¿Consideras que tu hijo adolescente es demasiado joven para una conversación sobre el consumo de alcohol entre menores? Piénsalo dos veces.

La adolescencia temprana es la etapa en la que algunos niños comienzan a experimentar con el alcohol o a sentir presión para beber. Para alentar a tu hijo adolescente a que evite el alcohol, habla con él o ella sobre los riesgos y la importancia de tomar buenas decisiones.

Por qué beben los adolescentes

Los adolescentes son particularmente vulnerables al consumo de alcohol.

En un esfuerzo por ser más independientes, los adolescentes comienzan a tomar riesgos y a buscar situaciones nuevas y emocionantes. Esto podría incluir el consumo de alcohol. Los adolescentes también empiezan a sentirse más cohibidos y buscan pistas en sus amigos y en los medios de comunicación sobre cómo estar a la altura de las circunstancias. Aquellos que no sienten que encajan pueden experimentar con el alcohol para complacer a sus amigos. Los adolescentes también pueden probar con la bebida para lidiar con el estrés de la escuela o las transiciones, como el paso de la escuela intermedia a la secundaria.

Hablar sobre el consumo de alcohol entre menores de edad

Es posible que tú no estés seguro de qué decir y que tu adolescente trate de esquivar la conversación. Para comenzar la conversación, elige un momento en el que ambos estén relajados. No te preocupes por cubrirlo todo. Si hablan con frecuencia, puedes tener una mayor repercusión en tu adolescente que si hablan solo una vez.

Cuando hablas del consumo de alcohol entre menores de edad:

  • Pregúntale a tu hijo cuál es su punto de vista. Averigua qué piensa tu hijo adolescente sobre el alcohol. Si tu hijo adolescente está interesado en beber, pregúntale por qué.
  • Desmiente los mitos. Los adolescentes a menudo piensan que beber los hace populares o felices. Explica que el alcohol puede hacer que te sientas “drogado”, pero es un depresivo que también puede causar tristeza e ira.
  • Analiza las razones para no beber. Explica los riesgos del consumo de alcohol por parte de los adolescentes y apela a tu autoestima. Si tienes antecedentes familiares de alcoholismo, sé honesto. Explica que tu adolescente podría ser más vulnerable al uso dañino del alcohol.
  • Planea maneras de manejar la presión de grupo. Haz una lluvia de ideas con tu hijo adolescente sobre cómo responder a las ofertas de alcohol. Podría ser tan simple como decir: “No, gracias” o “¿Tienes un refresco?”.
  • Está preparado para las preguntas. Tu hijo adolescente podría preguntarte si tú bebiste alcohol cuando eras menor de edad. Si lo hubieras hecho, podrías admitir un momento doloroso relacionado con la bebida.

Consecuencias del consumo de alcohol entre menores de edad

Comparte con tu hijo adolescente algunos datos sobre los peligros de consumir alcohol en la adolescencia. El consumo de alcohol entre menores de edad puede conducir a lo siguiente:

  • Muertes relacionadas con el alcohol. Los accidentes de tránsito relacionados con el alcohol son una de las principales causas de muerte en la adolescencia. Los ahogamientos, suicidios y asesinatos de adolescentes también se han vinculado con el consumo de alcohol.
  • Actividad sexual. Los adolescentes que beben tienden a volverse sexualmente activos más temprano y a tener relaciones sexuales con más frecuencia que los adolescentes que no beben. Los adolescentes que beben también son más propensos a tener relaciones sexuales sin protección que los adolescentes que no beben.
  • Problemas escolares. Los adolescentes que beben tienden a tener más problemas académicos y de conducta que los adolescentes que no beben.
  • Alcoholismo. Las personas que comienzan a beber en la adolescencia son más propensas a padecer dependencia al alcohol que las personas que esperan hasta la adultez para beber. El consumo compulsivo de alcohol entre los adolescentes también puede aumentar el riesgo de adicción al alcohol más adelante en la vida.
  • Delitos violentos. Los adolescentes que beben son más propensos a ser lastimados en un delito violento, como una violación, un asalto o un robo.

Otras maneras de prevenir el consumo de alcohol entre menores de edad

Además de hablar con tu hijo adolescente:

  • Apoya a tu hijo adolescente. Tener una relación de confianza puede ayudar a prevenir que tu hijo adolescente experimente con el alcohol. Pasen tiempo juntos y haz que tu hijo adolescente sienta que es fácil hablar contigo.
  • Conoce las actividades de tu hijo. Presta atención a los planes y el paradero de tu hijo adolescente. Alienta la participación en actividades supervisadas después de la escuela y durante el fin de semana.
  • Establece reglas y consecuencias. Las reglas pueden incluir dejar las fiestas donde se sirve alcohol y no viajar en un auto con un conductor que ha estado bebiendo. Llega a un acuerdo sobre las consecuencias de romper las reglas con anticipación y hacerlas cumplir.
  • Pon un ejemplo. Si tú bebes, hazlo con mesura y explícale a tu hijo adolescente por qué está bien que los adultos beban responsablemente. Describe las reglas que sigues, tales como no beber y conducir. No le sirvas alcohol a nadie que sea menor de edad.
  • Alienta las amistades saludables. Si los amigos de tu hijo beben, es más probable que tu hijo también beba. Conoce a los amigos de tu hijo y a sus padres. Trabaja con otros padres para monitorear lo que están haciendo sus hijos y mantenerlos a salvo.

Fuente: Mayoclinic, El País, Losqueno.

Los corazones rotos en la adolescencia aportan la experiencia del amor romántico que los jóvenes necesitarán para tener relaciones sanas y satisfactorias de pareja cuando sean adultos. Para un adolescente, los primeros desengaños amorosos se pueden convertir en todo un mundo y el apoyo de sus padres les puede ayudar a gestionar la situación emocional que se desencadena con las experiencias del desamor. “Los adolescentes adquieren un aprendizaje profundo cuando hacen sus primeros pinitos en las relaciones amorosas y también cuando sufren desengaños, ya que las primeras relaciones se caracterizan por un fuerte componente idealizador que va a ir modulándose a lo largo de la vida hasta encontrar una elección de pareja más ajustada y satisfactoria”, explica Gonzalo De Casso, psicólogo del Centro Nudos.

El papel de los padres

Una de las claves para ayudar a los hijos adolescentes en sus amores y desamores es que acepten que este “tiene su propia vida y toma sus propias decisiones, en las que, a veces, se equivoca y no se da cuenta hasta que no lo experimenta por sí mismo, como les ha pasado a los propios padres a lo largo de su vida. Es conveniente que los progenitores den su opinión y ofrezcan su experiencia, pero sin un excesivo intervencionismo y evitando tapar la herida antes de que se produzca para que nuestro hijo no se sienta incapaz y frustrado”, comenta De Casso.javascript:false

Los padres de un adolescente que vive una situación de desamor “pueden aportar cierta sensatez para ayudar a que su hijo tome cierta perspectiva y que a esas emociones tan intensas les acompañe cierta elaboración que le ayude a tomar precauciones en pleno apogeo amoroso y a relativizar la situación del hundimiento del primer amor. El objetivo, como en todos los duelos, es que nuestro hijo elabore la pérdida pasando por diferentes fases, como negación, rabia y tristeza, para, finalmente, aceptar la pérdida y renovar su deseo hacia nuevos encuentros amorosos. El duelo adolescente en el amor no tiene que ser tan prolongado como el de los adultos y si vemos que persiste más de seis meses podemos plantearnos ofrecer una ayuda psicológica a nuestro hijo”, añade el psicólogo.

