El 50% de los adolescentes españoles sufren problemas de tipo emocional, según se puso este jueves de manifiesto en la jornada sobre promoción de la salud y el bienestar de la juventud, enfocada a la pandemia del Covid-19 y sus agravantes psicológicos, organizada por el Instituto de la Juventud (Injuve) y la Red para la Promoción de la Salud Mental y el Bienestar Emocional en los Adolescentes (Red Proema), que se celebró de forma virtual.

María Teresa Pérez, directora del Instituto de la Juventud, defendió el papel de la mayoría de los jóvenes durante la pandemia y la «marginación» que sufren últimamente en campañas publicitarias y mensajes públicos. «La estigmatización de los jóvenes en el coronavirus es un caldo de cultivo muy peligroso», manifestó.javascript:falsePUBLICIDAD 

Por su parte, Amparo Botejara, portavoz de Sanidad de Unidas Podemos, enmarcó las consecuencias psicológicas que la pandemia causa en los adolescentes y señaló que «uno de los efectos colaterales de esta pandemia han sido las incidencias de problemas mentales de los jóvenes, como el insomnio, la ansiedad o la depresión».

También mencionó la importancia que estos tienen en la sociedad y mostró la realidad de cara a las generaciones más próximas. «En estas circunstancias, la incertidumbre en los jóvenes es mayor, hay que pensar en el futuro, y los jóvenes son el futuro», concluyó.

Tras la intervención de María Teresa Pérez y Amparo Botejera, Andrés Suárez, consejero técnico de la Subdirección General de Calidad e Innovación de la Dirección General de Salud pública, Calidad e Innovación, habló de las causas de vulnerabilidad que los jóvenes pueden sufrir. «En el caso de la salud mental hay unos factores determinantes, ya sean sociales, ambientales o económicos», afirmó.

Además, consideró que el consumo de alcohol, las drogas u otras adicciones «pueden alterar más las emociones» de una forma negativa. «Tenemos que convertir esta situación en un futuro mejor para saber tratar los problemas de salud mental».

Luis Joaquín García, profesor de la Universidad de Jaén y Responsable de la Red Proema, se refirió a uno de los problemas sociales, el de no considerar que los jóvenes tienen problemas psicológicos y cómo se les puede ayudar. «Los trastornos mentales en jóvenes son los que menos se detectan, incluso tenemos el estrés como una minoría y un problema menor, el suicidio es la segunda causa de muerte en jóvenes», aseguró, y añadió que «la sociedad no tiene futuro sin su juventud no tiene un bienestar mental».

Mireia Orgilés, coordinadora del monográfico y profesora de la Universidad Miguel Hernández, presentó el monográfico «Impacto psicológico de la Covid-19 en niños y adolescentes». A su vez, Lourdes Espinosa, coordinadora principal del monográfico y profesora de la Universidad de Jaén, presentó el monográfico «Promoción de la salud y bienestar emocional en los adolescentes: Panorama actual, recursos y propuestas».

Ambas incidieron en tres aportaciones fundamentales para explicar este monográfico: los efectos de la pandemia, que engloba problemas emocionales y de conducta; los factores de riesgo o protección, que atañe a las prácticas parentales y a las habilidades de regulación emocional; y la eficacia de intervenciones, que hace referencia a las aportaciones sociales para conseguir una mejor adaptación ante estas situaciones.

Fuente: ABC

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *