Para garantizar el éxito de los procesos de enseñanza y aprendizaje, es necesario que vayan acompañados de una actitud básica: la pasión o emoción por aprender. Esto se puede conseguir teniendo en cuenta los últimos avances que ofrece la neurociencia. Te explicamos en qué consiste y cómo la están aplicando algunos centros.

La neuroeducación es una disciplina que estudia el papel que juega el cerebro en el proceso de enseñanza y aprendizaje de los estudiantes. En este sentido, las principales áreas sobre las cuales se asienta son dos: de un lado, las ciencias de la educación y, de otro, la neurociencia, que permite estudiar los fenómenos educativos desde varios enfoques.

Conocimiento y emoción

La principal conclusión de los científicos es que el cerebro asimila mejor los conocimientos si existe sorpresa, curiosidad e implicación emocional: “El cerebro sólo aprende si hay emoción”, afirma Francisco Mora, doctor en Neurociencia y catedrático de Fisiología Humana. Mora, que en su trayectoria se ha centrado sobre todo en cómo funciona el cerebro, cómo aprendemos y la influencia que tienen las emociones en este proceso, recuerda cómo la curiosidad lleva al ser humano a una búsqueda del conocimiento que no sólo es general sino que también se produce en otros contextos como “el colegio, las universidades o en la investigación científica”.

conociimiento emoción

La escritora y psicóloga Begoña Ibarrola afirma que “educar en las emociones es clave para favorecer el aprendizaje” y que, por tanto, los docentes necesitan comprender que “su función como educadores va mucho más allá que la de meros transmisores de información o conocimientos”.

En este sentido, Anna Forés, profesora en la Facultad de Educación de la Universitat de Barcelona, hace hincapié en la necesidad de fomentar la ilusión y las ganas de ir al colegio de los alumnos a los que hay que proponer retos y aventuras de aprendizaje que resulten completamente nuevos para ellos. “Si realmente sabemos cómo aprendemos, podremos mejorar nuestra función y servir de ayuda para ser más efectivos y eficientes”.

Neuroeducación en las aulas

¿A qué edad se aconseja que la neuroeducación sea llevada a las aulas? Forés es contundente: “Cuanto antes mejor. La neurociencia ratifica la importancia de los primeros años de nuestra vida y esto implica una buena formación por parte de los maestros de los más pequeños, además de una más alta consideración por su labor educativa”. Para esta especialista, la neuroeducación es un “conocimiento de fondo que nos ayuda a pensar, repensar y tener una actitud crítica sobre la manera de enseñar y aprender de los alumnos”.

aulas y neuroeducación

La aplicación de la neurociencia en el ámbito de la enseñanza puede realizarse de distintas formas, pero siempre atendiendo a la diversidad y a la singularidad de cada estudiante para trabajar con toda la riqueza que permita el aula. Forés lo explica de esta manera: “Cada cerebro es único y si un alumno sabe cómo aprende las investigaciones afirman que mejorará su rendimiento. Por eso, si las clases están diseñadas desde los principios de la neuroeducación, también mejorará su aprendizaje”.

Por ejemplo, estudiantes del Colegio Alborada (Alcalá de Henarés, Madrid) y del CEIP El Torreón (Arroyomolinos, Madrid) estudian matemáticas con el método JUMP Math. En concreto, este modelo de enseñanza-aprendizaje (basado en los últimos avances producidos en el ámbito de la neurociencia) “proporciona al docente una buena secuenciación de los contenidos y le ayuda a profundizar en los conceptos matemáticos que se tratan en el aula”, comenta Menchu Garralón, docente de Primaria y coordinadora de Innovación Pedagógica en el Colegio Alborada. Conoce su experiencia.

experiencia en neuroeducación

Desde el CEIP El Torreón, su directora Elvira Flores y Elisa Lucena (profesora de 3º), nos relataron como JUMP Math les permite combinar el trabajo individual, por parejas y grupal, favoreciendo el trabajo cooperativo y la figura de los ‘alumnos ayudantes’ que ayudan a sus compañeros a comprender mejor los contenidos.

Por su parte, el Colegio Base de Madrid cuenta con un proyecto basado en una de las ramas de la neuroeducación: la neurodidáctica. En concreto, dicho proyecto está formado por diferentes experiencias entre las que se incluyen ‘Ecobase’ dedicada a la educación medioambiental y concienciación ecológica y ‘Biblioteca de las Emociones’.

La neuroeducación está también presente en el Colegio María Reina Salesianas de Madrid y su aplicación ha permitido la introducción de metodologías activas de pensamiento; la creación de nuevos espacios y experiencias de aprendizaje; y la modificación paulatina del sistema de evaluación.

Más allá de las aulas

Los centros escolares tienen, por otro lado, la posibilidad de que la neuroeducación se pueda aplicar en las visitas culturales que los estudiantes realizan gracias a propuestas como la ofrecida por la página web de Aprendeaver. Su metodología potencia no sólo el aprendizaje sino también el entretenimiento, despertando la pasión y la emoción por aprender. Para ello, se les plantea a los chavales unas series de preguntas y retos que deberán deducir a partir de unos cuadernos especiales que se les entregan o la información que dé el guía.

Aprenderaver y neuroeducación

A la hora de valorar la llegada de la neuroeducación a la enseñanza hay que pensar de manera detenida tanto en el cómo como en el por qué, al igual que ya sucediese con la introducción de los primeros portátiles o pizarras digitales. ¿La razón? “Tenemos muchas experiencias previas que nos demuestran que sólo por introducir un elemento en la educación ésta no va mejorar unilateralmente si no la acompañamos de buenas estrategias. Hay que tener claras las intenciones educativas y los recursos de acompañamiento al profesorado”, concluye Forés.

La Universidad de Calgary (Canadá) ha analizado los resultados de 23 estudios, en los que han participado casi 42.000 menores de 18 años, para responder a la cuestión de si existe alguna relación entre el sexting y conductas sexuales concretas y la salud mental.

El sexting consiste en producir y enviar contenidos (principalmente fotografías o vídeos) de tipo sexual o erótico de forma totalmente voluntaria y privada a otra persona, utilizando para ello el teléfono móvil u otro dispositivo tecnológico, según explica Laura Cuesta, profesora de Estrategia Digital y Social Media en la Universidad Camilo José Cela.

Según este metaanálisis, publicado en la revista JAMA Pedriatics, sí que existe una asociación entre hábitos sexuales específicos (como la falta del uso de anticonceptivos o la cantidad de actividad sexual practicada) y trastornos como la ansiedad y la depresión. Los adolescentes que sextean tienen 2,16 posibilidades más que el resto de no usar ningún método anticonceptivo, y 1,79 de padecer estas patologías, asegura el estudio. Además, también relaciona el sexting con beber alcohol  (3,78 posibilidades de más), el consumo de drogas (3,48 veces más riesgo) y de tabaco (2,66 más opciones de ser fumadores). Por otro lado, también plantean que existe correlación con el comportamiento delincuente, ya que figura con 2,50 puntos más de probabilidad.

