Cataluña prueba desde hace tres cursos la flexibilización esta etapa, combinándola con un ciclo formativo que permite a los alumnos obtener una doble titulación.

Aone Landa empezó a nadar a los dos años y a los siete ya participaba en competiciones, pero tiene claro que no quiere convertirse en profesional. “Soy muy exigente y hace un tiempo vi que no conseguía los resultados que yo quería, pese al esfuerzo y haberme perdido muchas cosas durante este tiempo”, explica la joven, que estudia en el Instituto Ferra Tallada de Barcelona el primer curso de Bachillerato, pero no de cualquier Bachillerato. Landa tenía claro que quería cursar el Bachillerato científico y estudiar, posteriormente, Medicina y Psiquiatría. Pero unos de sus deseos también es ir a Australia y hacer de socorrista un tiempo. Y encontró la forma ideal de combinar ambos intereses: un Bachillerato de tres años que compagina estos estudios convencionales con un ciclo formativo de grado medio que le permite, al final de la etapa, obtener la doble titulación de ambos estudios.

En 2019 Cataluña puso en marcha una prueba piloto en siete centros para flexibilizar el Bachillerato, alargándolo un año e incorporando materias de un ciclo formativo de grado medio, ya sea del ámbito deportivo, como el de artes plásticas y diseño. Con esta prueba se buscaba un doble objetivo: reducir el abandono escolar y replantear la oferta formativa. “¿El Bachillerato es exclusivamente el camino para ir a la universidad? ¿La FP es la que necesitamos actualmente?”, se planteaba entonces el consejero catalán de Educación en aquel momento, Josep Bargalló. Haciendo más atractivos los estudios, añadiéndoles una vertiente más práctica, se vio como una forma de retener a los alumnos. Otra vía es quitar la presión de acabar el Bachillerato en dos años y permitiendo que aquellos alumnos con más dificultades puedan cursarlo en tres años.MÁS INFORMACIÓNBarcelona ensayará un bachillerato de tres años contra el abandono escolar

Esta última fórmula está recogida en la nueva ley estatal de Educación, la Lomloe, y en el decreto de Bachillerato aprobado el pasado martes 5 de abril. Concretamente, la nueva normativa contempla una serie de casos en que estos estudios pueden cursarse en tres años: cuando el estudiante esté realizando simultáneamente enseñanzas profesionales de música o danza, sean deportistas de alto nivel o presenten una “necesidad específica de apoyo educativo” (lo que suele ser sinónimo de presentar algún tipo de discapacidad o de dificultad de aprendizaje). El objetivo es frenar el abandono prematuro de los estudios que, según las últimas estadísticas, está en claro retroceso y cayó al 13,3% en España en 2021, la cifra más baja nunca registrada.

El Instituto Ferran Tallada de Barcelona es uno de los centros participantes en la prueba piloto y ofrece la combinación de Bachillerato y FP media en la modalidad deportiva con dos especialidades: el fútbol y el socorrismo. El centro ha dado un vuelco a su plan de estudios para, durante los dos primeros años, combinar las materias del primero de Bachillerato y del ciclo formativo. El tercer año corresponde al 2º de Bachillerato convencional, enfocado en la selectividad. Se mantienen tanto el número de materias como las horas lectivas, pero el gran elemento diferenciador lo aportan las prácticas del ciclo formativo, que se realizan fuera del centro; en el caso de este centro barcelonés, en campos de fútbol, en piscinas o en la playa, dependiendo de la especialidad.

Este modelo más flexible ofrece varias ventajas, según abundan desde el instituto. La primera, quita a los alumnos, con 16 años, la presión de tener que elegir. “A estas edades no saben hacia dónde tirar y con esta opción lo tienen todo: la FP les facilita el acceso a un trabajo, pero el Bachillerato les allana el camino a la universidad. Aquí lo que hacemos es abrir puertas”, resume Manel Tenes, director del centro. “También ven la importancia del estudio, que el deporte necesita un contenido teórico, y esto hace que valoren más el Bachillerato”, añade Laura Flaqué, jefa de estudios de enseñanzas deportivas del instituto.

Para los alumnos también supone un atractivo el hecho de lograr un título, aunque básico, ya al final del primer curso, que les permite trabajar. Por ejemplo, como socorristas de piscina y parque acuáticos o como ayudantes de entrenador de fútbol base. Otra ventaja es que, en caso de que no tengan éxito con el Bachillerato, siempre pueden contar con el título del ciclo formativo y continuar su formación en la FP superior.

Ian Casternado y Pol Jiménez, ambos estudiantes de 1º de Bachillerato en la especialidad de fútbol, coinciden en que todavía no tienen nada claro su futuro y optaron por este modelo “porque ofrece más salidas”. Y ponen en valor esta vertiente más práctica. “No se hace tan pesado, porque siempre estar las mismas horas en el mismo sitio, cansa, y así rompes la monotonía”, tercia Ian.

Pol García, en 1º de la rama de socorrismo, tiene como meta estudiar el grado de INEF y convertirse en bombero. “El Bachillerato de tres años te da más tiempo para decidirte qué quieres hacer y además aprendes cosas prácticas; en mi caso, salvamento y primeros auxilios, algo que puedes aplicar cada día y que es un conocimiento básico que todo el mundo debería tener”, lanza el joven.

Prácticas en la playa de la Barceloneta de estudiantes de la doble titulación de Bachillerato y enseñanzas deportivas, en la especialidad de socorrismo.
Prácticas en la playa de la Barceloneta de estudiantes de la doble titulación de Bachillerato y enseñanzas deportivas, en la especialidad de socorrismo.KIKE RINCON (EL PAÍS)

En junio finaliza la primera promoción de esta modalidad experimental de Bachillerato, que progresivamente ha ido atrayendo a más alumnos: los 15 alumnos del primer año se han doblado en el actual, pero “para el próximo año se han interesado casi 60 familias, queremos pedir una segunda línea”, explica el director, quien también destaca la incorporación de más chicas.

No obstante, desde el instituto también lamentan un gran hándicap: el precio de la matrícula. La de la especialidad de fútbol se eleva a 1.400 euros y la de socorrismo, a 2.000. “Es muy caro, a pesar de que son precios públicos, pero hay que pagar los formadores y las instalaciones, que son públicas, pero las gestionan entidades privadas. No tiene sentido. Esto también hace que pocos institutos se animen a ofertar este tipo de estudios”, lamenta Tenes.

De momento, el modelo se amplía con cuentagotas y actualmente ya son una veintena de centros los que ofrecen la doble titulación en Bachillerato y ciclo formativo, sea del ámbito deportivo o el artístico, según la web de la Generalitat. Con todo, el Departamento catalán de Educación valora positivamente la experiencia del primero “porque a nivel organizativo es muy fácil la combinación y complementa bien la oferta formativa”. En cuanto al de artes plásticas, el Departamento admite por escrito “que no hay tanta demanda”.

