Ansiedad, irritabilidad, inquietud, pensamientos obsesivos, aislamiento social son algunas de las conductas habituales de un niño con adicción a las pantallas. “La adicción a las pantallas está siendo considerada una enfermedad de salud mental por su alta incidencia en los últimos años en las consultas. Se considera una adicción sin drogas, pero con consecuencias parecidas a la adición a sustancias”, explica Gema José Moreno, psicóloga infanto-juvenil.

El uso incorrecto y desmesurado de las nuevas tecnologías por parte de niños y jóvenes afecta a su bienestar con “respuestas emocionales, como el enfado si se les prohíbe su uso, alteración del sueño, falta de concentración y deterioro del rendimiento escolar y del apetito, debido a que por el uso frecuente de dispositivos tecnológicos se deja de dormir ciertas horas o se retrasan las comidas”, comenta Gema José Moreno. El sobrepeso de niños y jóvenes puede ser otra consecuencia de la adicción a las pantallas, tanto por el hecho del desorden de horarios para comer como por el sedentarismo derivado del exceso de conectividad a las nuevas tecnologías, según afirma el estudio recogido por el organismo Enfermería Comunitaria. Asimismo, “el mal uso de las nuevas tecnologías a través de las pantallas también influye en la falta de concentración y el deterioro del rendimiento escolar”, añade la psicóloga Gema Moreno, que recomienda varias pautas preventivas para evitar adicciones a las pantallas en niños y jóvenes:

  • Ser un ejemplo para nuestros hijos. Las conductas coherentes son un espejo donde se reflejan niños y jóvenes. De forma que, si miramos el móvil mientras cenamos, no podemos exigir que nuestro hijo/a haga lo contrario.
  • Establecer unas normas de uso de las nuevas tecnologías. Unos horarios concretos para la conexión a las pantallas fuera de las cuales no se contemple su utilización, como en la cama, a la hora de dormir o durante los momentos de reuniones familiares, a la hora de comer o cenar.
  • Supervisar el uso de las nuevas tecnologías por parte de nuestros hijos, sin que se sientan controlados por ello.
  • Detectar si existe otra cuestión subyacente que desencadene un aumento del uso de las nuevas tecnologías, como problemas de relación con los compañeros en el centro escolar.

¿Qué hacer cuando se detecta que tu hijo tiene adicción a las pantallas?

El primer paso a seguir desde casa cuando los progenitores descubren que su hijo hace un uso desmesurado e inadecuado de las nuevas tecnologías es “alejarle del estímulo que genera la adicción, aunque no es fácil, porque hoy en día en el móvil o tableta tenemos mucha cantidad de información y es una herramienta para el estudio, el trabajo, las relaciones personales o el ocio. Las claves para un uso correcto de las tecnologías por parte de niños y jóvenes son la confianza, el diálogo y el establecimiento de límites”, explica Cristina de la Rosa Tineo, psicóloga y psicoterapeuta, miembro del centro de psicoterapia Nudos.

La información adecuada de los adolescentes sobre el uso correcto de las nuevas tecnologías es fundamental para evitar dependencias insanas a las pantallas. Conviene que conozcan “los riesgos y los beneficios, así como los usos correctos de las redes. También es clave el establecimiento de límites con respecto al tiempo de utilización de las pantallas y que los padres supervisen el cumplimiento de lo acordado al respecto”, recomienda la psicoterapeuta, Cristina de la Rosa Tineo.

¿Qué tienen las pantallas que tanta adicción crean en nuestros hijos?

El uso de las nuevas tecnologías genera sensaciones agradables por lo que “las pantallas enganchan con facilidad, a los jóvenes y a los mayores. Por un lado, son neurodivertidas porque generan respuestas y sustancias en nuestro cerebro que son excitantes y placenteras, entre ellas, la dopamina. Estar expuesto a estas sustancias continuadamente nos genera, de forma natural, la necesidad de seguir repitiendo las conductas que las producen, por ello usar mucho las pantallas nos crea la necesidad de seguir haciéndolo”, comenta Manuel Ruiz del Corral, ingeniero de telecomunicaciones, compositor musical y autor del libro Ser Digital, hacia una relación consciente con la tecnología

