Miriam Reyes acababa de terminar la carrera de Arquitectura cuando a su primo Jose, de apenas 3 años, le diagnosticaron autismo. Fue un mazazo para la familia, pero lejos de quedarse de brazos cruzados, empezaron a trabajar con psicólogos, neurólogos… Y lo que entonces fue una forma de ayudar a aquel pequeño, hoy se ha convertido en una organización dedicada a la formación online para niños con autismo con más de 50.000 descargas y 300.000 visualizaciones que ha recibido el Premio Desafío Mazda 2015.

«Los especialistas nos explicaron entonces que estos niños son «aprendices visuales». De ahí el nombre de nuestra iniciativa. Su forma de aprendizaje es visual. Cuando proponía a Jose ir al parque, no me hacía caso, pero si le enseñaba una foto o un pictograma, enseguida se venía conmigo», relata. «Empecé a investigar, a buscar material en internet, y no encontré nada de calidad. Por eso decidí fabricarlo yo y colgarlo en mi blog. Recibimos muchos correos de familias, de profesionales, que nos felicitaban por la iniciativa».

Ese fue el germen de Aprendicesvisuales.org, y lo que hizo que el jurado del premio, compuesto por miembros directivos de Mazda Automóviles España y de la fundación Ashoka*, considerara que merecía recibir este reconocimiento, destinado a premiar la innovación de jóvenes emprendedores de menos de treinta años. En palabras de José María Terol, consejero delegado y presidente de Mazda Automóviles España, «este proyecto rompe con los convencionalismos y ofrece un gran potencial para producir un impacto social a nivel internacional, en este caso el de mejorar la calidad de vida de los niños con autismo de todo el mundo mediante la utilización de las nuevas tecnologías».

«La rana pirata»

Gracias a este premio, Miriam Reyes podrá asistir a la próxima XV Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz que se celebrará en Barcelona el próximo mes de noviembre y recibirá un premio en metálico de mil euros. Dicha cuantía subvencionará el desarrollo de una nueva aplicación interactiva titulada: «La rana pirata». Además, su candidatura optará al galardón internacional «Make Things Better Award 2016», que se fallará en el primer trimestre de 2016 y que contará con una subvención de diez mil euros para el desarrollo del proyecto ganador.

El Mazda Make Things Better Award comenzó su andadura en 2013 para apoyar aquellos proyectos realizados por jóvenes que utilizan modernas herramientas de comunicación para mejorar la vida cotidiana de las personas. De este modo, refleja el espíritu de la marca de Hiroshima de desafiar los convencionalismos para mejorar las cosas y se integra en su programa de apoyo a los rebeldes con causa de todo el mundo. El Premio Desafío Mazda, creado en 2014, es el único premio nacional de Mazda actualmente y está impulsado por Mazda Automóviles España, que pretende ofrecer la oportunidad de participar a jóvenes españoles emprendedores.

http://www.abc.es/familia/educacion/abci-joven-espanola-crea-cuentos-para-ninos-autismo-201511121411_noticia.html

Se trata de enseñar a los futuros maestros a entender y regular sus propias emociones para que sean capaces de dirigir a los niños y adolescentes en esa misma tarea. “Mis alumnos me cuentan que nadie les ha enseñado a regularse emocionalmente y que desde pequeños cuando se enfrentaban a un problema se encerraban en su habitación a llorar, era su forma de calmarse”, cuenta el docente. Inseguridad, baja autoestima y comportamientos compulsivos son algunas de las consecuencias de la falta de herramientas para gestionar las emociones. “Cuando llegan a la vida adulta, tienen dificultades para adaptarse al entorno, tanto laboral como de relaciones personales. Tenemos que empezar a formar a profesores con la capacidad de entrenar a los niños en el dominio de sus pensamientos”.

La inteligencia emocional es la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar estados anímicos propios y ajenos, según la definición de quienes acuñaron el término a principios de los noventa, los psicólogos de la Universidad de Yale Peter Salovey y John Mayer. La inteligencia emocional se traduce en competencias prácticas como la destreza para saber qué pasa en el propio cuerpo y qué sentimos, el control emocional y el talento de motivarse, además de la empatía y las habilidades sociales.