El enamoramiento, todo un reto para el corazón del adolescente

Enamorarse es una experiencia potente y “la adolescencia es la etapa de las emociones, vivencias y creencias intensas. Es típico el pensamiento en blanco y negro; las convicciones absolutas, las amistades eternas y los amores con total entrega; dramáticos y apasionados. Las vivencias de desamor, desengaños; los corazones rotos se viven de la misma manera. Todo tiende al dramatismo; todo es importante. Al adolescente se le hace difícil relativizar y no tiene la experiencia suficiente como para saber en carne propia que todo pasa y se puede superar”, comenta Tristana Suárez, psicóloga y terapeuta Gestalt.

El enamoramiento es un deporte de riesgo porque “supone una gran exposición; el corazón se abre al amor y al mismo tiempo al dolor. No es algo que se pueda controlar a voluntad. La tendencia a la idealización del otro es notable, casi se puede decir que nos inventamos a la otra persona como necesitamos que sea. En realidad, el enamoramiento es más una proyección de las propias necesidades que un encuentro real entre dos personas. Por ello, cuando acaba es tan doloroso, porque se cae desde muy alto y las carencias propias vuelven a quedar en el vacío”, explica Suárez.

El rechazo amoroso para un adolescente supone “el paso de la relación con el grupo a un nivel mayor de intimidad y compromiso, lo cual requiere un mínimo de madurez y también de fuerza. Se comprueba la capacidad para seducir y gustar, pero también queda más expuesto que nunca al rechazo y al potencial abandono. Cuando esto ocurre y el enamorado no es correspondido, se reabren heridas de la infancia, se confirman temores sobre el propio valor y pueden aparecer sentimientos de vergüenza, culpa o miedo”, añade Tristana Suárez.

El duelo por la pérdida de un amor en los jóvenes y cómo ayudarles

Hay muchos tipos de duelo en la vida y el desamor es uno de ellos. “El adolescente va atravesando las etapas de la pérdida y asumiéndola poco a poco. Por eso es tan difícil ayudar desde afuera. Muchas veces, solo nos queda el papel de acompañantes del camino. Escuchar sin juicios ni consejos, compartir nuestras propias vivencias sobre el asunto, estar disponibles y receptivos, pero sin invadir, servir de hombro para los llantos y las rumiaciones, porque se le dan una y mil vueltas a las mismas situaciones o ver películas y leer libros sobre desamores que sirvan para el desahogo y la conversación. El corazón roto se va curando con tiempo y cariño. Los amigos se vuelven fundamentales, los apoyos sirven para ir soltando y despidiendo lo que no pudo ser y para abrir la mirada hacia lo siguiente que pueda venir”, concluye la psicóloga Tristana Suárez.

Fuente: Carolina Pinedo. El País.

El mensaje es potente y claro, pero eso de poco o nada sirve si no llega a su destinatario. Es lo que parece estar pasando con las repetidas llamadas de autoridades sanitarias y políticos a los jóvenes para que tomen conciencia de que ellos se han convertido ahora (no son los únicos) en principales transmisores en los últimos rebrotes en España del coronavirus.

Prohibir los botellones y anunciar cuantiosas multas para los infractores –como han hecho Catalunya Andalucía, cuando en muchas ciudades esas reuniones remojadas con alcohol están ya prohibidas por las ordenanzas– genera titulares y queda muy bien como declaración o intención política para frenar los contagios. Pero si ese anuncio no viene acompañado de un plan o estrategia para que el mensaje llegue a los que montan esos botellones, toda esa puesta en escena y declaración de intenciones va a servir de muy poco.javascript:falsePUBLICIDAD 

Y el principal problema con esta resucitada pandemia es que el reloj juega en contra. Aquí no valen campañas con resultados a largo plazo. El mensaje tiene que llegar a los jóvenes en horas y eso, ha quedado demostrado, no siempre se consigue con los medios convencionales. La mayoría de adolescentes no leen periódicos, ni están atentos a los informativos de las televisiones o emisoras de información veinticuatro horas de radio. Si se quiere llegar hasta ellos para que entiendan los riesgos y asuman el papel que están jugando en el rebrote de esta pandemia hay que ir a los canales que más utilizan esos adolescentes para comunicarse.

Una iniciativa impulsada por el CAP y el Ayuntamiento de Tàrrega, con el mensaje de una joven de 20 años que perdió a su abuela en el pico de la pandemia, es un ejemplo. Como la campaña protagonizada meses atrás por un médico español, que tuvo también gran repercusión entre los jóvenes al propagarse en canales digitales con un mensaje muy claro: “No sois el centro del mundo”.

Pero ojo, “criminalizar ahora a los jóvenes, considerales como únicos culpables de lo que está pasando, no sería la mejor estrategia si lo que se busca es que respondan con responsabilidad a esta crisis”, alerta Beatriz Martín, directora general de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD).

“Lo que siempre hay que tener presente –afirma Anna Sanmartín, subdirectora del Centro Reina Sofia sobre Adolescencia y Juventud de la FAD– es que esta es una responsabilidad colectiva, del conjunto de la sociedad”. Considerar que el problema ahora es solo culpa de “una practica generalizada de la gente joven sería un error, igual que decir que todo lo que pasa es responsabilidad de los adultos”, añade Sanmartín.

Expertos proponen tres vías para que esa información llegue a su destino: redes, familia y ocio nocturno

Cumplir normas y recomendaciones siempre estará sujeto al nivel individual, y eso vale también para el universo de la adolescencia. Pero con los jóvenes, coinciden Martín y Sanmartín, hay unos actores que deberían implicarse mucho más en la transmisión del mensaje. “Las familias juegan un papel determinante y deben de dar ejemplo, al igual que los responsables de las empresas del ocio nocturno. Esos locales, cuando vuelvan a trabajar con normalidad, pueden hacer mucha pedagogía si obligan a sus clientes a mantener todas las medidas de protección”.

Otra clave en este tema, afirman estas expertas –lo que también comparte la psicóloga clínica infanto-juvenil, Mara Cuadrado– está en elegir muy bien los canales para transmitir el mensaje. “Hay que montar ya campañas expresamente dirigidas a ellos, con la colaboración de youtubers o influencers ”, apunta Cuadrado, “en vez de centrarlo todo en multas por botellones o por no llevar la mascarilla”. Esas sanciones las acaban pagando los padres. “Habría que idear, para los infractores y no responsables con el tema, algún tipo de actividad social o trabajos para la comunidad relacionados con los riesgos de la Covid”, apunta esta psicóloga.

En este sentido, en Catalunya la Generalitat ha puesto en marcha la campaña #Sommaskers para incrementar el uso de la mascarilla entre los jóvenes catalanes y mejorar la prevención de los contagios. Seis influencers publicarán vídeos e historias en TikTok e Instagram con mensajes que piden su uso.

