún vídeo aleatorio de la plataforma animándola a tomarse un descanso y a activar esas herramientas. Se trata de una de las estrategias de la compañía para “apoyar el bienestar digital de la comunidad”. Además de las funcionalidades ya explicadas, TikTok cuenta con un panel para revisar el tiempo invertido en su app, donde los usuarios pueden ver incluso el número de veces que abrieron la aplicación, un desglose del uso diurno y nocturno y las llamadas “sugerencias semanales sobre bienestar digital”. “Cuando un usuario de entre 13 y 17 años utilice la aplicación durante más de 100 minutos en un solo día, TikTok le enviará un aviso recordando la herramienta de límite de tiempo de pantalla la próxima vez que abra la aplicación”, explica la empresa.

Así pueden programar los usuarios sus recordatorios de descanso.
Así pueden programar los usuarios sus recordatorios de descanso.

Por su parte, Instagram planea incorporar los “codazos”, que animan a los adolescentes a mirar otro tipo de contenido cuando han consultado de manera continuada algo concreto. La intención de esta funcionalidad, que se está probando en Reino Unido e Irlanda, es animarlos a descubrir cosas nuevas, excluyendo lo que pueda estar relacionado con las comparaciones de la apariencia física.

A pesar de que, de forma habitual, los tres jóvenes consultados no hacen uso de estas herramientas, María sí utiliza una opción de bienestar digital de su teléfono en épocas de exámenes. Eva simplemente se autoimpone el hábito de no mirar el móvil durante cierto tiempo mientras estudia y se permite cogerlo durante cinco minutos en el descanso, algo similar a lo que hace Javier.

Aunque ellos se consideran responsables y maduros a la hora de hacer uso de las redes sociales, saben que las costumbres de otros chavales difieren bastante: “En clase de Matemáticas hicimos una encuesta y salían 10 horas o así de media al día con el móvil”, comenta María. “Un amigo mío revisó un día cuánto tiempo llevaba con el móvil y lo había usado 22 horas de las 24”, añade Javier. Para él, este asunto depende “del tipo de persona que seas”. “Querría ver cómo evoluciona esto en el futuro, cómo va a afectar a los niños que tienen redes desde los nueve o 10 años”, apunta.

Los tres reconocen que, en ocasiones, al revisar el tiempo diario o semanal que han dedicado a las redes o al móvil en general, se sorprenden, pero tampoco les supondría un problema pasar un día sin poder revisar esas aplicaciones. “En vacaciones a lo mejor paso más tiempo del habitual, como viendo series, pero, cuando llevo mucho rato, paro. La mayoría sabe gestionar el tiempo, aunque hay otros que no saben cómo parar o no se dan cuenta del tiempo hasta que han pasado cinco horas”, comenta Eva.

Enrique Echeburúa explica que la capacidad de autocontrol es mayor en “las personas que están más equilibradas psicológicamente, más estables, que tienen una red de amigos en su vida social, que tienen aficiones de otra índole (como el deporte). En esos casos, probablemente integran las redes sociales dentro de un abanico de ocio y relaciones equilibrado”. Según añade, una persona de 15 años tiene una mayor capacidad de autocontrol que otra de 11 años, pero, si además tiene amigos, aficiones, etc., integrará ese uso y el riesgo será menor.

Tanto Instagram como TikTok tienen información sobre cada funcionalidad a disposición de los jóvenes y de sus padres en sus centros de ayuda online.

Fuente: El País

Era 2017. La familia Donaire Arcas-Sariot se encontraba en un periodo de dificultad porque el padre, Miguel Ángel, tenía problemas de salud. Tanto él como la madre, María José, le pidieron a sus hijos que se portaran especialmente bien por la situación familiar. “Pero un día mi hijo Miguel volvió del colegio y se había arrancado el pellejo. Le preguntamos qué había pasado y nos contó que se aburría en clase y que no había dicho nada para no molestar”, explica a EL ESPAÑOL la madre del menor.

Este niño, que entonces tenía nueve años, se trataba de Miguel Ángel Donaire (Granada2008) y no estaba motivado dentro del aula. Le identificaron superdotación a raíz de estudiar su caso. Sus daños en la piel habían provocado la preocupación de sus padres y profesores, que decidieron evaluarlo. Hoy, casi ocho años después, Miguel tiene 15 años y ha sido admitido el pasado 9 de enero en la Universidad de Oxford para estudiar el Doble Grado de Matemáticas e Ingeniería Informática. Una hazaña al alcance de muy pocas personas. Y, menos aún, siendo menores de edad.

Pero el joven superdotado granadino lo ha conseguido tras obtener un resultado extraordinario. Ha tenido 96 respuestas correctas –de 100 preguntas– en las pruebas de acceso a las que le ha sometido la prestigiosa universidad británica. “Primero tuve que ir a Madrid en octubre a hacer la prueba de Oxford. Al superarla, varios profesores me hicieron hasta cuatro entrevistas en las que me ponían todo tipo de ejercicios, problemas y retos mentales que debía superar”, explica Miguel en conversación con este diario.

La historia de Miguel Donaire, el superdotado de 15 años admitido en Oxford

Miguel lo consiguió. Los profesores universitarios de Oxford le pusieron entre la espada y la pared durante esas cuatro sesiones, pero la prodigiosa mente de Miguel logró contestar 96 preguntas de manera correcta, de 100. Poco más de un mes después, llegó el resultado: Miguel Donaire, de 15 años, había sido admitido en la universidad.

Jacob Elordi admite que sus personajes ‘se mezclaron’ en su cabeza

“Aun así, hay una salvedad. Me han dicho que tengo que acabar Bachillerato con una media de 9, mínimo, aunque yo creo que es fácil sacar un 9 en Bachillerato”, opina, esperanzado, el brillante alumno del Colegio La Presentación de Granada. “Creemos que lo conseguirá, porque la universidad pide media de sobresaliente desde segundo de la E.S.O. y de momento Miguel lo ha conseguido”, añade con orgullo su madre.

Patio de la Biblioteca Bodleian de la Universidad de Oxford en una imagen de archivo.

Patio de la Biblioteca Bodleian de la Universidad de Oxford en una imagen de archivo. Andy Rain Efe

[La hazaña de Bruno, el genio de Murcia que logra 42.000 € para ir a Oxford gracias a una fundación]

De 2º de E.S.O. a 1º de Bachillerato

Lo cierto es que Miguel Donaire no sólo ha brillado ahora ganándose el mérito de acceder a la Universidad de Oxford, sino que lleva años sorprendiendo a los que le rodean. Pese haber sido identificado como superdotado “con un alto coeficiente intelectual”, María José Arcas-Sariot (Granada1974), su madre, explica que ella y su marido prefirieron que continuase en su curso “para que tuviera una infancia tranquila y feliz”.