Tras revisar los programas académicos de los grados en Magisterio, Pedagogía, Psicología y Psicopedagogía de las univerisdades públicas españolas en 2016, el Grup de Recerca en Orientació Psicopedagògica (GROP) de la Universidad de Barcelona (UB) concluyó que no existe ninguna asignatura específica de educación emocional. “Cuando pensamos en el sistema educativo, por tradición creemos que lo importante es la transmisión de conocimientos de profesor a alumno, a eso se dedica el 90% del tiempo. ¿Qué pasa con el equilibrio emocional? ¿Quién habla de eso en la escuela?”, señala Rafael Bisquerra, director del Posgrado en Educación Emocional de la UB e investigador del GROP.

Los jóvenes con un mayor dominio de sus emociones presentan un mejor rendimiento académico, mayor capacidad para cuidar de sí mismos y de los demás, predisposición para superar adversidades y menor probabilidad de implicarse en comportamientos de riesgo -como el consumo de drogas-, según los resultados de varios estudios publicados por el GROP. “La educación emocional es una innovación educativa que responde a necesidades que las materias académicas ordinarias no cubren. El desarrollo de las competencias emocionales puede ser más necesario que saber resolver ecuaciones de segundo grado”, apunta Bisquerra.

Prevención de trastornos psicológicos

Las habilidades en inteligencia emocional son un factor importante en la prevención de trastornos psicológicos, concluye el artículo Los efectos a corto y medio plazo de la formación en inteligencia emocional en la salud mental de los adolescentes, publicado en el Journal of Adolescent Health en 2012, y elaborado por un grupo de investigadores de las universidades públicas de Málaga, Huelva y el País Vasco.

«Muchos de los desórdenes psicológicos suelen aparecer durante la adolescencia -como los cambios bruscos de carácter, el abuso de sustancias o los trastornos en la alimentación-. Una de las causas de esos problemas mentales es la incapacidad de gestionar los estados emocionales», señala el estudio, para el que se formó a 479 adolescentes españoles de 13 años en un programa de educación emocional durante dos años.

La inteligencia emocional ayuda en dos campos fundamentales. En el intrapersonal, donde permite reducir la intensidad y la frecuencia de los estados de ánimo negativos causados por acontecimientos adversos del día día; protege del estrés y puede ayudar a mantener un estado de ánimo positivo y así prevenir la ansiedad o la depresión. En un segundo plano, el estudio señala que los adolescentes con altas capacidades para percibir y gestionar sus emociones y las de otros, presentan relaciones con sus familiares y compañeros mucho más satisfactorias y de apoyo.

Los elevados índices de fracaso escolar -el 20% de los jóvenes españoles de entre 18 y 24 años abandona el sistema educativo sin haber finalizado la Secundaria, según datos de Eurostat-, las dificultades de aprendizaje o el estrés ante los exámenes provocan estados emocionales negativos, como la apatía o la depresión, y todo ello está relacionado, según Bisquerra, con deficiencias en el equilibrio emocional. “Focalizar las clases en las capacidades lingüísticas y lógicas exclusivamente se puede considerar una estafa del sistema educativo”, critica el docente, que ha publicado más de 15 libros sobre la materia.

Bisquerra es uno de los precursores en España de la aplicación de la educación emocional al ámbito académico. Cuando empezó a investigar en 1993, aún no existía ese término, que a finales de los noventa usó como título en una de sus publicaciones. Lo que está fallando, según el experto, para que los diferentes niveles educativos no contemplen esos contenidos es la falta de sensibilización, tanto por parte de la administración pública como del profesorado. “La regulación de las emociones consigue que los estímulos que nos rodean nos influyan lo mínimo posible. Nuestro comportamiento depende, en gran medida, de cómo nos sentimos, y ni los profesores ni las autoridades se lo toman en serio”.

En su opinión, el cambio tiene que arrancar con la formación del profesorado, con la transformación del grado de Magisterio. “En la UB no hemos convencido al número de profesores necesario como para modificar el plan de estudios. Lamentablemente, los procesos de cambio educativo son muy lentos”, añade Bisquerra, que en 2005 publicó La educación emocional en la formación del profesorado, donde propone un modelo de asignatura para los profesores de educación Infantil, Primaria y Secundaria con teoría y actividades prácticas.

Los objetivos de la educación emocional, según las guías de Bisquerra, son adquirir un mejor conocimiento de las emociones propias y de las de los demás, prevenir los efectos nocivos de las emociones negativas -que pueden derivar en problemas de ansiedad y depresión-, y desarrollar la habilidad para generar emociones positivas y de automotivarse. En el año 2002 la UB lanzó su primer posgrado en Educación Emocional, que hoy también ofrecen otras universidades públicas como la de Málaga, Cantabria o la UNED, entre otras.

