Te presentamos el Decálogo para padres par ala prevención en el inicio temprano de consumo de alcohol en menores.


DECÁLOGO PARA PADRES

  1. Mostrar cercanía: debemos comunicarnos con nuestros hijos menores, resultar razonables y confiables, mostrarnos compresivos y solidarios.
  • Anticipar: advertir que este año probablemente van a sufrir presión para probar el alcohol por parte de su grupo de iguales y lo difícil que va a ser continuar sin hacerlo. Recordarles que “este verano se la van a jugar”.
  • Posponer: no tienen que hacer ahora mismo algo que podrán hacer más adelante, no hay prisa, ahora no toca.
  • Reconocer: pedir opinión a nuestro hijo sobre este asunto, sin juzgar, valorando su punto de vista y tratando de estimular su espíritu crítico.
  • Repudiar: hay que esforzarse individualmente y en alianza con otros padres por rechazar y marginar la forma de beber mediante botellón o sobreingesta compulsiva.
  • Supervisar: cuando salga de noche, adelantar que le vamos a preguntar qué ha pasado cuando regrese, que nos vamos a fijar en cómo vuelve. Matizar que no es desconfianza en él sino preocupación sincera.
  • Controlar: en las fiestas conviene poner una hora límite de llegada a casa o retorno al amparo paterno. Puede ser buena idea programar encuentros periódicos intermedios (“te quiero ver cada hora aquí, te acercas y luego, si todo está bien, te puedes volver a ir”; o “me haces una videollamada, que yo te vea”).
  • Administrar: es importante limitar la cantidad de dinero que se le da al menor: es mejor dar poco y a menudo que mucho y de golpe.
  • Trabajar en equipo: sigue siendo importante coordinarnos con los padres de los amigos de nuestros hijos y compartir el mismo posicionamiento. De este modo, tendremos otros aliados, nuestro criterio será avalado de forma homogénea por los padres de los amigos de nuestros hijos.

Sancionar: en todo caso, si nuestro hijo transgrede las normas, debemos aplicar consecuencias.  Pero si lo hace bien, también hay que reconocérselo y sancionarlo positivamente

Primer verano pos pandemia, relajación colectiva y alcohol; la recuperación de las tradicionales, fiestas y celebraciones, una combinación explosiva para los jóvenes este verano. «este verano te la vas a jugar» es la nueva campaña de Asociación DUAL financiada por la delegación del gobierno para el Plan nacional sobre drogas que busca prevenir el inicio de consumo de alcohol en menores en el contexto de verano y vacaciones.

El nuevo spot de la Asociación DUAL simula un “road game” que se inicia con la llegada del verano y nos conduce por unas plácidas vacaciones hasta que aparecen las fiestas, fiestas que son típicas en la mayoría de localidades, y traen consigo la entrada en juego del alcohol y los botellones condenándonos a perder la partida.

Durante la ruta se advierte a la audiencia mediante señales de tráfico que nos avisan de los peligros a los que nos vamos a enfrentar. De este modo intentamos mimetizar nuestro spot con los tradicionales anuncios de la Dirección General de Tráfico.

El spot lanza un mensaje final junto a la señal de tráfico de peligro indeterminado: Este verano te la vas a jugar.

«Este verano te la vas a jugar» es la nueva campaña de Asociación DUAL para el Plan nacional sobre drogas

Las fiestas patronales son el momento elegido de muchos menores para iniciarse en el consumo de alcohol. Son momentos de fiesta y de reencontrarse con los amigos de toda la vida. Los expertos advierten a los padres y les piden que no pierdan el control de los menores.

El verano es una fecha negra para los jóvenes que se inician en el consumo de alcohol. En especial la semana que viene, la del quince de agosto. Durante esos días se celebrarán por todo el país más de 1.200 fiestas patronales.

Raúl Izquierdo nos recuerda los problemas de despreocuparse por el ocio de los menores por parte de los padres.

Muchos de ellos elegirán estos días para iniciarse en el consumo de alcohol. Son días en el que el ambiente es festivo, con amigos de toda la vida y en el que los padres también se relajan en el control de sus hijos que, incluso quedan a cargo de otros menores durante una noche o durante esas fiestas.

La edad media para empezar a beber alcohol es de casi 14 años, aunque es una media, algunos lo hacen antes y lo reconocen. Muchos de ellos beben hasta que se encuentran mal.

Ante esta falta de percepción del riesgo los expertos hacen un llamamiento a los padres y piden que les controlen como el resto del año.

Primer verano pos pandemia, relajación colectiva y alcohol; la recuperación de las tradicionales, fiestas y celebraciones, una combinación explosiva para los jóvenes este verano. «Este verano te la vas a jugar» es la nueva campaña de Asociación DUAL financiada por la delegación del gobierno para el Plan nacional sobre drogas que busca prevenir el inicio de consumo de alcohol en menores en el contexto de verano y vacaciones.

La negociación, la confianza, el diálogo y la coherencia son consejos clave para mejorar la convivencia de las familias con hijos adolescentes durante las vacaciones de verano.