“Pero hace dos años falleció mi padre, cosa que le marcó mucho a Miguel. Me dijo que quería saltar de curso porque le daba miedo morir sin hacer nada y perdiendo su tiempo”, recuerda la madre. Fue cuando ella y su marido, Miguel Ángel Donaire (Madrid1976), escucharon la petición de su hijo y hablaron con el colegio y la Junta de Andalucía. Tras el debido proceso se acordó que Miguel pasara de segundo de la E.S.O. a primero de Bachillerato. El tiempo máximo de flexibilización de cursos está fijado en dos años.

Un grupo de alumnos de instituto realizando un examen.

Un grupo de alumnos de instituto realizando un examen. EP

Durante esta etapa de secundaria, José ManuelEloy y Elías, tres profesores de Matemáticas y Física del centro, han sido los responsables de que a Miguel le apasionaran las ciencias para querer dedicarse en cuerpo y alma a ellas. Su interés en las ciencias y en la informática provocaron que Miguel comenzara a participar con 13 años en el programa Estalmat de la Universidad de Granada.

Se trata de un programa de estímulo al talento matemático, que se imparte cada dos fines de semana en la Facultad de Ciencias. “Damos un montón de temas y me encanta porque nos enseñan a razonar, como si se tratara de ejercicios de las olimpiadas matemáticas”, dice el chico. Un certamen que, por cierto, ha logrado ganar a nivel andaluz y a nivel nacional.

[La hazaña de Miguel López en la universidad: saca 39 matrículas de honor en las 40 asignaturas de su grado]

Miedos y retos de Miguel

Aunque la hazaña de Miguel es casi una realidad –a falta de que acabe Bachillerato con una media de 9–, el joven se permite soñar con su futuro en Oxford. Se siente “afortunado e ilusionado” por la oportunidad. Dice que no la tiene todo el mundo, pero que “hay que luchar por ello”. “A veces pensamos que es imposible, y por eso no lo intentamos, pero yo lo he intentado y lo he conseguido”, opina.

Pregunta.– Tiene 15 años y cuando empiece la universidad tendrá 16. ¿Le da miedo este nuevo reto siendo menor?

Respuesta.– Me da un poco de miedo, pero creo que soy lo suficientemente independiente. Yo creo que no habrá problemas porque en Oxford existe una estructura de colegio mayores que facilitaría mucho la adaptación. Aun así, nunca se sabe. Hay que estar preparado para todo.

P.– ¿A qué le gustaría dedicarse después de acabar la universidad?

R.– La verdad, no sé a qué me querría dedicar cuando acabe la carrera de Matemáticas e Ingeniería Informática. Me gusta todo y quiero disfrutar del estudio, sobre todo. No me importaría dedicarme a la docencia, por ejemplo, pero ya sería en Granada. Eso sí, no tengo prisa para decidir y quiero ir paso a paso.

[La gesta de Daniel: trabaja para pagar la universidad y saca ocho matrículas de honor en 12 asignaturas]

Ese “paso a paso”, de momento, pasa porque el joven Miguel Donaire consiga acabar Bachillerato con un 9. Aun así, la Universidad de Oxford ya ha admitido a este brillante adolescente para iniciar su doble grado en septiembre.

Fuente: El Español

En algunos lugares ya han caído los primeros copos de nieve y el frío recorre las calles sin intención de abandonarnos pronto.

deportes-invierno

Una opción para combatir y disfrutar del invierno son todos los deportes que podemos compartir con nuestra familia. El ejercicio forma parte de nuestra cultura y de unos hábitos que hacen que nuestra vida sea más satisfactoria. Si combinamos deporte y una alimentación sana, ayudaremos a nuestro cuerpo a prepararse para superar enfermedades y esfuerzos.

Practicar ejercico en familia nos permite compartir momentos en los que se trabaja la superación personal o aprender a afrontar situaciones complicadas. Se trata de un momento en el que los niños tienen la posibilidad de reforzar lazos con sus padres y hermanos.

Múltiples beneficios

Los deportes de invierno destacan por su capacidad para realizarlos en familia, y aunque haya que aguantar a que el frío llegue, la espera vale la pena ya que aportan muchas aptitudes a nuestros hijos.

Un día de nieve puede ser de lo más gratificante para los niños. En primer lugar por la emoción de ver las montañas con su capa blanca y de tocar la nieve, ya que muchos no lo conocen ni lo han visto nunca.

Además de divertirse, observarán lo capaces que son de hacer algún deportecomo esquiar, y les gustará ver los logros que van consiguiendo cada día. Una jornada llena de diversión compartida y disfrutada con los nuestros.

Los deportes de invierno tienen cierto nivel de adrenalina y de superación, en los que cada logro que el niño se proponga y consiga supondrá un aumento de su autoestima.

Por otro lado podemos disfrutar de la naturaleza, al ser siempre al aire libre ayudará a que los niños conozcan el entorno invernal, animales, paisajes, etc.

Son múltiples los beneficios físicos pero también para la mente. Hacer ejercicio ayudará a nuestros hijos a mejorar sus habilidades de memoria, su capacidad de aprendizaje y concentración, a reducir el estrés y a mejorar el estado de ánimo.

Senderismo

Un paseo disfrutando del bonito paisaje y haciendo ejercicio a la vez no. Podéis preparar bocadillos y disfrutar del tiempo en familia que a veces con el estrés diario no tenemos posibilidad.

Además hay que reírse de imprevistos que puedan surgir, como un chaparrón inesperado. Nos servirá para buscar soluciones en grupo haciendo partícipes a los niños e intentando hacer de ese momento algo divertido y con solución.

Si se inician en este ejercicio debemos tomarlo con tranquilidad e intentarempezar con cortos recorridos, para que los niños no se cansen demasiado pronto.

Es importante hacer paradas frecuentemente, y aprovecharlas para hidratarnos, beber líquido o tomar frutos secos que aportarán energía. Aseguraos de llevar un calzado y ropa cómodos, ya que sino podrá arruinaros el paseo.

Nieve

A casi todos nos gusta ver la nieve y disfrutar de ella, deslizarnos por esas bajadas en las que los niños encuentran gran emoción. A pesar de las caídas, el esquí no tiene porque ser un deporte extremo si lo realizamos con seguridad y responsabilidad.

En todas las estaciones de nieve hay zonas destinadas a la familia y a los niños, incluso guarderías donde nuestros hijos podrán divertirse deslizándose sin miedo a hacerse daño.

Los trineos o las raquetas son otra opción para los que no son muy amantes del esquí. Alquilad uno y deslizaos con vuestros hijos, os pedirán repetir. Y no os olvidéis de hacer una lucha de bolas de nieve, veréis como corren y se ríen.

Balnearios

Tras un día agotador de ejercicio qué mejor que relajarse y hacerlo en familia. Los balnearios son también una opción para disfrutar con nuestros hijos.

Algunos de ellos tienen recorridos dedicados especialmente a niños, en los que éstos podrán ir a las saunas y las piscinas acondicionadas con distintas temperaturas. Siempre acompañados de un guía especialista que les explique las propiedades del agua o las características del entorno en el que se encuentra el manantial.