Desde el instituto Ferran Tallada tienen claro que este nuevo modelo es un éxito. “En este Bachillerato no hay ni absentismo ni abandono escolar”, resume tajante Tenes, quien abunda que en el convencional tienen actualmente un 10% de absentismo, que luego se traduce en abandono. Unas cifras, incide el docente, marcadas al alza por la pandemia, ya que antes rondaban el 2%. “Los adolescentes lo están pasando muy mal con la pandemia, la parte emocional es muy importante a estas edades. Y con esta fórmula recuperan la ilusión, los alumnos vienen contentos, y esto es clave. El Bachillerato de tres años actúa de tapón, retiene a los alumnos y además logra que estudien un año más”, zanja el director.

Fuente: El País.

“Es imposible separar los sentidos de la Inteligencia”. Estimular la sensorialidad y desarrollo cognitivo de tu alumno lo ayudará a desarrollar sus capacidades. En esto el teatro puede serte de gran ayuda, ya que el teatro “es para el corazón y los sentidos y no sólo un mero debate intelectual, sino una mordedura en el alma que acompaña a toda verdadera sensación. Este es el único camino para alcanzar la sensibilidad del espectador en todas sus caras”, tal y como afirmaba Antonin Artaud, poeta, dramaturgo, actor y director de teatro y cine francés.

El actor, por tanto, es un profesional, un verdadero atleta de los sentidos que juega con ellos para transmitir sensaciones y emociones al espectador.

Estimulación sensorial y desarrollo cognitivo

Estimulación sensorial y desarrollo cognitivo

A continuación apuntamos 5 motivos por los que tu alumnado debe mantener activa y desarrollar su sensorialidad cuando hace teatro. O dicho de otro modo, os exponemos 5 razones para introducir el teatro como asignatura en las escuelas:

COMO FUENTE DE INSPIRACIÓN

Unos sentidos bien desarrollados permiten un mayor contacto con el mundo cognitivo: con la naturaleza, con la vida, con el ¿De qué otro lugar podría si no sacar su inspiración la creatividad y la imaginación del artista?

COMO BASE PARA REPRODUCIR SENSACIONES CONCRETAS

El alumno ha de ser capaz de reproducir una sensación concreta en escena. Por ejemplo, si el personaje necesita transmitir frialdad puede apoyarse en la sensación física de un chorro de agua fría cayendo por su espalda sirviéndose de su memoria sensorial.

COMO PUERTA PARA LA ENTRADA A LA EMOCIÓN

Los sentidos y las sensaciones son la puerta de acceso al mundo emocional.

COMO PLATAFORMA PARA EL DESARROLLO DE SUS CAPACIDADES INTELECTUALES

Al dar sentido e interpretar la información percibida por nuestros sentidos creamos nuestros concepto e implicamos a la memoria, la percepción y la atención.

COMO VÍA PARA INTERACTUAR CON EL ESTÍMULO ESCÉNICO

Unos sentidos despiertos permiten escuchar al otro y a lo que sucede en el escenario y reaccionar acorde al estímulo para conseguir una verdad escénica.

En definitiva, en el teatro, el actor trabaja desde sus sentidos mediante “gestos, signos, actitudes, y sonoridades para los sentidos del espectador con la intención de conseguir un efecto en todos sus niveles de conciencia”

 Antonin Artaud

 

Fuente: educacion 3.0

Que no es fácil hablar y entender a un adolescente no es ninguna novedad. La comunicación con los adolescentes puede ser complicada, especialmente para los padres, que se encuentran en un situación nueva antes de lo que a muchos les hubiera gustado.

Los padres debemos entender que, para comunicarse con un hijo adolescente, es fundamental reconocer que la situación está cambiando. La adolescencia es un periodo muy importante en la vida de las personas, y es necesario adaptarse para comprender lo que está ocurriendo.

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La decepción de los padres

Es normal que los padres sintamos cierta decepción cuando nuestros hijos empiezan a crecer, ya que empiezan a querer hacer su vida independiente y a planificar su tiempo libre sin contar con nadie más que con sus amigos. De repente, parece que levantan un muro infranqueable y dejan de hablar de temas que antes eran el motivo de largas conversaciones.

Además, los adolescentes empiezan a hablar en su propia jerga, a vestir de manera diferente, a escuchar otro tipo de música y ver otro tipo de películas.

De repente, los padres nos damos cuenta que ya no podemos hacer planes por ellos, y que poco importan lo que nosotros deseemos o pensemos. Nuestra opinión ya no cuenta.

Todo esto nos decepciona. ¡Claro que sí! Hemos dedicado nuestra vida a modelar hijos perfectos, a nuestra manera, y parece que todo se va al traste.

Claves-comunicación-adolescentesPero no podemos caer en la trampa de pensar que somos prescindibles. Nuestros hijos nos quieren, pero como cualquier otro adolescente, nuestros “pequeños” también quieren afirmar su independencia y sentirse competentes por su cuenta.

Cómo conectar y comunicarse con un hijo adolescente

Muchos padres y madres se quejan porque no consiguen hablar con sus hijos, porque no consiguen que les cuenten lo que les ocurre día a día. Pero el problema es que la mayor parte de las veces no hacemos las preguntas de forma adecuada.

Para conseguir que un adolescente se abra a una conversación con un adulto, es importante hacer las preguntas de cierta forma para favorecer la interacción.

HACER PREGUNTAS ABIERTAS

En vez de hacer preguntas cerradas que sólo permitan responder sí o no, para dirigirse a un adolescente es mucho más eficaz hacer una pregunta abierta.

Es decir, si queremos saber qué tal le ha ido el día, en vez de preguntarle ¿te ha ido bien en el institituto? o ¿tienes muchos deberes?, será más eficaz preguntarle por algo concreto de forma concreta por algo que le interese, por ejemplo ¿qué habéis hecho en la clase de educación física? o ¿qué os preguntaron en el examen literatura?

mama-e-hija-hablando(1)HACER PREGUNTAS ESPECÍFICAS

Frente a preguntas generales sobre aspectos amplios es mucho más efectivo, de cara a entablar una conversación, preguntar a los adolescentes por personas o eventos importantes para ellos, incluso aunque se trate de temas que como padres no entendamos o no nos interesen.

Nuestros hijos valorarán que nos preocupemos por sus gustos, especialmente cuando les plateemos preguntas realmente interesantes que les animen a expresarse.

MOSTRAR SENSIBILIDAD Y SABER ESCUCHAR


De nada nos sirve preguntar si no escuchamos atentamente lo que nos dicen nuestros hijos
y si lo único que nos importa es lo que vamos a decir después o si la respuesta que nos dan la vamos a utilizar para conseguir algo que nos interese a nosotros como padres.

Si utilizamos las respuestas de nuestros hijos para manipularlos o para reprenderlos sólo conseguiremos que se cierren cada vez más. Y nunca lograremos conocerlos ni entenderlos, ni mucho menos ayudarlos cuando lo necesiten.