El curso ha terminado, empiezan las vacaciones y los adolescentes pasan habitualmente más tiempo en casa, lo que puede provocar roces de convivencia por temas como los horarios de regreso por las noches o el reparto de las tareas domésticas. Todo ello puede generar tensiones y discusiones que terminen provocando frustración a todos los miembros de la familia. Para conocer cuáles son los conflictos más habituales entre adolescentes y padres durante el verano, hemos consultado a dos psicólogas que, además, nos ofrecen algunas claves para evitarlos y solucionar las discusiones con hijos adolescentes. 

Conflictos más habituales

Los motivos de conflicto entre padres y adolescentes son diversos: “Los habituales tienen que ver con la elección de amigos y de pareja, la hora de volver a casa, las responsabilidades en tareas familiares, la gestión del dinero, las relaciones familiares y los valores morales como la honestidad, el cumplimiento de las leyes…”, explica Leticia Doñagueda, psicóloga de El Prado Psicólogos

También pueden llegar por la propia naturaleza de esta etapa, donde los padres tienen que aceptar que sus niños ya han crecido y que, “seguramente, ya no les hace la misma ilusión hacer planes junto a ellos como antes”, afirma Ana Herrero, psicóloga y coordinadora del departamento de Orientación del grupo Brains. “En la adolescencia, van a reclamar más independencia, querer estar más con amigos, ‘desmadrarse’ con los horarios o abusar del tiempo que pasan con pantallas”, continúa. Otro motivo de frustración para los padres, según Herrero, es que los jóvenes se muestren “aburridos y a la vez rechacen todo aquello que se les proponga”. 

Negociación y toma de decisiones compartida

Ante estos cambios, ¿cómo lograr que la convivencia sea mejor durante las vacaciones? Ambas expertas coinciden en que la clave para evitar las discusiones es la negociación. “Es necesario ser consciente de que ya no son niños que siguen las normas de los padres, pero tampoco son adultos con plena responsabilidad. Así que, lo más adecuado será que sientan que son parte de las decisiones que se toman, pero siempre dentro de unos límites que los progenitores marcarán como adecuados”, señala Doñagueda. 

Herrero propone tenerles en cuenta a la hora de planificar las vacaciones familiares (que opinen sobre el lugar de destino o valorar entre todos la posibilidad de invitar a un amigo, por ejemplo), escucharles e intentar equilibrar las necesidades y deseos de todos. “Colaboran mucho más si les implicamos en el proceso de toma de decisiones, de forma que todos nos podamos sentir respetados y cómodos”. Asimismo, recomienda pactar con ellos las horas de llegada cuando salen con los amigos, con normas claras y definiendo las consecuencias si no se respetan. 

Sin embargo, no todo es negociable, todo aquello que ponga en riesgo su salud es una línea roja, según esta experta. Además, recomienda darles más libertad a medida que muestren más responsabilidad. “En vacaciones todos tenemos derecho al descanso, así que es necesario implicarles en el reparto de tareas de la casa, estableciendo rutinas y responsabilidades”, añade la psicóloga de Brains.. 

Confianza y diálogo en lugar de órdenes

Otro de los temas que más problemas suele suscitar es el de las órdenes y mandatos en esta edad. Mientras que sí pueden funcionar en los niños más pequeños, en los adolescentes no sucede lo mismo. Doñagueda advierte: “En estos casos la respuesta puede ser de rebeldía o incluso indiferencia. Es entonces cuando nuestro verano se puede convertir en una batalla diaria con ellos”. 

Con respecto a este tema, Herrero explica que los adolescentes no responden bien ante unos padres rígidos e inflexibles. “Están viviendo un gran cambio, tanto físico como psicológico y social, y van a mostrarse contradictorios, impulsivos, con grandes cambios emocionales. Pueden rechazar el contacto con nosotros, o volverse irritables e inseguros”. ¿La clave? Mantener la confianza, el diálogo, la firmeza y la coherencia. “Es conveniente generar en ellos la confianza necesaria para que puedan contar con nosotros y evitar que nos oculten información que pueda ser importante”, insiste por su parte Doñagueda. “Es el momento más importante y, quizás, el más difícil para ofrecerles nuestro amor incondicional, nuestra paciencia y comprensión”, añade Herrero. 

Uso (o abuso) de dispositivos móviles, videojuegos… 

Adolescentes haciendose un selfie. Como evitar las discusiones con hijos adolescentes en vacaciones.

El uso de los dispositivos móviles, tabletas e, incluso, videoconsolas, se está convirtiendo en una herramienta no solo para el disfrute y tiempo libre, si no también en un medio para socializar y relacionarse con los demás. Las expertas señalan que no es conveniente privarles de su uso, ya que se les estaría quitando mucho más que su entretenimiento. 

Lo que sí es esencial es poner límites y gestionar la configuración para garantizar la seguridad de los menores. Doñagueda asegura que esto no se conseguirá obligándoles a dar cierto tipo de información o reduciendo el acceso a Internet. “Lo mejor es crear la confianza necesaria para que ellos puedan contarnos y contar con nosotros en caso necesario”.

Y, para evitar el uso abusivo de los dispositivos electrónicos, Herrero concluye proponiendo la opción de buscar alternativas de ocio que les resulten atractivas, sin olvidar el ejemplo que deberían dar los mayores: “Los padres tienen que ser un buen modelo estableciendo, por ejemplo, tiempos y espacios libres de pantallas, como en los momentos de las comidas en familia, actividades que realizamos todos juntos, etc.”