El balneario Sicilia en Jaraba, Zaragoza, dispone de un programa termal infantil a partir de cuatro años. Ofrecen técnicas adaptadas, en las que nuestros hijos podrán beneficiarse de las propiedades curativas del agua y la relajación.

Muchos de estos tratamientos están indicados para aquellos niños hiperactivos, con ansiedad o con problemas respiratorios.

Además podrán disfrutar de una variedad de actividades familiares en las que podremos gozar con nuestros hijos de la naturaleza que nos rodea.

Patinaje sobre hielo

Para los que este año se queden en la ciudad también existen propuestas muy atractivas, como lo es el patinaje sobre hielo.

En España lo más común es practicarlo en pistas a cubierto. Pero siempre será una buena excusa para ponernos los patines y compartir con nuestros hijos de una tarde divertida.

En Madrid tendréis la posibilidad de patinar en la Plaza de Callao. Su entrada es gratuita y exclusiva para niños entre 4 y 12 años.

Fotografía: Estación de esquí de Sierra Nevada

http://www.saposyprincesas.com/viajar-con-ninos/deportes-de-invierno/

Tras el deseo de lucir un dibujo en la piel de forma permanente hay una necesidad de diferenciarse y crear una identidad propia. Lo recomendable es hablarlo con el adolescente y aportarle toda la información posible sobre sus consecuencias.

Muchos padres se cierran en banda con un tajante no; otros, por no discutir, asienten sin inmutarse. Y para otros muchos cuando un hijo quiere hacerse un tatuaje implica entrar en un mundo desconocido y lleno de estigmas. Llevar un tatuaje va dejando de ser el tabú que era antes y va formando parte de la vida de muchos. Independientemente de gustarnos o no, lo verdaderamente importante es informarnos bien sobre qué conlleva tatuarse y, si damos el OK, cuáles son los pasos necesarios para que resulte lo más seguro posible. En cualquier caso, la edad establecida para realizar un tatuaje es a los 16 años con el consentimiento y la presencia de los padres.

Tatuarse no es nada nuevo

Es importante recordar que un tatú no es nada nuevo ni una ocurrencia loca de adolescente. De hecho, hay datos que indican que el tatuaje se usa como expresión artística desde hace más de 5.000 años, siendo habitual todavía en culturas de la Polinesia o de Medio Oriente. Esta práctica, ha tenido varios significados desde la mera ornamentación hasta la jerarquía, poder, respeto o amenaza. El tatuaje también ha simbolizado el paso de la adolescencia a la adultez o el sello de casamientos o duelos. Tras ser muy castigado por algunas religiones, el tatú volvió a disfrutar de un revival en los años 70, popularizándose y diversificando sus significados como hoy en día en Europa, por ejemplo, que tatuarse representa un sello personal que se desea exteriorizar.

Lo primero, la salud

Un tatuaje es un dibujo grabado en la piel con tintas que han sido introducidas a una profundidad de hasta 3 mm, hasta la dermis, a través de pinchazos reiterados con agujas. Como padres, es posible que lo primero que se nos pase por la cabeza es preguntar si afecta a la salud. La Dra. Raquel Novo, jefa del Servicio de Dermatología de los hospitales universitarios HM Montepríncipe y HM Puerta del Sur, dice que “la piel presenta dos respuestas; una a las punciones, es decir, al traumatismo que causan las agujas, y otra, al depósito de tinta en la dermis, que no deja de ser un material extraño en el organismo”. Y eso nos lleva a pensar en esos grandilocuentes titulares que asocian tatuaje con cáncer.

Ante estas informaciones, la Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV) llamaba el año pasado a la calma y a revisar la evidencia científica. Fue muy comentado el estudio publicado en Scientific Reportsque exponía que los tatuajes suponían riesgo para el sistema inmunológico. La AEDV señala que las tintas negras efectivamente liberan partículas de hidrocarburos aromáticos (potencialmente cancerígenos) hacia los ganglios linfáticos, pero “no existe evidencia científica de que la presencia de estos pigmentos en los ganglios ocasionen patología”, afirma el Dr. Donís Muñoz Borrás, de la Clínica Dermatológica Donís Muñoz y miembro de AEDV. Con respecto a las tintas rojas o de otros colores, “aún son una incógnita”, declara el doctor. “Las tintas negras se vienen empleando desde hace 4.000 años y prácticamente no han cambiado su composición. Los maoríes llevan el 80% de su cuerpo cubierto de tatuajes negros y no se ha visto que tengan mayor incidencia de cáncer”, concluye.

Actualmente, no existe una legislación específica en la Unión Europea sobre la tinta de los tatuajes de larga duración. Según la Comisión Europea, en su informe Seguridad en tatuaje y maquillaje permanente, hasta en un 5% de las personas tatuadas puede aparecer una infección bacteriana, alergias agudas o hipersensibilidad en la piel, incluso décadas después de la realización del tatuaje, debido especialmente a los colorantes de las tintas. Según el informe, eso sí, España figura entre los países de la Unión Europea (UE) con una legislación más estricta a la hora de regular los tatuajes, al establecer límites a ciertas impurezas en las tintas o tener una lista negativa para algunos colorantes. Sin embargo, la Comisión Europea destaca la necesidad de actualizar los requisitos químicos y el etiquetado de las tintas.

¿Por qué nuestro hijo quiere tatuarse?

Un tatuaje supone una decisión importante y para toda la vida. Como un adolescente puede arrepentirse fácilmente, es bueno saber que existe la posibilidad de eliminarlo con láser. Sin embargo, este procedimiento es doloroso, caro y, a veces, deja cicatrices, por lo que no todo es color de rosas. Se hace imprescindible someter el tema a una conversación en la que el adolescente exponga cuáles son sus motivaciones para tatuarse. Tal y como resalta Imma Abad, psicóloga infantojuvenil de ISEP Clínic Barcelona, “la adolescencia es un periodo en el que la imagen es crucial y, al mismo tiempo, los padres dejan de ser el referente para serlo el grupo de iguales. En todo caso, si mantenemos un clima de diálogo desde la infancia, será más fácil que se dejen acompañar en estas primeras decisiones y ofrecerles puntos de vista diferentes”. Sin querer generalizar, Jorge García, tatuador de Tinta al Alma, piensa que un tatuaje es algo muy personal y las razones de los chicos son variadas. Destaca principalmente dos: “por moda, siguiendo a celebrities o deportistas, y por expresar una historia de un momento de sus vidas”.

.

El arte de negociar con adolescentes

Si no nos convence la idea del tatuaje, Abad nos recuerda que “por definición, un adolescente es rebelde, necesita esta oposición para su desarrollo y para defender y luchar por lo que desea. Quiere ser tratado como adulto y que se tengan en cuenta sus opiniones. Algunas cosas serán negociables y otras no, dependerá de cada familia. Debemos encontrar un equilibrio, ya que una decisión pactada, hablada y negociada es más fácilmente aceptada que una impuesta”.