Pretender encerrar en casa a adolescentes y jóvenes en verano es un reto complicado. “Se han comportado de forma ejemplar los tres meses más duros del confinamiento y ahora que han retomado sus relaciones sociales se propone otra vez su asilamiento y eso a estas alturas no se apunta nada fácil”, indica Anna Sanmartín. Así que la mejor receta en estos momentos es desplegar todos los medios para apelar a la responsabilidad de este colectivo que ahora busca alternativas al cierre del ocio nocturno. “La información visual en sus canales y redes que más utilizan tendría que multiplicarse. Con mensajes sobre la importancia de mantener la distancia social, de no compartir copas, ni unas patatas bravas o fumar del mismo porro”, aconseja Cuadrado.

Hacerles entender que ahora deben de cuidar de aquellas personas que les han cuidado a ellos y también cambiar esa percepción que tienen de que este virus no supone ninguna amenaza para su salud, que esto es cosa de gente mayor.

La diferencia entre marzo y abril y ahora (también entre muchos adultos) es que se ha perdido el miedo al coronavirus. Las mismas redes que deberían de servir para que esos adolescentes no bajen la guardia, son canales en los que los jóvenes comparten mensajes con las más disparatadas teorías sobre la Covid, que lejos de ayudarles a tener una visión real del problema fomentan aún más la confusión.

“Hay que convencer para que no fumen del mismo porro, ni compartan la copa o las patatas bravas”

Y la familia. “Es muy importante lo que ven en su casa para que el mensaje tenga coherencia”, reitera Martín. “No puedes pedir a tu hijo que no se reúna con amigos o se vaya de botellón si en casa es testigo de barbacoas y fiestas en la piscina organizadas por sus progenitores. Ese no es el modelo”, alerta Cuadrado.

Estas tres expertas consultadas por La Vanguardia recuerdan que a los jóvenes “siempre les ha gustado transgredir las normas” y si el mensaje no es claro en estos momentos “muchos se dejan arrastrar por lo que hace el grupo: el tonto es el que se pone la mascarilla”. Aunque nunca hay que olvidar que no todos son unos irresponsables. Un alto porcentaje son conscientes de los riesgos y se protegen. Ahora, a esos habría que seguirlos como nunca.

Fuente: La Vanguardia

Si tu hijo se pone nervioso cuando su dispositivo móvil se queda sin batería o se siente mal si no actualiza sus redes sociales de forma continua puede ser que tenga un problema de hiperconexión. La psicóloga Gabriela Paoli ofrece en este artículo un cuestionario para comprobar si existe un ‘enganche’ a la tecnología y ofrece diez claves para mantener una buena ‘salud digital’.

Según el último informe digital 2020 de ‘Hootsuite’ y ‘We are digital’, pasamos de media 6 horas y 43 minutos al día conectados a internet, lo que supone 100 días al año. Sin duda, la crisis suscitada por el coronavirus ha provocado que vivamos ‘más virtuales’ que nunca.

Internet se ha convertido en el ‘analgésico digital’ cuando estamos aburridos o estresados. Y esta situación, que ya viene de lejos, simplemente se ha acelerado. En un mundo de hiperconexión, paradójicamente la soledad se hace más latente y cruel, las redes sociales nos hacen vivir una vida superficial y artificial o el teletrabajo nos vuelve esclavos. En definitiva, la salud se resiente.

La hiperconexión en niños y adolescentes

En cuanto a los pequeños y adolescentes, la situación no es muy diferente. Ellos también han tenido que verse obligados a volcarse en la educación online, con la utilización de diversas plataformas y metodología nueva y desconocida para ellos y para muchas familias, que han hecho que vivamos una verdadera transformación digital en cuestión de meses. Todo esto ha generado mucho estrés, nerviosismo y frustración en casa.

Jóvenes con el móvil hiperconexión

Lo cierto es que a estas edades se necesita de las amistades, experimentar el mundo, atreverse a salir y a vivir experiencias que son fundamentales para la vida. Y no las están pudiendo vivir ‘de manera real’, sino que estas cuestiones se han pasado también al universo virtual. Es decir, no sólo están las clases online, sino además la casi exclusiva forma (virtual) para socializar o entretenerse, y todo ello, va creando las bases de sus valores, creencias e ideas sobre la vida. La sociedad aumentada de las redes sociales les hace sentirse cerca en la distancia, les va haciendo asumir, en muchos casos, personalidades virtuales, identidades idealizadas, exitosas e inalcanzables.https://197121b49835297431a46b6eeeccd1c3.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.html

«La hiperconectividad a la que estamos expuestos se ha convertido en el agujero negro por donde se escapa nuestro tiempo»

Y es que las imágenes que se comparten en las redes, a menudo poco realistas, les puede hacer sentir incapacidad, falta de confianza, baja autoestima…

Ocho preguntas para saber si tu hijo está ‘enganchado’ al móvil

Con todo esto, ¿crees que tu hijo puede estar enganchado a su dispositivo móvil? Puedes hacer este cuestionario con él para comprobarlo.

joven enganchado al móvil hiperconexión
  1.  ¿Necesitas tener el móvil en la mano o muy cerca de ti, incluso durmiendo?
  2.  ¿Consultas el móvil de forma compulsiva, aún sin recibir notificaciones o emails?
  3. ¿Sientes que si no te conectas te estás perdiendo algo? ¿Sufres ‘FOMO’ (el miedo a perderte algo)?
  4. ¿Recibes quejas de tu familia o amigos porque estás siempre con el móvil en la mano?
  5. ¿Has dejado de hacer las actividades o aficiones que solías hacer porque no tienes tiempo?
  6.  Si tienes el móvil apagado, ¿sientes inseguridad, nerviosismo o incluso ansiedad?
  7.  ¿Sientes molestias si te quedas sin batería, sin señal de datos o sin conexión de Wi.Fi?
  8. ¿Te sientes mal por no poder mantenerte actualizado de lo que ocurre en las redes sociales?

No se trata de demonizar el uso de la tecnología, simplemente es necesario estar alerta puesto que los mensajes y nuestros gestos cotidianos van dejando huella, van creando hábitos y costumbres muy poco favorables para nuestra salud.

La hiperconectividad a la que estamos expuestos se ha convertido en el agujero negro por donde se escapa nuestro tiempo, adormece nuestros sentidos, los deseos, la curiosidad… nos proporciona una sensación falsa de saciedad y gratificación.