Hoy es un día muy importante para los más de 38.000 estudiantes que se enfrentan desde este lunes en Madrid a la prueba de acceso a la Universidad, la EvAU.

El curso escolar llega 2021-2022 llega a su fin en Madrid, aunque a muchos estudiantes todavía les falta enfrentarse a un paso definitivo: la Evaluación para el Acceso a la Universidad (EvAU). Un examen al que se someterán más de 38.000 estudiantes en la Comunidad de Madrid.

Aquellos que deseen continuar con sus estudios a nivel superior están ya preparándose para unos exámenes que marcarán parte de su futuro. Tras acabar el curso habitual, es el momento de un último esfuerzo para conseguir una nota que les ponga en disposición de elegir la carrera que desean estudiar.

Fechas, exámenes y centros

En el caso concreto de la Comunidad de Madrid, las fechas para la prueba de acceso a la Universidad serán del 6 de junio al 9 de junio en su convocatoria ordinaria, mientras que en la extraordinaria será del 5 al 7 de julio. El día 10 de junio se dedicará a exámenes para aquellos alumnos que hayan tenido alguna incidencia o coincidencia con otra prueba.

En cuanto al orden de los exámenes, estarán divididos en varios días:

  • 6 de junio: troncales generales de ciencias
  • 7 de junio: troncales generales de ciencias sociales, humanidades y artes
  • 8 y 9 de junio: optativas.

Los estudiantes que hayan superado el Bachillerato y se presenten a Selectividad, podrán realizar la evaluación en una universidad pública de la Comunidad de Madrid. Cada centro educativo tendrá asignada una universidad pública en la que sus alumnos podrán realizar estas pruebas.

Horarios de Selectividad en Madrid

Horarios del 6 de junio

  • 09:30-11:00: Lengua Castellana y Literatura II
  • 11:00-12:00: Descanso
  • 12:00-13:30: Historia de España
  • 13:30-16:00: Descanso
  • 16:00-17:30: Primera Lengua Extranjera II.

Horarios del 7 de junio

  • 09:30-11:00: Lengua Castellana y Literatura II
  • 11:00-12:00: Descanso
  • 12:00-13:30: Historia de España
  • 13:30-16:00: Descanso
  • 16:00-17:30: Primera Lengua Extranjera II.

Horarios del 8 de junio

  • 09:30-11:00: Matemáticas II / Griego II / Artes Escénicas
  • 11:00-12:00: Descanso
  • 12:00-13:30: Historia de la Filosofía / Física / Cultura Audiovisual II
  • 13:30-16:00: Descanso
  • 16:00-17:30: Economía de la Empresa / Geología /Diseño.

Horarios del 9 de junio

  • 09:30-11:00: Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II / Fundamentos del Arte / Latín II
  • 11:00-12:00: Descanso
  • 12:00-13:30: Geografía / Biología / Dibujo Técnico II
  • 13:30-16:00: Descanso
  • 16:00-17:30: Química / Historia del Arte / Lengua Extranjera Adicional.

Cuando la situación con respecto a las consecuencias para el menor se complica y no se puede gestionar desde la familia, expertas de la FAD recomiendan acudir a un especialista.

Las cifras de consumo de alcohol entre los adolescentes son muy elevadas. El 70,5 % de los estudiantes de entre 14 y 18 años han tomado alguna vez alcohol durante los últimos 12 meses del año 2021, según el último estudio al respecto del Ministerio de Sanidad, que también señala que beben más las féminas que los varones menores de 18 años. Concretamente, un 73,3 % frente a un 67,8 %. En cuanto a la media de edad en que los adolescentes comienzan a tomar alcohol, se sitúa en los 15 años y las tiendas del barrio es donde más adquieren la bebida.

Cualquier cifra de consumo del alcohol en jóvenes menores de 18 años debería ser preocupante, “porque a esa edad se están desarrollando y beber puede tener consecuencias a largo plazo, como las dificultades para aprender y recordar. También puede afectar a su rendimiento académico, así como a sus relaciones sociales y familiares. Se pueden mostrar más agresivos tras las borracheras y perder oportunidades propias de su edad, como asistir a cursos o actividades de ocio, porque no han descansado de noche y se encuentran mal por la mañana, explica Celia Prat, jefa del Equipo de Formación de la Fundación FAD Juventud.MÁS INFORMACIÓNLos adolescentes que beben alcohol tienen menos amigos

Existe mucha permisividad con el consumo de alcohol en la sociedad y trasladamos ese modelo a nuestros hijos. “Les hemos enseñado el patrón de asociar el ocio y la diversión con beber alcohol. Lo ideal, sería ayudar a los jóvenes a desarrollar un pensamiento autónomo y crítico para que puedan contemplar y asumir otras opciones para divertirse que no impliquen beber, a pesar de que a su alrededor sea el modelo social frecuente. Desde casa, se pueden favorecer alternativas relacionadas con el deporte u otro tipo de actividades que les saquen del foco del consumo de alcohol como forma de divertirse y socializar”, añade Celia Prat.