Todo lo que hay que saber si tu hijo decide tatuarseDe la mano de la Dra. Novo, del documento del Dr. Donís Muñoz, que utilizan los dermatólogos como las reglas de oro de los tatuajes responsables, y la experiencia de Jorge García, los pasos a seguir son:

Meditar serenamente la decisión de tatuarse. Informarse y no dejarse llevar por impulsos o modas. Una vez tomada la decisión, escoger con tranquilidad el diseño y tamaño.

Hacerlo siempre en un estudio de tatuajes homologado, con las licencias del Ministerio de Sanidad, evitando aficionados, aprendices o estudios clandestinos. Además, “los padres deben comprobar que el estudio esté limpio, la máquina esterilizada y todo el material (agujas, guantes…) sea desechable; que el tatuador abra cada precinto delante de ellos”, dice Jorge.

Asegurarse de que el profesional está artísticamente capacitado. Es recomendable que antes de tatuarse, los chicos y sus padres visiten varios estudios y revisen el trabajo del artista, sus referencias y que tenga el certificado higiénico sanitario, que garantiza que tomará todas las medidas para evitar una infección. “Hoy hay escuelas de formación donde se enseña a tatuar, la técnica, la higiene y la buena relación con el cliente”, acota el tatuador.

Exigir tintas homologadas en España, o al menos en Europa. No hay que consentir otras bajo ningún concepto. El problema se genera porque muchas veces se usan tintas más económicas, pero cuyo uso no ha sido autorizado en Europa. Ojo con la henna, porque no es tan inocua como se piensa, porque para colorearla se usan sustancias con PPD, una sustancia muy sensibilizante.

Fotografiar el frasco de la tinta empleada y guardarla por tiempo indefinido, ya que en ocasiones las tintas crean problemas mucho tiempo después de ser empleadas, asegurándose de que figure marca del fabricante, registro sanitario, índice de color, número de lote, composición, etc.

El principio activo de la tinta de color negro es el carbón, y es el pigmento más empleado y el más seguro, siendo excepcional que presente efectos adversos y menos efectos indeseados.

Antiguamente, las tintas de color procedían de metales pesados (cadmio, cobalto o mercurio). No obstante, desde hace 40 años este tipo de metales se han ido sustituyendo por colorantes sintéticos o artificiales azoicos, que pueden ser tóxicos también. El color rojo es el que puede llegar a crear más problemas de intolerancia, tanto a corto como a largo plazo, pudiendo ocurrir incluso muchos años después de realizarse el tatuaje.

De querer eliminarlo, los tatuajes de color negro y rojo son los más fáciles de borrar, mientras que el color amarillo, el azul claro y el verde turquesa. El blanco, por lo general, no se puede eliminar.

Una vez hecho el tatuaje, lo más importante son los cuidados posteriores: una higiene con agua y jabón y después cremas especiales para cicatrizar e hidratar la zona.

Los dermatólogos son los profesionales más cualificados para eliminar con láser los tatuajes con garantías técnicas y sanitarias. Así mismo, son quienes pueden aconsejar acerca de hacerse o no un tatuaje en caso de padecer psoriasis, alergias o dermatitis u otras enfermedades crónicas de la piel, aunque en estos casos es mejor no tatuarse.

Fuente: El País

Un estudio reciente dejó en evidencia el vínculo estrecho entre el consumo de alcohol y el cáncer.

De acuerdo a la investigación publicada en The Lancet Oncology, se estima que el alcohol causó más de 740.000 casos de cáncer en todo el mundo en 2020.

Los investigadores hallaron evidencia de esta relación causal en varios tipos de cáncer que incluyen el de mama, boca, garganta, laringe, esófago, hígado, colon y recto.

Si bien se ha hablado mucho sobre el impacto negativo en general del alcohol en la salud, su incidencia en el riesgo de cáncer es menos conocida y se sabe menos aún cómo lo provoca.

Toxina

La clave está en lo que sucede cuando el cuerpo procesa procesa el alcohol, según le explica a BBC Mundo Ketan Patel, director de la Unidad de Hematologia Molecular del Medical Research Council de la Universidad de Oxford, y experto en la relación entre ambos.

La causa «no se ha comprendido del todo, pero hay dos grandes áreas que merecen consideración», dice el científico.

alcohol cancer
El riesgo exacto de una persona depende además de muchos otros factores ajenos a nuestro control, como la edad, la genética y si somos hombre o mujer.

Una se vincula a «cómo el alcohol se procesa dentro del cuerpo: cuando bebes, el cuerpo transforma el alcohol en energía», dice Patel.

En este proceso, «el alcohol se convierte en una toxina llamada acetaldehídoEsta toxina puede alterar el ADN y causar mutaciones«.

«Y como no puedes desarrollar cáncer sin genes mutantes, lo que sea que promueva la mutación de los genes, promoverá el cáncer», explica Patel.

Un ejemplo clásico de esto es la relación entre la exposición al sol y el cáncer de piel, o el tabaquismo y el cáncer de pulmón.

«Ambos incluyen agentes químicos o factores que dañan y provocan mutaciones en el ADN, que causan la aparición de cáncer debido a que los genes dan instrucciones equivocadas», explica el científico.

El segundo mecanismo del que habla Patel, tiene que ver con la energía metabólica que crea el alcohol y que «reacciona con las células y el cuerpo de forma que estimula a las células cancerígenas a aparecer y crecer, aunque la evidencia de esto por el momento es un poco débil», explica el investigador.

Claro que el beber alcohol no da necesariamente cómo resultado el desarrollo de un tumor cancerígeno, porque el riesgo exacto de una persona depende además de muchos otros factores ajenos a nuestro control, como la edad, la genética y si somos hombre o mujer.

Cientficos miran un modelo de ADN
Al procesar el alcohol, se produce una toxina llamada acetaldehído que puede alterar el ADN.

Aunque este último factor «es dificil de separar de las diferencias en torno al consumo de alcohol, ya que los hombres tienden a beber más que las mujeres», le dice a BBC Mundo Harriet Rumgay, investigadora de la Rama de Vigilancia del Cáncer de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) en Francia, y coautora del estudio publicado en The Lancet en julio.

Pero reducir la cantidad que consumimos definitivamente reduce el riesgo.

El cuerpo se defiende

Frente al daño que hace el acetildehído, que se genera a partir de la descomposición del alcohol, el cuerpo se defiende con una enzima que elimina esta toxina (la ALDH2) y luego mediante un sistema que repara el daño en el ADN y evita que ocurra una mutación.

«Cada vez que bebes alcohol, estos dos sistemas de protección evitan que el alcohol te haga mucho daño. Y la evidencia de que esto es así es que cuando estos dos mecanismos no están (en humanos o en el laboratorio), se ve una sensibilidad extrema al alcohol y al daño que le hace al ADN, y predisposición al cáncer», explica Patel.