Claves para evitar la hiperconexión (tanto en estudiantes como en adultos)

Si en su mayoría se ha respondido con afirmaciones al cuestionario, es vital tener en cuenta estas claves para evitar una sobreexposición o hiperconexión al móvil y las redes sociales.

claves para evitar la hiperconexión
  1. Clases online o teletrabajo: hay que practicar el autocontrol estableciendo franjas de horario de conexión y desconexión.
  2. Vivir conforme a tus valores: son tu brújula porque, además de guiarte, pueden ayudarte a realizar cambios beneficiosos. Prioriza tu bienestar y el de los tuyos.  
  3. Desactivar las notificaciones: interfieren significativamente en tu vida cotidiana porque perturban tus rutinas, te llevan a la multitarea y pierdes concentración y eficacia.
  4. ‘Hacer limpieza’: borra aplicaciones que no uses y perfiles que no te aportan nada. Y busca tu libertad y ‘salud digital’.
  5. Retomar actividades o hobbies: te proporcionarán placer y satisfacción ya que son otras formas de segregar dopamina, la hormona de la felicidad. Así activamos otras áreas del cerebro y le suministramos un disfrute más saludable.
  6. Dedicar tiempo a estar en contacto con la naturaleza.
  7. Utilizar el ‘modo avión’ al llegar a casa.
  8. Evitar la ‘prontomanía’: si no te va bien contestar inmediatamente, hazlo más tarde, no se acaba el mundo.
  9. Activar el ‘tiempo de uso’: consiste en hacer un seguimiento diario y semanal del tiempo de conexión. O si necesitas más ayuda para reforzar tu fuerza de voluntad, existen muchas aplicaciones para controlar el tiempo de conexión y de desconexión.
  10. Utilizar Internet en la medida justa: debe servir para facilitarnos la vida, no para alejarnos del mundo real ni de las personas que nos rodean.

¡Sal de la red y vive una vida real!

Fuente: Educación 3.0

Conviene establecer horarios y espacios claros, evitar alargar la jornada laboral y encontrar momentos para que los progenitores hagan lo que les aporta bienestar en solitario.

Trabajar en casa, lo que para muchos progenitores pudiera ser un deseo inalcanzable, se ha convertido en realidad debido a la pandemia, pero desconectar de las obligaciones laborales en casa cuando llegan los niños del cole puede resultar complicado si no se delimitan con claridad los espacios personales y de trabajo. Para conseguirlo, una de las claves es “la organización y para ello conviene delimitar un espacio físico en casa para el teletrabajo. Aunque se trate de un rincón de alguna estancia, es positivo que esté claro que ese es el lugar de trabajo de papá y mamá, que debe ser respetado por todos, y que no se dedicará a otras actividades. En cuanto a organizar el tiempo, es recomendable establecer horarios claros de trabajo para evitar que se alargue la jornada laboral, porque el hecho de que no exista el límite físico de abandonar la oficina, puede hacer que se extienda el tiempo dedicado a trabajar y sea más difícil ponerle fin”, explica Carla Valverde, psicóloga del Centro de Salud Mental de San Blas en Madrid.

Para conseguir que teletrabajar en casa resulte positivo, tanto para los padres como para sus hijos, conviene que los progenitores “respeten los tiempos de descanso o comidas y dedicar espacio para el autocuidado, con actividades que ayuden a desconectar, sentirse bien y no agotarse, como el deporte, la lectura o un simple paseo. Con respecto a los niños, conviene anticiparles cuánto tiempo estaremos trabajando y darles indicaciones concretas sobre qué esperamos de ellos durante ese momento, como ayudarles a ser conscientes de que necesitamos que lo respeten y por qué, decidir juntos a qué se dedicarán ellos mientras papá y mamá trabajan o señalarles que no deben interrumpirnos”, comenta Valverde.

El papel de los hijos cuando los padres teletrabajan

Los niños juegan un papel fundamental para que el sistema del trabajo de sus padres en casa funcione, pero necesitan que sus progenitores estructuren “la actividad y el tiempo para evitar tiempos muertos. Se puede conseguir estableciendo la hora de los deberes, del juego; de la ducha o de la cena. Es decir, una rutina beneficiosa que evite que interrumpan la actividad laboral de los padres en casa. Una vez finalizadas las obligaciones, conviene buscar una diversidad de actividades lúdicas a las que puedan dedicarse, como jugar con sus juguetes, leer cuentos, investigar sobre algún tema que les despierte curiosidad, hacer manualidades o realizar alguna actividad física o deportiva”, añade la psicóloga Carla Valverde.

La edad de los niños influye en la percepción del teletrabajo de sus padres desde casa

Los niños más pequeños tienen más dificultad para “entender el hecho de que ver a sus padres físicamente, no supone que estén disponibles. Los niños más mayores están más adiestrados en adaptarse a los adultos, comprenden mejor las normas y pueden abstraerse mejor de lo que dicen sus sentidos. Para conseguirlo más fácilmente, conviene que haya espacios físicos distintos dentro de la casa, pero hay veces en que esto no es posible y viene bien, además de marcar horarios los más claros posibles para distinguir el trabajo del ocio, hacer algún cambio físico en la distribución de los muebles, la decoración o, incluso, algún objeto claro y visible que indique si se está en modo trabajo o no”, explica Tristana Suárez, psicóloga y terapeuta Gestalt.

Los niños, en general, están “felices con el hecho de tener a sus padres tan cerca. Es algo que casi todos consideran como un regalo de la pandemia, ya que en general los padres que trabajan fuera suelen estar mucho tiempo ausentes. Sin embargo, esta situación puede requerir de los padres mucha flexibilidad para estar cambiando de tarea y actitud muchas veces en el día; de la atención al trabajo a la de los hijos. Hablarles un poco de lo que el padre o la madre se trae entre manos, también ayuda a los niños a comprender y compartir con más paciencia y a sentir que pueden asomarse a esa cosa misteriosa que suele ser el trabajo de los papás”, Observa Suárez.

Salir a la calle es una opción estupenda para desconectar del trabajo y aprovechar para “dar un paseo con los niños, hacer compras, jugar o respirar al aire libre, aunque muchas veces los padres necesitan un rato a solas antes para hacer el tránsito de modo trabajo a modo familia y cada cual debe encontrar lo que mejor le funcione, como preparar la agenda para el día siguiente, charlar con un amigo, meditar, hacer unos estiramientos o salir a correr un rato”, concluye la psicóloga Tristana Suárez.

Fuente: El País

Si bien es cierto que muchas celebraciones no han podido desarrollarse dada su idiosincrasia (festivales de música o fiestas populares), con Halloween no pasa necesariamente así. Y es que es posible descentralizar Halloween y hacer que se celebre en distintos sitios y respetando todas las medidas de seguridad. Dicho de otra forma: para pasarlo de miedo no hacen falta más de 6 personas.

Hace unos años, preguntarte qué harías la noche de Halloween y tener que cribar entre decenas de planes era más o menos fácil y, en cierto modo, emocionante. Pero hoy cada vez son más las empresas que organizan actividades en esta popular festividad anglosajona. Y nosotros encantados: cuantos más saraos terroríficos haya, mejor. Esta es nuestra selección para 2020.

1. Halloween en el Parque de Atracciones

Crédito editorial: Jose Luis Vega / Shutterstock.com

Si pensabas que la montaña rusa te hacía gritar de pánico, espera a vivir un día de Halloween escalofriante en el Parque de Atracciones de Madrid con una ambientación y seis pasajes del terror que te harán pasarlo de miedo.

 Casa de Campo, s/n

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2. Murder Mystery: juego inmersivo en una mansión

Foto: Angel Biyanueba

Una coleccionista de arte que tiene mucho dinero ha sido asesinada, hay cinco salas que requieren de tu pericia para ser investigadas y tú has sido designado como una de las partes más importantes de la investigación. El Cluedo se ha salido del tablero y ha llegado a una misteriosa mansión cerca del centro de Madrid.