Las pantallas son pequeñas ventanas al mundo “donde los niños y jóvenes depositan sus afectos, relaciones, confidencias y una gran parte de su tiempo de ocio y diversión, a veces casi de forma exclusiva. El teléfono móvil es hoy un objeto preciado que ha conseguido situarse entre las necesidades más fundamentales de cualquier persona y no es solo una cuestión de ocio o comunicación. Los jóvenes encuentran en la Red un lugar donde reforzar cualquier opinión que tengan, por insignificante o extrema que sea. Crean una particular isla de sentimientos de pertenencia, poblada de contactos fáciles y rápidos. Incluso pueden jugar con su identidad, escondiendo fácilmente sus vulnerabilidades. Pueden sentirse exclusivos, acompañados y especiales, sin mover el dedo pulgar de la pantalla”, explica Manuel Ruiz del Corral.

No obstante, las nuevas tecnologías facilitan el aprendizaje de las nuevas generaciones. “Son herramientas fundamentales para la capacitación de los jóvenes en las reglas de la nueva sociedad y economía digital. Hoy, nuestros niños y jóvenes disponen de infinitas posibilidades al alcance de sus manos para aprender y desarrollarse, pero debemos darles herramientas psicológicas y conductuales para decidir cómo utilizar las pantallas de forma saludable. Las nuevas tecnologías ocupan una gran parte del tiempo de nuestros hijos y pueden comprometer el adecuado desarrollo de su atención, su empatía y su concentración. Debemos ser muy conscientes de que estas cualidades dependen muy directamente de la forma que tengan de relacionarse con sus dispositivos digitales, y es fundamental interiorizar pautas saludables para lograrlo”, explica el escritor Manuel Ruiz del Corral, que aconseja no criminalizar las pantallas, ya que no provocan adicciones ni dependencias si se usan de manera adecuada.

Fuente: El pais

En el IES La Foia d’Elx (Alicante), los estudiantes de 3º de ESO han aprendido y estudiado Historia de la Literatura de una manera diferente gracias al docente Raúl Aráez Valero, del departamento de Castellano: con una Tabla periódica de la Literatura. ¡Nos lo cuenta!

Una Tabla periódica de la Literatura para conocer a principales escritores

¿Por qué una tabla periódica? Realmente pretendía crear algo que resultara distinto para ellos y, sobre todo, que fuese vistoso y colorido. Considero que salirse de lo cotidiano y apostar por la parte creativa y visual ayuda a que la actividad perdure en el recuerdo y con ella los contenidos trabajados. Por otro lado, los alumnos tenían reciente el estudio de la tabla periódica al haber cursado el año pasado Física y Química. La tabla periódica posee, además, un formato peculiar compuesto por celdas y colores que se adaptaba perfectamente a mis objetivos.

Una Tabla periódica de la Literatura para conocer a principales escritores

En un primer momento, seleccioné 120 autores que se convertirían en los símbolos literarios de nuestra tabla y sus nombres se repartieron por sorteo entre los estudiantes de los dos grupos de 3º de la ESO con los que se realizó la actividad. Quedaba claro que todos debían presentar su trabajo pues de no hacerlo la tabla no se podría componer. El trabajo en equipo y cooperativo era evidente, pues todos tenían parte de responsabilidad sobre el resultado final.

Las fichas de la Tabla periódica de la Literatura

El siguiente paso fue explicarles qué información era la que cada uno debía buscar sobre sus dos autores:

  • Año de nacimiento y de muerte. Debían expresarla entre paréntesis y sería la equivalente a las valencias en el símbolo químico.
  • Símbolo literario. Debían inventarse uno para cada autor. Hay que señalar que no debían ser fieles a los símbolos químicos ya que el objetivo no era memorizar la tabla periódica con sus símbolos sino utilizarla como un pretexto lúdico para aumentar la motivación en el aula.
  • Nombre en mayúsculas del autor/a.
  • Breve resumen de la obra del autor/a. Dicho texto había de ser muy breve, de unas 70 palabras y recoger los aspectos principales de su trayectoria literaria. El alumno debía escoger las ideas principales y evitar aspectos secundarios de su vida que no resultaran relevantes.
  • Cita textual de un breve fragmento de una obra del autor, indicando también a cuál pertenece.
  • Imagen del autor.
  • Título de tres obras del escritor.
    En un primer momento, cada alumno debía entregar esta información escrita a mano. Se pretendía con ello que cuidara la presentación y que evitara el uso de correctores ortográficos.