Una de las experiencias piloto en formación del profesorado en educación emocional la lideró en España la Diputación de Guipúzcoa que, entre 2006 y 2010, formó a más de 1.500 docentes de colegios e institutos públicos de la provincia. Bisquerra fue uno de los encargados de coordinar los cursos, así como de elaborar 14 manuales que están disponibles para cualquier docente con decenas de actividades para aplicar en el aula. La Universidad del País Vasco se encargó de evaluar los resultados. “La comprensión y regulación de las emociones por parte de los profesores redujo los niveles de ansiedad y de burnout (en español, síndrome del trabajador quemado)”, indica Aitor Aritzeta, profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco. En los alumnos, se redujo la conflictividad en el aula.

En un estudio paralelo liderado por Aritzeta, en el que se formó a un grupo de 200 universitarios en técnicas de inteligencia emocional, se demostró que tras dos años de instrucción los alumnos que habían recibido la enseñanza mejoraban sus resultados en los exámenes una media de 1,5 puntos respecto al resto de estudiantes. “Aprendieron a manejar el estrés y los niveles de ansiedad se redujeron un 18%”, asegura el docente.

Enseñar a los docentes a mirar, escuchar y entender las necesidades de un alumno es el objetivo principal de Rafael Guerrero, profesor de la Complutense con el que arrancaba esta historia. «Puede parecer obvio, pensar que todos los maestros tratan así a los chicos, pero no todos lo hacen. Nadie está dispuesto a reconocer el abandono emocional», señala. Enseñar a los jóvenes a afrontar problemas desde el principio y a desarrollar tolerancia a la frustración. Acabar con la frase «eso son tonterías, ponte a hacer la tarea» es la máxima que Guerrero quiere para sus alumnos y futuros maestros.

http://economia.elpais.com/economia/2017/01/27/actualidad/1485521911_846690.html

El acoso escolar es un problema mundial. Así lo ha retratado la Unesco en su último informe denominado Ending the Torment: Tackling bullying from the schoolyard to cyberspace [Poner fin al tormento: cómo abordar el acoso escolar, desde el patio del colegio al ciberespacio], y presentado en Seúl en el marco de una conferencia internacional al respecto. Según el organismo de la Naciones Unidas (ONU), dos de cada 10 alumnos lo sufren o, lo que es lo mismo, unos 246 millones de jóvenes -niños y adolescentes- padecen este tipo de hostigamiento en el planeta.

Según el estudio, un 34 % de los menores de entre 11 y 13 años dice haber sido acosado en los últimos 30 días y un 8 % de ellos dice sufrirlo a diario. La UNESCO reclama una respuesta «eficaz» basada en un enfoque «global», centrado tanto en la prevención como en la disminución del problema. Recordar que los datos en España también son escalofriantes. Esta lacra afecta al 4 % del alumnado, según datos del Ministerio de Educación, que ha puesto en marcha este curso 2016-2017 un teléfono gratuito, atendido por psicólogos y que no deja huella telefónica, para atajar una problemática en constante aumento. Desde la Fundación ANAR aseguran que, en 2015, se atendieron en su organización 369.969 peticiones de ayuda en toda España, de las que 25.000 se referían a algún tipo de violencia escolar. Estos casos crecieron un 75% con respecto al año anterior.

“El acoso escolar es una violación grave del derecho a la educación y un problema real del que los colegios deben ser conscientes y hacer de ellos lugares seguros para todos”, aseguró la directora general de la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Irina Bokova, informa EFE. “Muchas veces, la violencia en la escuela está provocada por relaciones de fuerza desiguales -profesor/alumno-, o a menudo reforzadas por estereotipos ligados al género, la orientación sexual u otros factores que contribuyen a la marginación, como son la pobreza, la identidad étnica o el idioma», añadió la experta.

El informe elaborado en 2016 con los datos de más de 100.000 niños y jóvenes alrededor del mundo -en 19 países, España incluido- ilustra el impacto del acoso escolar. “Nueve de cada diez considera el bullying un problema real e importante; dos tercios de los encuestados asegura haber sido acosado en alguna ocasión, y un tercio piensa que sufrirlo es normal y no lo ha denunciado, aunque es cierto que muchos no saben ni cómo ni a quién hacerlo”, indica la Unesco en su página web. Uno de los colectivos más afectados por el bullying son las lesbianas, gais y transexuales. Un 25% de los sujetos a estudio sufrió acoso por su aspecto y otro 25%, por su orientación sexual.