HACER PREGUNTAS SOBRE LOS GUSTOS PERSONALES

Es muy positivo aprovechar alguna situación o circunstancia para hacer a nuestros hijos preguntas sobre sus gustos personales. Por ejemplo, podemos aprovechar para preguntar sobre dónde les gustaría viajar o qué les gustaría conocer después de ver una película en la que se muestre una cultura o un lugar diferente, o aprovechar algún evento familiar para preguntarle sobre sus expectativas sobre la vida. Pero sin intentar influenciarles, sólo con la intención de conocerlos.

Podemos proponer un juegos familiar o con amigos consistente en hacer preguntas inocentes y divertidas en el que uno pregunta y todos responden. Además de ser divertido, este juego permite a los hijos conocer a sus padres y a los padres darse a conocer.

Y es que muchas veces nos quejamos de que nuestros hijos no se comunican con nosotros, que nos los conocemos, pero se nos olvida que, tal vez, ellos piensen lo mismo de nosotros y que un cambio de actitud por nuestra parte puede favorecer y mejorar nuestra relación con ellos.

http://lamenteesmaravillosa.com/hablar-con-un-adolescente-requiere-hacer-las-preguntas-correctas/

Centrados en distintas materias, estos canales ofrecen explicaciones del temario, proponen ejercicios e, incluso, resuelven exámenes de anteriores ediciones de la prueba de acceso a la universidad.

El alumnado de Bachillerato y Ciclos Formativos que se está preparando para presentarse a la prueba de acceso a la universidad debe planificar con tiempo y tranquilidad las materias de las que tendrán que examinarse. Para ayudarles, proponemos cinco canales de YouTube que les permitirán preparar las diferentes asignaturas de cara a la EBAU (Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad) y EvAU (Evaluación para el Acceso a la Universidad). 

Mates con Andrés

Ofrece clases virtuales de matemáticas a los alumnos de 4º de ESO y Bachillerato. Gran parte de sus vídeos están dedicados al temario de Matemáticas II de 2º Bachillerato y preparaciones para la EvaU: ejercicios de ecuaciones, álgebra, geometría o vectores. También ofrece consejos para fomentar a la tranquilidad y disminuir el estrés en época de exámenes. 

Unboxing Philosophy 

Entre los cuatro bloques de los que se compone este canal se encuentra el dedicado a la Historia de la Filosofía para segundo de Bachillerato. Propone vídeos como ‘Cómo hacer un comentario de texto y estudiar para Filosofía’ o ‘Aristóteles: Alma y Lógica’ (también incluye ética, política del autor y relaciones con otros como Platón). Además, desglosa detalle a detalle las teorías de Marx, Kant, Descartes y Nietzsche, importantes para la EvaU. 

Breaking Vlad

Imparte clases particulares de Química en 4º de ESO y Bachillerato. Resuelve exámenes de Selectividad (antigua EvaU) de distintos años, explica teorías categorizadas en niveles, propone ejercicios prácticos y comparte algunas curiosidades sobre la disciplina. Su canal tiene más de 100.000 suscriptores y sus vídeos suman un total de 9 millones de visitas. 

El profesor inquieto

Juan Jesús, autor de este canal, es profesor de Historia de Secundaria y Bachillerato. Prepara contenidos de Historia del Arte, Historia de España e Historia Contemporánea para ayudar al alumnado a enfrentarse a la asignatura durante el curso y en la prueba de acceso a la Universidad. Sus explicaciones son únicamente de audio (sin imágenes): en ellas, va detallando todas las fechas, causas y consecuencias de los distintos sucesos y movimientos artísticos que entran en el temario. 

LenGuay

Actualiza el contenido de la materia de Lengua Castellana a diario y realiza vídeos especiales dedicados a las situaciones actuales a las que se enfrentan los estudiantes (por ejemplo, la situación del alumnado con el parón de clases por Coronavirus). Enseña paso a paso a realizar un buen comentario de texto lingüístico, adjunta ejemplos de exámenes de EvaU, explica algunas funciones sintácticas y da los pasos para hacer textos argumentativos.

Bio[ESO]sfera

Comparte videotutoriales sobre Biología y Geología. Glucosa, mitosis, ácidos nucleicos (ADN, ARN)… son algunas de las temáticas que desarrolla Cristina, para el alumnado de 2º Bachillerato. A su vez, recoge 8 vídeos ideales para repasar el examen de la prueba EvAU. 

Profeeconomia 

Está dedicado a Economía de la Empresa, una de las asignaturas troncales de Ciencias Sociales. Se centra en explicar paso a paso cómo hacer el balance de situación. Para ello detalla, por un lado, cómo calcular el umbral de rentabilidad (o punto muerto), la amortización acumulada, las pérdidas y ganancias; y por otro, cómo interpretar y ordenar la información para hacer correctamente los ejercicios. 

Arturo Geometría 

Este canal está especializado en la rama de las Matemáticas que estudia las propiedades de las figuras: la Geometría. Es la base teórica de Dibujo Técnico, materia optativa en Bachillerato. Algunos de los temarios impartidos son: sistema diédrico, trazados fundamentales, tangencias, potencias y volutas. Además, cuenta con un apartado especial para EvAU, dedicado a resolver los ejercicios de las pruebas de años anteriores. 

Academia Latín 

Francisco Javier Álvarez es el creador de este canal y profesor de Filología Clásica. Publica contenidos sobre Humanidades, en general, pero hace especial hincapié en las asignaturas de Latín y Griego. Para ambas materias ofrece exámenes, explicaciones y textos para practicar y repasar los análisis morfológicos y la sintaxis de cara a la EvAu. También trata otras temáticas como mitologías, étimos latinos y gramáticas históricas. 

Amigos de la Química

La autora de este canal comparte lecciones teóricas sobre Química. Detalla conceptos útiles para el alumnado de 2º Bachillerato como la Ley de Hess, estructuras de Lewis, el ciclo de Born Haber, entre otras… Además, dentro de sus listas de reproducciones, ofrece un apartado dirigido a resolver los problemas que se plantean en la prueba de acceso a la Universidad. 

Fuente: Educación 3.0

El consumo de alcohol nunca es bueno, ni aunque sea en muy pequeñas cantidades o de manera esporádica. Esta droga legal puede producir severos problemas a muchos de los órganos del cuerpo humano, en especial al hígado y al cerebro. Lo más preocupante son los datos que arrojan sobre el consumo que se da entre jóvenes: en España, según la Encuesta sobre uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias , el 76,9% de los jóvenes entre 14 y 18 años confiesa haber bebido alguna vez en su vida. En los últimos 30 día, el 21,8% se ha emborrachado y el 31,7% ha bebido cinco o más copas, vasos o cañas de alcohol en un lapso aproximado de dos horas.