Cada alumno tuvo que entregar esta información escrita a mano para que cuidara la presentación y evitara el uso de correctores ortográficos. Una vez corregida, entregué un modelo impreso de lo que sería cada celdilla: en él se indicaba el tipo de letra, tamaño y distribución de la información en el folio. Les indiqué igualmente cómo conseguir ese acabado mediante un procesador de textos (márgenes, cuadros de textos, tipografía…).

TABLA PERIÓDICA

Ahora les tocaba a ellos hacer lo mismo con sus autores e imprimirlo todo en un folio en blanco. Evidentemente, siempre surgían errores de presentación que se tenían que subsanar. Sólo cuando el estudiante conseguía el acabado deseado, le entregaba un folio del color correspondiente a la época a la que pertenecía el autor en cuestión para que imprimiera la versión definitiva.

La evaluación

Se evaluaron tres documentos: el primer borrador, me centraba en cuestiones de contenido, expresión, ortografía… ; la primera impresión, en la que evaluaba el uso del procesador de textos y el seguimiento de las instrucciones; y el resultado final, en el que tenía en cuenta si el alumno había subsanado todas las correcciones realizadas hasta el momento.

Para el montaje de la Tabla periódica de la Literatura dediqué dos sesiones, una con cada grupo. Una vez terminada, la tabla se utilizó en varias clases para realizar un recorrido por la Historia de la Literatura. De igual forma, reflexionamos sobre varios aspectos como la presentación de las distintas etapas culturales, la mayor o menor producción literaria en unas épocas frente a otras, o la escasa presencia de la mujer en el mundo literario a lo largo de la historia y el aumento de la literatura femenina según nos acercamos a la época contemporánea. La importancia de los clásicos en la sociedad, la influencia de la filosofía y los cambios económico-sociales en la creatividad literaria o curiosidades sobre algunos escritores y sus obras fueron otros de los aspectos que se trataron.

Conocer a principales escritores

Pero… ¿qué otras cuestiones del temario pretendía trabajar con este proyecto? Fueron múltiples aspectos: la búsqueda de información en la Red, la lectura de textos expositivos, la selección de ideas principales frente a las secundarias (aspectos biográficos poco relevantes, por ejemplo), redacción del resumen, el correcto uso de las comillas (citas, títulos de cuentos o poemas…), cursiva (títulos de libros) y uso del procesador de textos.

La Tabla periódica de la Literatura nos permitió jugar mediante la elaboración de fórmulas literarias. La idea no era memorizar fórmulas ni símbolos sino jugar con los autores de tal manera que se familiarizaran con ellos.

fuente eduacion 3.0

Con guías, paso a paso y materiales que se pueden encontrar fácilmente en los hogares, los experimentos que proponen estos canales de YouTube son ideales para aprender ciencia de forma divertida tanto en casa como en las aulas.

Os traemos una recopilación de canales de vídeo donde se pueden encontrar experimentos paso a paso para realizar en clase o en casa con niños y niñas de diferentes edades. En la selección también se incluyen canales en inglés para que, además de aprender ciencia, mejoren sus competencias en esta lengua.

Fomenta el desarrollo de la curiosidad, ya que gran parte de sus contenidos tiene como protagonistas a objetos que, a simple vista, son muy diferentes entre sí: un móvil y una nuez, por ejemplo. Sus vídeos suman casi medio billón de reproducciones y el experimento más popular ha sido la unión de una bola de metal a 1.000ºC con una goma de borrar para intentar derretirla.

El científico Bob, junto a algunos invitados, comparte sus experimentos envídeos de entre uno y cinco minutos. En todos ellos, el experto explica tanto el funcionamiento como la teoría científica en la que se basan. En su vídeo con mayor número de visualizaciones fusiona dos componentes químicos para crear una espuma de gran volumen.