Esta falta o deficiencia, no obstante, es bastante común.

Se estima que cerca de un 8% de la población mundial, la mayoría en el este asiático, tienen una deficiencia de ALDH2 -que hace que la piel se les enrojezca cuando beben alcohol- y esto los hace más vulnerables a ciertos tipos de cáncer.

Desde el punto de vista de la evolución, el enrojecimiento en las personas con esta deficiencia actúa como una señal de alarma, para evitar que consuman alcohol.

Cánceres específicos

El por qué afecta a ciertos tejidos en particular y no otros, es difícil de dilucidar.

Algunos cánceres a simple vista parecen más obvios -como el de boca, garganta, etc.- porque son las superficies que están en mayor contacto con el alcohol, pero hay que recordar que una vez «que el alcohol se absorbe en la sangre, puede viajar a otras partes del cuerpo donde se procesa», explica Rumgay.

Ilustración, cáncer de pecho
Algunas teorías sostienen que alcohol podría aumentar los niveles de ciertas hormonas que aumentan el riesgo de cáncer de mama.

En el caso del cáncer de mama, una hipótesis que se baraja es que el alcohol puede también «aumentar los niveles de ciertas hormonas como el estrógeno, y los elevados niveles de estrógeno pueden incrementar el riesgo de cáncer de mama», señala la investigadora.

Sin embargo, Patel opina que la evidencia de ello no es muy contundente.

Hábitos

Cuando hablamos de tipos de alcohol, de si causa más daño el vino, o la cerveza o las bebidas espirituosas, lo que importante no es tanto de qué bebida se trate sino de la cantidad total de alcohol que consumamos, ya que el daño lo provoca el alcohol en sí mismo.

En cuanto a la cantidad, Rumgay señala que cualquier nivel de alcohol aumenta el riesgo de cáncer, «pero obviamente beber menos significa que el riesgo es más bajo en comparación con beber en grandes cantidades».

Hombre bebiendo y fumando.
Fumar y beber es combinar dos riesgos, que algunos creen que se potencian,.

Sobre las diferencias entre beber mucho en un período de tiempo breve, como por ejemplo el fin de semana, comparado con beber un poquito todos los días, aunque la data no es muy clara, Patel estima que si uno bebe excesivamente en poco tiempo, es mucho más probable que se saturen los mecanismos de defensa y funcionen de forma menos eficiente, que si uno bebe menos pero de forma crónica.

Combinaciones

Otro problema añadido al consumo de alcohol, es cuando se hace en asociación con el tabaco.

«Básicamente, si te sometes a dos riesgos -el alcohol y otro agente que daña tu ADN- va a haber un doble efecto sobre el tejido», epxlica Patel.

Pero además, añade Rumgay, «el alcohol puede hacer que les resulte más fácil a las sustancias químicas dañinas del tabaco penetrar en nuestras células».

El riesgo de cáncer siempre será mayor entre quienes beben, comparados con quienes no lo hacen, pero «la evidencia muestra que este nivel de riesgo elevado se reduce a un nivel similar al de aquellos que nunca consumieron alcohol despues de cerca de 20 años».

Fuente: BBC.com

De forma muy genérica, cuando hablamos de tolerancia a la frustración estamos definiendo la amarga sensación de impotencia, rabia y tristeza por no conseguir aquello que deseábamos. La frustración es una emoción percibida como negativa cuando no se llega a cumplir un proyecto, una ilusión, un deseo.

Los niños, especialmente los más pequeños, tienen conductas que son consideradas por los adultos como egoístas o egocéntricas. Y, efectivamente, así es, sin embargo, es necesario quitarle a esa forma de comportarse la connotación social o el juicio peyorativo que nosotros ponemos. Este forma parte del desarrollo normal del ser humano que va alcanzando progresivamente mayores niveles de madurez neurológica, tanto a nivel motriz como intelectual o cognitivo. Entre los tres y los seis años, los niños se consideran el centro del mundo, los demás no existen. A esta edad la capacidad empática es aún un proceso muy precario e indefinido y no es hasta los seis años cuando se inicia la etapa de la empatía cognoscitiva o la capacidad de ver las cosas desde la perspectiva del otro, que alcanzará su madurez definitiva en torno a los 10-12 años con la empatía abstracta o social.

Saber esto ayuda a entender la razón por la cual los niños pequeños se comportan de forma narcisista. Ahora bien, de la misma forma que nacemos programados para el lenguaje, pero necesitamos del entorno para producirlo, también necesitamos aprender a ser empáticos y a tolerar la frustración con ayuda de los demás. Con especial protagonismo de los padres que son los referentes fundamentales en edades tempranas.

En este sentido, resulta frecuente ver cómo hay una polarización en la forma de gestionar esta habilidad en los niños. Todos conocemos padres que opinan que a los niños se les debe evitar cualquier frustración, pues ya la vida se encargará de “hacerles sufrir”. También están los del lado opuesto que tienden a frustrar de forma intencional al niño en la creencia de que eso “confiere carácter” y así aprenderán a enfrentar la vida que es muy dura.

Es decir, infraprotección frente a sobreprotección.

En ese continuo habitamos la mayoría de padres, más cerca de uno u otro polo, dependiendo de la situación, del carácter del niño, de la forma en que fuimos educados, de nuestro estado de ánimo en ese momento, cansancio, etc. Es decir, sin una línea consistente de actuación en algo tan básico como es ayudar a nuestros hijos a manejar una de las habilidades emocionales más predictoras de éxito o de fracaso vital.

Algunos de los comportamientos típicos de niños que no han aprendido a gestionar la frustración son:

  • Agresividad: reaccionan de forma agresiva o con rabietas cuando sienten frustración.
  • Abandono de la tarea, no persisten.
  • Impaciencia e impulsividad.
  • Búsqueda de refuerzo o gratificación inmediata.
  • Demandan de forma exigente.
  • Pensamiento polar o radical, poca flexibilidad.
  • Intolerancia al error o al fracaso.
  • Dificultad para adaptarse a los cambios.
  • Ansiedad.
  • Inseguridad.

La vida frustra. Por ello es imprescindible tolerar la frustración y eso se aprende. Hay niños con tendencias de personalidad que estarán más predispuestos y otros más resistentes, pero esta es una aptitud, una habilidad que como tantas otras necesita modelaje y herramientas para ser incorporada.

No ser capaces de tolerar la frustración nos convertirá en adultos emocionalmente discapacitados, ineptos vitales. La vida va a traer frustraciones sí o sí, no siempre nos va a dar aquello que deseábamos incluso esforzándonos mucho. Esto es una realidad y no preparar a nuestros hijos para ello es debilitarles, es dejarles sin recursos de afrontamiento.

Y no se trata de forzar artificialmente las situaciones que producen frustración, ya que eso es innecesario, contraproducente y, en mi opinión, también algo sádico. Pero tampoco debemos evitarlas ni mucho menos, compensarlas. Se trata de aprovechar las frustraciones cotidianas, inherentes al hecho de vivir, como preciosas oportunidades de aprendizaje que, sin ellas, no podríamos hacer.