 Calle Hortaleza, 87

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3. Cena y fiesta de Halloween en Fortuny

Cuando te pregunten qué tal tu cena en Fortuny y tu respuesta sea «terrorífica», tendrás que matizar y, como cuando ibas a clase, justificar tu respuesta. Un menú exquisito formado por aperitivo, dos platos, bebida y postre en un escenario único y decorado para la ocasión.

 Calle de Fortuny, 34

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4. Taller de gin-tonic en tu casa (y sesión de DJ posterior)

Como en casa no se está en ningún sitio. Por eso no te hará falta casi ni decoración para pasar un Halloween inolvidable con quien tú quieras y donde quieras. Esa es la propuesta de WakeSenses. Recibe en tu casa un todo lo que necesitas para preparar el mejor gin-tonic que has tomado nunca y disfrutalo mientras escuchas una sesión en directo.

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5. Fiesta de Halloween en un parque de bolas para adultos

Si tu espíritu conserva un puntito infantil, si estás harto de que todos los planes se parezcan entre sí, si quieres hacer algo diferente y si quieres pasarlo de miedo sin pasar miedo, he aquí la opción estrella. Una fiesta de Halloweeen… en un parque de bolas para adultos acompañado de un menú especial para la ocasión.

 Calle Eduardo Terán, 3

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6. Ruta por los lugares más terroríficos de Madrid

planes halloween madrid

No hace falta salirse del perímetro urbano, ni siquiera rebasar los límites del centro, para toparse con un Madrid que provoca escalofríos de terror. Algunas de las fachadas más conocidas de la capital ocultan leyendas de miedo, sucesos paranormales e historias macabras salpicadas de sangre. No hay mejor momento para visitarlos y conocer la cara oscura de Madrid que el día de los muertos.

  • Casa de las Siete Chimeneas (Plaza del Rey).
  • Palacio de Linares (Plaza de Cibeles).
  • El nº3 de Antonio Grilo (calle Antonio Grilo, 3)
  • Museo Reina Sofía (Calle de Santa Isabel, 52)
  • Metro Tirso de Molina
  • Iglesia de San Ginés (Calle Arenal, 13)

7. Visita el altar de Casa México

La Casa de México celebra estos días su segundo año de apertura en Madrid y ha saltado a las páginas de los periódicos por haber colocado el mayor y más bonito altar del Día de los Muertos en las escaleras principales del palacete que habita en el barrio de Chamberí.

 Calle de Alberto Aguilera, 20

8. Una escape room de terror

planes halloween madrid

Las salas de escape, de por sí, generan cierta dosis de nerviosismo y desatan la adrenalina ante el reto de salir de una habitación cerrada en menos de 60 minutos. Una escape room de miedo directamente pone los pelos de punta: no querrás abrir la puerta en una hora, sino en un segundo. «La habitación de Nanako» y «Exorcismo en el Vaticano» en Escape College Madrid son un verdadero plan para pasarlo de miedo en Halloween.

 Calle San Bernardo, 5

9. Halloween en el Parque Warner

Crédito editorial: Javi Az / Shutterstock.com

La temporada de sustos se alarga en parque Warner: no tienes por qué esperar al 31 de octubre para meterte en el pasaje de la Llorona, ser perseguido por Freddy Krueger o huir de los zombies en la zona Infected Z.

 San Martín de la Vega, Autovía A-4, salida 22

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10. El museo del dulce y de las chucherías abre por Halloween

Si Willy Wonka existiera y viniera de vacaciones a Madrid, es muy probable que hiciera una parada en el Sweet Space Museum, el nuevo y apetecible espacio que aguarda en la segunda planta del Centro Comercial ABC Serrano. Este espacio único, que todavía no ha abierto sus puertas oficialmente, abrirá en exclusiva para Halloween.

 Centro Comercial ABC Serrano

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11. Noche de Leyendas Urbanas 

Casi igual que aquella serie de televisión en la que un grupo de amigos se reunía alrededor de un fuego para contar historias para no dormir. Algo así es este evento: supersticiones, creencias populares y, en general, historias de miedo para pasarlo mal. Eso es el evento del Palacio de la Prensa del día 31 de octubre: distintas ponencias que te pondrán los pelos de punta.

 Palacio de la prensa (plaza de Callao, 4)

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12. Experiencia Halloween en el Hotel Óscar

Pasarlo de miedo no (necesariamente) significa pasarlo mal. De hecho puede significar todo lo contrario y de hecho puedes pasarlo de miedo el día de Halloween en el Hotel Óscar by Room Mate Hotels. Con quien tú quieras podrás disfrutar de una cena temática y de una noche (especialmente ambientada, claro) espectacular.

 Hotel Óscar by Room Mate Hotels (plaza de Callao, 4)

 Compra aquí tu noche y tu menú.

13. Horror Festival Autocine

Una delicada selección de películas de miedo para disfrutar desde tu coche y un entorno verdaderamente terrorífico. La ambientación de Autocine Race va a ser tan espectacular que primero te asustarás y después te enfadarás por ver que los actores no llevan mascarilla. Sin reparar, claro, en que todo es atrezzo, ¿o no?

 Calle Isla de Java, 2 (Autocine Madrid RACE)

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14. Halloween en una taquería

Ni siquiera hace falta haber visto Coco, la última gran película de Pixar, para saber que la relación que los mexicanos mantienen con la muerte es, como poco, peculiar. Por eso es difícil pensar en un sitio mejor que un mexicano para disfrutar la noche de Halloween. Nachos y margaritas en Tabaxco en un ambiente que nada envidiará a cómo lo celebren los cuates de Culiacán.

 Calle de Sagasta, 28

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15. La taquería de Birra

Imagínate, tú, quien tú más quieras, un plato en la mesa y catrinas rodeándote por doquier. Si hay una forma soñada de celebrar el Día de los Muertos, debe estar muy cerca de parecerse a esta que comentamos. La Taquería de Birra (y sus nachos especiales) será el sitio donde querrás celebrar Halloween. Y la compañía será lo de menos.

 Calle de Sagasta, 28

 Compra aquí tu menú.

Fuente: Madrid Secreto

Elegir los disfraces, decorar las calabazas y recoger ricas golosinas alegra a muchos niños el día de Halloween. Algunas tradiciones de Halloween serán diferentes este año para mantenernos sanos durante la pandemia del COVID-19. Sin embargo, todavía hay muchas maneras en que las familias se pueden divertir sin el miedo de ser expuestos o de esparcir el virus.

Lo más importante es seguir haciéndolo que ha estado haciendo: evitar aglomeraciones de gente, mantener una distancia de dos metros (seis pies) de otras personas, usar cubiertas de tela para la cara (¡piense súper héroe!), y lavarse las manos a menudo. Aquí, algunas ideas para mantener medidas de seguridad mientras celebra: 

Fiestas de disfraces virtuales y desfiles

Use chats de video para hacer una fiesta en línea con amigos y familiares y mostrar los disfraces y jugar juegos. ¡Diviértase con esto! ¡En los climas fríos, esta puede ser la primera vez que su niño se puede poner un disfraz que no esté escondido bajo un abrigo! Los desfiles de disfraces al aire libre son otra opción, si es posible que todos se puedan mantener a por lo menos 2 metros (6 pies) de distancia y usar mascarillas de tela.