En este trabajo, se explica que los más jóvenes pueden sextear con intenciones relativamente inofensivas. Sin embargo, en el caso de que esas intenciones no sean tan inofensivas, se puede producir una decepción emocional. El estudio insiste, en cualquier caso, en que la correlación no indica causalidad, es decir, que quien practica sexting no tiene necesariamente que incurrir en prácticas de riesgo.

Según este estudio, los adolescentes que sextean tienen 2,16 posibilidades más que el resto de no usar ningún método anticonceptivo y 1,79 más probabilidades de padecer patologías como la ansiedad y depresión

La autora, Sheri Madigan, es psicóloga, y ya había participado en otro estudio sobre sexting, donde se concluyó que este hábito es una práctica cada vez más común entre los jóvenes: “El sexting se está convirtiendo en un componente normativo del comportamiento y desarrollo sexual de los adolescentes”, explica la autora. Según sus datos, 1 de cada 7 menores de 18 años (15%) ha enviado algún mensaje de este tipo y 1 de cada 4 (27%), lo ha recibido.

Para Ricardo Fardiño, psicólogo clínico y uno de los autores de La lucha sexual de los adolescentes en la hipermodernidad, es habitual que si un adolescente “se siente rechazado por sus iguales, cuestionado de manera masiva o expuesto públicamente en aspectos de sí mismo que sienten como más frágiles” puedan aparecer trastornos de tipo ansioso-depresivo.

Pero, ¿el sexting tiene riesgos importantes para los más jóvenes? Según el estudio, los adolescentes con menor edad pueden ser más susceptibles a los riesgos asociados con el sexting debido a su relativa inmadurez, en comparación con los adolescentes mayores. Además, Cuesta cree que siempre cabe la posibilidad de que cualquier contenido sea accesible para terceros por muchas razones (fallos técnicos, hackers, descuidos, extorsiones, acoso, chantaje, robo de terminal, spyware, troyanos, etcétera).

Para las familias que puedan estar preocupadas por cómo afrontar esta situación con los adolescentes, Cuesta cree que pese a que son ellos los que tienen más destreza tecnológica, no tienen ni la madurez ni la responsabilidad para tomar ciertas decisiones. “A mi hija le hablé de la Teoría de los 10. Antes de publicar una foto, tendría que pensar qué sentiría al ver esa foto a las 10 horas de verla publicada, luego, a los 10 días, después, a los 10 meses y, finalmente, a los 10 años. Si no se avergonzaba de ello, no habría problema”, aporta.

En cuanto a cómo deben actuar los propios adolescentes, Fardiño cree que lo más importante es proteger la intimidad: “Les diría que en la sexualidad es fundamental el autocuidado y el respeto por el otro. En este caso pasa porque no podemos hacer pública aquella imagen que nos ha llegado como una intimidad compartida. Eso es una agresión y podemos incurrir además en un delito”, zanja.

El estudio de Mendigan concluye con que será necesario continuar analizando el sexting y la asociación que se hace entre este intercambio de mensajes y la salud mental de los adolescentes.

fuente: https://elpais.com/tecnologia/2019/06/18/actualidad/1560869260_614271.html

Como sucede con cada nuevo cambio horario, que suscita un encarnizado debate entre los partidarios de mantener el horario de invierno y los de seguir tal y como estamos, cada inicio de curso académico tiene su propio debate: ¿Jornada continua o partida? Sin embargo, como afirma el pediatra Gonzalo Pin, jefe de la Unidad de Pediatría Integral y la Unidad de Sueño Infantil del Hospital Quironsalud Valencia, se trata de una discusión ficticia, ya que el verdadero objetivo no es otro que saber “cómo podemos adecuar mejor los ritmos biológicos de los alumnos a sus ritmos escolares”.

En ese sentido, las investigaciones más recientes en el ámbito de la cronobiología parecen indicar que la jornada partida se adapta mejor a los ritmos biológicos de los menores, contribuyendo además a una mayor igualdad a nivel nutricional y de acceso a extraescolares. Por el contrario, la tendencia imperante en España en las tres últimas décadas ha pasado por la implantación de la jornada continua en los colegios públicos. “Cada vez más niños terminan las clases a mitad del día y la tarde queda a expensas de las posibilidades económicas de la familia”, señalaba en un reportaje reciente la doctora en Sociología por la Universidad de Barcelona Elena Sintes, autora de varias investigaciones sobre el tema recogidas por la Fundación Jaume Bofill.

Precisamente la Fundación Jaume Bofill se ha erigido como uno de los máximos portavoces de la necesidad de una revisión de los horarios escolares españoles. Según se puede leer en su documento ¿A las 3 en casa? El impacto social y educativo de la jornada escolar continua, elaborado por la propia Sintes, esta jornada matinal sin pausa para comer es menos frecuente en nuestro entorno y se da en algunos centros de Grecia, Portugal e Italia, y de forma generalizada en los países germánicos (Alemania Suiza y Austria). Para la experta, se trata de un modelo en retroceso, ya que en todos estos países se están cuestionando la idoneidad de este tipo de jornada, a la que se asocian problemas como la persistencia de resultados académicos bajos, la acentuación de desigualdades en el tiempo fuera del horario lectivo, la dificultad de conciliación entre horarios escolares y labores; y el freno que supone al desarrollo profesional de las madres.

Bajo la dirección de Elena Sintes, y en colaboración con la Federació de Moviments de Renovació Pedagógica de Catalunya, la Fundación Jaume Bofill presentó el pasado mes de julio la Propuesta de Horarios Escolares en Clave de Educación a Tiempo Completo. En la misma proponen unos horarios “que favorezcan la salud, el desarrollo y el aprendizaje de los chicos y chicas: un buen descanso nocturno, la realización adecuada de las comidas, la concordancia con los ritmos circadianos, el tiempo sedentario y el tiempo de movimiento, tiempo para la acogida y el cuidado, el equilibrio entre momentos de concentración y distensión, la progresión de la carga lectiva y la autonomía en el aprendizaje a lo largo de las diferentes etapas educativas”.

Según la propuesta, se sugiere un horario de entrada y acogida flexible al colegio entre las 8:00 y las 9:30 horas, que puede ser más extenso en la etapa infantil y más reducido en primaria. La educación lectiva se dividiría en dos tramos (entre 9:30 y 12:30 horas y entre 14:30 y 16:00), separados por dos horas de parón para la comida (12:30-14:30 horas). La salida sería flexible entre las 16:00 y las 17:00 horas, mientras que a partir de entonces y hasta las 18:00 horas sería tiempo para las actividades extraescolares. A largo plazo, los autores proponen alargar el horario de acogida hasta las 10:00, dividir la jornada escolar en dos tramos de 2,5 y 2 horas y reducir el tiempo de comida hasta las 1,5 horas.