Disponible únicamente en inglés, su filosofía es enseñar ciencias partiendo de experimentos muy sencillos que se adaptan a todas las edades y en los que se emplean materiales fáciles de conseguir. Entre sus cientos de experimentos se incluyen algunas ideas para proyectos de clase y otras muchas para disfrutar en familia, como crear un motor homopolar o una demostración de cómo sería disparar una pistola en el espacio exterior.

Este popular canal cuenta con una lista de reproducción específica para experimentos científicos. En ella hay de decenas de opciones que se pueden llevar a cabo de forma sencilla, como un tutorial para crear imanes mediante la unión de dos objetos. Se trata de simples y sencillos experimentos para llevar a cabo en casa o en clase. Sus miles de vídeos concentran dos billones de reproducciones y más de 11 millones de suscriptores.

Todos sus experimentos son caseros y están enfocados a despertar la curiosidad de los más pequeños empleando para ello principios de la química. En el que destacan tutoriales de manualidades, experimentos, slime, bromas, life hacks, recetas, juegos, útiles escolares…

Disponible para su consulta en lengua inglesa, este canal lo dirige Steve Spangler, un conocido personaje de televisión norteamericano que además es profesor de ciencias y posee un negocio dedicado a la fabricación de juguetes científicos. Los experimentos que propone se dividen en diferentes categorías como los dedicados a la química, aunque también hay espacio los alimentos y el azúcar, entre otros.

Los jóvenes Natalia y Mayden son los responsables de este canal en castellano. Lo crearon en septiembre de 2012 y en la actualidad acumulan más de 6.400.000 suscriptores. Sus experimentos son caseros y su lenguaje ameno y didáctico para que los chavales los entiendan y puedan ponerlos en práctica, aunque como sus autores indican siempre con la supervisión de una persona adulta. Suben vídeos todos los lunes y jueves, y podéis combinar el canal con su página web Experimentos caseros.

El profesor de Física y Química Sergio Paredes es el autor de este canal y su objetivo es que los estudiantes entiendan qué es la ciencia a partir de los diferentes experimentos que pueden llevarse a cabo. Junto a los experimentos dedicados a las asignaturas que imparte, hay otros clasificados bajo la etiqueta “espectaculares” que llamarán el interés de los alumnos: Bola de plasma-el efecto Darth Vader, Fuego de colores-emisión en llama, Reacción Deox: pila química, Electricidad estática: la varita mágica… Paredes también ha desarrollado el portal Cluster, la ciencia explicada con experimentos.

Este canal de ciencia educacional fue creado por el físico Derek Muller en 2011 y sus experimentos se combinan con otros contenidos como entrevistas con expertos y el público en general para descubrir conceptos erróneos sobre la ciencia.

Sus autores son un grupo de docentes del departamento de Física y Química del IES Antonio María Calero de Pozoblanco (Córdoba) en colaboración con sus alumnos.

Este canal estadounidense está dirigido por Steve Spangler, profesor, diseñador de juguetes científicos, speaker, escritor y ganador de un premio Emmy. En él ofrece una gran cantidad de vídeos con explicaciones detalladas sobre experimentos científicos. Uno de sus experimentos más famosos es la reacción que produce un caramelo Mentos en la Coca cola Light. Esto sorprendió tanto a sus espectadores que el vídeo se hizo viral. Además del canal, Spangler cuenta con un blog donde pone a disposición de profesores y alumnos información útil sobre nuevas ideas y trucos científicos.

El autor de este canal de YouTube en habla inglesa es Jordan, un niño autista de 14 años, quien se encarga por sí sólo de dirigir, editar y subir todos los vídeos que realiza. Para sus experimentos, utiliza productos domésticos porque… ¡la ciencia está por todos lados! Realiza vídeos de explosiones, congelaciones, hielo seco, cambios de color y volcanes, entre otros, compartiendo así su pasión por la ciencia. Jordan también cuenta con una página web donde comparte sus creaciones, así como una cuenta de Facebook y de Twitter.

Se trata de un canal en inglés para niños que ofrece experimentos fáciles que se pueden realizar en casa. Está dirigido por un chico canadiense de 11 años al que le encanta hacer vídeos desde que tenía 8 años. Creado en 2012, el canal cuenta ya con 61.030 suscriptores y alrededor de 14 millones de visualizaciones.