Nuestro papel como padres y educadores debe ser el del acompañamiento emocional en momentos donde la frustración aparece y duele, reconociendo y validando la emoción primero y ayudando a generar soluciones alternativas después. Pero debe ser el propio niño quien, sintiéndose comprendido y contenido, sea capaz de generar una solución alternativa. No debemos compensar nosotros lo que falló ya que evitaremos al niño la posibilidad de trabajar aptitudes esenciales como la paciencia, la aceptación, la solución de problemas, la demora del refuerzo y la creatividad.

Algunas ideas para ayudar a nuestros hijos a gestionar la frustración:

  • Deja que haga aquello que puede hacer, aunque lo haga despacio y mal. Aunque se equivoque o no lo haga de la forma en que tú lo harías. Con ello estás capacitándole para vivir el error como algo positivo que nos indica cómo no hacer las cosas (luego es un camino, un faro) y estás desarrollando en él la percepción de logro y competencia personal, ambas pilares de una autoestima sólida y resistente a los reveses.
  • No compenses el error haciéndolo tú. Deja que lo vuelva a intentar e invítale a encontrar por sí mismo nuevas rutas para resolverlo. Permanece a su lado, tu papel es ofrecer contención y seguridad para que él encuentre su forma de hacer las cosas.
  • Sé referente. Los niños aprenden, sobre todo, por modelaje y nosotros somos los modelos a través de los cuales filtran la realidad y aprenden a estar en el mundo. Si tú vives el error como algo negativo, si abandonas la tarea cuando te frustras, si vives un revés cotidiano de forma agresiva, estás siendo incoherente con lo que pretendes transmitir. Revisa tu forma de afrontar el fracaso, la frustración y el error. Para educar hay que reeducarse.
  • No dejes que se enfrente a aquello para lo que aún no está listo. Hay situaciones que requieren la intervención de un adulto.
  • Ayúdale a canalizar la frustración de forma constructiva: es necesario que aprenda a identificarla, nombrarla y después encontrar una manera de desactivar la agresividad que pueda generar: sencillas técnicas de respiración diafragmática, el ejercicio físico intenso (correr, saltar, gritar…).
  • No minimices ni anules el llanto. Llorar es una respuesta necesaria, positiva y posterior a la agresividad que genera la frustración, por tanto, es un paso previo para neutralizar la impotencia y sentirnos más preparados para el aprendizaje posterior.
  • Sé empático de verdad. Escucha sus razones y trata de que hable sobre todo de emociones, de cómo se siente. Hablar de ello, es el principio de la aceptación y, por tanto, de empezar a encontrar sus propias maneras de resolverlo. Contar un suceso parecido que te ocurrió a ti cuando eras pequeño, suele ser percibido por el niño como que estás entendiendo realmente su situación dado que la viviste y en ese saberse comprendido hay un enorme camino recorrido.
  • La persistencia en la tarea no tiene que ser seguida ni insistente. Si el niño está intentando algo que no consigue y se frustra, puede ser bueno cambiar de actividad y volver a ello más tarde, cuando el ánimo haya cambiado. Negócialo con él previamente.
  • Dale la ayuda justa y cuando la pida. Es importante que aprendan también a pedir ayuda cuando sientan que la necesitan, pero no des más de lo que es necesario, dale solo aquello que le permita seguir por sí mismo. Los padres tendemos a hacerlo por ellos en la creencia de que les estamos ayudando, pero es una ayuda cortoplacista y que parchea una situación concreta en lugar de generar recursos adaptativos de personalidad a largo plazo.

En definitiva, no te preocupes demasiado por cuánto puedes hacer por tus hijos, sino por cuánto pueden hacer por sí mismos y cuánta solidez vital han construido, gracias a cómo fueron educados.

La temporada navideña es un momento de celebración, alegría y reunión familiar. Sin embargo, es crucial recordar que, en medio de la festividad, existe la responsabilidad de cuidar y proteger a los más jóvenes de nuestra sociedad. Una de las preocupaciones más apremiantes durante estas fechas es el consumo de alcohol por parte de menores de edad. En este artículo, exploraremos la importancia de prevenir esta práctica y ofreceremos estrategias para abordar este problema de manera efectiva.

Consecuencias del Consumo Temprano de Alcohol:

El consumo de alcohol en edades tempranas puede tener consecuencias a largo plazo para la salud física y mental de los jóvenes. El cerebro en desarrollo es especialmente vulnerable a los efectos del alcohol, lo que puede afectar negativamente la toma de decisiones, la memoria y la función cognitiva. Además, el riesgo de adicción aumenta significativamente cuando se inicia el consumo a una edad temprana.

La Responsabilidad Compartida:

Prevenir el consumo de alcohol en menores durante la Navidad no es solo tarea de los padres, sino una responsabilidad compartida entre la familia, la comunidad y la sociedad en general. La educación y la comunicación son clave para construir un frente unido contra esta problemática.

LosQueNo Asociación DUAL

Estrategias para Prevenir el Consumo de Alcohol en Menores:

  1. Comunicación Abierta: Fomentar un ambiente en el que los menores se sientan cómodos compartiendo sus pensamientos y preocupaciones es fundamental. Establecer un diálogo abierto sobre los riesgos del consumo de alcohol y sus consecuencias puede ayudar a crear conciencia.
  2. Modelo a Seguir: Los adultos actúan como modelos a seguir para los jóvenes. Mostrar comportamientos responsables en relación con el alcohol envía un mensaje claro sobre la importancia de consumir de manera moderada y legal.
  3. Actividades Alternativas: Ofrecer alternativas atractivas y divertidas que no involucren alcohol puede desviar la atención de los jóvenes de esta sustancia. Organizar eventos familiares, juegos y actividades recreativas puede ser una excelente manera de mantener la celebración libre de alcohol.
  4. Educación Escolar: Introducir programas educativos sobre los riesgos del consumo de alcohol en el currículo escolar puede ser eficaz. Los estudiantes deben comprender los peligros asociados con el alcohol y estar equipados con habilidades para resistir la presión de grupo.
  5. Vigilancia Responsable: Los padres y cuidadores deben estar atentos a las señales de consumo de alcohol en sus hijos. La supervisión activa y la imposición de límites claros pueden ayudar a prevenir situaciones problemáticas.

En última instancia, prevenir el consumo de alcohol en menores durante la Navidad requiere un esfuerzo colectivo. La educación, la comunicación y la creación de ambientes seguros y saludables son herramientas esenciales para abordar este desafío. Al trabajar juntos como sociedad, podemos garantizar que esta temporada festiva sea recordada por la alegría y la unión familiar, y no por las consecuencias negativas del consumo de alcohol en los jóvenes.