Iniciarse en la bebida desde edades tempranas es muy peligroso, sobre todo en la adolescencia, que es la etapa de desarrollo físico y mental. Además, en esta época vital en muchos casos el uso de alcohol es excesivo en un corto periodo de tiempo, como lo podemos ver en las novatadas universitarias y, del mismo modo, se puede llegar a consumir por presión social. Otro dato alarmante, arrojado por la Fundación Alcohol y Sociedad (FAS), revela que el 48% de los menores que beben lo hacen con conocimiento de sus padres.PUBLICIDAD 

El consumo excesivo de alcohol puede afectar a la memoria y la capacidad de una persona joven para procesar y transmitir información

Lo peor es si se adquiere el hábito y finalmente se relaciona el hecho de divertirse con el consumo de alcohol. Al fin y al cabo, se trata de una droga muy social y a la que hay muy fácil acceso, ya sea en un bar o en un supermercado. De ahí la peligrosidad de desarrollar la costumbre de quedar con los amigos y beber cuando se es joven. Las últimas investigaciones apuntan a que el daño que hace al cerebro es crítico. Andy Spickard, profesor emérito de medicina y psiquiatría en la Escuela Universitaria Médica de Vanderbilt, ha escrito un reciente artículo en ‘Psychology Today’ en el que analiza los últimos estudios publicados sobre el riesgo que entraña el consumo continuado de alcohol desde la etapa adolescente.

Un cerebro en continuo cambio

«Cuando empecé en la medicina, se pensaba que las etapas de desarrollo de la infancia es el período más crítico para el desarrollo cerebral», explica el médico. «Hoy sabemos que el desarrollo continúa hasta la edad adulta, y que los jóvenes de entre 15 y 25 años experimentan una remodelación rápida y extensa de sus mentes, más que en cualquier otra etapa excepto en la infancia».

Los adolescentes bebedores en Estados Unidos tienen cinco veces más probabilidades de sufrir abandono escolar que los no bebedores

¿En qué aspectos concretos afecta esta sustancia al tejido neuronal de los jóvenes? «El consumo excesivo de alcohol puede afectar a la memoria y la capacidad de una persona joven para procesar y transmitir información», avisa Spickard. «Y si es frecuente, lo que es la norma para muchos adolescentes y adultos, puede causar daños a largo plazo en la capacidad del cerebro encargada de la toma de decisiones, así como en la atención y la organización o el control de los impulsos».

«Algunas investigaciones también apuntan a que beber en exceso a cualquier edad puede reducir el tamaño del hipocampo, un área del cerebro que desempeña un papel fundamental en la memoria a corto y largo plazo», asevera el médico. «Este daño puede incrementarse con episodios de desmayo o pérdidas de memoria». Otra consecuencia muy grave y llamativa es que, como reconoce Spickard, también puede afectar a la capacidad del cerebro para comunicarse consigo mismo, una tarea relegada a los neurotransmisores. El etanol altera el contenido de los mensajes que envían y disminuye la velocidad a la que estos se transmiten. «Este mal funcionamiento interfiere con la capacidad de aprendizaje, una de las tareas más importantes de la adolescencia», expresa el experto.

Foto: Estudiantes de Bachillerato en un examen. (EFE)

Toque de atención a las familias: el 48% de los menores bebe alcohol sabiéndolo los padres

«Los bebedores adolescentes en Estados Unidos tienen cinco veces más probabilidades de sufrir abandono escolar que los no bebedores», recalca Spickard. Esto también les condena a no desenvolverse tan bien en sociedad o en las actividades deportivas. De igual modo, retrasa mucho el período de graduación académica. Otro aspecto que remarca el médico es la falta de plasticidad cerebral, que se define como «la capacidad de nuestras células neuronales para dar respuesta a un cambio en el exterior«. Esto provoca que el cerebro sea vulnerable a lesiones a largo plazo que pueden ser permanentes. «Pero la plasticidad también permite al cerebro repararse a sí mismo», observa el médico. «Esta cualidad de autocuración permite que aquellos que en algún momento abusaron de esta sustancia se recuperen en unos años, en el caso de que dejen de consumir totalmente».

El consumo de alcohol entraña un grave problema, ya que como decíamos, se trata de una droga social que se asocia a la diversión y cuyos riesgos son enormes. Hay que incidir en la prevención y educación desde edades tempranas para que el adolescente sea consciente de los peligros a los que se expone. Y, en todo caso, predicar con el ejemplo: si el joven ve que sus padres no beben, llevan una vida sana y están bien consigo mismos, seguramente quiera parecerse y no caer en malas conductas que le depararán graves conflictos en el futuro.

Fuente: El Confidencial

Las madres y padres tememos a la adolescencia de nuestros hijos. Más aún después de ver el primer capítulo de Euphoria. Cualquiera diría que nosotros fuimos adolescentes hace no tanto. O tal vez la temamos precisamente por eso, por ese conocimiento que nos otorga la experiencia de haber sido adolescentes; y también, cómo no, por todos los adjetivos terroríficos con los que acompañamos a esta etapa vital. “Llevo 40 años trabajando con adolescentes y siempre vemos en ellos un problema y no un adolescente”, reflexionaba en una entrevista el psicólogo, educador y periodista Jaume Funes. Sucede algo parecido con los “terribles dos años”. Con la expectativa que genera el adjetivo uno no puede más que esperarlos con el cuchillo de juguete entre los dientes, armado de paciencia para una “guerra” doméstica que, en la adolescencia, si no sabemos gestionarla, puede tener más de guerra en su significado literal, con gritos, caos y trincheras levantadas tras las puertas de las habitaciones.

“Como padres tenemos que ser para nuestros hijos adolescentes, pero también en cualquier otra etapa vital, como puertos de aguas calmas que los acogen y los ayudan a reponerse cuando llegan de sus travesías con las emociones agitadas. El problema es que muchas veces no solamente no sabemos calmarlos, sino que nuestros propios desajustes emocionales desatan o multiplican los suyos”, afirma la pedagoga Eva Bach, que acaba de publicar junto a Montse Jiménez, profesora de secundaria experta en innovación tecnológica, Madres y padres influencers (Grijalbo).

Con el concepto de influencers, las autoras quieren destacar el potencial de madres y padres como ejemplo para sus hijos, ya que en opinión de Bach nuestra capacidad de influencia “es mucho más poderosa que ninguna y de lo que creemos”. No en vano, como se encarga de destacar la experta, nosotros, las madres y padres, “somos los primeros influencers” de nuestros hijos.

El problema es que no siempre somos el mejor ejemplo. Y si creemos serlo, muchas veces nos falta capacidad para comunicarnos con nuestros hijos, no somos capaces de trasladarles el mensaje sin que suene a bronca o a charla vomitada desde un púlpito de superioridad. Por eso, las autoras invitan en el libro a aprender de los jóvenes y de sus ídolos, de esos influencers en el sentido literal de la palabra a los que siguen con devoción, ante nuestro asombro y desconcierto, en YouTube o Instagram.

En el mundo de los influencers hay de todo, pero en general hay dos aspectos fundamentales de los influencers que nos iría muy bien practicar. Por una parte, deberíamos siempre buscar contextos adecuados en los que hablar con nuestros hijos con naturalidad y sin tabúes ni miedos de los temas que les interesan y les preocupan. Otro aspecto muy interesante es el tipo de comunicación. Los influencers utilizan un lenguaje fresco y natural, un tono vital y optimista. Invertir en una comunicación fluida con nuestros hijos e hijas, es invertir en su propio proyecto de vida”, argumenta Montse Jiménez.