Este canal de YouTube en inglés compuesto por un grupo de científicos pretende ayudar a los niños en su día a día a desarrollar su amor y aprecio por la ciencia. Entre sus vídeos se encuentran explicaciones sobre la gravedad, el medio ambiente o el oxígeno, así como experimentos divertidos que se pueden realizar tanto en clase como en el colegio y para hacer en verano.

Este canal de vídeos en habla inglesa recopila experimentos científicos divertidos para el aprendizaje de la ciencia. Contiene demostraciones y grandes ideas de proyectos para ferias de ciencia, con el objetivo de desarrollar una cultura científica en los niños en una etapa fundamental para su aprendizaje. Además, cuenta con una web donde recopila artículos y recursos sobre esta temática.

¿Te gustaría aprender a hacer un aire acondicionado casero o un cargador inalámbrico? En este canal de Youtube descubrirás multitud de videotutoriales con curiosos inventos que desarrollarán tu imaginación y creatividad. Estos experimentos abarcan desde un minicohete o una lámpara de lava hasta una cámara 3D o una linterna muy potente con sólo transformar tu móvil.

Dirigido a docentes y estudiantes de todos los niveles, cuenta con vídeos instructivos para aprender de forma dinámica y divertida Física y Química, Biología y Matemáticas. Utiliza materiales corrientes y ofrece muchas ideas para proyectos científicos y ferias de ciencias.

Cada tutorial muestra paso a paso la realización de inventos caseros y experimentos sobre el campo de la ciencia como un arco iris casero, un láser que quema o bombas ninja que estallan por impacto. ¿Te has preguntado alguna vez cuántos metros escribe un bolígrafo? Aquí podrás conocer la respuesta.

Elaborados con materiales reciclados, este canal ofrece una gran cantidad de videotutoriales sobre experimentos científicos como un display casero, un sacapuntas eléctrico, una maqueta de un teleférico o un simulador de la sirena de policía.

Este canal dividido por niveles de dificultad aborda desde manualidades e inventos hasta experimentos, juguetes caseros y consejos, elaborados con materiales reciclados. Incluyen también colaboraciones con otros canales y un apartado de preguntas y respuestas para resolver todas las dudas de sus seguidores.

Reúne 50 experimentos caseros dirigidos especialmente a los más pequeños con los que pueden aprender nociones básicas de Física y Química. Entre sus vídeos se puede descubrir, por ejemplo, cómo inflar un globo en el microondas, hacer que una moneda se meta sola en una botella, o hacer que una moneda levite.

Alan, experto en sistemas digitales y robótica, y Ricardo, centrados en lenguajes audiovisuales y cine, defienden que la ciencia y la tecnología pueden ayudar a descubrir y cambiar el mundo. Desde su página web y canal de YouTube proponen experimentos para entender el mundo en el que vivimos. ¡Eso si! Algunos son complicados, así que es necesaria la supervisión de un adulto.

Sus vídeos forman parte del Canal Panda; un canal de televisión dirigido a niños de entre 4 y 9 años. Reservan un espacio para los experimentos, mediante los que Nico (el protagonista de la historia) enseña conceptos básicos de ciencia. Así, se busca fomentar el interés de los niños por esta disciplina y aumentar su curiosidad por el mundo que les rodea.

Muestra ejemplos de experimentos que se pueden hacer con cosas que todos tenemos en casa. Siempre se requiere la supervisión de un adulto, porque sus objetivos son bastante elaborados: crear indicadores caseros de ácido y base, electrocutar pepinillos diseñar un motor de vapor…

Dentro del canal que esta revista tiene en YouTube, en el que se incluyen cuentos infantiles, canciones infantiles, manualidades, recetas de cocina, consejos para padres o vídeos educativos para la familia, también hay espacio para una lista de reproducción de experimentos divertidos para niños con experimentos con agua, con huevos, con globos y con fuego.