Recuerde: una máscara de disfraz no es un sustituto de una cubierta de tela para la cara, a no ser que tenga varias capas de tela de tejido transpirable y que cubra bien y cómodamente la boca y la nariz.

​Si los niños piensan en usar mascarillas como parte de sus disfraces, no deben pintarlas ya que algunas pinturas contienen toxinas.​​

​​​​​Noche de películas de terror/miedo

Celebre con una noche de película y vístase como su personaje favorito. Hágalo en casa con su familia y considere dejar que los niños vean con sus amigos en chats de video, todos empezando a ver la película al mismo tiempo. Para consejos sobre películas apropiadas para la edad del niño, lea más aquí.

Adornar las calabazas

Esta es una tradición de Halloween que sigue siendo tan segura y divertida. Como siempre, tenga cuidado y evite lesiones al tallar la calabaza. Los niños pueden dibujar una ​cara con marcadores. Luego los padres de familia pueden cortar. Cuando terminen de tallar, considere usar una luz de pila en lugar de una vela/llama para ponerla adentro de la calabaza.

Platillos con temas de Halloween

Prepare algunos platillos divertidos para Halloween en familia. Adorne una pizza con aderezos/ingredientes en forma de calabaza linterna, por ejemplo, o haga calabazas con mandarinas (pele la mandarina y ponga una rebanada fina de apio encima para que parezca un tallo). Cerciórese de que sus platillos no presenten un riesgo de asfixia si tiene niños menores de 3 años.

Eventos comunitarios al aire libre 

Busque eventos comunitarios al aire libre en su localidad. Manténgase alejado de las muchedumbres y agrupamientos, y siga la regla de mantener una distancia sana incluso cuando esté al aire libre.

Un bosque embrujado o un laberinto de maíz son mejores opciones, siempre y cuando se use mascarilla, se practique distanciamiento social y se haga cumplir la ruta en una sola dirección. Si cree que va haber gritería, guarde una distancia adicional para disminuir el riesgo de propagar el virus respiratorio. Si usted va a un huerto/parcela de calabazas o a un huerto de manzanas, use también desinfectante para manos antes y después de tocar el fruto que recoge. 

Recuerde a los niños que tengan cuidado con los automóviles ya que los conductores no siempre pueden verlos. Cerciórese de que los zapatos les queden bien y que los disfraces no sean muy largos para prevenir que se enreden o tropiecen o que entren en contacto con llamas.​

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Si dejan pedir dulces en su comunidad…

Este año, pedir dulces de casa en casa puede no ser recomendado o cancelado en algunos lugares. Una búsqueda/caza de tesoros para encontrar golosinas en su casa o patio puede ser una alternativa divertida. Si pedir dulces en su vecindario es una posibilidad, evite grandes aglomeraciones o agrupamientos en las puertas de las casas o en cualquier otro lugar. Si usted va a repartir golosinas, considere sentarse fuera de la casa y poner bolsitas separadas y empacadas individualmente con golosinas para que las familias las recojan (no olvide usar su propia mascarilla). Los regalitos que no son comestibles también son una buena opción, especialmente para niños que sufren de alergias alimentarias.

No está muy claro cuánto el tocar objetos contribuye a la propagación del virus. Pero si su niño recoge golosinas de varios vecindarios alejados, trate de limpiar las envolturas o déjelos a un lado sin tocarlos un par de días antes de dárselos a su niño. ¡Y, por supuesto, siempre es buena idea practicar buena higiene de las manos como lavarse las manos o usar un desinfectante antes y después de pedir dulces!

Recuerde:

¡Halloween durante la pandemia del COVID-19 le brinda una buena oportunidad a usted y a sus niños de ser creativos, e incluso empezar algunas nuevas tradiciones en su familia! También es una gran oportunidad para dar un ejemplo de flexibilidad y una actitud positiva. Si usted se emociona y lo hace divertido, sus niños también se divertirán.

Y lo que es más importante, es una buena oportunidad para enseñarles a los niños la importancia de protegerse, no solo a ellos mismos sino también a otros. Las decisiones que tomamos en este día pueden tener un efecto dominó más allá de nuestras propias familias. Encontrar maneras seguras de celebrar puede crear recuerdos mágicos.

El consumo excesivo de alcohol acelera el riesgo de producir múltiples enfermedades entre ellas el Covid-19, ya que genera en el paciente una inmunodepresión por lo que la persona está más expuesta a enfermarse de una forma más grave por coronavirus.

En los eventos sociales también se registra un riesgo considerable de contagio masivo de Covid porque las personas entran en un estado de relajamiento y olvidan tomar los recaudos sanitarios establecidos a modo de prevención de la enfermedad.

Una persona que ingesta con frecuencia mucho alcohol automáticamente daña su hígado, el alcohol produce una toxicidad en este órgano que va matando algunas células especializadas que se denominan hepatocitos.

El doctor Hernán Martínez, director general de Desarrollo de Servicios y Redes de Salud, explicó los riesgos que produce el alcohol en nuestro organismo.

“El hígado es un gran laboratorio bioquímico del organismo, ahí se metabolizan los medicamentos que uno ingiere, todo lo que nosotros consumimos el hígado lo transforma, ya sea en energía, en aminoácidos, etc.”.

El alcohol destruye las células llamadas hepatocitos, entonces el hígado paulatinamente va entrando en lo que se llama insuficiencia hepática o cirrosis que después acarrean un sinfín de problemas como una acumulación de líquidos en el paciente. Esto produce várices en el esófago y eso a la larga puede producir lo que se llama hemorragia digestiva y puede producir que el paciente muera desangrado”, refirió el profesional.

“El alcohol produce una disminución de la inmunidad, ya que al verse afectado un órgano el sistema inmune entonces trata de paliar esta situación”, explicó.

A un paciente con problemas de alcoholismo se le considera un paciente inmunodeprimido, es decir, es una persona mucho más propensa en adquirir cualquier tipo de enfermedad entre ellas el Covid”, aseveró el profesional.

RIESGO DE CONTAGIO

Por otra parte, señaló que cuando una persona está en una ronda de tragos es más propensa a infectarse por Covid. “El efecto del alcohol en el cerebro es inhibidor lo que farmacológicamente esta sustancia le hace al cerebro; en ese momento es donde uno comienza a relajarse y a descuidar los protocolos sanitarios”.

Se produce un relajamiento porque ya hay una desinhibición, las personas cuando están bebiendo en un grupo social se sacan los tapabocas, no respetan el distanciamiento físico y comparten los mismos vasos, se recomienda que una persona use sus propios utensilios a la hora de asistir a alguna reunión social, ya que el virus puede quedar en la superficie del vaso, de la botella y ahí se empezará a desencadenar un contagio masivo”, manifestó Martínez.