Padres influencers en la era de las pantallas

“Tenemos que tomar conciencia de que actuamos como un espejo. No nos tiene que extrañar que los chicos y chicas estén enganchados si nos ven hiperconectados”, suele afirmar el maestro, antropólogo y asesor TIC Jordi Jubany. Y es que, si hay un aspecto en el que, por regla general, los padres y madres erramos en nuestro papel de influencers con nuestros hijos, adolescentes o no, es en el tecnológico. En un mundo de pantallas, redes sociales y egocentrismo desmedido les pedimos a ellos lo que nosotros no somos capaces de hacer: vivir sin estar enganchados a ellas y a las recompensas que nos generan en forma de likes.

Para Eva Bach nuestro trabajo como padres influencers pasa por aprender a congeniar “de una manera inteligente, ética y saludable” las dos realidades que definen el mundo actual, la presencial y la virtual, ya que prescindir de una de ellas “supondría ir cojos por la vida y el futuro”. En ese sentido, Montse Jiménez recuerda que las redes sociales conectan a los jóvenes a la vida, a la comunidad, a su grupo y a lo que les interesa, pero que también pueden desconectarlos de la realidad: “Hay que educar y acompañar en diferentes parámetros como, por ejemplo, en la gestión que hacen los adolescentes del tiempo. Las redes sociales no pueden absorber ni sustituir los tiempos imprescindibles (de desconexión, de actividad física, de juego, de sueño…) para el desarrollo de la persona. Y por encima de todo hay que educar en aspectos fundamentales como el autocontrol, la responsabilidad o la autoestima”.

Y educar pasa necesariamente para Montse Jiménez porque los padres se “involucren” en los procesos de cambio provocados por la aparición de nuevas tecnologías y nuevas formas de comunicación. “No podemos ser meros espectadores de las transformaciones que vivimos y limitarnos a esperar para aplaudir o lamentar. Involucrarse activamente implica estar atento a lo que llega, seguramente despojarse de lo que hasta ahora había y abrir mente y corazón a nuevas maneras de entender el mundo. No se trata de rechazar sino de escuchar, empaparse de la realidad y empatizar para poder guiar. ¿Qué ven nuestros hijos/as? ¿Cómo se comunican? ¿Qué buscan?”, reflexiona la miembro del equipo de innovación, comunicación y formación de la red de centros Vedruna Catalunya Educació.

Un ejemplo de esa invitación a los padres a implicarse, a involucrarse en el mundo digital, es el título del primer capítulo de Madres y padres influencers, Actualiza tu app: “Es fundamental que las madres y padres conozcamos no solo las apps que utilizan nuestros hijos, sino también a los influencers que siguen, los youtubers o instagrammers que les gustan, las páginas que frecuentan. Todo ello nos da pistas de lo que buscan en las redes y en las pantallas”.

Tras encuestar a más de 1500 adolescentes para dar forma al libro, Eva Bach y Montse Jiménez tienen respuesta a esa duda: los adolescentes buscan entretenimiento y diversión, consejo sobre moda y tendencias, pero también buscan puntos de vista y opinión sobre los grandes temas que les preocupan, que no dejan de ser grandes temas de la vida: relaciones personales, amor y enamoramiento, orientación sexual, autoimagen y autoconcepto, igualdad de género, etc.

“Esos temas deberían formar parte de las conversaciones con nuestros hijos. Conocerlos nos da pie a poder conversar con ellos y compartir dudas y puntos de vista para poder guiarles”, concluye Jiménez.

Fuente: De papás y mamás

Ser feliz en la adolescencia está asociado con una mejor salud durante la vida adulta, según diversos estudios

birthdaySegún un reciente estudio, los jóvenes que viven una adolescencia feliz tienen una mayor probabilidad de disfrutar de una mejor salud psicológica y física cuando sean adultos. Además, los adolescentes felices se implican con menos frecuencia en conductas peligrosas como el consumo excesivo de alcohol, tabaco o drogas ilegales, y comen menos comida basura. En este artículo se explica cómo influye la felicidad de los adolescentes en su salud cuando alcanzan la edad adulta y qué necesitan para ser felices.

Son numerosos los estudios que señalan que ser optimistas y felices es una garantía de salud. El informe ‘La felicidad y la percepción de la salud’, realizado por científicos de la Universidad Complutense de Madrid, indica que las personas optimistas sufren menos problemas físicos y psicológicos. La felicidad ayuda a fortalecer el sistema inmune y, por tanto, protege de enfermedades. Si se está dominado por emociones negativas, aumenta la producción de cortisol (la hormona del estrés), que perjudica al sistema inmune.

 Hay que empezar cuanto antes a cultivar el optimismo y la felicidad. Según un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad del Noroeste, en Evanston (EE.UU.), y publicado en el ‘Journal of Adolescent Health’, ser feliz en la adolescencia está asociado con una mejor salud durante la vida adulta. Asimismo, los adolescentes felices no cometen tantas conductas de riesgo como quienes se sienten infelices o tienen problemas psicológicos.

Para realizar este análisis, los investigadores entrevistaron a más de 10.000 jóvenes a partir del año 1994. Luego, volvieron a preguntarles en el año 2001, cuando ya eran adultos. Y observaron que quienes habían sido felices de adolescentes gozaban de mejor salud física y psicológica. Los jóvenes felices fuman menos, hacen más deporte, beben menos alcohol y comen menos comida basura, lo que les protege de futuros problemas como ictus o infartos. Pero la felicidad durante la adolescencia también es una buena manera de protegerse contra riesgos psicológicos en la vida adulta. Según datos de Unicef, el 70% de los trastornos mentales comienzan antes de los 24 años de edad.

Pero este no es el único estudio que pone el acento en la adolescencia como una época de vital importancia para el futuro adulto. La Universidad de Cambridge (Reino Unido) publicó en el año 2011 los resultados de una investigación realizada con voluntarios de entre 13 y 15 años de edad. Y se dieron cuenta de que al alcanzar la edad adulta, quienes habían sido más felices durante la adolescencia tenían mejores relaciones personales, más satisfacción en su trabajo, una mejor salud mental y una vida social más rica.

La importancia de cultivar el bienestar
La adolescencia es una época que se caracteriza en muchos casos por la angustia, intensos cambios hormonales y una complicada transición entre la seguridad de la infancia y las responsabilidades de la vida adulta. Pero los investigadores de la Universidad del Noroeste, en Evanston, identifican varios factores psicológicos que facilitan el paso a la adultez y permiten que el adulto futuro afronte la vida con mejor salud. Uno de esos factores es la felicidad, pero también señalan disfrutar de la vida, la confianza, sentirse capaz, el optimismo y la esperanza con respecto al futuro.