Fuente: educación 3.0

El descanso nocturno no solo consiste en dormir unas horas, sino en disfrutar de un sueño reparador que permita afrontar la actividad diurna sin fatiga. “El hecho de que los niños se despierten por la noche es normal, sobre todo los más pequeños. Cuando crecen, el desarrollo del niño permite que el sueño sea más largo y disminuyen los despertares nocturnos. Sin embargo, si la dificultad de conciliar o mantener el sueño perdura en el tiempo y produce consecuencias como malestar o somnolencia por el día, se considera insomnio”, explica Beatriz Cabrera, psicóloga del centro de psicología y logopedia, BlaBla,que cifra entre un 25 y un 30% los casos de insomnio entre los niños de entre 6 meses y 5 años de edad.

¿Qué les quita el sueño a los niños?

El insomnio infantil puede ser transitorio cuando está asociado a “cambios emocionales familiares, sociales o escolares. También puede estar causado por estrés debido a problemas familiares, bullying, depresión, ansiedad o consumo de medicamentos y alimentos que interfieran en el sueño”, explica la psicóloga Beatriz Cabrera. Los malos hábitos a la hora dormir restan calidad de sueño a los niños, entre ellos: dormir a deshoras, cambios en los horarios de descanso nocturno, cenas copiosas o bebidas estimulantes. El ejercicio físico antes de dormir, así como los juegos digitales o el ruido ambiental también desajustan el sueño de los pequeños.

El sueño nocturno es un tiempo fundamental para resetear nuestro cerebro y renovar la energía que gastamos durante el día. Los niños necesitan más horas de sueño que los adultos porque están en proceso de crecimiento. “En el caso de los niños entre 1 y 3 años alrededor de 12 horas, de 3 a 10 años, unas 10 horas y entre los 10 y los 18 años, cerca de 10 horas”, explica Beatriz Cabrera.

Noche sin descanso, día complicado para los niños

Las consecuencias del descanso nocturno inadecuado y escaso para los niños se hacen patentes por el día. “Irritabilidad, somnolencia y cansancio, dolor de cabeza, falta de atención que afecta al aprendizaje, accidentes, como caídas y en algunos casos hiperactividad”, comenta Darío Fernández Delgado, psicólogo, logopeda y médico de familia del Gabinete Médico Delicias, que recomienda los menús de buenas noches para ayudar a conciliar el sueño a los niños, como en el caso de los alimentos que aportan melatonina, la hormona que segregamos cuando hay oscuridad y que regula nuestros biorritmos de actividad y descanso o sueño. Algunos de los alimentos que estimulan esta hormona clave para el descanso son “el plátano, la leche o los hidratos de carbono. Un postre ideal para cenar el arroz con leche. La zanahoria, espinacas y los guisantes, así como el pescado azul, el atún, la merluza o las nueces” también favorecen el descanso nocturno, comenta el psicólogo, Darío Fernández,

Cómo arropar el descanso nocturno de los hijos en casa

¿Contar ovejitas antes de dormir? Hay pautas más eficaces para ayudar a que los niños caigan en los brazos de Morfeo. La psicóloga Beatriz Cabrera, las menciona:

1-Mantener una rutina del sueño con horarios regulares de como mínimo 8 horas de descanso nocturno.

2-Evitar cenas copiosas poco antes de dormir. Si el niño tiene hambre durante el tiempo que transcurre entre la cena y el momento puede tomar un tentempié ligero, como leche con galletas.

3-Evitar los productos con cafeína o tomar líquidos excesivamente a la hora de ir a dormir.

4-Usar la cama solo para dormir. Evitar otras actividades como ver la televisión o leer y estudiar.

5-Mantener el dormitorio acondicionado y confortable. Con oscuridad, sin ruido, bien ventilado y a una temperatura agradable.

6-Eliminar del cuarto luces innecesarias, como las de relojes o de adorno.

7-Minimizar las posibles interrupciones del sueño, como los ruidos externos.

8-Propiciar que los niños expresen sus preocupaciones, emociones y experiencias para evitar que se vayan a dormir con ellos y alteren su sueño.

9-Procurar que el niño realice una actividad relajante antes de dormir, como leer un cuento. Evitar ver la televisión o jugar con videojuegos en las últimas horas de la tarde y antes de ir a dormir.