Uno de los motivos principales, el acceso a Internet

El acceso a la red ha incrementado los casos de cyberbullying, según se alerta en el informe. Este es el acoso que tiene lugar en las redes sociales y que puede ser perpetrado mediante teléfonos móviles, ordenadores o tabletas. “En los últimos tres años, han aumentado un 87% las denuncias por este tipo de acoso en el mundo. Aunque la falta de recursos y que aún se mantiene invisible para algunos profesores y centros educativos entorpece su solución”, según se asegura en el trabajo de la Unesco.

En Europa, donde más del 80 % de los que tienen entre cinco y 14 años tienen un móvil, este tipo de acoso entre los menores de nueve a 12 años ha pasado de afectar a un 8% en 2010 a un 12% en 2014. Los grupos más afectados son las chicas y los de menor edad.

El acoso afecta a todo el individuo

El acoso, según el informe, tiene una repercusión directa sobre la salud física y el bienestar emocional de la persona, llegando, en sus casos más graves, a provocar la muerte del individuo. Además, sufrir acoso físico puede llevar a embarazos no deseados o enfermedades de transmisión sexual.

Entre las soluciones propuestas por la Unesco, figuran un liderazgo político sólido, un entorno escolar «seguro e inclusivo», la puesta en marcha de mecanismos de alerta y comunicación y de servicios de apoyo apropiados, la recopilación y tratamiento de datos sobre la violencia y una formación específica del personal educativo.

Pese a que muchos países ya han lanzado iniciativas para combatirlo, «aquellos que aplican un enfoque global son relativamente poco numerosos», advierte la Unesco, que alerta de que las víctimas presentan un mayor riesgo de ansiedad, depresión, marginación, autodestrucción y pensamientos suicidas.

http://elpais.com/elpais/2017/01/17/mamas_papas/1484647388_475258.html

El Pilot se utiliza como un discreto auricular que incluye un micrófono que escucha al interlocutor; el software de traducción convierte las frases a otro idioma sin apenas retrasos. Waverly Labs (edición: EPV)

El Kit de Traducción Pilot de Waverly Labs es algo así como el sueño de la ciencia ficción hecho realidad: un traductor automático que simplemente se coloca en la oreja de los interlocutores y traduce en tiempo real (o casi) las conversaciones cotidianas. En el universo de Star Trek era el pin comunicador el que traducía los idiomas alienígenas; en La guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams lo hacía el llamado pez Babel, un simbionte que había que insertar por el oído (¡ay!); en otras series y películas quedaba a cargo de la magia del cine a falta de una explicación mejor. Con el Pilot todo esto es mucho más fácil, al estilo siglo XXI.

Con este invento, dos personas pueden conversar normalmente sin saber idiomas

Lo más interesante de este proyecto, que se puso en marcha antes del verano de 2016, es que casi todos sus componentes ya existían de una forma u otra: conversores de voz a texto que entienden el habla de las personas (como Siri), traductores entre diversos idiomas (como el de Google o las diversas apps que existen al efecto) y síntesis de voz agradable para reproducir las frases traducidas, como la voz de los TomTom.

El secreto: la combinación de tecnologías

Pero entre medias de todas estas piezas tecnológicas hay un montón de trucos técnicos: la miniaturización de los componentes, micrófonos con cancelación de ruido para filtrar la voz del ruido ambiente, conexiones de alta velocidad a la nube de Internet (el aparato requiere un móvil inteligente y una conexión de datos para funcionar), autocorrector, el aprendizaje automático de la inteligencia artificial… Piezas de un puzle meticulosamente encajadas para que el resultado sea fácil de usar y cualquiera pueda hacerlo.

En la práctica los usuarios deben colocarse un auricular cada uno; van dotados de micrófonos para recoger la voz. Gracias a esta escucha direccional y al filtrado de ruido no se traduce todo lo que se oye en el ambiente, tan solo lo importante. El sonido llega digitalizado al móvil y de allí (ya traducido) al auricular del interlocutor. En las pruebas han estimado que el retardo típico será de unos dos segundos, pero podría mejorar en el futuro con actualizaciones de software – incluso se plantea una versión offline que no requiera conexión de datos.

Ofrece traducciones entre cinco idiomas de una forma discreta, hablando y escuchando

Ninguna traducción es perfecta, y lo mismo sucede con las de Pilot. Para entrenar el sistema y a modo de demostración quienes estén interesados pueden descargar la app de demostración, que se actualizó a principios de 2017: Pilot Speech Translator (de momento para Android; en breve también para iOS). En las pruebas puede verse que tanto la conversión de voz a texto como la traducción tienen muy buen nivel, aunque habrá que ver cómo se comporta con diversos dialectos y acentos.