El problema radica en que, según citan los expertos en su artículo, “muy pocos estudios de la salud en los adolescentes han examinado las características psicológicas positivas. La mayoría de los estudios tienden a enfocarse en factores negativos. Nosotros estamos a favor de una perspectiva positiva de la salud en la adolescencia y creemos que promover y educar a los adolescentes en el bienestar es una forma de aumentar la probabilidad de gozar de una vida adulta sana durante muchos años”.

¿Qué necesitan los adolescentes para ser felices?
¿Son felices los adolescentes españoles? Es difícil responder a esta pregunta, pero según el Estudio de la Conducta sobre Salud de los Jóvenes en Edad Escolar (HBSC-2010), que realiza la Organización Mundial de la Salud (OMS), los adolescentes españoles puntúan su satisfacción vital, en una escala del 0 al 10, con una nota media de 7,29. Comparada con los resultados del resto de la Unión Europea, están entre los más felices.

El estudio señala que “no existen diferencias destacables en la satisfacción vital de chicos y chicas. Sin embargo, se observan niveles de satisfacción más bajos en los de mayor edad”. Por otro lado, también se desprende que los adolescentes cuyas familias presentan un nivel adquisitivo más bajo tienen un nivel de satisfacción vital claramente menor.

No hay una fórmula de la felicidad que funcione a todo el mundo. Pero sí que hay una serie de factores que contribuyen a que estos disfruten de una transición a la vida adulta saludable, con calidad de vida y feliz. Los siguientes factores se han extraído del mencionado estudio y del informe ‘Bienestar y felicidad de la juventud española’, realizado por el Instituto de la Juventud (Injuve):

Para los jóvenes españoles, la felicidad se asocia primero a la satisfacción con la situación económica, segundo con las relaciones de pareja, tercero con el trabajo y cuarto, y en menor medida, con el físico.

Las actividades sociales con pareja y amigos y leer son frecuentes, inducen placer y son fuente de felicidad.
Los jóvenes felices tienen personalidades de mayor asertividad e implicación, de mayor control del entorno y le atribuyen más sentido a la vida, son más estables emocionalmente, optimistas y creen que el mundo es justo.

 VIA: www.consumer.es – José A. Rodriguez

Dice Ismael Nogal Ayuso que desde muy pequeño siempre tuvo una cosa clara, un sueño: poder ser algún día astronauta. Diecinueve años después, este madrileño está seguro de ir por el buen camino. Hace mucho deporte, esta en forma y estudia el doble grado con la nota de acceso [13,875, en 2020] más alta de todo el país: Física y Matemáticas, en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). 

También cursa esta carrera Paula Cordero Encinar, de 23 años. Esta toledana está en quinto curso y apenas le quedan un par de exámenes para poner fin a su etapa universitaria. Aunque todavía tiene dudas sobre la rama que escoger de cara al futuro. Cuenta que hará un máster en Big Data y que lo más le gusta es el área de la Física Médica. A través de la cual un día le gustaría ayudar a mejorar los diagnósticos en los hospitales españoles. 

Profesiones, como pueden observar, nada convencionales pero que ambos pueden alcanzar porque su expediente es brillante y su mente posiblemente también. O al menos esto último es lo que pretende potenciar este doble grado, al que muchos denominan ya como la fábrica de cerebros española.Paula Cordero e Ismael Nogal, estudiantes del doble grado de Física y Matemáticas.

Paula Cordero e Ismael Nogal, estudiantes del doble grado de Física y Matemáticas. Carmen Suárez

Desde que esta titulación se ofertase por primera vez en el curso 2011/2012 en la UCM, con una nota que no sobrepasaba al seis, ha sido un reclamo para los alumnos más sobresalientes del país. Y eso ha hecho, por otro lado, que ante la reducida oferta de plazas, 25 por curso, cada año la calificación de acceso haya sido más elevada. De hecho, si se cumplen los pronósticos, en 2021 la nota para acceder a este programa académico será todavía mayor y de nuevo la más alta de todo el territorio nacional por séptimo año consecutivo. 

Efecto llamada 

Lo que es indudable, en cualquier caso, es que el interés por estas ciencias en los últimos años ha incrementado notablemente. En parte también porque aseguran un empleo al concluir la carrera. Es lo que explica Ángel Gómez, el decano de la Facultad de Física de la Universidad Complutense de Madrid. «Más allá de la vocación temprana que muchos estudiantes pueden tener por estas dos carreras. En los últimos años, con la era del big data y las necesidades de almacenar datos, las empresas han requerido de personas con una formación científica elevada y estos chicos son brillantes porque controlan tanto la vertiente matemática como la física». 

Lo que ha desembocado, según expresa este físico, en que haya una satisfacción de empleo muy alta en este doble grado. «Está claro que hay un efecto llamada; alumnos que tienen muy buenas notas y que no quieren desperdiciar su expediente», sostiene Gómez. 

El primer paso, no obstante, es alcanzar esa nota estratosférica para entrar a este doble grado, que se imparte a camino entre la Facultad de Física y la de Matemáticas, localizadas una enfrente de la otra en la Ciudad Universitaria madrileña. Allí es precisamente donde nos reunimos con Paula Cordero e Ismael Nogal para preguntarles sobre sus estudios, sus dinámicas, su futuro y sobre lo que ha significado para ellos estudiar (o estar estudiando) esta titulación. Ella está en quinto curso y él, en primero. Paula Cordero, en la entrada de la Facultad de Física de la UCM.

Paula Cordero, en la entrada de la Facultad de Física de la UCM. Carmen Suárez

—P. ¿Siempre tuvisteis claro que estudiaríais este doble grado?

—R. (Paula) A mí siempre me gustaron las matemáticas. En el instituto tuve un profesor muy bueno que me motivó y me metió el gusanillo. En segundo de bachillerato, cuando estudie la física por separado, tuve otra profesora que me despertó también la pasión por esté área. Me veía trabajando en las dos, pero no me decidía por ninguna. Así que cuando vi el doble grado me dije a mí misma: a por ello. 

—R. (Ismael) Yo, desde tercero de la ESO, tuve claro que la física era una cosa que me apasionaba. Gracias a vídeos de divulgación, documentales… siempre me gusto la ciencia. No fue hasta segundo de Bachillerato, en cambio, cuando me decanté por esto. Yo veía la nota inalcanzable, yo no soy brillante ni mucho menos. Gracias a una serie de circunstancias acabé teniendo una nota muy alta que me permitió entrar aquí. Oportunidades como está solo aparecían una vez en la vida, así que me lancé. 

Esfuerzo y vida normal 

El doble grado de Física y Matemáticas está estructurado en cinco años y la matrícula tiene un coste de aproximadamente 1.800 euros. Aunque la mayoría de los alumnos suelen llegar el primer año con matrícula de honor y, por tanto, no suelen pagarla. En total, son 360 créditos los que componen la carrera (por separado, son 480 en cada grado), de modo que cada cuatrimestre, los alumnos solo tienen una asignatura más valorada en 12 créditos. 