Para Gonzalo Pin esta propuesta concordaría con los conocimientos existentes en el ámbito de la cronobiología, ya que reduciría la exposición de los alumnos en las horas con peor capacidad de aprendizaje (entre las 8:00 y las 10:00 horas) y aprovecharía el pico de capacidad que se produce por la tarde, alrededor de las 15:00 horas, siempre y cuando la comida haya sido antes de las 14:00 horas.

Para el catedrático de Fisiología de la Universidad de Murcia Juan Antonio Madrid, uno de los mayores expertos de España en cronobiología y miembro del comité científico de la Sociedad Española de Sueño (SES), adaptar los horarios escolares a los ritmos biológicos de los niños tiene “múltiples beneficios” para ellos a nivel académico y de salud física y mental. “Respetar los horarios biológicos favorece un sueño de más calidad, reduce la incidencia de depresiones y de falta de motivación, mejora el rendimiento académico y reduce el número de faltas de asistencia al colegio por enfermedad”, afirma. A estos beneficios, Pin suma la disminución de la tendencia a la obesidad y a la diabetes gracias a comer en un horario temprano. Además, el pediatra recuerda que las alteraciones en los ritmos circadianos tienen consecuencias más allá del presente, por lo que los beneficios de evitarlas se ven también a largo plazo. “Ya tenemos datos de que a largo plazo reduciríamos la tendencia a la hipertensión, a la obesidad y que incluso se reduce la tendencia a determinados cánceres”, apunta.

Más allá del debate entre jornada continua o partida

Según los expertos, muchos niños asisten a clase con síntomas de privación de sueño evidentes. En ese sentido, recomiendan, en la medida de lo posible, ir a clase andando o en bicicleta, ya que la actividad del músculo esquelético ayuda a aumentar el despertar del sistema nervioso y facilita la activación de los alumnos. En ese mismo orden de cosas, Juan Antonio Madrid aconseja poner a primera hora asignaturas que estimulen física o creativamente a los alumnos (educación física, educación artística, música) y dejar para las horas centrales del día y para el pico de aprendizaje de la tarde aquellas materias que precisan de mayor nivel de concentración. “Nunca pondría a primera hora una asignatura como Matemáticas, porque es verdad que los alumnos van a estar muy callados, pero seguramente van a estar callados porque estarán dormidos”, bromea Madrid.

Gonzalo Pin, que ha participado durante tres años en un estudio financiado por la Unión Europea cuyo objetivo era ver cómo se podía mejorar el rendimiento cambiando la distribución de los horarios, sostiene que los resultados del mismo avalan estas teorías. “Por ejemplo, el estudio ha demostrado que si colocamos los exámenes los miércoles a las 11:00 en lugar de los lunes a primera hora, los resultados académicos son mejores. Y eso tiene una razón de ser, y es que los lunes a primera hora es cuando los alumnos están más somnolientos por los cambios horarios que se producen en el fin de semana, mientras que los miércoles a las 11:00 es cuando se alcanza el mejor rendimiento”, explica.

Los expertos también alertan sobre los horarios de las actividades extraescolares, sobre todo las deportivas, que en España, y sobre todo a determinadas edades, suelen terminar tarde, casi de noche. Para Juan Antonio Madrid estas actividades se tienen que realizar temprano, en las primeras horas de la tarde, “porque la actividad física cuando se realiza tarde retrasa nuestro reloj interno y hace que sea muy difícil conciliar el sueño y que te cueste más trabajo levantarte por la mañana”. Según Madrid hay muchos casos de niños y niñas que entrenan a deportes como baloncesto o fútbol y desarrollan “un déficit de sueño muy importante”, ya que la luz de las canchas y las pistas, muy intensa y con un componente azul muy fuerte, así como la activación física y cognitiva que conlleva el ejercicio físico “favorecen el retraso del sueño”.

Para Gonzalo Pin, por último, el problema de los horarios escolares es solo la punta del iceberg de un problema de salud pública que se manifiesta en la irracionalidad de los horarios y que exige respuestas globales. “Vivimos en un país en el que se cena a las 22:00 horas de la noche, en el que los chavales acaban de entrenar al fútbol a las 21:00 horas, en el que el prime time televisivo empieza a las 22:45 horas y muchos programas, incluso pensados para la infancia como La Voz Kids o Masterchef Junior acaban pasada la madrugada. Así que por un lado, como sociedad, transmitimos a los niños el mensaje de que dormir no es importante, de que hay cosas más importantes que hacer a la hora de dormir como ver la tele o estar enganchados a la Tablet. Pero por otro lado les hacemos estar en el instituto a las 8:00 de la mañana y les ponemos Matemáticas a primera hora. No es de extrañar que tengamos un 24% de adolescentes que confiesan sentir sueño o dormirse en las aulas”, concluye.

Fuente: El Pais

Cuando se pregunta a los profesores sobre cuáles son las mayores dificultades en la enseñanza de las matemáticas, las respuestas más comunes suelen referirse a la complejidad del lenguaje matemático, a su formalidad y a lo mucho que le cuesta al alumno dominar esta materia. Para contribuir a que esta situación mejore, hemos recopilado estas webs para aprender matemáticas en el aula de una forma dinámica.

1Ekuatio

Para que el proceso enseñanza-aprendizaje en la asignatura sea óptimo, su página web ofrece contenido para aprender esta materia desde cero. Ofrece explicaciones, vídeos, cuestionarios y ejercicios resueltos, entre otros, que se dividen por niveles educativos.Pensada para estudiantes de ESO y Bachillerato, su objetivo es ayudarles a comprender los contenidos y aprobar la asignatura.

2Cokitos

Ofrece una serie de juegos online para estudiantes de entre 4 y 12 años aptos para iniciarse o perfeccionar los conocimientos sobre sumas, restas, divisiones, álgebra, geometría… Entre ellos se encuentran sopas de letras, juegos de cartas o sudokus. Como permiten elegir entre distintos niveles de dificultad, se adaptan bien a los conocimientos de cada alumno…

3La escuela en casa

Sus vídeos explican conceptos matemáticos y proporcionan ejercicios en formato PDF tanto resueltos como sin resolver. Están organizados por temas y lecciones: números enteros, fracciones, ecuaciones… y para poner en práctica la teoría, es posible descargar problemas y actividades complementarios.

4Khan Academy

Esta academia online pone a disposición del usuario cientos de ejercicios y recursos de todas las materias, incluida Matemáticas. Adaptados a Infantil, Primaria y Secundaria, son totalmente gratuitos y proponen retos para que los estudiantes sientan motivación por la asignatura. Para acceder a ellos es necesario registrarse en la página web.

5Mundo Primaria

Juegos, cuestionarios y otras tareas enfocadas para el alumnado de Primaria. Estos son los recursos que ofrece la página web para aprender matemáticas, que los divide en seis niveles educativos. Con personajes animados que dinamizan el aprendizaje, cuenta con categorías como geometría, magnitudes y problemas matemáticos.

En esta web para aprender matemáticas encontrarás multitud de juegos educativos para Infantil y Primaria. En concreto ofrece gran variedad de juegos matemáticos muy dinámicos para los niños. Por ejemplo, ‘El escondite matemático’ donde varios personajes se esconden en distintos escenarios y para descubrir donde están los alumnos deberán resolver problemas matemáticos.