Cómo prevenir el consumo de alcohol en los jóvenes

Las bases para un ocio sano de nuestros hijos cuando son jóvenes se asientan desde la cuna. ”Se trata de un trabajo a largo plazo para fomentar en ellos una autoestima sana, poniendo normas y límites adecuados, con una buena comunicación en casa y dando un ejemplo adecuado como adultos con respecto al consumo de alcohol. Conviene conocer a los chicos y para ello hay que propiciar un espacio de escucha, diálogo y afecto para que tengan confianza a la hora de comentar con sus padres su día a día y lo que les preocupa”, comenta Rocío Paños, responsable de Actuaciones con familias de FAD.

Cómo actuar si mi hijo menor de 18 años llega ebrio a casa

Cuando un joven llega a casa bebido por primera vez, es fundamental que los padres actúen frente a la situación de manera adecuada para sentar un precedente de cara a que su hijo no repita la experiencia. Es aconsejable “no abordar el tema en el momento en que llega ebrio, porque no se va a enterar y va a generar un conflicto. Una vez que se comprueba que está bien y no hay que ir a urgencias, conviene dejar que duerma y hablar del tema al día siguiente con calma y evitando los juicios. Se pueden hacer preguntas abiertas, como, ¿qué ha pasado? ¿Por qué decidiste beber? ¿Cómo te sientes al respecto? También, se pueden comentar las consecuencias de beber, como sentirse mal físicamente y buscar juntos alternativas consensuadas al consumo de alcohol para futuras ocasiones, así como compartir con ellos nuestra experiencia al respecto cuando éramos jóvenes”, añade Rocío Paños.

Señales que indican que un joven consume alcohol

Si conocemos a nuestros hijos, sabremos detectar los indicios que advierten que consumen alcohol con menos de 18 años, como:

  • Disminuye su rendimiento escolar.
  • Se aísla durante más tiempo en su habitación.
  • Cambio el grupo de amigos habitual.
  • Se muestra desmotivado con actividades que antes le gustaban.

Cuando la situación con respecto a las consecuencias para el adolescente del consumo de alcohol se complica y no se puede gestionar desde la familia, se puede contactar con profesionales especializados, como con el servicio de información y orientación de la fundación FAD, en el teléfono anónimo y gratuito 900161515.

¿Por qué mi hijo bebe alcohol?

A los jóvenes les suele llamar la atención consumir alcohol porque lo consideran algo “divertido y transgresor. Es una forma de rebeldía propia de la edad que va contra las normas y rompe lo establecido por los padres. Pero si, anteriormente, se les ha hablado de las consecuencias negativas que tiene beber, hay más posibilidades de que no lo hagan. Conviene tener en cuenta que los adolescentes pueden consumir alcohol por cuestiones como sentirse integrados en el grupo, porque tienen una baja autoestima o necesitan sentirse reconocidos por los demás y no sentirse excluidos. Son aspectos que hay trabajar desde la familia a través del fomento de la adquisición de un sistema de valores sólido, para que no beban alcohol, simplemente, porque no es lo correcto y no me sienta bien; sin buscar más allá. Estamos convirtiendo a los jóvenes en débiles, porque no se quieren mostrar vulnerables y conviene transmitirles que el más valiente es el que se atreve a decir no”, concluye Ana López, pedagoga y especialista en neuropsicología educativa.

Fuente: El País.

Cuando los hijos llegan a la adolescencia las preocupaciones de los padres se multiplican por mil. Una de las más habituales tiene que ver con el tabaco. Parece que los chavales y chavalas que fuman suelen ser del grupo de los rebeldes y malotes. Probablemente la mala imagen que tiene el tabaco en la actualidad se deba en gran medida a la ley antitabaco que arrinconó a los fumadores, mandándoles a la calle. Pero de aquello hace ya 10 años y la idea que se tiene del cigarro ha vuelto a cambiar. Así se deduce del estudio EDADES (Programa de Encuestas sobre Alcohol y Otras Drogas en España), en el que se apunta a que en el año 2019 el 26% de los jóvenes y adolescentes entre 15 y 24 años había fumado en los 30 días anteriores a la encuesta, llegando al 28.5% en varones y al 23% en mujeres.

Entre otras cosas porque ya no nos referimos solo a los clásicos cigarrillos, sino que ahora hay que estar atento, además, al tabaco de liar, los porros, las cachimbas y los cigarrillos electrónicos. La cosa se complica: a mayor oferta, mayor preocupación. Aunque en definitiva, el enemigo es el mismo: la nicotina. Y lo es porque es una sustancia tremendamente adictiva cuyos efectos llevan a cualquier padre a echarse a temblar. Lo de menos es el modo que tiene de llegar al organismo del adolescente.

Distintas formas, mismo efecto

Rodrigo Córdoba, médico de familia y portavoz del Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud de semFYC: “El cigarrillo, según documentos de la industria tabaquera, no es más que ‘un vehículo para suministrar dosis de nicotina’. Por eso, la idea es venderla en cualquiera de sus formas porque el efecto va a ser el mismo en todas ellas. No olvidemos que se trata de un producto adictivo y tóxico que compromete el desarrollo cerebral normal de los adolescentes”. Ahí es nada.

