Las adicciones a sustancias tóxicas son enfermedades crónicas que afectan al cerebro y a la conducta, caracterizadas por la dependencia a una o varias drogas nocivas para el organismo, en este caso al alcohol. Existen dos tipos de alcoholismo:

  • Tipo I: se da en adultos y se caracteriza por tener etapas con grandes ingestas puntuales con intervalos de abstemia, pero estos intervalos son cada vez más pequeños, y pueden comportar una gran dependencia y el desarrollo de enfermedad hepáticas.
     
  • Tipo II: se da en adolescentes y está relacionado muchas veces son un historial violento. El aumento del consumo de alcohol no es progresivo.

¿Qué síntomas presenta el alcoholismo?

  • Los síntomas de la adicción al alcohol son la ansiedad por consumirlo, pérdida del control, incapacidad para parar de beber,  dependencia física, que provoca el síndrome de abstinencia (sudoraciones, fiebre, temblores) cuando se deja de tomarlo, y la tolerancia (necesidad de beber cada vez mayores cantidades de alcohol).
  • Además, el consumo excesivo de esta droga conlleva graves problemas de salud, tanto mentales (depresión, psicosis) como físicos (daños en hígado, cerebro), e incluso la muerte.

DESCUBRE AQUÍ EL PELIGRO DEL ALCOHOL

A continuación, mencionamos cinco señales que alertan de la aparición de la adicción a las bebidas alcohólicas.

1.    Siempre con una bebida en contextos sociales:

Este hecho se cumple en cualquier contexto social, ya sean fiestas, visitas momentáneas o eventos. Cualquier momento en el que no se pueda beber se experimenta como algo que produce malestar, sobre todo cuando hay botellas a la vista.

2.    Se consideran “no alcohólicas” ciertas bebidas:

El consumo de alcohol pasa a ser tan cotidiano que resulta extraño beber algo que no contenga alcohol. Personas con este problema empiezan a considerar que bebidas de poca graduación, como la cerveza, no son bebidas alcohólicas “verdaderas” y, por lo tanto, tienen una excusa para consumir más.

3.    Revisar las reservas de bebida:

Asegurarse de que quedan botellas de sobras se convierte en un quehacer cotidiano. Requiere un cierto tiempo, pero se considera que quedarse sin reserva es lo peor que puede pasar.

4.    Beber muy rápido:

Suele apreciarse en reuniones y es uno de los signos más llamativos que alertan de la adicción al alcohol. La acción de beber, según su opinión, es en sí misma una de las tareas principales de la reunión y no hay tiempo que perder.

5.    Se rompe el contacto con amigos que no beben:

Los adictos al alcohol estructuran su vida social alrededor de las reuniones en las que, por defecto, se bebe. De esta manera, se irá deteriorando progresivamente el contacto con las personas abstemias o que beban poco.

España aprueba su primera ley integral para proteger a los niños frente a la violencia.

El respaldo de los grupos ha sido prácticamente unánime. El Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves la ley orgánica que protege a los niños y adolescentes frente a la violencia, cuatro años después de que esta misma Cámara instara al Ejecutivo a legislar de forma urgente. Es la primera norma integral en este ámbito en España y sitúa al país a la vanguardia internacional a nivel legislativo. El texto ha salido adelante por 297 votos a favor, 52 en contra y ninguna abstención.Solo Vox ha manifestado su rechazo, por considerar que es contraria a la familia.

A primera hora, unos carteles azules con letras impresas reposaban sobre los peldaños de las puertas del Congreso. “La infancia por ley”, se leía. Justo enfrente, Save the Children y la Plataforma de Infancia también habían colocado un panel para recoger el sentir de la gente ante la aprobación de la norma. “Escuchemos su voz”, “Ya era hora”, rezaban algunos mensajes.

La violencia contra los niños está invisibilizada, no hay suficientes datos que permitan hacer una radiografía exhaustiva. Pero los pocos que hay reflejan una realidad preocupante. En 2019 hubo más de 40.000 delitos contra menores, según datos del Ministerio del Interior a raíz de las denuncias y actuaciones policiales. Cerca de la mitad de los cometidos contra la libertad sexual tuvieron a un niño o un adolescente como víctima. Pero estos son solo los casos que salen a la luz, porque en muchas ocasiones no se denuncia. Y, cuando se hace, los procesos judiciales se eternizan y los menores a veces se ven obligados a declarar hasta en cuatro ocasiones, reviviendo una y otra vez lo sucedido.