Doce créditos, no obstante, según cuenta Paula, «que se notan bastante». Se necesita un diez para entrar, pero también esforzarse, organizarse bien y ser constante cada día, cuentan ambos estudiantes. Lo que no quiere decir, frente a lo que piensa la mayoría, que no tengan vida social o que no hagan otra cosa que no sea estudiar. «Yo te digo una cosa, a mí el deporte me encanta y me metí aquí siempre pensando en la posibilidad de poder compaginar ambas cosas. Yo no puedo estudiar sin hacer deporte. Y durante este curso, he hecho natación, he estudiado idiomas, los fines de semana voy al pueblo… Si eres capaz de organizarte, no hay problema para tener una vida normal, tener un equilibrio entre ambas cosas. No somos extraterrestres«, explica Ismael Nogal. 

Los dos estudiantes, que no se conocían hasta el momento de la entrevista, bromean con que cuando otros alumnos de otras carreras de ciencias les ven en la cafetería o salir al parque les preguntan con asombro si tienen tiempo para eso. «No puedes estar todo el día estudiando, es también importante salir con amigos, echarte unas risas…», expresa Paula Cordero. Ismael Nogal, en la entrada de la Facultad de Física de la UCM.

Ismael Nogal, en la entrada de la Facultad de Física de la UCM. Carmen Suárez

—P. Aún así, habrá momentos complicados. ¿Qué ha sido lo más difícil hasta ahora? 

—R. (Paula) Lo más complicado fue el paso del primero a segundo. Conseguir esa capacidad de abstracción que necesitas para entender muchos conceptos en matemáticas. En el instituto estás acostumbrado a una matemática más tangible. Aquí es más abstracto, más teórico, pero con trabajo, lo sacas y hay un momento en que tu cabeza hace clic. 

—R. (Ismael) El cambio más importante ha sido con matemáticas. La física que he dado es una ampliación de segundo de bachillerato, pero las matemáticas no tiene nada que ver. Yo todavía no he tenido ese clic, pero porque, por ejemplo, te dan un ejercicio y tienes que demostrar por qué es así. Es cuestión de cambiar la mentalidad. Al final, es como aprender un lenguaje. Nuestro profesor nos dijo el primer día, bienvenidos al curso de finlandes. Hay que aprender vocabulario, sintaxis y aprender a hablarlo. Pero el principio no es fácil, doy fe de que no es fácil. 

«Hasta el infinito y más allá»

En cuanto al futuro profesional, Ismael, pese a que todavía está en primer curso, es el que más claro lo tiene. «Yo quiero ser astronauta y me metí aquí para poder potenciar mis habilidades. A día de hoy, sigo trabajando para ello. La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) sacó hace poco ofertas de trabajo. Se necesita un grado, un máster y un año de prácticas en el ámbito científico. Mi meta es eso, poder dedicarme a esto. Y si se me da la oportunidad, me iré hasta el infinito y más allá», termina diciendo entre risas. 

Paula, muy cerca de terminar el doble grado, ha estado haciendo un año prácticas en el Instituto de Física Fundamental, pero no tiene claro que quiera dirigir su carrera por ese ámbito. «El próximo año voy a hacer un máster en Big Data, pero también me gusta la Física Médica… Esta titulación te abre tantas puertas que al final es difícil decidir», confiese. No obstante, la rama de la Neuroingeniería es la que cada vez le llama más la atención. A través de la cual, explica, aplicando un conocimiento riguroso de ciencias puras, se podría mejorar los diagnósticos médicos. «En definitiva, lo que más me gustaría sería poner nuestro conocimiento al servicio de los demás», concluye. 

Sea como sea, lo que está claro es que llegarán lejos y con un empleo con el que tal vez muchos solo pueden soñar. «Conocemos a mucha gente que sin terminar, ya tiene ofertas de empleo. Por aquí lo que suele decirse es que a los del doble grado se los suelen rifar. Hay mucha demanda en nuestro sector, al fin y al cabo se necesita para el futuro a mucha gente con un tipo de pensamiento analítico como el que nosotros aprendemos a desarrollar aquí». 

https://www.elespanol.com/reportajes/20210605/fisica-matematicas-doble-empresas-rifaran-ismael-paula/586442818_0.html?utm_term=Autofeed&utm_campaign=Echobox&utm_medium=Social&utm_source=Facebook&fbclid=IwAR0XWacZXXLBOUMcFryJJGjmQq8uAx5kvr4x7Hy782oFxiGILxTaURbSKkE#Echobox=1622870862

El parte del jueves de urgencias pediátricas de Vall d’Hebron recogió tres casos del autolesiones. Tres en un solo día: una chica de 15 años con autolesiones físicas (cortes), dos de 13 con intento de suicidio con fármacos (los intentos de suicidio con sobredosis se consideran autolesiones, como también los golpes autoinfligidos o las ideas de muerte).

“Crece mucho, las autolesiones ya son una cuarta parte de todas las urgencias psiquiátricas que llegan a pediatría. Y baja la edad. En el análisis que hemos realizado con los 566 episodios atendidos entre 2015 y 2017 se nota el crecimiento y si en 2015 la media de edad era de 16 años, en 2017 ya era de 12”, resume Marc Ferrer, jefe de hospitalización psiquiátrica en Vall d’Hebron y líder de la investigación que ha llevado a cabo el servicio de psiquiatría del centro y la red de investigación en Salud Mental Cibersam.

Las autolesiones suelen ser un modo de regular la presión, de aliviar el malestar por no saber cómo manejar las emociones. “En sí mismo no parece gravísimo, hay mucha imitación a la hora de empezar a hacerlo, sobre todo se miran en las redes. Pero lo preocupante es que tiene un lazo claro con el suicidio. Cuando se pone en marcha la autolesión, en los siguientes tres años aumenta el riesgo de intentar un suicidio”, explica Ferrer.

La autolesión funciona como una droga, “cada vez necesitas más para tener e mismo efecto. Llega un punto en que no te sientes a gusto. Es autodestructiva. Te da muchos problemas con los iguales, sobre todo, provoca su rechazo. Empieza a fallar el rendimiento escolar, da problemas con los profesores. Y se llega a pensar que no vale la pena vivir”, explica el psiquiatra.

Que para un adolescente es difícil gestionar la frustración, la ira y que lo pasa mal no es nuevo. “A algunos les pasa de forma más intensa y buscan la manera de superarlo con atracones, que estuvo de moda hace unos años, con consumo de sustancias, y ahora, con autolesiones: el efecto es superrápido. Y a esa edad les va más la recompensa inmediata que la demorada. Todo encaja”.

Se copian en Instagram (ahora la plataforma envía mensajes por si necesita ayuda) o en la red que usen, sobre todo ellas. Los chicos a veces quedan camuflados con otras etiquetas, como conducta desafiante. Pero las patadas y los destrozos son posiblemente su particular auto-
lesión.