Pues hay más: “Los cambios en la estructura cerebral provocados por el tabaco afectan de manera directa al control directo del estado interno de los adolescentes o a la toma de decisiones. En una edad tan sensible como esta, el tabaco puede cambiar drásticamente el desarrollo del cerebro de los jóvenes y afectar de manera importante a su personalidad”, comenta Córdoba, quien señala el rendimiento escolar y las relaciones familiares y sociales como principales damnificados de la nicotina.

Enfermedades cardiovasculares

Por supuesto, también están los problemas cardiorrespiratorios, como afirma Julio Álvarez Pitti, investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CiberOBN), pediatra y miembro del Comité promoción de la Salud de la Asociación Española de Pediatría (AEP): “La nicotina aumenta la frecuencia cardíaca, la tensión arterial y la contractilidad del miocardio. Además es un agente farmacológicamente activo que produce toxicidad aguda y que ingresa fácilmente en el cuerpo y se distribuye por el organismo. Activa múltiples vías biológicas que son relevantes para el crecimiento y desarrollo fetal, el funcionamiento inmunitario, el sistema cardiovascular, el sistema nervioso central y la carcinogénesis”.

Lo que pasa es que los chicos no solo consumen la nicotina a través del tabaco. Córdoba: “Curiosamente, más de la mitad de los jóvenes comienzan fumando tabaco mezclado con cannabis (porro) y la otra mitad fumando tabaco de liar o cigarrillos convencionales.” Pero aún hay más puertas de entrada: “La mitad de los adolescentes españoles reconocen haber probado el cigarrillo electrónico o las cachimbas”, afirma el médico de familia. Y uno de los principales problemas que suponen ambas es que el público en general y los adolescentes en particular no asocian su consumo con ninguna clase de peligro.

Por supuesto, están muy equivocados. Álvarez Pitti: “La utilización de cachimbas no es más que fumar tabaco prensado y mezclado en melaza, que se quema. El humo se absorbe a través de un tubo sin ningún tipo de filtro e inhalando”. No puede sonar peor. O sí, porque atentos a los sistemas electrónicos de administración de nicotina, que además de esta sustancia llevan “líquidos aromatizados como propilenglicol y glicerina que, al inhalarse pueden producir inflamación de las vías respiratorias. De hecho, durante el año 2019 se produjo brote de lesiones pulmonares asociado al su uso”.

Aumenta el uso de e-cigarrillos

Pero esta información no les llega correctamente a los chavales. Probablemente esa es la razón de que su consumo se haya hecho tan popular entre ellos: “Los datos actuales muestran que las tasas de uso de cigarrillos electrónicos están aumentando dramáticamente entre los jóvenes. Los resultados de un gran estudio epidemiológico realizado en EEUU en el año 2014 detectan que el 3,9% de los estudiantes de Secundaria y el 13,4% de Bachillerato habían hecho uso de un e-cigarrillo en los últimos 30 días. Este consumo se había incrementado en ambos grupos de edad en un 650% y 890%, respectivamente, en comparación con los datos de 2011”, asegura Álvarez Pitti.

Hay que tener claro que ninguna forma de consumir nicotina es mejor que otra porque, en cualquier caso, el peligro de la adicción siempre está presente. “Después de uno o dos años consumiendo nicotina, el cerebro se hace adicto a la sustancia y empieza un camino de retorno complicado. Basta con 100 cigarrillos consumidos en el plazo de uno o dos años para volverse adicto a la nicotina”, afirma el portavoz del Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud de semFYC. Y la cosa no acaba ahí, como afirma Álvarez Pitti: “El tabaco es vía de entrada a otras drogas ilegales. Tanto porque algunas de estas drogas son fumadas como porque el tabaco induce en ocasiones a acercarse a otras drogas. Por último, el efecto de recompensa que produce la nicotina hace que el cerebro desee repetir esta misma ‘experiencia’, y si es más potente, mejor.”

Fuente: El País

En esta infografía te contamos cómo afecta el consumo del alcohol en los distintos órganos nuestro organismo. Con el tiempo, el consumo excesivo de alcohol puede causar enfermedades crónicas y otros serios problemas como los que te presentamos a continuación.

La Organización Mundial de la Salud asegura que el consumo de bebidas alcohólicas en reuniones sociales es muy frecuente en muchos lugares del mundo. Este hábito trae consecuencias negativas para salud por sus propiedades tóxicas y la dependencia que produce. ¿Realmente sabes cómo afecta la ingesta de alcohol en el cuerpo?.

DESCÁRGATE AQUÍ LA INFOGRAFÍA

infografia alcoholísmo

¿Cómo afecta el alcohol en nuestros órganos?

En el cerebro:
Inhibe las funciones de la región frontal, por lo que disminuye la memoria, la capacidad de concentración y el autocontrol.

En el hígado:
Los efectos de esta metabolización son nauseas vómitos y dolor de cabeza.

En el riñón:
Pierde agua y el organismo la busca en otros órganos por lo que las meninges (membranas que cubren el cerebro) pierden líquido y genera dolor de cabeza.

En el estómago:
En exceso causa erosiones en la mucosa por el etanol.
El ardor es mayor cuando se mezclan diferentes bebidas.

En la piel:
Aumenta el flujo de sangre por lo que presenta más sudoración.
Envejecimiento prematuro de la piel y aumento de la red de vasos sanguíneos en el rostro, sobre todo en las mejillas (efecto mejillas rojas)

En los pulmones:
Acelera la respiración si el alcohol es demasiado detendrá la respiración.