7SuperSaber.com

Tal y como recogen en su web, nacen como “un servicio educativo desarrollado con el fin de servir de ayuda al estudiante de Educación Infantil y Primaria en sus estudios y actividades escolares dentro y fuera del aula”. En esta línea, los profesores encontrarán aquí varios juegos diseñados por profesores expertos para que los niños aprendan mientras juegan. Uno de los más destacados para la asignatura de Matemáticas es la ‘Carrera de sumas y restas’, en la que deberán competir con un superhéroe en una carrera en la que solo podrán avanzar si aciertan los ejercicios.

8GenMagic.org

Esta web para aprender matemáticas ofrece juegos educativos para varias materias como Lenguaje, Música, Física-Química, Inglés o Matemáticas. Es en esta última asignatura en la que hay varias actividades muy útiles para mejorar ejercicios como la suma y la resta o las multiplicaciones. Por ejemplo, destaca ‘Animales Matemáticos’, un conjunto de actividades interactivas para trabajar la división de una cifra.

Además de juegos de Lengua, Geografía y Ortografía, cuenta con varios recursos para Cálculo y Matemáticas. En esta última sección cuenta con prácticas interactivas de decimales, fracciones, sistema métrico, potencias, proporciones, o geometría.

Aquí hay una gran variedad de ejercicios matemáticos para Educación Primaria: resolución de problemas, actividades de razonamiento, criptogramas, práctica del cálculo mental, cuadrados mágicos, series matemáticas, problemas de numeración, acertijos, adivinanzas o tests.

Una web con recursos para Educación Primaria y ESO. Sus objetivos son desarrollar habilidades y destrezas en las materias de las que proponen actividades: Matemáticas, Lenguaje, Ciencias Naturales, Geografía o Historia. En matemáticas destacan sus problemas para Primaria.

Para aprender las horas del día o realizar actividades de numeración. Enseña a los más pequeños el funcionamiento de un reloj y cómo funciona el cambio de horas. Contiene explicaciones y actividades para poner en práctica lo aprendido.

Incluye gran variedad de ejercicios para todos los niveles educativos. Destaca el juego ‘Reunión urgente’ donde los alumnos deben reunir a un ratón y un león calculando las operaciones que parecen por el camino.

Esta popular web de juegos incluye una sección de juegos educativos con diversas actividades para practicar las matemáticas. Entre ellos destaca el juego 1 + 2 = 3 para practicar las sumas.

10 webs para aprender matemáticas en el aula 11

15Childtopia

Agrupa los juegos en 7 categorías: música, memoria, lenguaje, matemáticas, habilidad, creatividad y observación. Sus juegos están disponibles en español, inglés, francés, catalán, euskera, francés y georgiano.

Fuente: www.educacion 3.0

Las madres y padres tememos a la adolescencia de nuestros hijos. Más aún después de ver el primer capítulo de Euphoria. Cualquiera diría que nosotros fuimos adolescentes hace no tanto. O tal vez la temamos precisamente por eso, por ese conocimiento que nos otorga la experiencia de haber sido adolescentes; y también, cómo no, por todos los adjetivos terroríficos con los que acompañamos a esta etapa vital. “Llevo 40 años trabajando con adolescentes y siempre vemos en ellos un problema y no un adolescente”, reflexionaba en una entrevista el psicólogo, educador y periodista Jaume Funes. Sucede algo parecido con los “terribles dos años”. Con la expectativa que genera el adjetivo uno no puede más que esperarlos con el cuchillo de juguete entre los dientes, armado de paciencia para una “guerra” doméstica que, en la adolescencia, si no sabemos gestionarla, puede tener más de guerra en su significado literal, con gritos, caos y trincheras levantadas tras las puertas de las habitaciones.

“Como padres tenemos que ser para nuestros hijos adolescentes, pero también en cualquier otra etapa vital, como puertos de aguas calmas que los acogen y los ayudan a reponerse cuando llegan de sus travesías con las emociones agitadas. El problema es que muchas veces no solamente no sabemos calmarlos, sino que nuestros propios desajustes emocionales desatan o multiplican los suyos”, afirma la pedagoga Eva Bach, que acaba de publicar junto a Montse Jiménez, profesora de secundaria experta en innovación tecnológica, Madres y padres influencers (Grijalbo).

Con el concepto de influencers, las autoras quieren destacar el potencial de madres y padres como ejemplo para sus hijos, ya que en opinión de Bach nuestra capacidad de influencia “es mucho más poderosa que ninguna y de lo que creemos”. No en vano, como se encarga de destacar la experta, nosotros, las madres y padres, “somos los primeros influencers” de nuestros hijos.

El problema es que no siempre somos el mejor ejemplo. Y si creemos serlo, muchas veces nos falta capacidad para comunicarnos con nuestros hijos, no somos capaces de trasladarles el mensaje sin que suene a bronca o a charla vomitada desde un púlpito de superioridad. Por eso, las autoras invitan en el libro a aprender de los jóvenes y de sus ídolos, de esos influencers en el sentido literal de la palabra a los que siguen con devoción, ante nuestro asombro y desconcierto, en YouTube o Instagram.

En el mundo de los influencers hay de todo, pero en general hay dos aspectos fundamentales de los influencers que nos iría muy bien practicar. Por una parte, deberíamos siempre buscar contextos adecuados en los que hablar con nuestros hijos con naturalidad y sin tabúes ni miedos de los temas que les interesan y les preocupan. Otro aspecto muy interesante es el tipo de comunicación. Los influencers utilizan un lenguaje fresco y natural, un tono vital y optimista. Invertir en una comunicación fluida con nuestros hijos e hijas, es invertir en su propio proyecto de vida”, argumenta Montse Jiménez.

Padres influencers en la era de las pantallas

“Tenemos que tomar conciencia de que actuamos como un espejo. No nos tiene que extrañar que los chicos y chicas estén enganchados si nos ven hiperconectados”, suele afirmar el maestro, antropólogo y asesor TIC Jordi Jubany. Y es que, si hay un aspecto en el que, por regla general, los padres y madres erramos en nuestro papel de influencers con nuestros hijos, adolescentes o no, es en el tecnológico. En un mundo de pantallas, redes sociales y egocentrismo desmedido les pedimos a ellos lo que nosotros no somos capaces de hacer: vivir sin estar enganchados a ellas y a las recompensas que nos generan en forma de likes.

Para Eva Bach nuestro trabajo como padres influencers pasa por aprender a congeniar “de una manera inteligente, ética y saludable” las dos realidades que definen el mundo actual, la presencial y la virtual, ya que prescindir de una de ellas “supondría ir cojos por la vida y el futuro”. En ese sentido, Montse Jiménez recuerda que las redes sociales conectan a los jóvenes a la vida, a la comunidad, a su grupo y a lo que les interesa, pero que también pueden desconectarlos de la realidad: “Hay que educar y acompañar en diferentes parámetros como, por ejemplo, en la gestión que hacen los adolescentes del tiempo. Las redes sociales no pueden absorber ni sustituir los tiempos imprescindibles (de desconexión, de actividad física, de juego, de sueño…) para el desarrollo de la persona. Y por encima de todo hay que educar en aspectos fundamentales como el autocontrol, la responsabilidad o la autoestima”.