La NASA ficha a un joven talento de Linares de tan solo 22 añitos. Juan García trabajará en un área clave para el éxito de futuras expediciones interplanetarias

El Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, famoso por ser el núcleo de algunas de las misiones más innovadoras de exploración espacial, ahora cuenta entre sus filas con un talento español: Juan García, un joven ingeniero aeroespacial de Linares, que a sus 22 años ha logrado lo que para muchos queda en el terreno de los sueños. García ha sido reclutado por la NASA para trabajar en el desarrollo de software especializado en simulaciones de misiones espaciales, un área crítica para el éxito de futuras expediciones interplanetarias.

La historia de García es la de un sueño con destino a las estrellas que comenzó en su natal Andalucía y que, a través de su esfuerzo y dedicación, lo ha llevado a integrarse en una plantilla de aproximadamente 6.000 personas que trabajan en el JPL. «Desde el JPL, donde trabajan unas 6.000 personas, la NASA diseña y controla las naves robóticas que exploran el Sistema Solar», explicó el propio García. En este enclave de la ciencia, se desarrollan y monitorizan rovers como Curiosity y Perseverance, que han marcado hitos en la historia de la exploración de Marte.

García no es nuevo en el ambiente de la NASA. Su relación con la agencia espacial se remonta al año pasado cuando realizó una beca en el mismo centro de la NASA en California. A pesar de las limitaciones impuestas por la pandemia, que le obligaron a trabajar desde la distancia, su rendimiento impresionó a sus superiores, lo que finalmente se tradujo en un contrato indefinido y su traslado a Estados Unidos.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, destacó el logro del joven ingeniero a través de X con un mensaje que refleja el sentir de una comunidad: «¡Enhorabuena, Juan! A seguir cumpliendo sueños. Linares, Jaén y #Andalucía están orgullosas de ti.«

Desde su etapa escolar, García ha demostrado ser excepcional, formando parte del programa de altas capacidades y saltándose cursos hasta llegar a la Universidad Carlos III de Madrid a los 16 años. Su precoz incursión en la ingeniería aeroespacial y su notable trayectoria son un testimonio de su potencial y de la capacidad de las nuevas generaciones de ingenieros españoles para destacar en el escenario global. Con García, Linares, Jaén, y toda Andalucía ven uno de sus sueños alcanzar la órbita de las oportunidades internacionales.

    • 1«¡Recoge tu cuarto!». «¡Esto no es un hotel al que venir solo a comer y dormir!». «Pero, ¿por qué te acuestas tan tarde si mañana madrugas?». «¡Pero, hijo/a, levántate ya que llegas tarde a clase!». Si usted tiene un hijo adolescente, seguro que se ha sorprendido más de una vez diciendo estas frases, y otras más o menos similares. Algunas de ellas, incluso, se las oyó a sus padres cuando usted pasaba por esa tormentosa etapa de la vida. El tono depende de la cantidad de veces que las haya tenido que pronunciar inmediatamente antes.

      Sí, la adolescencia —definida por la OMS como el periodo de crecimiento y desarrollo humano que se produce después de la niñez y antes de la edad adulta, entre los 10 y los 19 años— es una época dura para los que la pasan, pero también para los padres, que a menudo sienten cómo la paciencia se escapa entre los dedos, dando paso a la desesperación… Pues bien, ha de saber que muchos de esos comportamientos que tanto le cuesta soportar de su hijo, tienen una explicación neurológica, psicológica o fisiológica. Quizá la ciencia le ayude a llevarlo mejor.

    • desorden
      2El desorden (imposible) de la habitación El chiste lo dice todo: «Entrar en la habitación de mi hijo es como ir a Ikea. Voy a echar un vistazo y salgo con seis vasos, dos platos y cuatro toallas». Vamos, que el caso de su hijo no es único. Ni especialmente grave. Mercedes Bermejo, especializada en psicodiagnóstico y psicóloga Infanto- Juvenil y de Familia en Psicólogos Pozuelo, lo explica así: «La adolescencia es una etapa evolutiva en muchos casos de sensación de caos. Por lo que el umbral de tolerancia del desorden o suciedad es más alto que en etapas de vida más avanzadas».

      No se preocupe, es muy posible que se pase con la edad. Aunque José Antonio Marina, filósofo, escritor, pedagogo y presidente de la Fundación Educativa Universidad de Padres aclara: «En los programas de la Universidad de Padres nos interesamos mucho por los niños desorganizados, que muchas veces tienen problemas espaciales o temporales. Durante la adolescencia, el problema del desorden aumenta, pero no surge de nuevo. Se hace más patente porque los adolescentes obedecen menos, se mueven más, tienen más cosas a su disposición, y tienen muchos intereses ‘urgentes’. Hay que recordar que lo que hace difícil ordenar es que, para hacerlo, hay que cesar en una actividad más entretenida».
      Consejo: «El orden es un hábito», recuerda Marina, «y por eso debe fomentarse desde la infancia, como el lavarse los dientes o lavarse las manos antes de comer. Los comportamientos automáticos resultan fáciles, porque no hay que estar tomando decisiones continuamente»

  •  En efecto, al empezar la ESO o poco antes, por arte de magia, empiezan a retrasar la hora de meterse en la cama. Y por las mañanas, no hay quien les levante… Un estudio de 2013 cuenta la razón: " Los ciclos de sueño-vigilia de la infancia cambian debido a los estímulos fisiológicos de la pubertad . En los adolescentes se produce un retraso de aproximadamente dos horas en el inicio del sueño nocturno y la hora del despertar".   Además, lo explica Juan Carlos Portilla, vocal de la Sociedad Española de Neurología (SEN): "Se debe a que  la fabricación de melatonina (hormona relacionada con el ritmo del sueño) se produce más tarde por la noche que en niños y adultos , por lo que resulta más difícil conciliar el sueño. Esta condición neurobiológica asociada a otros factores culturales y ambientales ayudan a entender estas características conductuales con respecto al sueño en esta etapa de la vida".   Consejo:  Así que asegúrese de haberle inculcado hábitos saludables como la lectura, le vendrán bien para esas horas de vigilia. Pero antes, Bermejo aconseja fomentar desde la infancia la adquisición de una higiene del sueño adecuada. Pueden ayudarle: poner un temporizador en la televisión para que se apague a la hora de ir a la cama, establecer un horario a partir del cual se apague el móvil y dejar un tiempo de descanso sin deberes antes de ir a la cama.
    3Que retrasen la hora de acostarse… y la de levantarse En efecto, al empezar la ESO o poco antes, por arte de magia, empiezan a retrasar la hora de meterse en la cama. Y por las mañanas, no hay quien les levante… Un estudio de 2013 cuenta la razón: «Los ciclos de sueño-vigilia de la infancia cambian debido a los estímulos fisiológicos de la pubertad. En los adolescentes se produce un retraso de aproximadamente dos horas en el inicio del sueño nocturno y la hora del despertar».