La norma trata de evitar esta revictimización y establece la prueba preconstituida para los menores de 14 años, es decir, que solo deberán declarar una vez durante el proceso judicial, en la fase de instrucción, cuando se les grabará. La ley, que entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, también amplía el plazo de prescripción de los abusos sexuales contra niños y adolescentes, por lo que el tiempo para denunciar comenzará a contar cuando las víctimas cumplan 35 años, frente a los 18 actuales. Como mínimo, no prescribiránhasta que tengan 40 años, y en los casos más graves hasta los 55, un tiempo vital para que las víctimas puedan procesar lo ocurrido y se atrevan a dar el paso de acudir a la justicia. Asimismo, la ley refuerza el derecho de los niños a ser escuchados y la formación de los profesionales que tratan con ellos, además de que obliga a instaurar protocolos específicos en los colegios, los establecimientos deportivos y de ocio y los centros de menores. Y da un mandato al Gobierno para que en el plazo de un año apruebe un proyecto por el que se creen juzgados y fiscalías especializadas en violencia contra la infancia.

El grueso de las medidas fueron aprobadas ya a mediados de abril en el Congreso, pero este jueves la Cámara baja ha dado el visto bueno a los cambios introducidos la semana pasada en el Senado, entre los que destaca la prohibición de los desnudos en las pruebas para determinar la edad de los menores inmigrantes que llegan solos a España y una enmienda que reconoce las competencias autonómicas y que ha variado el sentido del voto de los partidos nacionalistas que en la primera votación en el Congreso se posicionaron en contra (PNV) o se abstuvieron (EH-Bildu o Junts per Catalunya). Este jueves han votado a favor, reforzando así el consenso alcanzado durante la primera votación en la Cámara baja.

Un antes y un después

La ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, ha afirmado este jueves que “esta ley va a marcar un antes y un después en la protección a la infancia y la adolescencia en nuestro país”. Belarra ha señalado que su principal éxito debe ser “la promoción de un cambio cultural que implique un rechazo unánime e inequívoco de toda la ciudadanía a cualquier forma de violencia” contra los niños. Como en su día lo fue la ley de violencia de género. Durante su intervención, la ministra se ha comprometido a “desplegar al máximo las posibilidades de esta norma”, ha asegurado que la memoria económica ya contempla más de 70 millones de euros para ello y ha dado las gracias, como también lo han hecho los portavoces de la mayoría de grupos parlamentarios, a las organizaciones de infancia. En especial, Belarra ha agradecido su labor a James Rhodes, quien sufrió abusos en la infancia y por cuyo nombre también es conocida la norma (ley Rhodes). El pianista, que ha hecho campaña junto a las entidades sociales, celebra este jueves que “los niños estarán ahora más seguros y mejor protegidos que nunca”, aunque para él ya sea tarde. Considera, eso sí, que el tiempo que ha tardado en ver la luz ha sido “imperdonablemente largo”.

Durante el debate, el consenso solo lo ha roto Vox. La diputada Teresa López ha llamado a esta norma la “ley Herodes”. “La tarea de arropar y educar a los niños es de los padres. Y ahora quieren eliminar el vínculo biológico entre padres e hijos para destruir la más bonita institución: la familia”, ha dicho. “Sus leyes son atroces”, ha afirmado la parlamentaria, que también ha usado este término para referirse a la “invasión de Ceuta” por parte de Marruecos, “que ha jugado con vidas humanas” y ha “utilizado a menores”. La situación en la ciudad autónoma, especialmente “las terribles imágenes” que han llegado de niños y adolescentes, también fue mencionada con preocupación por diputados como Mertxe Aizpurua (EH-Bildu), Mariona Illamola (Junts per Catalunya), María Carvalho (ERC) y Omar Anguita (PSOE), quien trasladó su apoyo a la voluntaria de Cruz Roja que ha sufrido “ataques de odio” tras abrazar a un inmigrante que había llegado a la playa del Tarajal.