Y educar pasa necesariamente para Montse Jiménez porque los padres se “involucren” en los procesos de cambio provocados por la aparición de nuevas tecnologías y nuevas formas de comunicación. “No podemos ser meros espectadores de las transformaciones que vivimos y limitarnos a esperar para aplaudir o lamentar. Involucrarse activamente implica estar atento a lo que llega, seguramente despojarse de lo que hasta ahora había y abrir mente y corazón a nuevas maneras de entender el mundo. No se trata de rechazar sino de escuchar, empaparse de la realidad y empatizar para poder guiar. ¿Qué ven nuestros hijos/as? ¿Cómo se comunican? ¿Qué buscan?”, reflexiona la miembro del equipo de innovación, comunicación y formación de la red de centros Vedruna Catalunya Educació.

Un ejemplo de esa invitación a los padres a implicarse, a involucrarse en el mundo digital, es el título del primer capítulo de Madres y padres influencers, Actualiza tu app: “Es fundamental que las madres y padres conozcamos no solo las apps que utilizan nuestros hijos, sino también a los influencers que siguen, los youtubers o instagrammers que les gustan, las páginas que frecuentan. Todo ello nos da pistas de lo que buscan en las redes y en las pantallas”.

Tras encuestar a más de 1500 adolescentes para dar forma al libro, Eva Bach y Montse Jiménez tienen respuesta a esa duda: los adolescentes buscan entretenimiento y diversión, consejo sobre moda y tendencias, pero también buscan puntos de vista y opinión sobre los grandes temas que les preocupan, que no dejan de ser grandes temas de la vida: relaciones personales, amor y enamoramiento, orientación sexual, autoimagen y autoconcepto, igualdad de género, etc.

“Esos temas deberían formar parte de las conversaciones con nuestros hijos. Conocerlos nos da pie a poder conversar con ellos y compartir dudas y puntos de vista para poder guiarles”, concluye Jiménez.

Fuente: De papás y mamás

Ansiedad, irritabilidad, inquietud, pensamientos obsesivos, aislamiento social son algunas de las conductas habituales de un niño con adicción a las pantallas. “La adicción a las pantallas está siendo considerada una enfermedad de salud mental por su alta incidencia en los últimos años en las consultas. Se considera una adicción sin drogas, pero con consecuencias parecidas a la adición a sustancias”, explica Gema José Moreno, psicóloga infanto-juvenil.

El uso incorrecto y desmesurado de las nuevas tecnologías por parte de niños y jóvenes afecta a su bienestar con “respuestas emocionales, como el enfado si se les prohíbe su uso, alteración del sueño, falta de concentración y deterioro del rendimiento escolar y del apetito, debido a que por el uso frecuente de dispositivos tecnológicos se deja de dormir ciertas horas o se retrasan las comidas”, comenta Gema José Moreno. El sobrepeso de niños y jóvenes puede ser otra consecuencia de la adicción a las pantallas, tanto por el hecho del desorden de horarios para comer como por el sedentarismo derivado del exceso de conectividad a las nuevas tecnologías, según afirma el estudio recogido por el organismo Enfermería Comunitaria. Asimismo, “el mal uso de las nuevas tecnologías a través de las pantallas también influye en la falta de concentración y el deterioro del rendimiento escolar”, añade la psicóloga Gema Moreno, que recomienda varias pautas preventivas para evitar adicciones a las pantallas en niños y jóvenes:

  • Ser un ejemplo para nuestros hijos. Las conductas coherentes son un espejo donde se reflejan niños y jóvenes. De forma que, si miramos el móvil mientras cenamos, no podemos exigir que nuestro hijo/a haga lo contrario.
  • Establecer unas normas de uso de las nuevas tecnologías. Unos horarios concretos para la conexión a las pantallas fuera de las cuales no se contemple su utilización, como en la cama, a la hora de dormir o durante los momentos de reuniones familiares, a la hora de comer o cenar.
  • Supervisar el uso de las nuevas tecnologías por parte de nuestros hijos, sin que se sientan controlados por ello.
  • Detectar si existe otra cuestión subyacente que desencadene un aumento del uso de las nuevas tecnologías, como problemas de relación con los compañeros en el centro escolar.

¿Qué hacer cuando se detecta que tu hijo tiene adicción a las pantallas?

El primer paso a seguir desde casa cuando los progenitores descubren que su hijo hace un uso desmesurado e inadecuado de las nuevas tecnologías es “alejarle del estímulo que genera la adicción, aunque no es fácil, porque hoy en día en el móvil o tableta tenemos mucha cantidad de información y es una herramienta para el estudio, el trabajo, las relaciones personales o el ocio. Las claves para un uso correcto de las tecnologías por parte de niños y jóvenes son la confianza, el diálogo y el establecimiento de límites”, explica Cristina de la Rosa Tineo, psicóloga y psicoterapeuta, miembro del centro de psicoterapia Nudos.

La información adecuada de los adolescentes sobre el uso correcto de las nuevas tecnologías es fundamental para evitar dependencias insanas a las pantallas. Conviene que conozcan “los riesgos y los beneficios, así como los usos correctos de las redes. También es clave el establecimiento de límites con respecto al tiempo de utilización de las pantallas y que los padres supervisen el cumplimiento de lo acordado al respecto”, recomienda la psicoterapeuta, Cristina de la Rosa Tineo.

¿Qué tienen las pantallas que tanta adicción crean en nuestros hijos?

El uso de las nuevas tecnologías genera sensaciones agradables por lo que “las pantallas enganchan con facilidad, a los jóvenes y a los mayores. Por un lado, son neurodivertidas porque generan respuestas y sustancias en nuestro cerebro que son excitantes y placenteras, entre ellas, la dopamina. Estar expuesto a estas sustancias continuadamente nos genera, de forma natural, la necesidad de seguir repitiendo las conductas que las producen, por ello usar mucho las pantallas nos crea la necesidad de seguir haciéndolo”, comenta Manuel Ruiz del Corral, ingeniero de telecomunicaciones, compositor musical y autor del libro Ser Digital, hacia una relación consciente con la tecnología

Las pantallas son pequeñas ventanas al mundo “donde los niños y jóvenes depositan sus afectos, relaciones, confidencias y una gran parte de su tiempo de ocio y diversión, a veces casi de forma exclusiva. El teléfono móvil es hoy un objeto preciado que ha conseguido situarse entre las necesidades más fundamentales de cualquier persona y no es solo una cuestión de ocio o comunicación. Los jóvenes encuentran en la Red un lugar donde reforzar cualquier opinión que tengan, por insignificante o extrema que sea. Crean una particular isla de sentimientos de pertenencia, poblada de contactos fáciles y rápidos. Incluso pueden jugar con su identidad, escondiendo fácilmente sus vulnerabilidades. Pueden sentirse exclusivos, acompañados y especiales, sin mover el dedo pulgar de la pantalla”, explica Manuel Ruiz del Corral.