En el corazón:
Aumenta la actividad cardíaca y acelera el pulso. Cuando el alcohol llega sangre disminuye el azúcar por lo que provoca debilidad y agotamiento físico.

Intestino:
Promueve la inflamación intestinal, lo que ocasiona que nuestro estómago, hígado y riñones se vean afectados dramáticamente.

Coma etílico:
Un coma etílico es el grado más grave de intoxicación por alcohol, se produce por ingerir una gran cantidad de alcohol en un breve periodo de tiempo. Consiste en una alteración de conciencia con diferentes grados de conexión con el medio y respuesta a estímulos.
Puede causar la muerte.

DESCÁRGATE AQUÍ LA INFOGRAFÍA

Si tu hijo se pone nervioso cuando su dispositivo móvil se queda sin batería o se siente mal si no actualiza sus redes sociales de forma continua puede ser que tenga un problema de hiperconexión. La psicóloga Gabriela Paoli ofrece en este artículo un cuestionario para comprobar si existe un ‘enganche’ a la tecnología y ofrece diez claves para mantener una buena ‘salud digital’.

Según el último informe digital 2020 de ‘Hootsuite’ y ‘We are digital’, pasamos de media 6 horas y 43 minutos al día conectados a internet, lo que supone 100 días al año. Sin duda, la crisis suscitada por el coronavirus ha provocado que vivamos ‘más virtuales’ que nunca.

Internet se ha convertido en el ‘analgésico digital’ cuando estamos aburridos o estresados. Y esta situación, que ya viene de lejos, simplemente se ha acelerado. En un mundo de hiperconexión, paradójicamente la soledad se hace más latente y cruel, las redes sociales nos hacen vivir una vida superficial y artificial o el teletrabajo nos vuelve esclavos. En definitiva, la salud se resiente.

La hiperconexión en niños y adolescentes

En cuanto a los pequeños y adolescentes, la situación no es muy diferente. Ellos también han tenido que verse obligados a volcarse en la educación online, con la utilización de diversas plataformas y metodología nueva y desconocida para ellos y para muchas familias, que han hecho que vivamos una verdadera transformación digital en cuestión de meses. Todo esto ha generado mucho estrés, nerviosismo y frustración en casa.

Jóvenes con el móvil hiperconexión

Lo cierto es que a estas edades se necesita de las amistades, experimentar el mundo, atreverse a salir y a vivir experiencias que son fundamentales para la vida. Y no las están pudiendo vivir ‘de manera real’, sino que estas cuestiones se han pasado también al universo virtual. Es decir, no sólo están las clases online, sino además la casi exclusiva forma (virtual) para socializar o entretenerse, y todo ello, va creando las bases de sus valores, creencias e ideas sobre la vida. La sociedad aumentada de las redes sociales les hace sentirse cerca en la distancia, les va haciendo asumir, en muchos casos, personalidades virtuales, identidades idealizadas, exitosas e inalcanzables.https://197121b49835297431a46b6eeeccd1c3.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.html

«La hiperconectividad a la que estamos expuestos se ha convertido en el agujero negro por donde se escapa nuestro tiempo»

Y es que las imágenes que se comparten en las redes, a menudo poco realistas, les puede hacer sentir incapacidad, falta de confianza, baja autoestima…

Ocho preguntas para saber si tu hijo está ‘enganchado’ al móvil

Con todo esto, ¿crees que tu hijo puede estar enganchado a su dispositivo móvil? Puedes hacer este cuestionario con él para comprobarlo.

joven enganchado al móvil hiperconexión
  1.  ¿Necesitas tener el móvil en la mano o muy cerca de ti, incluso durmiendo?
  2.  ¿Consultas el móvil de forma compulsiva, aún sin recibir notificaciones o emails?
  3. ¿Sientes que si no te conectas te estás perdiendo algo? ¿Sufres ‘FOMO’ (el miedo a perderte algo)?
  4. ¿Recibes quejas de tu familia o amigos porque estás siempre con el móvil en la mano?
  5. ¿Has dejado de hacer las actividades o aficiones que solías hacer porque no tienes tiempo?
  6.  Si tienes el móvil apagado, ¿sientes inseguridad, nerviosismo o incluso ansiedad?
  7.  ¿Sientes molestias si te quedas sin batería, sin señal de datos o sin conexión de Wi.Fi?
  8. ¿Te sientes mal por no poder mantenerte actualizado de lo que ocurre en las redes sociales?

No se trata de demonizar el uso de la tecnología, simplemente es necesario estar alerta puesto que los mensajes y nuestros gestos cotidianos van dejando huella, van creando hábitos y costumbres muy poco favorables para nuestra salud.

La hiperconectividad a la que estamos expuestos se ha convertido en el agujero negro por donde se escapa nuestro tiempo, adormece nuestros sentidos, los deseos, la curiosidad… nos proporciona una sensación falsa de saciedad y gratificación.