La parlamentaria del PP María de la O Redondo ha defendido, sin nombrar a Vox, “que la familia es fundamental en la ley”, y ha reclamado recursos para desarrollar la norma. La diputada de Ciudadanos Sara Giménez ha destacado que la norma es un “punto de partida”. Algo en lo que coinciden las organizaciones de infancia. “El trabajo empieza ahora”, sostiene Cristina Sanjuán, de Save the Children. Ricardo Ibarra, director de la Plataforma de Infancia, añade: “Estaremos vigilantes para que se cumplan los compromisos adquiridos”. Una idea que destaca al otro lado del teléfono Miguel Hurtado, primer denunciante de abusos en la abadía de Montserrat. Advierte del “riesgo de caer en el triunfalismo anticipado”, él quiere ver “cómo y cuándo se desarrollan las medidas previstas”, como la creación de juzgados especializados, y asegura que seguirá peleando por lograr la imprescriptibilidad de los abusos.

Este es también el objetivo de Gloria Viseras, exgimnasta olímpica que también sufrió abusos, de los 12 a los 15 años. A las puertas del Congreso, destaca el avance que supone la ampliación de los plazos de prescripción. “Si hubiera existido esta ley en 2012, cuando denuncié, habría podido poner a mi abusador ante un juez”, dice. A unos metros de ella, Alba Macías, de 27 años, pasea nerviosa. Ella sufrió violencia machista cuando tenía 16. “Estoy muy orgullosa porque vamos a conseguir que los niños estén más protegidos”, afirma. Y resume lo que está por venir: “Esto es solo el principio, todavía falta mucho para lograr sensibilizar a la sociedad”.

Fuente: El País.

Las pantallas ocupan cada vez más tiempo de la vida de los adolescentes. “Los videojuegos y los likes en las redes sociales son peores de adictivos que el azúcar”, explica la directora del Servicio de Atención en Adicciones Tecnológicas de la Comunidad de Madrid, Devi Uranga. La Comunidad de Madrid trata desde el 2018 a adolescentes entre 12 y 17 años que hacen un uso inadecuado, abusivo o dependiente de las tecnologías. El número de personas que reciben terapia en el Centro de Adicciones Tecnológicas ha aumentado exponencialmente desde el inicio de la pandemia. Las adicciones a la tecnología se caracterizan por el abuso perjudicial de las pantallas. Una problemática al alza y a remarcar este, lunes 17 de mayo, Día de Internet 2021. “La persona ya no utiliza las tecnologías para relajarse o divertirse, sino que dependen de estas para sentirse bien”, afirma el psicólogo Ricardo Rodríguez que es el coordinador técnico de la Unidad de Intervención de Adicciones (UniAdic).

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Desde UniAdic, explican que este tipo de adicciones son muy recientes por lo que no hay muchos estudios al respecto. Lo que sí tienen en común todas las adicciones es que crean conductas compulsivas. El primer paso para saber si su hijo es adicto a la tecnología es ver cuánto tiempo dura pegado a ella. ¿Deja de relacionarse con su familia o de estudiar por estar pegado al ordenador? Sí la respuesta es sí en ambos casos esto podría ser una señal de alarma, explica Rodríguez.

A raíz de este problema, Albert Gimeno decidió fundar una organización no gubernamental que atiende de manera gratuita la problemática asociada al uso de Internet llamada Padres 2.0. “En 2008, un grupo de informáticos nos dimos cuenta de que muchos padres se autoexcluyen de las nuevas tecnologías”, asegura Gimeno. En ese momento decidió empezar a hacer charlas en los colegios para educar a la sociedad sobre la necesidad de poner límites al uso de la tecnología. “Enseñamos a los menores pautas de autoprotección en el uso de Internet, a identificar los conflictos más comunes (ciberbullying, sexting, grooming), mantener una vida digital saludable y conocer sus derechos y deberes en el uso de las Redes Sociales!”, reza el inicio de la página web de Padres 2.0

Las charlas educativas también están enfocadas a los padres que quieran aprendan sobre las nuevas tecnologías y su problemática. “Este espacio está enfocado para padres que quieren conocer lo que hacen sus hijos en Internet, conocer las Redes Sociales, aprender a navegar seguro por la Red y resolver las dudas que tienen”, afirma Gimeno que opina que el mejor filtro parental en Internet para los niños, son sus padres.