No obstante, las nuevas tecnologías facilitan el aprendizaje de las nuevas generaciones. “Son herramientas fundamentales para la capacitación de los jóvenes en las reglas de la nueva sociedad y economía digital. Hoy, nuestros niños y jóvenes disponen de infinitas posibilidades al alcance de sus manos para aprender y desarrollarse, pero debemos darles herramientas psicológicas y conductuales para decidir cómo utilizar las pantallas de forma saludable. Las nuevas tecnologías ocupan una gran parte del tiempo de nuestros hijos y pueden comprometer el adecuado desarrollo de su atención, su empatía y su concentración. Debemos ser muy conscientes de que estas cualidades dependen muy directamente de la forma que tengan de relacionarse con sus dispositivos digitales, y es fundamental interiorizar pautas saludables para lograrlo”, explica el escritor Manuel Ruiz del Corral, que aconseja no criminalizar las pantallas, ya que no provocan adicciones ni dependencias si se usan de manera adecuada.

Fuente: El pais

Con guías, paso a paso y materiales que se pueden encontrar fácilmente en los hogares, los experimentos que proponen estos canales de YouTube son ideales para aprender ciencia de forma divertida tanto en casa como en las aulas.

Os traemos una recopilación de canales de vídeo donde se pueden encontrar experimentos paso a paso para realizar en clase o en casa con niños y niñas de diferentes edades. En la selección también se incluyen canales en inglés para que, además de aprender ciencia, mejoren sus competencias en esta lengua.

Fomenta el desarrollo de la curiosidad, ya que gran parte de sus contenidos tiene como protagonistas a objetos que, a simple vista, son muy diferentes entre sí: un móvil y una nuez, por ejemplo. Sus vídeos suman casi medio billón de reproducciones y el experimento más popular ha sido la unión de una bola de metal a 1.000ºC con una goma de borrar para intentar derretirla.

El científico Bob, junto a algunos invitados, comparte sus experimentos envídeos de entre uno y cinco minutos. En todos ellos, el experto explica tanto el funcionamiento como la teoría científica en la que se basan. En su vídeo con mayor número de visualizaciones fusiona dos componentes químicos para crear una espuma de gran volumen.

Disponible únicamente en inglés, su filosofía es enseñar ciencias partiendo de experimentos muy sencillos que se adaptan a todas las edades y en los que se emplean materiales fáciles de conseguir. Entre sus cientos de experimentos se incluyen algunas ideas para proyectos de clase y otras muchas para disfrutar en familia, como crear un motor homopolar o una demostración de cómo sería disparar una pistola en el espacio exterior.

Este popular canal cuenta con una lista de reproducción específica para experimentos científicos. En ella hay de decenas de opciones que se pueden llevar a cabo de forma sencilla, como un tutorial para crear imanes mediante la unión de dos objetos. Se trata de simples y sencillos experimentos para llevar a cabo en casa o en clase. Sus miles de vídeos concentran dos billones de reproducciones y más de 11 millones de suscriptores.

Todos sus experimentos son caseros y están enfocados a despertar la curiosidad de los más pequeños empleando para ello principios de la química. En el que destacan tutoriales de manualidades, experimentos, slime, bromas, life hacks, recetas, juegos, útiles escolares…

Disponible para su consulta en lengua inglesa, este canal lo dirige Steve Spangler, un conocido personaje de televisión norteamericano que además es profesor de ciencias y posee un negocio dedicado a la fabricación de juguetes científicos. Los experimentos que propone se dividen en diferentes categorías como los dedicados a la química, aunque también hay espacio los alimentos y el azúcar, entre otros.

Los jóvenes Natalia y Mayden son los responsables de este canal en castellano. Lo crearon en septiembre de 2012 y en la actualidad acumulan más de 6.400.000 suscriptores. Sus experimentos son caseros y su lenguaje ameno y didáctico para que los chavales los entiendan y puedan ponerlos en práctica, aunque como sus autores indican siempre con la supervisión de una persona adulta. Suben vídeos todos los lunes y jueves, y podéis combinar el canal con su página web Experimentos caseros.

El profesor de Física y Química Sergio Paredes es el autor de este canal y su objetivo es que los estudiantes entiendan qué es la ciencia a partir de los diferentes experimentos que pueden llevarse a cabo. Junto a los experimentos dedicados a las asignaturas que imparte, hay otros clasificados bajo la etiqueta “espectaculares” que llamarán el interés de los alumnos: Bola de plasma-el efecto Darth Vader, Fuego de colores-emisión en llama, Reacción Deox: pila química, Electricidad estática: la varita mágica… Paredes también ha desarrollado el portal Cluster, la ciencia explicada con experimentos.

Este canal de ciencia educacional fue creado por el físico Derek Muller en 2011 y sus experimentos se combinan con otros contenidos como entrevistas con expertos y el público en general para descubrir conceptos erróneos sobre la ciencia.

Sus autores son un grupo de docentes del departamento de Física y Química del IES Antonio María Calero de Pozoblanco (Córdoba) en colaboración con sus alumnos.

Este canal estadounidense está dirigido por Steve Spangler, profesor, diseñador de juguetes científicos, speaker, escritor y ganador de un premio Emmy. En él ofrece una gran cantidad de vídeos con explicaciones detalladas sobre experimentos científicos. Uno de sus experimentos más famosos es la reacción que produce un caramelo Mentos en la Coca cola Light. Esto sorprendió tanto a sus espectadores que el vídeo se hizo viral. Además del canal, Spangler cuenta con un blog donde pone a disposición de profesores y alumnos información útil sobre nuevas ideas y trucos científicos.

El autor de este canal de YouTube en habla inglesa es Jordan, un niño autista de 14 años, quien se encarga por sí sólo de dirigir, editar y subir todos los vídeos que realiza. Para sus experimentos, utiliza productos domésticos porque… ¡la ciencia está por todos lados! Realiza vídeos de explosiones, congelaciones, hielo seco, cambios de color y volcanes, entre otros, compartiendo así su pasión por la ciencia. Jordan también cuenta con una página web donde comparte sus creaciones, así como una cuenta de Facebook y de Twitter.

Se trata de un canal en inglés para niños que ofrece experimentos fáciles que se pueden realizar en casa. Está dirigido por un chico canadiense de 11 años al que le encanta hacer vídeos desde que tenía 8 años. Creado en 2012, el canal cuenta ya con 61.030 suscriptores y alrededor de 14 millones de visualizaciones.

Este canal de YouTube en inglés compuesto por un grupo de científicos pretende ayudar a los niños en su día a día a desarrollar su amor y aprecio por la ciencia. Entre sus vídeos se encuentran explicaciones sobre la gravedad, el medio ambiente o el oxígeno, así como experimentos divertidos que se pueden realizar tanto en clase como en el colegio y para hacer en verano.