Un proyecto sencillo con un crecimiento explosivo

El proyecto Pilot surgió como una necesidad personal: «hablar con una amiga en Francés que conocí en un viaje», dice uno de sus creadores. Tras planificar un prototipo llevó la idea a Indiegogo, la plataforma de financiación colectiva (crowdfunding) buscando apoyos para convertirlo en producto. Allí ha recaudado ya más de 4 millones de dólares, a pesar de que inicialmente sólo se plantearon conseguir unos 75.000 dólares con los que producir unas pocas unidades.

Los auriculares de Pilot son de una sola pieza, en colores a elegir por el usuario.
Los auriculares de Pilot son de una sola pieza, en colores a elegir por el usuario.

El precio definitivo del Pilot cuando se ponga a la venta el próximo mes de mayo será de unos 280 euros (300 dólares). La primera versión ofrecerá traducciones en cinco idiomas: inglés, francés, español, italiano y portugués. Lo primero que tendrá que hacer la joven compañía es servir los casi 8.000 pedidos ya comprometidos, para después seguir explorando hasta dónde puede dar de sí este nuevo tipo de «comunicación sin barreras», como gustan en denominarla.

José Antonio Luengo.
José Antonio Luengo.

¿Los adolescentes de hoy en día son como los de antes? ¿Asistimos a una nueva manera de enfocar ese cambio en la vida de todo ser humano? Muchas voces advierten, desde hace tiempo, que el exceso de protección no es en absoluto beneficioso para los niños que crecerán sin saber asumir responsabilidades. José Antonio Luengo, psicólogo experto en adolescentes, reflexiona sobre cómo han cambiado los paradigmas educativos desde hace tan solo tres décadas y cuáles son las consecuencias.

PREGUNTA: Para empezar, ¿qué es la adolescencia y qué etapas de la vida cubre?

RESPUESTA: La adolescencia es una fase de la vida, una etapa crucial del desarrollo, marcada por cambios orgánicos, fisiológicos, cognitivos, psicológicos y emocionales notables y muy significativos en la configuración definitiva de la personalidad; esa que nos hace y hará alguien diferente de todos cuantos nos rodean. Hablamos de un período que abarca, con flexibilidad, desde los 11-12 años a los 16-18, siempre dependiendo de factores personales, individuales, sociales y culturales. El adolescente es un ser que, en términos precisos, crece y aprende a crecer. La palabra, etimológicamente, nos remite a ese principio: un ser que está creciendo. Con los conflictos, incertidumbres, dudas y sorpresas que ello conlleva. Para el propio adolescente y su entorno.

P: ¿Se diferencia en algo la adolescencia de ahora con respecto a la que los que ahora son padres, tuvieron?

R: Existen diferencias y no son pocas. Pero, probablemente, tengamos muchas más cosas en común de las que pensamos en la actualidad. La revolución hormonal y fisiológica que se produce, los cambios físicos y psicológicos… La crisis inherente a un cambio tan drástico y aparentemente inesperado. Las dudas, la ansiedad, por saber, por ser. La impulsividad, la desproporción, el desequilibrio. Y cierta condición de rebeldía y oposición a lo establecido; por los padres y el entorno. Nos diferencian cosas, claro. Relacionadas, sin duda, por cómo vivimos, por cómo están hoy organizadas las cosas, a diferencia de ayer. Influyen en esas diferencias el cómo vivimos los adultos y cómo les hacemos vivir, las características de las familias de hoy, cómo organizamos sus vidas, el papel que juegan las tecnologías, y su fácil acceso a un mundo “inabarcable”…

P: España contempló una explosión económica sin precedentes en los ochenta y noventa. Se sabe que las situaciones económicas condicionan en buena parte la forma de educar. ¿Cree que los jóvenes nacidos a partir de esa época han sido educados en una cultura de poco esfuerzo y de tenerlo todo sin merecerlo solo porque sus padres no lo tuvieron?

R: Creo sinceramente que sí. Siempre se simplifica al realizar una afirmación categórica, pero no faltan evidencias de ello. Considerar que eres “mejor” padre o madre en función de las posibilidades de acceso a lo material que tienen tus hijos, evitar sus incertidumbres y “facilitarles” todo lo que tienen que vivir y experimentar han sido (y aún lo son) principios educativos torpes y, seguro, contraproducentes. Hay quien describió este fenómeno como una forma de “OPA amigable” a la infancia. “Te compro” con todo lo que te doy porque no tengo tiempo para estar contigo, para cuidarte, escucharte, tenerte y educarte como debería… Y como necesitarías.