“No es que no se pueda tomar alcohol en la pandemia, la cuestión está en la moderación y no olvidar los recaudos sanitarios, ya que el alcohol de por sí debilita nuestro sistema inmune y sobre todo a una persona que toma muy a menudo”, enfatizó.

“El protocolo sanitario estipula que el alcohol debe ser consumido de manera moderada, cuando se empieza el relajamiento es donde se acelera una transmisión masiva y el comercio nuevamente se verá afectado. Depende de nosotros que esto siga en orden, del cuidado individual para que no se vuelva al retroceso de fases y el de los comercios”, afirmó.



No es que no se pueda tomar alcohol, la cuestión está en la moderación y tomar los recaudos sanitarios necesarios. Hernán Martínez, director de Servicios y Redes de Salud.

Fuente: UltimaHora



Cientos de familias se plantean desescolarizar a sus hijos, aunque difieren los motivos entre los ‘covidschoolers’, que desconfían de la escuela debido al coronavirus, y los ‘homeschoolers’ que defienden un modo alternativo de vida.

Las mañanas de los hermanos Ot (12 años), Aran (10), Auró (7) y Riu (2) comienzan como la de cualquier niño: desayunan, bromean, se calzan unas botas y salen a pisar el suelo mojado con olor a lluvia antes de aprender inglés, ciencias naturales, geometría o dibujo libre. La única diferencia es que su aprendizaje se dará en casa, jugando y experimentando, porque estos cuatro hermanos forman parte de las 2.000 a 4.000 familias que, según The European Network of Home Education, practican homeschooling en nuestro país. Nunca han pisado una escuela.

Según la Coordinadora Catalana pel Reconeixement i la Regulació Homeschooling (CCRRH), en Cataluña se estima que 500 familias practican este tipo de educación en casa. Desde el confinamiento, las consultas aumentaron un 900%. La avalancha de peticiones llevó a la asociación catalana a lanzar un comunicado en el que detenían las nuevas afiliaciones, porque la filosofía homeschooler, que conlleva una implicación educativa y familiar a largo plazo, no encajaba con los motivos de aquellas familias que querían sacar a sus hijos de las escuelas, de forma temporal, por miedo al coronavirus.

“Nosotros luchamos desde hace años por una legislación que nos saque de la situación de alegalidad en la que nos encontramos. Queremos que sea un tipo de educación reconocido, no perseguido. Para las familias que solo quieren sacar a sus hijos del colegio por la covid, el sistema escolar tradicional les funciona bien, lo que les preocupa son las medidas y situación excepcionales. Hay que tener muy claro que este tipo de educación requiere una dedicación completa, 24 horas al día, 365 días al año, porque los niños están constantemente aprendiendo y formándose. Esto es un proyecto de vida”, explica Carlota Sala, autora del blog Freeschoolers y presidenta de la CCRRH.

Su familia eligió este tipo de educación cuando su hijo mayor iba a comenzar Primaria, porque no les convencía el modelo de escuela tradicional. “No somos anti-escuela en absoluto, simplemente el colegio no encajaba con nuestra filosofía de vida, ni por los ritmos, ni por forma de aprendizaje, ni por pasar tantas horas sentados frente a la pizarra, ni por llevar los deberes a casa. Nos planteamos buscar algún tipo de escuela alternativa, con modelos de educación libre, pero no encontrábamos para Primaria. Así que tomamos la decisión, casi de forma natural, de que nuestra familia sería homeschooler, y dentro de las ramas de esta educación, seríamos unschoolers.

Es decir, no marcamos horarios ni objetivos académicos para cumplir un currículo educativo, sino que acompañamos y fomentamos la curiosidad de los niños y su aprendizaje autónomo durante todo el día”, describe Sala. Sus hijos aprenden matemáticas con los ingredientes necesarios para elaborar recetas de cocina, principios de física construyendo cabañas en los árboles, experimentos químicos con videotutoriales y ciencias en el entorno natural donde viven.

La Asociación por la Libre Educación (ALE) también ha observado la tendencia ascendente entre las familias interesadas en el homeschooling, y solo en el último mes han registrado 100 nuevos afiliados. “Para que el paso al homeschooling funcione, nuestra recomendación es que primero se reflexione y se tome la decisión consciente de que esto supone un cambio de vida. Recomendamos no mentir, no inventarse que se van al extranjero… ir con la verdad por delante y comunicar por escrito a la escuela que van a desescolarizar a su hijo, porque van a optar por una educación en casa”, sostiene Alejandro Muñoz, vicepresidente de ALE. En ese caso, el colegio puede abrir un protocolo de absentismo escolar, que investigará Servicios Sociales, para comprobar si la familia tiene previsto ese plan de educación no formal en el hogar. “También les asesoramos cuando tienen dudas porque no son pedagogos ni docentes de formación.

No es necesario: no somos profesores de nuestros hijos, sino acompañantes en su aprendizaje. Y afortunadamente, la sociedad española está muy alfabetizada, así que en Primaria será un proceso de aprendizaje muy intuitivo. Cuando crezcan habrá temarios o conocimiento que quizá no tenemos, pero entonces se puede acudir a profesionales externos o clases online”, añade.

¿Y cómo se homologa ese conocimiento? Las familias que lo deseen podrían volver a escolarizar en cualquier momento a sus hijos, cuando por edad estén en período de escolarización obligatoria. Y si prefieren seguir con la educación en casa, a los 18 años (no antes) podrían presentarse al examen libre para obtener el Graduado Escolar, o acceder a un Grado Medio de Formación Profesional, previo examen de capacitación y madurez con 17 años, y de ahí continuar los estudios de un Grado Superior y Universidad, sin haber puesto un pie en la ESO.

Tipos de familias homeschoolers

“La educación en casa no es un solo tipo de educación, sino muchos tipos”, señala el vicepresidente de ALE. “Están los homeschoolers, que llevan el currículo educativo de la escuela a casa y siguen un temario dirigido, respetando los ritmos de los niños, pero guiándose por el sistema escolar; los unschoolers, que no siguen un currículo educativo pautado; y los flexischoolers, que combinan una escolarización tradicional con la enseñanza en casa”. A estos tres grupos habría que sumar ahora los “covidschoolers”, que han visto en la pandemia un argumento para sacar a los niños de la escuela.

Madalen Goiria, profesora de Derecho en la Universidad del País Vasco y experta en aspectos jurídicos del homeschooling, distingue en su estudio El fenómeno del homeschool o educación en casa, cuatro tipos de padres que optan por este tipo de educación: los “protectores”, que quieren evitar la influencia que consideran negativa del sistema educativo en sus hijos, los “educadores”, que buscan una educación más natural y adaptada a los ritmos del niño, los “rebeldes”, que rechazan las instituciones, y las “víctimas del sistema educativo”, que sacan a sus hijos de la escuela por malas experiencias relacionadas con el acoso escolar, dificultades de aprendizaje no atendidas o falta de adaptación familiar por distintas necesidades culturales o lingüísticas.

Yvonne Laborda, terapeuta y autora del libro Dar voz al niño, también practica unschooling con sus tres hijos adolescentes. Sus dos hijos menores han elegido acudir tres horas por la mañana a proyectos educativos dirigidos, donde interaccionan con otros niños, y la mayor, Ainara, prefiere seguir formándose en casa, escribir su primer libro y, cuando la pandemia lo permita, reincorporarse a sus clases de teatro.