El internet todavía es un mundo muy desconocido por muchos. Muchas veces los más pequeños de la casa tienen más agilidad buceando por la web que los mayores. “El Internet se vuelve peligroso cuando no tienes suficiente madurez para gestionar lo que te pasa cuando estás conectado, si te hacen bullying o te acosan”, explica la profesora de TIC, Camino López que lo resume en un desconocimiento de las redes de los padres. “Son una generación de huérfanos digitales, los niños no tienen el apoyo que necesitan porque sus padres no se criaron en las redes”, asegura López que ha visto muchos casos en su colegio en donde los menores sufren bullying o ciberacoso sexual y sus padres no lo saben.

“La idea es que los padres tengan herramientas para regular las nuevas tecnologías. El uso de ellas no es bueno ni malo, sino que necesitan límites”, dice Uranga. Algunos de los límites que recomiendan que establezcan los padres son que no utilicen los móviles después de las nueve de la noche, que no usen los móviles en la comida o que no tengan permitido jugar a los videojuegos sin haber hecho los deberes.

Esta dependencia se da cuando un niño pasa más de tres horas ininterrumpidas enfrente de una pantalla. “Esto puede traer consecuencias como que los niños se aíslen, bajen su rendimiento escolar o cambien su estado de humor”, dice Rodríguez. Desde el centro denuncian que una señal de alarma para muchos padres es cuando se dan cuenta de que la pantalla es lo único que reconforta a su hijo. Es ahí cuando deciden buscar ayuda profesional.

El porcentaje de jóvenes que hacen un uso abusivo de las nuevas tecnologías en España ha aumentado de un 16% a un 21% de 2015 a 2017, según la Estrategia Nacional de Adicciones. El perfil de las personas que sufren este tipo de adicciones son en su mayoría varones que además han sufrido bullying, depresión o algún conflicto interparental. Las mujeres también sufren una dependencia, pero más hacia las redes sociales, mientras que en el caso de los hombres suele estar asociado a los videojuegos.

Fuente: El País.

Este manual para educar en igualdad y prevenir la violencia de género mediante el trabajo de las habilidades sociales en Secundaria ha sido elaborado por la docente Asunción Martínez del IES Juan Antonio Fernández.

Trabajar y educar en el respeto, construir una autoestima fuerte, positiva y desarrollar habilidades sociales basadas en la asertividad son algunos de los objetivos de la Guía de Habilidades Sociales como prevenir la violencia de género elaborada por la maestra especialista en Pedagogía terapéutica Asunción Martínez Duarte. 

En ella se ofrece a los docentes múltiples consejos y recursos para trabajar en el aula, así como proporcionar estrategias y ejemplos de comportamiento para que los alumnos de Secundaria aprendan a generar relaciones sanas y detecten y combatan las que no lo son.

prevenir la violencia de género

Según la autora, esta guía busca el desarrollo de forma individual y a nivel de grupo de una conciencia asertiva y de respeto, que permita empezar a trabajar a fondo lo que implica el machismo y las razones para condenarlo. Y todo ello, con una estructura sencilla que invita a ser ampliada, modificada y adaptada según las características y demandas de los estudiantes.

Claves para desarrollar las habilidades sociales

La propuesta está formada por una serie de puntos clave a tener en cuenta a la hora de trabajar la prevención sobre la violencia de género. Es importante educar desde edades tempranas, reforzando los comportamientos positivos y valores como la empatía o la autoestima para que el alumnado aprenda a identificar que cuando estos fallan, hay un problema. Otro elemento de gran trascendencia presente en ella es enseñar a decir ‘No’. Para ello, es posible recurrir a las técnicas asertivas que permiten a las personas mostrar su opinión sin necesidad de sentirse culpables por ello. 

A continuación, os mostramos algunos de los apartados esenciales en torno a los que se estructura esta guía para prevenir la violencia de género. 