Claves para evitar la hiperconexión (tanto en estudiantes como en adultos)

Si en su mayoría se ha respondido con afirmaciones al cuestionario, es vital tener en cuenta estas claves para evitar una sobreexposición o hiperconexión al móvil y las redes sociales.

claves para evitar la hiperconexión
  1. Clases online o teletrabajo: hay que practicar el autocontrol estableciendo franjas de horario de conexión y desconexión.
  2. Vivir conforme a tus valores: son tu brújula porque, además de guiarte, pueden ayudarte a realizar cambios beneficiosos. Prioriza tu bienestar y el de los tuyos.  
  3. Desactivar las notificaciones: interfieren significativamente en tu vida cotidiana porque perturban tus rutinas, te llevan a la multitarea y pierdes concentración y eficacia.
  4. ‘Hacer limpieza’: borra aplicaciones que no uses y perfiles que no te aportan nada. Y busca tu libertad y ‘salud digital’.
  5. Retomar actividades o hobbies: te proporcionarán placer y satisfacción ya que son otras formas de segregar dopamina, la hormona de la felicidad. Así activamos otras áreas del cerebro y le suministramos un disfrute más saludable.
  6. Dedicar tiempo a estar en contacto con la naturaleza.
  7. Utilizar el ‘modo avión’ al llegar a casa.
  8. Evitar la ‘prontomanía’: si no te va bien contestar inmediatamente, hazlo más tarde, no se acaba el mundo.
  9. Activar el ‘tiempo de uso’: consiste en hacer un seguimiento diario y semanal del tiempo de conexión. O si necesitas más ayuda para reforzar tu fuerza de voluntad, existen muchas aplicaciones para controlar el tiempo de conexión y de desconexión.
  10. Utilizar Internet en la medida justa: debe servir para facilitarnos la vida, no para alejarnos del mundo real ni de las personas que nos rodean.

¡Sal de la red y vive una vida real!

Fuente: Educación 3.0

Las redes sociales ocupan gran parte del tiempo diario de los adolescentes actuales. De ellas, TikTok es una de las que más éxitos cosecha y, por eso, te ofrecemos una guía de consejos especialmente pensada para que las familias garanticen un uso adecuado y seguro.

Según un estudio llevado a cabo por TikTok, al 66% de los adolescentes actuales le encanta compartir contenido en forma de audio e imagen en las diferentes redes sociales y plataformas de contenidos. Tanto es así que cada adolescente pasa una media de 45 minutos diarios navegando en esta red social, tal y como apunta un estudio publicado por The Wall Street Journal. Y TikTok es una de las más demandadas de la actualidad: cuenta con 500 millones de usuarios activos y con un total de 1.200 millones de descargas.

Su máxima es sencilla: el usuario crea vídeos de hasta 60 segundos de duración en los que hace playback cantando canciones y moviéndose al ritmo de ellas. Posteriormente, lo comparte en la biografía e, incluso, puede compartir el contenido en otras redes sociales. Esta práctica tiene algunos riesgos asociados como los peligrosos retos que se hacen virales de vez en cuando o la adicción a las redes sociales.

Para mayores de 12 años

Para evitar estos y otros peligros, en la tienda de aplicaciones de Android e iOS está indicada como una app para mayores de 12 años, lo cierto es que la preocupación de los padres ante el masivo uso de ‘TikTok’ también en niños menores de esa edad va en aumento. Desde la propia red social recomiendan activar el control parental de los dispositivos móviles, de tal manera que si el usuario no ha superado esa edad, será el propio terminal el que bloquee el uso de la aplicación.

Cuando es utilizada por menores, resulta de vital importancia que los progenitores y docentes supervisen el uso que hacen de esta red social. Para ello, un consejo que exponen desde la propia firma es que les inviten a cambiar la configuración de su cuenta para hacer el perfil privado. De esta manera, el propietario podrá aprobar y rechazar solicitudes de seguimiento, así como restringir el acceso a sus contenidos solo a sus seguidores y activar la opción para recibir solo mensajes de ellos. Además, pueden bloquear a otros usuarios para que no puedan volver a contactar con ellos, guardar los vídeos compartidos como opción privada e, incluso, habilitar restricciones para comentarios y mensajes. Para esta última opción, ‘TikTok’ ha habilitado un apartado en el que se pueden añadir hasta 30 palabras, de tal forma que se bloquearán de manera automática los comentarios que contengan alguna de ellas.

También comenta la importancia de trasladar al usuario que puede denunciar cualquier comportamiento que considere que infringe los Términos de Servicio de la plataforma.

Cuando es utilizada por menores, resulta de vital importancia que los progenitores y docentes supervisen el uso que hacen de esta red social. Para ello, un consejo que exponen desde la propia firma es que les inviten a cambiar la configuración de su cuenta para hacer el perfil privado. De esta manera, el propietario podrá aprobar y rechazar solicitudes de seguimiento, así como restringir el acceso a sus contenidos solo a sus seguidores y activar la opción para recibir solo mensajes de ellos. Además, pueden bloquear a otros usuarios para que no puedan volver a contactar con ellos, guardar los vídeos compartidos como opción privada e, incluso, habilitar restricciones para comentarios y mensajes. Para esta última opción, ‘TikTok’ ha habilitado un apartado en el que se pueden añadir hasta 30 palabras, de tal forma que se bloquearán de manera automática los comentarios que contengan alguna de ellas.