P. Lo quiero/lo tengo y si no es así, entonces me frustro, tengo traumas, me drogo, bebo, tengo relaciones sexuales muy pronto y con muchas personas… ¿no será que nos hemos pasado de permisivos? ¿Hay lugar para la esperanza?

R: Hoy surge un término muy interesante, el de los padres “helicópteros”, en clara alusión a una manera de gestionar la educación de los hijos, basada en la hiperprotección. Una suerte de hiperpaternidad, que ve a los hijos como seres intocables, que, al fin, acaban teniendo más miedos que nunca. Padres que sobrevuelan sin tregua las vidas de sus hijos (de ahí lo de helicóptero), pendientes de todos sus deseos y necesidades. El mundo parece acabarse si tus hijos dudan, si aparecen frustraciones, desvelos. Si se entristecen o, un día, se enfadan con sus amigos. Involucrarse en la vida los hijos es consustancial, por supuesto, a ejercicio adecuado de la patria potestad. Otra cosa es la ofuscación por la perfección, por la necesidad, casi obsesiva, de que sean los mejores, en todo. En todo.

P: Hace sesenta años se educaba a base de cinturón y ahora se educa cuidando no traumatizar al niño. ¿La virtud está en este caso en el término medio? ¿Qué hemos ganado y perdido con respecto a la generación de nuestros padres?

R. Hablando de nuestro entorno social, el de un país desarrollado, hemos de insistir en una idea. Nunca los niños han estado tan bien “tratados” desde que nos reconocemos como seres humanos. Nunca el ordenamiento jurídico que ampara los derechos de la infancia y de la adolescencia ha adquirido tanto valor, rigor, seriedad, criterio y eficiencia. El secreto, si es que existe, es educar desde el equilibrio, atendiendo las necesidades de nuestros hijos con esmero. Y esto supone, ineludiblemente, entender la frustración como una experiencia imprescindible. Entender que el “no” también educa, que es imprescindible el dolor, la insatisfacción, la duda, el conflicto. Que es necesario que se enfrenten al no puedo o no sé, y saber afrontar las situaciones. Con autonomía.

P: ¿Estamos más perdidos ahora los padres que antes?

R: A pesar de todo lo que sabemos y hemos ido aprendiendo de educación, a pesar de que las condiciones de vida han mejorado notablemente respecto a épocas pretéritas (siempre en términos generales y sin obviar situaciones desfavorecidas que no deben ser pasadas por alto), educar, hoy, es un proceso muy complejo. Influyen muchos factores. Padres y madres sabemos con certeza que el mundo ha cambiado y que nuestros hijos no precisamente van a mejorar las condiciones de vida que nosotros, sus padres, hemos tenido o tenemos. Y aparecen muchas más dudas. Y la obsesión, la preocupación porque no les falte de nada, que sean los mejores, competitivos… Y pueden perderse ciertos papeles en este proceso. Las condiciones de vida han hecho, también, que tengamos menos hijos. Y se pierden cosas. Los hermanos cubrían, y cubren, una parte sustancial de la experiencia de crecer en compañía.

P: La falta de compromiso es una de las características de la adolescencia pero es que ahora dura pasados los 18 y eso tiene que tener un porqué. ¿Sabría decirme cuál?

R: Soy de los que piensan que, a pesar de las circunstancias expuestas, tenemos los mejores adolescentes y jóvenes de toda nuestra historia. Pero no les ayudamos con principios y criterios educativos de hiperprotección. Muy al contrario. Acondicionar su vida desde la inacabable comodidad no es el camino. Nos estamos engañando. Crecer significa afrontar, caerse, saber levantarse, ayudar a quien dobla la rodilla a tu lado; a quien lo está pasando mal. Crecer significa, también, llorar y saber secarse las lágrimas. Y seguir. Crecer significa esforzarse, y tener disciplina. Automotivarse en cada tarea, en cada momento. Estos son, querámoslo o no, principios esenciales del manual del buen padre, del buen educador. ¿Pero es que no nos damos cuenta?