  1. Analizar qué son las habilidades sociales y por qué son importantes en la prevención de la violencia machista.
  2. Plantear qué comportamientos pueden ser considerados signos de alarma.
  3. Evaluar cómo son las habilidades sociales de cada uno y cuáles se deberían reforzar o adquirir.
  4. Preguntar cuál es la forma de comunicación predominante de cada individuo, conocer los tres tipos de conductas o formas de comunicación y reflexionar sobre sus patrones de comportamiento.
  5. Aumentar la autoestima y la confianza, identificando conductas de abuso y control y aprender a no tolerarlas conociendo los derechos asertivos, aquellos que las personas asumimos y tenemos por el mero hecho de ser personas, y cómo hacerlos valer frente a otros.
  6. Aprender a decir ‘No’: Practicar técnicas a través de diferentes ejercicios prácticos y entrenar en técnicas asertivas.
  7. Construir un autoconcepto positivo. Rodearse de personas que sumen, que ayuden, que valoren las virtudes de cada uno. Aceptarse y respetarse es el primer paso para aceptar y respetar a las  demás personas y evita que otros hieran los sentimientos de uno  con sus valoraciones negativas.
  8. Reducir la ansiedad y cualquier otra emoción o sensación desagradable mediante la relajación del cuerpo, poniendo el control y la atención en el momento presente, aprendiendo a ‘parar el pensamiento’ y a respirar, para conectar con uno mismo y cuidarse.
  9. Conocer algunos patrones de pensamientos irracionales para identificarlos cuando se produzcan y poder controlarlos, aumentando con ello el bienestar psicológico individual.

Fuente: Educación 3.0

Begoña Gasch,pionera de la enseñanza de segunda oportunidad, fundadora de El Llindar

El poder de educar

Hace 30 años que nuestros niveles de fracaso escolar y consiguiente paro juvenil –¡el 40%!– nos hacen líderes de la exclusión educativa y laboral en Europa. Esa imagen de la España y la Catalunya que condenan al paro o al subempleo a casi la mitad de sus jóvenes precariza nuestro futuro como país y exige unos recursos y una atención que brillan por su ausencia en el debate público. De ahí, que la iniciativa de Begoña Gasch para adaptar experiencias como la de Marsella a nuestras necesidades ha demostrado, con la indiferencia en el mejor de los casos de las administraciones, que nuestros profesionales de la educación llegan con vocación y voluntarismo a veces heroicos donde nuestros políticos no suelen ni acercarse.

Por qué se hizo maestra?

Mi madre era maestra en un pueblecito del Alt Urgell, Montellà, y decidió llevarnos a estudiar a Barcelona, donde enseñó en el Bon Pastor; allí valoré la diversidad en sus alumnos gitanos.

¿Por qué le interesaban?

Me fascinaba el poder transformador e integrador de la educación que ejercía mi madre.

¿Por eso estudió usted Magisterio?

Y Educación Social y Psicopedagogía. Enseñé en l’Hospitalet hasta que un día me propusieron dar clases en Cornellà a ocho alumnos difíciles expulsados de la ESO. Y acepté.

¿Cómo eran?

Me dijeron que algunos ya habían delinquido y que todos habían fracasado en las aulas.javascript:falsePUBLICIDAD 

¿Qué fue lo primero que le enseñaron?

Que hay adolescentes con un enorme malestar interior y que nos lo hacen compartir de la peor manera con conductas enloquecidas.

¿Cómo ayudarles?

Yo he ido aprendiendo que estos chicos han sufrido y que, por eso, lo primero es escucharlos.

¿Por qué?

Porque han estado en aulas durante años donde eran invisibles y se hacían ver como fuera.

¿Cómo tratarlos?

Sin prisas ni presiones. Hay que escucharles. No presionarles. Pero eso sirve para todos y para todo. Vivimos en un estado de urgencia permanente nocivo que nos autoimponemos, debemos darnos tiempo y salir de él.

¿Y usted lo ha logrado con esos chavales?

Trabajamos con ellos un día y otro y otro, hasta que un día hacen un clic.

¿Un clic?

Sí, unclic, un día se abren y consienten por fin aprender. Tras haber sufrido y sentirse ignorados, se permitan a sí mismos esa capacidad de progreso, de crecimiento.

¿Y empiezan a mejorar?

Vuelven a reconectar con las ganas de integrarse y aprender de cualquier chaval.

¿Por qué las habían perdido?

Porque la vida para ellos ha sido jodida y debemos ajustar la oferta educativa a lo que llega con cada uno: al que se ha pasado la noche en el calabozo o al que su padre le ha dado una manta de palos o ha dormido al raso tras huir de casa.