También comenta la importancia de trasladar al usuario que puede denunciar cualquier comportamiento que considere que infringe los Términos de Servicio de la plataforma.

Tiktok consejos

 Cómo crear un perfil seguro

Además, existen algunos consejos promovidos directamente por el equipo que gestiona esta red social y que las familias pueden trasladar a sus hijos:

  • Crear una contraseña segura: recomiendan, por ejemplo, evitar las combinaciones numéricas y optar por una en la que estén presenten letras mayúsculas, minúsculas y números.
  • Hay que tener siempre en cuenta la configuración de privacidad de la cuenta: la red social permite elegir el perfil privado, controlar quién ve el contenido publicado o, incluso, desactivar la opción para que otras personas puedan encontrarte.
  • El usuario solamente debe aceptar solicitudes y mensajes de personas conocidas ya que, de este modo, estará menos expuesto a los peligros de la privacidad.
  • Activando el modo restringido se generará un código válido durante 30 días, y se limitará la visualización de contenidos que puedan ser inapropiados para todos los públicos. De cualquier manera, siempre que se vaya a reproducir algún vídeo de este tipo, TikTok avisará para que se pueda omitir.

Fuente: educacion 3.0

El uso de la tecnología no está exento de riesgos. Enseñar a los menores cuál es la forma correcta de utilizarla es una tarea en la que han de involucrarse los adultos también en casa. Se trata de establecer unas normas y hábitos de uso con el fin de alejar a los hijos de posibles peligros.

El 71% de los padres son conscientes de que cuando sus hijos se relacionan con la tecnología están expuestos a diferentes ciberriesgos. Así lo recoge el estudio ‘Winning the game’, elaborador por la empresa de seguridad McAfee.

Entre sus principales preocupaciones está la posibilidad de que los ciberdelicuentes se escondan bajo una falsa identidad para robar información confidencial (62%), se descarguen virus de manera inconsciente (58%) o que los hackers accedan a datos personales o financieros (52%).

La necesaria intervención de los progenitores

Para proteger a los menores es imprescindible que sus progenitores hagan una labor de prevención. Establecer ciertas rutinas y configurar adecuadamente los dispositivos que utilizan los menores ayuda a que adquieran determinados hábitos que mejoren su seguridad en el uso de la tecnología.

familiar proteger menores ciberriesgos

Unos hábitos que, una vez adquiridos en el ámbito del hogar, serán capaces de trasladar fácilmente al entorno educativo cuando llegue el momento de utilizar un ordenador o una tableta como herramienta de aprendizaje.

l mismo informe de McAfee aporta otros datos significativos: el 27% de los progenitores nunca supervisa lo que hacen sus hijos online y uno de cada diez no sabe si hablan con otras personas. “El equilibrio tecnológico será diferente para cada familia porque cada una tiene sus propios valores, dinámicas y estilos de crianza”, apunta Francisco Sancho, EMEA Partner Manager de McAfee.

“Es poco realista pensar que se puede supervisar todo lo que hace tu hijo –añade Sancho–, pero los padres pueden ayudar educando sobre el contenido y los ciberriesgos, tales como descargarse apps desconocidas y hablar con extraños”.

Tecnología segura

Internet se ha convertido en un recurso imprescindible en la escuela, ya sea para buscar información, interactuar con otros alumnos y docentes, o acceder a material educativo. Por eso es necesario que también se les oriente desde casa sobre la mejor forma de protegerse.

“Los peligros a los que nos enfrentamos en la vida digital no deben ser subestimados, máxime cuando se trata de la vida de nuestros hijos. Los menores no tienen el conocimiento ni la experiencia para eludir a los ciberdelincuentes, por lo que es necesario que los padres asumamos el reto de protegerlos cuando navegan por Internet”, sostiene José Luis Laguna, Systems Engineer Manager en Fortinet Iberia.

niño proteger menores ciberriesgos

Desde esta compañía, también dedicada a proporcionar soluciones de seguridad, recuerdan que es imprescindible hablar con los menores sobre los peligros de la Red y hacerles saber que si ven algo extraño han de avisar a un adulto. Estar al tanto de las actividades online que realizan, colocar los dispositivos en un espacio común de la casa o implementar controles parentales son acciones de prevención necesarias.

El valor de la privacidad

Para acompañar estas medidas, desde ambas compañías consideran esencial realizar una labor educativa para enseñar a los más pequeños el valor de la privacidad. Esto incluye explicarles cuáles son los ciberriesgos de la publicación de fotos o información personal en Internet y lo difícil que es eliminarla una vez que se hace pública.

Una responsabilidad que también recae en los adultos. “Los padres deben entender las implicaciones de que exista información o fotos de sus hijos online. Dejan una huella digital y, si cae en manos equivocadas, puede ser utilizada para recopilar información personal de los pequeños. Conocer el nombre y ubicación de su colegio, el nombre completo del niño o incluso su fecha de nacimiento… Todo esto puede tener graves consecuencias, desde el robo de identidad hasta el ciberacoso”, advierte Francisco Sancho.

Cuidar las etiquetas geográficas cuando se comparte contenido, establecer límites en el tiempo de uso y, sobre todo, educar antes que supervisar, son parte de las claves para que los más pequeños utilicen la tecnología y accedan a internet de forma segura.