Este canal de vídeos en habla inglesa recopila experimentos científicos divertidos para el aprendizaje de la ciencia. Contiene demostraciones y grandes ideas de proyectos para ferias de ciencia, con el objetivo de desarrollar una cultura científica en los niños en una etapa fundamental para su aprendizaje. Además, cuenta con una web donde recopila artículos y recursos sobre esta temática.

¿Te gustaría aprender a hacer un aire acondicionado casero o un cargador inalámbrico? En este canal de Youtube descubrirás multitud de videotutoriales con curiosos inventos que desarrollarán tu imaginación y creatividad. Estos experimentos abarcan desde un minicohete o una lámpara de lava hasta una cámara 3D o una linterna muy potente con sólo transformar tu móvil.

Dirigido a docentes y estudiantes de todos los niveles, cuenta con vídeos instructivos para aprender de forma dinámica y divertida Física y Química, Biología y Matemáticas. Utiliza materiales corrientes y ofrece muchas ideas para proyectos científicos y ferias de ciencias.

Cada tutorial muestra paso a paso la realización de inventos caseros y experimentos sobre el campo de la ciencia como un arco iris casero, un láser que quema o bombas ninja que estallan por impacto. ¿Te has preguntado alguna vez cuántos metros escribe un bolígrafo? Aquí podrás conocer la respuesta.

Elaborados con materiales reciclados, este canal ofrece una gran cantidad de videotutoriales sobre experimentos científicos como un display casero, un sacapuntas eléctrico, una maqueta de un teleférico o un simulador de la sirena de policía.

Este canal dividido por niveles de dificultad aborda desde manualidades e inventos hasta experimentos, juguetes caseros y consejos, elaborados con materiales reciclados. Incluyen también colaboraciones con otros canales y un apartado de preguntas y respuestas para resolver todas las dudas de sus seguidores.

Reúne 50 experimentos caseros dirigidos especialmente a los más pequeños con los que pueden aprender nociones básicas de Física y Química. Entre sus vídeos se puede descubrir, por ejemplo, cómo inflar un globo en el microondas, hacer que una moneda se meta sola en una botella, o hacer que una moneda levite.

Alan, experto en sistemas digitales y robótica, y Ricardo, centrados en lenguajes audiovisuales y cine, defienden que la ciencia y la tecnología pueden ayudar a descubrir y cambiar el mundo. Desde su página web y canal de YouTube proponen experimentos para entender el mundo en el que vivimos. ¡Eso si! Algunos son complicados, así que es necesaria la supervisión de un adulto.

Sus vídeos forman parte del Canal Panda; un canal de televisión dirigido a niños de entre 4 y 9 años. Reservan un espacio para los experimentos, mediante los que Nico (el protagonista de la historia) enseña conceptos básicos de ciencia. Así, se busca fomentar el interés de los niños por esta disciplina y aumentar su curiosidad por el mundo que les rodea.

Muestra ejemplos de experimentos que se pueden hacer con cosas que todos tenemos en casa. Siempre se requiere la supervisión de un adulto, porque sus objetivos son bastante elaborados: crear indicadores caseros de ácido y base, electrocutar pepinillos diseñar un motor de vapor…

Dentro del canal que esta revista tiene en YouTube, en el que se incluyen cuentos infantiles, canciones infantiles, manualidades, recetas de cocina, consejos para padres o vídeos educativos para la familia, también hay espacio para una lista de reproducción de experimentos divertidos para niños con experimentos con agua, con huevos, con globos y con fuego.

Fuente: educación 3.0

El descanso nocturno no solo consiste en dormir unas horas, sino en disfrutar de un sueño reparador que permita afrontar la actividad diurna sin fatiga. “El hecho de que los niños se despierten por la noche es normal, sobre todo los más pequeños. Cuando crecen, el desarrollo del niño permite que el sueño sea más largo y disminuyen los despertares nocturnos. Sin embargo, si la dificultad de conciliar o mantener el sueño perdura en el tiempo y produce consecuencias como malestar o somnolencia por el día, se considera insomnio”, explica Beatriz Cabrera, psicóloga del centro de psicología y logopedia, BlaBla,que cifra entre un 25 y un 30% los casos de insomnio entre los niños de entre 6 meses y 5 años de edad.

¿Qué les quita el sueño a los niños?

El insomnio infantil puede ser transitorio cuando está asociado a “cambios emocionales familiares, sociales o escolares. También puede estar causado por estrés debido a problemas familiares, bullying, depresión, ansiedad o consumo de medicamentos y alimentos que interfieran en el sueño”, explica la psicóloga Beatriz Cabrera. Los malos hábitos a la hora dormir restan calidad de sueño a los niños, entre ellos: dormir a deshoras, cambios en los horarios de descanso nocturno, cenas copiosas o bebidas estimulantes. El ejercicio físico antes de dormir, así como los juegos digitales o el ruido ambiental también desajustan el sueño de los pequeños.

El sueño nocturno es un tiempo fundamental para resetear nuestro cerebro y renovar la energía que gastamos durante el día. Los niños necesitan más horas de sueño que los adultos porque están en proceso de crecimiento. “En el caso de los niños entre 1 y 3 años alrededor de 12 horas, de 3 a 10 años, unas 10 horas y entre los 10 y los 18 años, cerca de 10 horas”, explica Beatriz Cabrera.

Noche sin descanso, día complicado para los niños

Las consecuencias del descanso nocturno inadecuado y escaso para los niños se hacen patentes por el día. “Irritabilidad, somnolencia y cansancio, dolor de cabeza, falta de atención que afecta al aprendizaje, accidentes, como caídas y en algunos casos hiperactividad”, comenta Darío Fernández Delgado, psicólogo, logopeda y médico de familia del Gabinete Médico Delicias, que recomienda los menús de buenas noches para ayudar a conciliar el sueño a los niños, como en el caso de los alimentos que aportan melatonina, la hormona que segregamos cuando hay oscuridad y que regula nuestros biorritmos de actividad y descanso o sueño. Algunos de los alimentos que estimulan esta hormona clave para el descanso son “el plátano, la leche o los hidratos de carbono. Un postre ideal para cenar el arroz con leche. La zanahoria, espinacas y los guisantes, así como el pescado azul, el atún, la merluza o las nueces” también favorecen el descanso nocturno, comenta el psicólogo, Darío Fernández,

Cómo arropar el descanso nocturno de los hijos en casa

¿Contar ovejitas antes de dormir? Hay pautas más eficaces para ayudar a que los niños caigan en los brazos de Morfeo. La psicóloga Beatriz Cabrera, las menciona:

1-Mantener una rutina del sueño con horarios regulares de como mínimo 8 horas de descanso nocturno.

2-Evitar cenas copiosas poco antes de dormir. Si el niño tiene hambre durante el tiempo que transcurre entre la cena y el momento puede tomar un tentempié ligero, como leche con galletas.

3-Evitar los productos con cafeína o tomar líquidos excesivamente a la hora de ir a dormir.