10-Mantener los aparatos electrónicos fuera del dormitorio del niño. Entre ellos, los ordenadores, móviles o videojuegos.

11- Escribir un diario de actividades del día siguiente, cuando tenga el niño tenga edad para hacerlo, con el fin de restarle preocupación porque se le olvide algo. Es recomendable que lo haga, al menos tres horas antes de ir a dormir para que se olvide de las obligaciones del día siguiente.

12-En caso de que el insomnio persista, es recomendable realizar un buen diagnóstico para descartar trastornos del sueño.

https://elpais.com/elpais/2018/10/25/mamas_papas/1540468384_633352.html?rel=mas

El consumo persistente de marihuana durante la adolescencia produce un daño permanente en la inteligencia, la capacidad de atención y la memoria de las personas una vez que estas crecen. Esta es la principal conclusión de un estudio elaborado por investigadores del Instituto de Psiquiatría de King’s College de Londres, en colaboración con científicos de la Universidad de Duke en Estados Unidos y de Otago en Nueva Zelanda. El informe, que ha sido publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences ha revelado que los jóvenes que consumen marihuana al menos una vez a la semana desde los 13 años ven una disminución de hasta ocho puntos en su cociente intelectual a los 38 años.

El equipo de investigadores estudió a 1.037 personas en Dunedin, Nueva Zelanda, desde que nacieron, en 1972 ó 1973, hasta que cumplieron 38 años. A distintas edades se les realizaron entrevistas para conocer el nivel de consumo de drogas que mantenían. Cuando los individuos tenían 13 años y antes de que se iniciaran en el uso de la marihuana, se les sometió a pruebas de memoria, de razonamiento y de capacidad de reacción. Este mismo análisis se les volvió a practicar cuando cumplieron 38 años.

Una vez transcurrido el tiempo de estudio se concluyó que el 15% del grupo podía ser considerado consumidor habitual de marihuana, mientras que el 5% del grupo declaró fumar marihuana al menos una vez a la semana desde antes de los 18 años.

Después de comparar los resultados, la investigación arrojó que aquellos que iniciaron el consumo de la droga mientras eran adolescentes registraron un daño mucho mayor que quienes la empezaron a utilizar cuando ya eran adultos.

“El estudio demuestra que los adolescentes son particularmente vulnerables al consumo de la marihuana”, sostiene la doctora Madeline Meier, investigadora de la Universidad de Duke, quien participó en la investigación. “El cerebro se somete a importantes cambios durante la juventud, por ejemplo, se cree que algunos procesos de desarrollo ocurren precisamente a tales edades y son los que aumentan la eficiencia del cerebro. Los adolescentes que usan marihuana pueden ver afectado ese proceso de madurez cerebral”, asevera.

Meier ha explicado que si bien los 8 puntos de deterioro en el cociente intelectual (CI) pueden no parecer demasiado, la pérdida sí es significativa. “Pasar de un cociente intelectual de 100 a 92 supone retroceder del percentil 50 al 29”, ha comentado. Según la doctora, los niveles de cocientes altos habitualmente están ligados a una mejor educación, a mejores ingresos, a una mejor salud y una vida más larga. “Alguien que ha perdido 8 puntos en su cociente intelectual durante la adolescencia va a estar en desventaja respecto de otras personas de su misma edad en el futuro”, plantea.

La profesora Terrie Moffitt, quien estuvo a cargo de la investigación resume los resultados en una frase: “Tengo la seguridad suficiente como para decir que la marihuana es segura para los cerebros de más de 18 años y conlleva mucho riesgo para aquellos de menos de 18”. Moffitt ha destacado que el estudio ha sido realizado garantizando la absoluta confidencialidad de quienes han sido analizados, por lo que ella confía en la honestidad de las personas y en la información que han aportado a través del tiempo.

Quien también ha destacado los resultados de la investigación es el profesor Robin Murray, del Instituto de Psiquiatría de Kings College. Murray ha asegurado que si bien estudios anteriores habían planteado el daño que la marihuana produce en la vida cotidiana, esta investigación ha logrado dar una explicación al por qué se pierden esas capacidades, sobre todo cuando el consumo se inicia de forma precoz.