José Antonio Luengo, es Psicólogo educativo, vicesecretario del Colegio de Psicólogos de Madrid. Profesor de la Facultad de Educación de la Universidad Camilo José Cela de Madrid.

http://elpais.com/elpais/2017/01/12/mamas_papas/1484215479_924583.html

“Los jóvenes son el futuro porque entienden los problemas del planeta y se sienten empoderados para cambiar el curso de la historia”. La primatóloga Jane Goodall ha aprovechado este lunes la ceremonia de entrega a la personalidad ambiental del año 2016 que le ha concedido Ecovidrio en Madrid para destacar la urgencia de actuar para salvar el planeta. Con un discurso plagado de referencias a la juventud, sobre la que recaen todas las esperanzas de la activista medioambiental, Goodall ha intervenido en la XVII edición de los premios periodísticos que celebra cada año la entidad encargada del reciclaje de vidrio en España.

Goodall, presentada como una de las mujeres más influyentes del siglo XX por la periodista Elena Sánchez, cuenta con más de 100 premios internacionales, entre ellos, el Príncipe de Asturias de Investigación de 2003. La primatóloga de 82 años ha recogido con su chimpancé de peluche este nuevo reconocimiento a su trabajo en favor de la protección de los ecosistemas, la educación ambiental y la sostenibilidad como modo de vida. En su discurso, Goodall ha hecho un repaso a su trayectoria profesional que comenzó hace más de 70 años con un viaje a África. “La primera vez que fui a estudiar los chimpancés mi madre vino conmigo, porque una mujer joven no podía viajar sola”, ha recordado Goodall. En aquella ocasión, la primatóloga pasó cuatro meses estudiando a estos primates, hasta que pudo demostrar su capacidad para usar herramientas. “Ellos me miraban como a un primate grande, blanco y, sobre todo, raro”, ha contado Goodall.

Muchos años después, en 1996, Goodall supo por un congreso al que asistió que los chimpancés estaban desapareciendo por la deforestación. “Volví a África y vi que la gente estaba desesperada y usaban los recursos naturales para sobrevivir”, ha señalado la primatóloga. “Si no mejoramos la vida de esta gente, no podemos conservar el medio ambiente”, ha asegurado Goodall. Aquella fue la semilla del proyecto Raíces y Brotes, que en la actualidad cuenta con varios programas enfocados a la juventud y unos 60 grupos activos en el mundo que funcionan fundamentalmente con voluntariado.

Goodall opina que en los jóvenes está la clave del futuro del planeta y de la concienciación. “Muchas veces, son los jóvenes los que convencen a los padres y a los abuelos sobre temas medioambientales”, ha señalado. Goodall asegura que este es el motivo por el que viaja 300 días al año. “Y a medida que los niños crecen, el mensaje se va expandiendo”, ha asegurado la activista.

Jane Goodall con su mono de peluche.

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Jane Goodall con su mono de peluche. Juan Carlos Hidalgo

En cuanto a la importancia de las acciones individuales, Goodall ha explicado que son muy poderosas, aunque mucha gente piense que lo que haga una persona no sirva de nada. “En cambio, si millones de personas toman las decisiones éticas adecuadas, se puede cambiar el mundo”, ha asegurado Goodall, para quien lo importante es dar esperanzas a la gente. “La falta de esperanza conduce a la apatía y esto acabará por destruir el mundo”, ha lamentado Goodall. Según la primatóloga, es urgente actuar para salvar el planeta. “Lo estamos destrozando y hay indicios de que la situación va a empeorar, pero yo soy optimista. Solo tenemos que trabajar todos juntos y en la misma dirección. Y veo a la sociedad cada vez más concienciada”, ha asegurado Goodall.

En la ceremonia han intervenido el director general de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural del Ministerio de Medio Ambiente (MAPAMA), Javier Cachón, y el presidente de Ecovidrio, Iñaki Soroa. En esta edición se ha reconocido también la labor de la compañía Car2Go, como la iniciativa de Mayor Impacto Ciudadano. Los trabajos periodísticos premiados han sido un reportaje del programa Aquí la Tierra, de TVE; Javier Martínez por el programa Ecogestiona de Gestiona Radio; Denisse Cepeda por un reportaje publicado en Cinco Días y EFE Verde en la categoría Mejor Campaña 2.0.

http://elpais.com/elpais/2017/01/09/ciencia/1483978740_368983.html?id_externo_rsoc=FB_CM

¿Eres feliz con lo qué estas haciendo en este momento? Piénsalo. Puede que te estés dedicando a un trabajo que no te guste, que te encuentres acompañado de la persona equivocada o que incluso, no estés disfrutando de todas aquellas cosas que tanto te gustan hacer poniéndote como excusa que no tienes tiempo.