¿La familia? “Seguro que nos dedicamos a ellos menos de lo que deberíamos, pero los problemas los sufren sobre todo con sus iguales, la pieza esencial para madurar y donde tropiezan”, explica Ferrer. Sí que perjudican los padres que responden con un ‘no digas tonterías’ o los que dicen ‘me vas a provocar un infarto’. “Los padres tienen que estar ahí. Su respuesta influye claramente, pero no es causa directa. La principal fuente del problema se encuentra en sus iguales”.

¿La pandemia lo está empeorando? “Lo tenemos que analizar en profundidad. Pero de entrada, los adolescentes se han quedado sin espacio de ocio, de relación, donde verse, donde tener encuentros sexuales”.

A veces las familias piensan en trasladarse a un lugar menos agresivo, a un pueblo, para ayudarles. “Pero en todos hay internet y un modelo social según el cual has de ser un megacrack informático a los 10 años, si no ya vas tarde. La velocidad con la que hay que lograr el éxito les deja a muchos adolescentes más vulnerables fuera de juego”.

Fuente: La Vanguardia

Ansiedad, irritabilidad, inquietud, pensamientos obsesivos, aislamiento social son algunas de las conductas habituales de un niño con adicción a las pantallas. “La adicción a las pantallas está siendo considerada una enfermedad de salud mental por su alta incidencia en los últimos años en las consultas. Se considera una adicción sin drogas, pero con consecuencias parecidas a la adición a sustancias”, explica Gema José Moreno, psicóloga infanto-juvenil.

El uso incorrecto y desmesurado de las nuevas tecnologías por parte de niños y jóvenes afecta a su bienestar con “respuestas emocionales, como el enfado si se les prohíbe su uso, alteración del sueño, falta de concentración y deterioro del rendimiento escolar y del apetito, debido a que por el uso frecuente de dispositivos tecnológicos se deja de dormir ciertas horas o se retrasan las comidas”, comenta Gema José Moreno. El sobrepeso de niños y jóvenes puede ser otra consecuencia de la adicción a las pantallas, tanto por el hecho del desorden de horarios para comer como por el sedentarismo derivado del exceso de conectividad a las nuevas tecnologías, según afirma el estudio recogido por el organismo Enfermería Comunitaria. Asimismo, “el mal uso de las nuevas tecnologías a través de las pantallas también influye en la falta de concentración y el deterioro del rendimiento escolar”, añade la psicóloga Gema Moreno, que recomienda varias pautas preventivas para evitar adicciones a las pantallas en niños y jóvenes:

  • Ser un ejemplo para nuestros hijos. Las conductas coherentes son un espejo donde se reflejan niños y jóvenes. De forma que, si miramos el móvil mientras cenamos, no podemos exigir que nuestro hijo/a haga lo contrario.
  • Establecer unas normas de uso de las nuevas tecnologías. Unos horarios concretos para la conexión a las pantallas fuera de las cuales no se contemple su utilización, como en la cama, a la hora de dormir o durante los momentos de reuniones familiares, a la hora de comer o cenar.
  • Supervisar el uso de las nuevas tecnologías por parte de nuestros hijos, sin que se sientan controlados por ello.
  • Detectar si existe otra cuestión subyacente que desencadene un aumento del uso de las nuevas tecnologías, como problemas de relación con los compañeros en el centro escolar.

¿Qué hacer cuando se detecta que tu hijo tiene adicción a las pantallas?

El primer paso a seguir desde casa cuando los progenitores descubren que su hijo hace un uso desmesurado e inadecuado de las nuevas tecnologías es “alejarle del estímulo que genera la adicción, aunque no es fácil, porque hoy en día en el móvil o tableta tenemos mucha cantidad de información y es una herramienta para el estudio, el trabajo, las relaciones personales o el ocio. Las claves para un uso correcto de las tecnologías por parte de niños y jóvenes son la confianza, el diálogo y el establecimiento de límites”, explica Cristina de la Rosa Tineo, psicóloga y psicoterapeuta, miembro del centro de psicoterapia Nudos.

La información adecuada de los adolescentes sobre el uso correcto de las nuevas tecnologías es fundamental para evitar dependencias insanas a las pantallas. Conviene que conozcan “los riesgos y los beneficios, así como los usos correctos de las redes. También es clave el establecimiento de límites con respecto al tiempo de utilización de las pantallas y que los padres supervisen el cumplimiento de lo acordado al respecto”, recomienda la psicoterapeuta, Cristina de la Rosa Tineo.

¿Qué tienen las pantallas que tanta adicción crean en nuestros hijos?

El uso de las nuevas tecnologías genera sensaciones agradables por lo que “las pantallas enganchan con facilidad, a los jóvenes y a los mayores. Por un lado, son neurodivertidas porque generan respuestas y sustancias en nuestro cerebro que son excitantes y placenteras, entre ellas, la dopamina. Estar expuesto a estas sustancias continuadamente nos genera, de forma natural, la necesidad de seguir repitiendo las conductas que las producen, por ello usar mucho las pantallas nos crea la necesidad de seguir haciéndolo”, comenta Manuel Ruiz del Corral, ingeniero de telecomunicaciones, compositor musical y autor del libro Ser Digital, hacia una relación consciente con la tecnología

Las pantallas son pequeñas ventanas al mundo “donde los niños y jóvenes depositan sus afectos, relaciones, confidencias y una gran parte de su tiempo de ocio y diversión, a veces casi de forma exclusiva. El teléfono móvil es hoy un objeto preciado que ha conseguido situarse entre las necesidades más fundamentales de cualquier persona y no es solo una cuestión de ocio o comunicación. Los jóvenes encuentran en la Red un lugar donde reforzar cualquier opinión que tengan, por insignificante o extrema que sea. Crean una particular isla de sentimientos de pertenencia, poblada de contactos fáciles y rápidos. Incluso pueden jugar con su identidad, escondiendo fácilmente sus vulnerabilidades. Pueden sentirse exclusivos, acompañados y especiales, sin mover el dedo pulgar de la pantalla”, explica Manuel Ruiz del Corral.

No obstante, las nuevas tecnologías facilitan el aprendizaje de las nuevas generaciones. “Son herramientas fundamentales para la capacitación de los jóvenes en las reglas de la nueva sociedad y economía digital. Hoy, nuestros niños y jóvenes disponen de infinitas posibilidades al alcance de sus manos para aprender y desarrollarse, pero debemos darles herramientas psicológicas y conductuales para decidir cómo utilizar las pantallas de forma saludable. Las nuevas tecnologías ocupan una gran parte del tiempo de nuestros hijos y pueden comprometer el adecuado desarrollo de su atención, su empatía y su concentración. Debemos ser muy conscientes de que estas cualidades dependen muy directamente de la forma que tengan de relacionarse con sus dispositivos digitales, y es fundamental interiorizar pautas saludables para lograrlo”, explica el escritor Manuel Ruiz del Corral, que aconseja no criminalizar las pantallas, ya que no provocan adicciones ni dependencias si se usan de manera adecuada.

Fuente: El pais