4-Usar la cama solo para dormir. Evitar otras actividades como ver la televisión o leer y estudiar.

5-Mantener el dormitorio acondicionado y confortable. Con oscuridad, sin ruido, bien ventilado y a una temperatura agradable.

6-Eliminar del cuarto luces innecesarias, como las de relojes o de adorno.

7-Minimizar las posibles interrupciones del sueño, como los ruidos externos.

8-Propiciar que los niños expresen sus preocupaciones, emociones y experiencias para evitar que se vayan a dormir con ellos y alteren su sueño.

9-Procurar que el niño realice una actividad relajante antes de dormir, como leer un cuento. Evitar ver la televisión o jugar con videojuegos en las últimas horas de la tarde y antes de ir a dormir.

10-Mantener los aparatos electrónicos fuera del dormitorio del niño. Entre ellos, los ordenadores, móviles o videojuegos.

11- Escribir un diario de actividades del día siguiente, cuando tenga el niño tenga edad para hacerlo, con el fin de restarle preocupación porque se le olvide algo. Es recomendable que lo haga, al menos tres horas antes de ir a dormir para que se olvide de las obligaciones del día siguiente.

12-En caso de que el insomnio persista, es recomendable realizar un buen diagnóstico para descartar trastornos del sueño.

https://elpais.com/elpais/2018/10/25/mamas_papas/1540468384_633352.html?rel=mas

El consumo persistente de marihuana durante la adolescencia produce un daño permanente en la inteligencia, la capacidad de atención y la memoria de las personas una vez que estas crecen. Esta es la principal conclusión de un estudio elaborado por investigadores del Instituto de Psiquiatría de King’s College de Londres, en colaboración con científicos de la Universidad de Duke en Estados Unidos y de Otago en Nueva Zelanda. El informe, que ha sido publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences ha revelado que los jóvenes que consumen marihuana al menos una vez a la semana desde los 13 años ven una disminución de hasta ocho puntos en su cociente intelectual a los 38 años.

El equipo de investigadores estudió a 1.037 personas en Dunedin, Nueva Zelanda, desde que nacieron, en 1972 ó 1973, hasta que cumplieron 38 años. A distintas edades se les realizaron entrevistas para conocer el nivel de consumo de drogas que mantenían. Cuando los individuos tenían 13 años y antes de que se iniciaran en el uso de la marihuana, se les sometió a pruebas de memoria, de razonamiento y de capacidad de reacción. Este mismo análisis se les volvió a practicar cuando cumplieron 38 años.

Una vez transcurrido el tiempo de estudio se concluyó que el 15% del grupo podía ser considerado consumidor habitual de marihuana, mientras que el 5% del grupo declaró fumar marihuana al menos una vez a la semana desde antes de los 18 años.

Después de comparar los resultados, la investigación arrojó que aquellos que iniciaron el consumo de la droga mientras eran adolescentes registraron un daño mucho mayor que quienes la empezaron a utilizar cuando ya eran adultos.

“El estudio demuestra que los adolescentes son particularmente vulnerables al consumo de la marihuana”, sostiene la doctora Madeline Meier, investigadora de la Universidad de Duke, quien participó en la investigación. “El cerebro se somete a importantes cambios durante la juventud, por ejemplo, se cree que algunos procesos de desarrollo ocurren precisamente a tales edades y son los que aumentan la eficiencia del cerebro. Los adolescentes que usan marihuana pueden ver afectado ese proceso de madurez cerebral”, asevera.

Meier ha explicado que si bien los 8 puntos de deterioro en el cociente intelectual (CI) pueden no parecer demasiado, la pérdida sí es significativa. “Pasar de un cociente intelectual de 100 a 92 supone retroceder del percentil 50 al 29”, ha comentado. Según la doctora, los niveles de cocientes altos habitualmente están ligados a una mejor educación, a mejores ingresos, a una mejor salud y una vida más larga. “Alguien que ha perdido 8 puntos en su cociente intelectual durante la adolescencia va a estar en desventaja respecto de otras personas de su misma edad en el futuro”, plantea.

La profesora Terrie Moffitt, quien estuvo a cargo de la investigación resume los resultados en una frase: “Tengo la seguridad suficiente como para decir que la marihuana es segura para los cerebros de más de 18 años y conlleva mucho riesgo para aquellos de menos de 18”. Moffitt ha destacado que el estudio ha sido realizado garantizando la absoluta confidencialidad de quienes han sido analizados, por lo que ella confía en la honestidad de las personas y en la información que han aportado a través del tiempo.

Quien también ha destacado los resultados de la investigación es el profesor Robin Murray, del Instituto de Psiquiatría de Kings College. Murray ha asegurado que si bien estudios anteriores habían planteado el daño que la marihuana produce en la vida cotidiana, esta investigación ha logrado dar una explicación al por qué se pierden esas capacidades, sobre todo cuando el consumo se inicia de forma precoz.

Amy Everett, también conocida como Dolly, tenía 14 años cuando decidió quitarse la vida en enero de 2018. Sus padres fueron quienes anunciaron su muerte y apuntaron con firmeza la causa: el cyberbullying. Su pequeña había sido modelo de una famosa marca de sombreros en Australia y recibía mensajes intimidatorios con mucha frecuencia en su teléfono móvil y por redes sociales. En el comunicado de su fallecimiento, que conmocionó a su país, el padre añadió: “Nuestra hija dejó un mensaje: ‘habla, que no te tiemble la voz”.

Pasados casi dos años desde la terrible noticia, los padres siguen su lucha contra el ciberacoso. Ambos han colaborado en un video, filmado por Charlotte MacLaverty, una joven australiana de 15 años, que enseña lo perverso de las modalidades modernas de acoso, y urge a los jóvenes a que empiecen a pensar en el impacto que tienen sus palabras para sus iguales, informan medios australianos. La música del video es de Billie Eilish y su canción WhenThe Party’s Over.

Se puede ver a la adolescente tumbada en su cama, cenando, o en la bañera, mientras a su teléfono no paran de llegar mensajes como “eres fea”; “espero que sepas que no me gustas” o “por qué no coges y te matas”.

Patrocinado por una organización benéfica local que lleva el nombre de Dolly, el vídeo quiere hacer hincapié en que se han terminado los días en los que los progenitores podían saber fácilmente si su hijo sufría acoso: “Ahora están sentados detrás de una pantalla, escondidos, pero siempre al acecho”. Según han explicado, la moraleja de la iniciativa es mostrar que el ciberacoso puede darse en cualquier parte, “incluso, delante de las narices de sus padres y ofrece una visión que enseña cómo muchos niños se enfrentan día tras día a este acoso”.

Los padres esperan que la iniciativa anime a los jóvenes a hablar sobre ello: “Dolly nos dejó un mensaje que decía “habla, incluso, si tu voz tiembla. Espero que este vídeo llegue a muchos adolescentes y les ayude a comprender que hablar sobre el acoso escolar puede ayudar a detenerlo”, concluye la madre en los mismos medios.

Fuente: elpais