Solemos vivir en automático, cargados de obligaciones y responsabilidades sin tener en cuenta nuestro bienestar personal, como el protagonista de nuestro corto. Lo único que sabemos hacer es olvidarnos de nosotros mismos. Nos hacemos invisibles y ni siquiera nos cuestionamos si estamos donde queremos estar, haciendo lo que queremos hacer, acompañados de la persona que deseamos a nuestro lado.

Espantapájaros triste

Puede que te hayas acostumbrado tanto a tu rutina, a tu día a día, que ni siquiera barajes la posibilidad de cambio. ¿Lo habías pensado? La costumbre puede ser una buena compañera por su tranquilidad, pero también tiene la capacidad de limitarnos e impedir nuestro crecimiento, tanto laboral como social o personal.

La diferencia entre costumbre y pasión

No es lo mismo dedicarte a algo por lo que sientes verdadera vocación y pasión, que a una labor impuesta, por la que no sientas el más mínimo interés. No es lo mismo estar con la persona que te hace feliz que con alguien a quien te has acostumbrado y con el que la indiferencia se ha instalado. Tampoco es lo mismo hacer las cosas por hacer, que llevarlas a cabo porque aportan un toque de sabor y color a tu vida.

Hay una diferencia entre hacer las cosas por costumbre y hacerlas por pasión. La costumbre conlleva automatismo, inercia, un no darse cuenta. La pasión conlleva vida, ganas, ilusión y color. La emoción está en la pasión y no en la costumbre. La felicidad es crear tu actitud, tu vida y tus oportunidades.

Quizás, el mundo necesite urgentemente gente que ame lo que hace, pero sobre todo tú necesitas hacer cosas que te encanten, estar con personas a las que ames y dedicarte a aquello que te apasiona. No se disfruta lo mismo, no se vive de la misma manera ni se siente lo mismo o ¿no es cierto? Ser feliz también requiere de esfuerzos.

“El secreto de la felicidad y la virtud: amar lo que uno tiene que hacer”

-Aldous Huxley-

Necesitas amar lo que haces

Necesitas que vuelva a relucir ese brillo intenso en tus ojos, necesitas que la emoción y la intensidad vuelvan a tu vida. Que la esperanza aparezca y la ilusión se una a su compañía. Necesitas amar tu día a día y todo lo que ello conlleva. Necesitas ser el motor de tu vida y poder dirigirla hacia donde tú quieras, con las personas que quieras y de la manera que mejor te parezca.

Espantapájaros feliz

A riesgo de parecer utópicos, puedo decirte que esto es posible. Se necesitan muchas ganas, mucho coraje y valentía, y una gran cantidad de pasión, curiosidad e ilusiones. Las oportunidades no llegan de la nada, tienes que salir a buscarlas y no se me ocurre otra manera que con muchas ganas de cambiar y abundantes dosis de esfuerzo para luchar por nuestros sueños.

Los resultados llegarán pero con el tiempo. Tan solo tienes que decidir querer llevar el volante de tu vida y comenzar a plantar semillas para que poco a poco den sus frutos. No te digo que será una tarea sencilla, no te digo que será una tarea sin obstáculos pero sí puedo decirte que será una de las cosas más bonitas y placenteras que llevaras a cabo en tu vida. El valor de luchar por lo que uno quiere no tiene precio.

Haz lo que amas y serás feliz

Puede que en estos momentos te suceda como al protagonista de este cortometraje en su inicio, que estés cansado y envuelto en una atmósfera de desidia e inercia, siendo infeliz y que tengas un sueño en la lista de espera, aguardando el momento perfecto para que se cumpla. Pero no existe el momento perfecto, tú creas el momento perfecto para hacer realidad tus sueños.

Sé tu el que cree la oportunidad en tu vida

¿Por qué no haces como el protagonista de este corto, que cansado de su situación decide luchar por su sueño poco a poco y consigue al fin ser feliz? Cansado de trabajar para una fábrica de alimentos prefabricados decidió dar un giro a su vida comenzando a cocinar alimentos naturales con el objetivo de cultivar un mundo mejor.

Tú también puedes hacerlo, tan solo tienes que encontrar aquello que amas e ir en su busca. Con paciencia, con esfuerzo, con coraje y valentía, pero sobre todo dejando amor en cada paso. La gente más feliz con la que me he cruzado han sido aquellas que encontraron lo qué querían hacer y decidieron ir a buscarlo.

¡Que disfrutéis del corto!