    Además, lo explica Juan Carlos Portilla, vocal de la Sociedad Española de Neurología (SEN): «Se debe a que la fabricación de melatonina (hormona relacionada con el ritmo del sueño) se produce más tarde por la noche que en niños y adultos, por lo que resulta más difícil conciliar el sueño. Esta condición neurobiológica asociada a otros factores culturales y ambientales ayudan a entender estas características conductuales con respecto al sueño en esta etapa de la vida».
    Consejo: Así que asegúrese de haberle inculcado hábitos saludables como la lectura, le vendrán bien para esas horas de vigilia. Pero antes, Bermejo aconseja fomentar desde la infancia la adquisición de una higiene del sueño adecuada. Pueden ayudarle: poner un temporizador en la televisión para que se apague a la hora de ir a la cama, establecer un horario a partir del cual se apague el móvil y dejar un tiempo de descanso sin deberes antes de ir a la cama.

    •  "Los adolescentes  experimentan muchos cambios fisiológicos, psicológicos y sociales ", comenta Marina. "Se les amontonan sus tareas evolutivas. No solo tienen alteraciones de humor endógenas, sino también las producidas por sus relaciones sociales. Son muy vulnerables a las opiniones de los demás, están intentando encontrar su identidad, con frecuencia no se comprenden, se dan cuenta de que cambian mucho dependiendo de con quién se relacionan. Y para los padres estos cambios suelen ser conflictivos".   Portilla da una explicación neurológica: " La falta de maduración de la corteza prefrontal  (necesaria en la capacidad para controlar los impulsos) y la falta de sueño habitual en la adolescencia" son también culpables de estos cambios en su humor.    Consejo:  Los padres, según Marina, deben tratar de "comprender los sentimientos de sus hijos y demostrarles que los entienden; pero, eso sí, ayudarles a distinguir que una cosa son los sentimientos y otra el comportamiento, y que los primeros muchas veces no podemos controlarlos, pero los actos sí".
      4Los cambios de humor «Los adolescentes experimentan muchos cambios fisiológicos, psicológicos y sociales«, comenta Marina. «Se les amontonan sus tareas evolutivas. No solo tienen alteraciones de humor endógenas, sino también las producidas por sus relaciones sociales. Son muy vulnerables a las opiniones de los demás, están intentando encontrar su identidad, con frecuencia no se comprenden, se dan cuenta de que cambian mucho dependiendo de con quién se relacionan. Y para los padres estos cambios suelen ser conflictivos».

      Portilla da una explicación neurológica: «La falta de maduración de la corteza prefrontal (necesaria en la capacidad para controlar los impulsos) y la falta de sueño habitual en la adolescencia» son también culpables de estos cambios en su humor.

      Consejo: Los padres, según Marina, deben tratar de «comprender los sentimientos de sus hijos y demostrarles que los entienden; pero, eso sí, ayudarles a distinguir que una cosa son los sentimientos y otra el comportamiento, y que los primeros muchas veces no podemos controlarlos, pero los actos sí».

    • hijo desobedece
      5La rebeldía contra los padres Bermejo apunta a que «tras haber tenido una mayor dependencia del adulto durante la infancia, los adolescentes pasan a una mayor independencia, pero siguen requiriendo del adulto. De hecho, cuanto más es así, mayor necesidad tiene de conflictuar con él. Es la fórmula para poder adquirir la seguridad e identidad que necesita, a través del adulto, de quien ha de poder separarse progresivamente».

      Consejo: Ármese de paciencia y piense que es parte de su trabajo como padre y educador: «Una de las metas de la educación es, precisamente, que alcancen la independencia, sin desvincularse de la familia». Palabras de José Antonio Marina.

      Un estudio de la Universidad de Málaga añade que los padres que expresan afecto —se comunican con sus hijos, no los critican o no los rechazan por un comportamiento— y son inductivos (solo en el caso de las madres) tienen menos conflictos con sus hijos durante la adolescencia».

  • amigos
    6La influencia (casi exclusiva) de sus amigos Sí, lo que dice el último amigo de turno va a ser tenido mucho más en cuenta que lo que pueda decir usted, que le ha criado… Pero es que, como dice Marina, «el centro de su vida ha basculado: ya no es la familia, es el grupo, los amigos». Parte de la culpa, de nuevo, la tiene la química del cerebro: «La oxitocina, un transmisor neuronal al que es muy sensible el cerebro adolescente, parece ser responsable de la gratificación que obtienen de las relaciones sociales. Los amigos de la misma edad no solo comparten intereses comunes: les llenan de nuevas sensaciones», asegura el neurólogo de la SEN. En este artículo publicado en el blog Escuelaconcerebro, el astrofísico Jesús C. Guillén se refiere al «cerebro social»: «Engloba regiones cerebrales que intervienen en lo afectivo y cognitivo en relación a los demás y sigue desarrollándose durante la adolescencia».
    Consejo. Para Marina, «lo importante es que caigan en un buen grupo. Por eso es por lo único por lo que deben preocuparse los padres y tratar de influir, desde que son pequeños».
  • adolescentes locos
    8Ese gusto por el riesgo (y la impulsividad) De nuevo el menor desarrollo de la corteza prefrontal es el culpable de que les mole correr riesgos y ser impulsivos. Lo dice este estudio de la Universidad de Sevilla. Portilla lo explica así: «Las características neurobiológicas del cerebro adolescente permiten reconocer los riesgos en determinadas situaciones, sin embargo, valoran mucho más el beneficio obtenido a pesar del riesgo asumido. Esta característica conductual parece que está influenciada por la máxima sensibilidad a la dopamina que tiene el cerebro en esta etapa; esta hormona es un neurotransmisor que interviene en la toma de decisiones para alcanzar fenómenos de recompensa».
    En ese sentido, Marina incide en la importancia de enseñar a los adolescentes a tomar buenas decisiones: «En los programas de la Universidad de Padres tenemos claro que es una de las funciones primordiales de la educación. Y por eso, la educación de la responsabilidad es fundamental a todas las edades».

    Consejo. Según José Antonio Marina, «la impulsividad puede ser tan solo un modo de hacer visibles sus enfados; pero también puede deberse a que aún no ha aprendido a controlar su propio cerebro. Si este comportamiento es fruto de falta de control de los enfados, hay que volver a lo que comentamos con la rebeldía: tal vez el enfado no se pueda controlar, pero sí la manifestación del este. Forma parte de los límites que hay que poner para hacer la convivencia posible».

    Y añade: «Otra cosa es que el adolescente, que ha aprendido durante su infancia a conducir su cerebro infantil —un ciclomotor—, se encuentra ahora al volante de un Ferrari —su cerebro adolescente que ahora sabemos que se rediseña muy profundamente—, y tener la potencia de un Ferrari es estupendo, pero si no aprendes a conducirlo chocarás en cuanto arranques. La educación de la inteligencia ejecutiva, que es central en nuestros programas, es fundamental en esta edad».

    https://elpais.com/elpais/2018/02/12/album/1518453830_270944.html?rel=str_articulo#foto_gal_8