¿Le cuentan sus historias?

Se van abriendo. Un día les pregunté cuál eran sus sueños. Y una chica dijo que solo soñaba
con dormir un día en una casa,porque siempre estaba en hogares de acogida y siempre de paso.

¿Y esa chica empezó a progresar?

¿Lo ve? Tiene usted demasiada prisa. Eso solo fue un día. Y en las escuelas de segunda oportunidad como el Llindar esa mejora es lenta.

¿Por qué?

Porque tratamos problemas que vienen de lejos. Antes hay que amabilizar , curar, sanar. Porque estos chicos llevan años percibiendo que ni sirven para nada ni van a ser nadie.

¿Los habían echado del sistema o eran ellos quienes habían abandonado?

Nuestra hipótesis es que el sistema les centrifuga y ellos abandonan. Se llama proceso de “desvinculación escolar”. Y en estos momentos se han desvinculado de la secundaria un 17% de los jóvenes catalanes y españoles.

El FMI y la OCDE suelen denunciarlo, pero las campañas electorales lo ignoran.

Pues ese fracaso y nuestra formación profesional disfuncional explica que tengamos un paro juvenil del 40% que nos convierte en lamentables líderes europeos del fracaso temprano.

¿Por qué fracasan escuela y mercado?

Son el mismo fracaso, que evidencia que nuestro sistema es incapaz de integrar y expulsa a casi uno de cada cinco alumnos. Y esa expulsión se arrastra hasta el mercado laboral.

Sorprende saber que son tantos.

Hoy en El Llindar tenemos 400 chicas y chicos con situaciones diversas, pero precarias. Y en Catalunya hay 6 escuelas como la nuestra y en España, 43: ocho mil alumnos de 13 a 21 años.

¿Cuántos años pasan en los centros?

Apostamos por itinerarios largos de entre 2 y 5 años. Y así logramos que algunos se reintegren en ciclos educativos y otros trabajen.

¿Por qué la escuela fracasa con tantos?

Porque el sistema es más perverso que una empresa. En él se fracasa y no hay consecuencias para nadie excepto para el fracasado. Se maquillan estadísticas en lugar de mejorar el sistema.

¿Cuál cree que es el nudo de ese error?

A nuestra educación le falta diversidad para adaptarse a cada alumno. No puede asfixiar como ahora con los currículos rígidos excluyentes para esa enorme cantidad de jóvenes.

¿Diversidad de escuelas para atender a la diversidad de los alumnos?

De los 8 chavales de Cornellà en el 2003 hemos llegado a 8.000 porque transcendemos la oferta administrativa para crear un camino diferente con la escuela de segunda oportunidad.

¿Cómo?

Fui a Marsella a estudiar la mayor escuela de segunda oportunidad de europa y en el 2015 creamos en Barcelona la Asociación Española de Escuelas de Segunda Oportunidad.

¿Barcelona, capital de la inclusión edu-cativa?

Unimos a 43 centros en España porque pensamos a lo grande y somos necesarios y útiles, aunque administrativamente heterodoxos.

Fuente: La Vanguardia

El consumo de alcohol nunca es bueno, ni aunque sea en muy pequeñas cantidades o de manera esporádica. Esta droga legal puede producir severos problemas a muchos de los órganos del cuerpo humano, en especial al hígado y al cerebro. Lo más preocupante son los datos que arrojan sobre el consumo que se da entre jóvenes: en España, según la Encuesta sobre uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias , el 76,9% de los jóvenes entre 14 y 18 años confiesa haber bebido alguna vez en su vida. En los últimos 30 día, el 21,8% se ha emborrachado y el 31,7% ha bebido cinco o más copas, vasos o cañas de alcohol en un lapso aproximado de dos horas.