Laborda asesora y acompaña a familias que se estén planteando una crianza consciente e imparte cursos sobre aprendizaje autónomo no dirigido. En su caso, a raíz de la pandemia también ha observado un crecimiento exponencial de consultas y peticiones de talleres online sobre homeschooling. “De las 200 familias que se inscribieron en el taller, 100 lo hacían por primera vez, en busca de información. En mis charlas suelo explicar que para educar en casa te tiene que apetecer estar todo el día con tus hijos, honestamente. Si por tiempo, por trabajo, no vas a poder, esto no es para ti porque te va a agobiar, tengas o no conocimientos, dinero o capacidades. Para esos casos, la escuela sigue siendo una buena opción, no pasa nada, está muy bien delegar. En casa podemos “compensar”: primero que el niño haga lo que le apasiona, lo que le gusta, con tiempo, dejémosles desplegar sus talentos. Y luego ya, los deberes. Pero por desgracia, lo hacemos al revés y cuando llegan a casa ya están agotados”.

¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS LEGALES DE LA DESESCOLARIZACIÓN?

Uno de los miedos más extendidos entre las familias que se plantean una desescolarización a largo plazo de sus hijos es una denuncia ante los Servicios Sociales, que a su vez llegue a la Fiscalía y el expediente abierto acabe ante un juez. ¿Tiene consecuencias penales esta forma de educación, si es considerada un “delito de abandono” por absentismo escolar? “El artículo 27.4 de la Constitución señala la ‘obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza básica’, pero no dispone que obligatoriamente se produzca en la escuela. Sin embargo, sí aparece esa asociación entre educación y escolarización obligatoria de seis a 16 años en la LOGSE, que rompe con el sistema anterior, que provenía de la ley Moyano y reconocía una triple educación: estatal, privada y educación doméstica”, apunta la profesora Madalen Goiria. “La jurisprudencia del Tribunal Supremo establece, ya desde 1994, que no se sigan procesos penales por casos de homeschooling, porque el delito se comete cuando el menor no recibe “educación”, no cuando no acude al colegio. Ante una inspección, los padres tienen que demostrar que la desescolarización no provoca un daño a los menores y no les priva de su derecho a la educación.

Si los padres o tutores pueden demostrar que están cumpliendo con ese derecho y proporcionan un programa educativo individualizado, adaptado y adecuado a las necesidades y edad del niño, se desmontaría toda la causa y se desestima o se archiva, porque al proporcionar esa formación no hay ninguna vulneración del derecho del menor”, añade. No obstante, todo depende de la Comunidad Autónoma donde se viva, con más o menos permisividad. Puede darse un procedimiento por vía civil, de jurisdicción voluntaria, que lo que busca es la escolarización del niño y suele verse precedido de denuncias, ya sean del entorno familiar (como el caso de procesos de divorcio sin acuerdo sobre la educación del niño) o social. Si la investigación y el juez concluyen que el menor no está recibiendo una educación adecuada en casa se dictaría una orden de escolarización, que de no cumplirse podría ser considerado delito de desobediencia.

Fuente: El País

Hay niños a los que les encanta contar cómo les fue el día en el colegio y, sin que se los preguntes, te dirán todo lo que les sucedió, tanto a ellos como a sus amigos. En cambio, a otros pequeños les cuesta mucho hablar sobre su día a día y cuando quieras indagar te responderán con un monosílabo.

Sin embargo, es muy importante que conozcas cómo le va a tu hijo en el colegio, no solo desde el punto de vista académico sino también en sus relaciones interpersonales. Un niño que no se siente a gusto en la escuela, que se siente excluido de su grupo de amigos o que piensa que no es lo suficientemente bueno en las materias terminará convirtiéndose en un pequeño con una baja autoestima, inseguro e incapaz de construir relaciones asertivas con los demás. También podría convertirse en un niño rebelde, desobediente e incapaz de seguir las normas y de hacer amigos.

Por otra parte, si no sabes cómo le va a tu hijo en el colegio, no podrás brindarle la ayuda que necesita en caso de que, por ejemplo, esté sufriendo acoso escolar. De hecho, se ha demostrado que la mayoría de los casos de bullying pasan desapercibidos para los padres y profesores porque los niños no suelen hablar del tema, de manera que el problema sale a la luz cuando el daño mayor ya está hecho. Tengamos en cuenta que solo en España se estima que existen más de 500.000 niños que sufren acoso escolar, de los cuáles se conocen muy pocos.

Preguntas para niños

La buena noticia es que existen diferentes formas para conocer cómo le va a tu hijo en el colegio sin recurrir a la clásica pregunta a la que suelen responder lacónicamente. Te mostramos otras formas de preguntarle cómo le ha ido la jornada.

¿Cómo preguntarle a tu hijo cómo fue su día en el colegio?

  1. ¿Qué es lo que más te ha gustado hacer hoy en el colegio?
  2. ¿Con quién hubieras preferido no jugar en el recreo?
  3. ¿Qué ha sido lo mejor que te ha pasado hoy en el colegio? ¿Y lo peor?
  4. Si fueras el profesor, ¿qué hubieras hecho hoy y qué no hubieras hecho en clase?
  5. ¿Con quién hubieras podido ser más simpático hoy en clase? ¿Por qué no lo fuiste?
  6. ¿Qué te hubiera gustado hacer o aprender hoy en el colegio?
  7. Si hoy hubieras podido cambiar de sitio a alguien de tu clase, ¿a quién habrías cambiado? ¿Por qué?
  8. ¿Qué es lo que te ha parecido más aburrido del día?
  9. Cuéntame algo divertido que te haya sucedido hoy.
  10. Si hubieras podido elegir, ¿Con quién te hubiera gustado sentarte en clase hoy? ¿Y con quién no te habría gustado? ¿Por qué?
  11. Si llamara a tu profesor ahora, ¿qué me diría sobre tu comportamiento en clases hoy?
  12. ¿Has ayudado a algún compañero hoy? ¿Cómo?
  13. ¿Algún compañero te ha ayudado hoy? ¿Cómo?
  14. Cuéntame algo interesante que hayas aprendido a lo largo del día.
  15. ¿Hiciste algo que te hiciera feliz hoy?
  16. De las cosas que hiciste hoy, ¿qué te hubiera gustado no hacer?
  17. ¿Quién hizo algo divertido hoy en clase? ¿Por qué te pareció divertido?
  18. ¿Te hubiera gustado jugar con alguien en el recreo hoy, alguien con quien nunca has jugado?
  19. ¿Preferirías que alguien de tu clase no hubiera ido hoy? ¿Por qué?
  20. ¿Qué clase te ha gustado más hoy?
  21. Cuéntame algo positivo que te haya ocurrido hoy.
  22. ¿A qué jugaste hoy en el recreo?
  23. ¿Cuál ha sido tu parte favorita de la comida?
  24. ¿Ha sucedido algo triste hoy?
  25. Si pudieras borrar algo que sucedió hoy, ¿qué borrarías?

Fuente: etapainfantil.com