Iniciarse en la bebida desde edades tempranas es muy peligroso, sobre todo en la adolescencia, que es la etapa de desarrollo físico y mental. Además, en esta época vital en muchos casos el uso de alcohol es excesivo en un corto periodo de tiempo, como lo podemos ver en las novatadas universitarias y, del mismo modo, se puede llegar a consumir por presión social. Otro dato alarmante, arrojado por la Fundación Alcohol y Sociedad (FAS), revela que el 48% de los menores que beben lo hacen con conocimiento de sus padres.PUBLICIDAD 

El consumo excesivo de alcohol puede afectar a la memoria y la capacidad de una persona joven para procesar y transmitir información

Lo peor es si se adquiere el hábito y finalmente se relaciona el hecho de divertirse con el consumo de alcohol. Al fin y al cabo, se trata de una droga muy social y a la que hay muy fácil acceso, ya sea en un bar o en un supermercado. De ahí la peligrosidad de desarrollar la costumbre de quedar con los amigos y beber cuando se es joven. Las últimas investigaciones apuntan a que el daño que hace al cerebro es crítico. Andy Spickard, profesor emérito de medicina y psiquiatría en la Escuela Universitaria Médica de Vanderbilt, ha escrito un reciente artículo en ‘Psychology Today’ en el que analiza los últimos estudios publicados sobre el riesgo que entraña el consumo continuado de alcohol desde la etapa adolescente.

Un cerebro en continuo cambio

“Cuando empecé en la medicina, se pensaba que las etapas de desarrollo de la infancia es el período más crítico para el desarrollo cerebral”, explica el médico. “Hoy sabemos que el desarrollo continúa hasta la edad adulta, y que los jóvenes de entre 15 y 25 años experimentan una remodelación rápida y extensa de sus mentes, más que en cualquier otra etapa excepto en la infancia”.

Los adolescentes bebedores en Estados Unidos tienen cinco veces más probabilidades de sufrir abandono escolar que los no bebedores

¿En qué aspectos concretos afecta esta sustancia al tejido neuronal de los jóvenes? “El consumo excesivo de alcohol puede afectar a la memoria y la capacidad de una persona joven para procesar y transmitir información”, avisa Spickard. “Y si es frecuente, lo que es la norma para muchos adolescentes y adultos, puede causar daños a largo plazo en la capacidad del cerebro encargada de la toma de decisiones, así como en la atención y la organización o el control de los impulsos”.

“Algunas investigaciones también apuntan a que beber en exceso a cualquier edad puede reducir el tamaño del hipocampo, un área del cerebro que desempeña un papel fundamental en la memoria a corto y largo plazo”, asevera el médico. “Este daño puede incrementarse con episodios de desmayo o pérdidas de memoria”. Otra consecuencia muy grave y llamativa es que, como reconoce Spickard, también puede afectar a la capacidad del cerebro para comunicarse consigo mismo, una tarea relegada a los neurotransmisores. El etanol altera el contenido de los mensajes que envían y disminuye la velocidad a la que estos se transmiten. “Este mal funcionamiento interfiere con la capacidad de aprendizaje, una de las tareas más importantes de la adolescencia”, expresa el experto.

Foto: Estudiantes de Bachillerato en un examen. (EFE)

Toque de atención a las familias: el 48% de los menores bebe alcohol sabiéndolo los padres

“Los bebedores adolescentes en Estados Unidos tienen cinco veces más probabilidades de sufrir abandono escolar que los no bebedores”, recalca Spickard. Esto también les condena a no desenvolverse tan bien en sociedad o en las actividades deportivas. De igual modo, retrasa mucho el período de graduación académica. Otro aspecto que remarca el médico es la falta de plasticidad cerebral, que se define como “la capacidad de nuestras células neuronales para dar respuesta a un cambio en el exterior“. Esto provoca que el cerebro sea vulnerable a lesiones a largo plazo que pueden ser permanentes. “Pero la plasticidad también permite al cerebro repararse a sí mismo”, observa el médico. “Esta cualidad de autocuración permite que aquellos que en algún momento abusaron de esta sustancia se recuperen en unos años, en el caso de que dejen de consumir totalmente”.

El consumo de alcohol entraña un grave problema, ya que como decíamos, se trata de una droga social que se asocia a la diversión y cuyos riesgos son enormes. Hay que incidir en la prevención y educación desde edades tempranas para que el adolescente sea consciente de los peligros a los que se expone. Y, en todo caso, predicar con el ejemplo: si el joven ve que sus padres no beben, llevan una vida sana y están bien consigo mismos, seguramente quiera parecerse y no caer en malas conductas que le depararán graves conflictos en el futuro.

Fuente: El Confidencial