Los hijos crecen a un ritmo vertiginoso y casi sin darte cuenta llegan a la adolescencia. Pero todo lo que ocurre antes en su vida marcará esta etapa llena de cambios hormonales. Es por eso que antes de que tu hijo/a llegue a esta edad es necesario que hayas inculcado en él algunos hábitos para que cuando llegue la adolescencia se mantengan y además, perduren.

Cuando un niño se convierte en adolescente el tiempo que se pasa junto a él es bastante más limitado por lo que la influencia de padres a hijos se puede ver disminuida. Pero, si construyes algunos hábitos antes de que lleguen a esta edad, tu influencia servirá exactamente igual que cuando eran más pequeños y además, estarás creando una relación positiva con tu hijo/a adolescente.PUBLICIDAD

Hábitos que deben tener tus hijos antes de llegar a la adolescencia

1. Cenar en familia

El tiempo de comer o cenar en familia es muy importante para cuidar el núcleo familiar. En estos momentos se puede compartir tiempo y ofrecer toda tu atención sobre tus hijos. Establecer el hábito de comer o cenar todos juntos cada día es importante para que todos estéis bien conectados y así cuando llegue la adolescencia, seguirán haciéndolo como una parte normal de sus vidas.

2. Guarda tu teléfono en las comidas y en el coche

Mirar el teléfono o las redes sociales mientras se está comiendo en la mesa compartiendo tiempo en familia es de muy mala educación, además de desagradable para tus hijos. Haciéndolo en el coche mientras conduces además es peligroso para tu vida y para la de tus hijos ya que las distracciones al volante pueden resultar fatales y sufrir un accidente.

Si haces esto tus hijos imitarán tu comportamiento y es un hábito que debes eliminar para que tus hijos no lo imiten. Los momentos de la mesa y del coche son momentos de conversación en familia y deben ser priorizados ante todo.

hijo adolescente

3. Tiempo para conversar

Cuando se trata de adolescentes el mayor desafío es captar su atención y más cuando años atrás ellos intentaban captar la tuya pero no había manera: aprendieron a ignorar. Es necesario que como padre o madre tengas el hábito de escuchar y hablar con tus hijos cada día y de preguntar cómo ha ido el día que han vivido. Cuando tu hijo adulto te llame cada semana para contarte cómo está, agradecerás el esfuerzo invertido años atrás. 

4. Contacto físico

Para afianzar un vínculo afectivo es necesario tener contacto físico. Se necesitan 4 abrazos al día para sobrevivir, ocho abrazos al día para mantenerse y 12 para crecer. Los adolescentes crecen de muchas maneras pero en ocasiones se olvidan de ser agradables y cariñosos. Cuando los niños llegan a la preadolescencia y se ha inculcado el hábito de los abrazos, se podrán mantener el contacto físico posteriormente. Quizá en la adolescencia sea tocar el pelo o hacer cosquillas… Pero el contacto físico no deberá decaer. 

5. Comprender sus intereses

Es importante comprender y respetar sus intereses y saber de qué tratan poder mantener una conversación con ellos. Las cosas que les interesan puede que sea algo aburrido para ti, pero si es importante para ellos, también debe serlo para ti. Por eso, es necesario que estés dispuesto/a a entender lo que es importante para ellos y estar al tanto para saber de qué trata exactamente. 

6. Que fracasen o tengan éxito

Cuando pasa la etapa de ‘supervivencia’, es importante que los padres empiecen a dejar espacio a sus hijos para que empiecen a probar cosas por su cuenta. De esta manera, cuando llegue el momento de dejarles marchar, tendrán práctica suficiente para ser capaces de hacer cualquier cosa por su cuenta, sabiendo que de los errores se aprende y que es necesario pasar por ellos para llegar al éxito.

Todos estamos padeciendo de cierto nivel de adicción a los teléfonos móviles, pero pocos padres saben el daño intelectual y emocional que esa adicción puede provocarle a sus niños, especialmente a los más pequeños. Según estudios de neurociencia, en los primeros tres años de vida es cuando más rápidamente se desarrollan las capacidades lingüísticas, emocionales, sociales y motoras del cerebro. Por ejemplo, en ese periodo se forman entre 700 y 1.000 nuevas conexiones neuronales por segundo. El desarrollo del vocabulario comienza entre los 15 y los 18 meses y continúa hasta los años preescolares.

Interacción cara a cara: estimula el aprendizaje y el desarrollo emocional

En un artículo reciente que leí, la pediatra Jenny Radesky del Boston Medical Group, señala que el uso desmedido de teléfonos celulares por los padres está afectando no solo cuánto hablan con sus hijos pero también cómo se relacionan con ellos.

Radesky indica que tras décadas de investigación, se ha concluido que las interacciones cara a cara de padres con los hijos, desde sus primeros días de vida, son muy importantes para el aprendizaje, comportamiento y desarrollo emocional. A través de la interacción cara a cara, los niños pequeños desarrollan no solo el lenguaje, pero también aprenden sobre sus propias emociones y cómo regularlas. Al observarlos, aprenden a cómo tener una conversación y a cómo leer las expresiones faciales de los demás y, eventualmente, a ser mejores comunicadores.

Padres absortos en sus teléfonos tienden a enfadarse más fácilmente

Radesky y otros dos investigadores pasaron un verano observando a 55 diferentes grupos de padres de familia y sus niños pequeños interactuando en restaurantes de comida rápida. En 40 de los 55 casos estudiados, los padres utilizaron el teléfono móvil durante la comida y muchos de ellos ignoraron completamente a sus hijos.

También encontraron que los niños de los padres que estaban más absortos en sus dispositivos eran más propensos a portase mal para llamar su atención y a la vez, los padres estaban más irritables. Según la psicóloga Catherine Steiner-Adair, autora del libro The Big Disconnect, esto se debe a que cuando la mamá está enviando mensajes de texto o contestando el correo electrónico, la parte del cerebro que está activa es la de “hacer”, en la cual se genera un sentido de urgencia por completar la tarea. En consecuencia, esa mamá se altera con más facilidad cuando el niño le interrumpe, pudiendo llegar a gritarle o tratarlo mal.

Hijos que se sienten ignorados por los padres

Steiner-Adair advierte que cuando los padres dan más prioridad a sus actividades digitales que a sus hijos, puede haber consecuencias emocionales profundas para el niño. Los niños interpretan este comportamiento como evidencia de que ellos no son lo suficientemente importantes o interesantes para sus papás, se sienten rechazados y esto afecta a la relación con los padres, la autoestima y su desempeño social.

Cuando pensamos en interacciones cara a cara, nos imaginamos a un padre con su hijo mayor de 5 años. Pero según explica el Dr. Jack Shonkoff de Harvard cuando un bebé escucha a la gente a su alrededor hablándole por unos meses, al poco tiempo comienza a responder con sonidos, balbuceos, o chillidos. ¿Has notado la forma en que un bebé reacciona cuando le miras a los ojos y le hablas de forma afectiva y calmada? Sus ojos se iluminan, generalmente sonríe y empieza a parlotear con más entusiasmo.

Shonkoff destaca que la importancia de hablar y escuchar a los niños no debe disminuir en la medida que crecen. Todo lo contrario, los padres deben hacer un esfuerzo por interactuar de forma más afectiva y poner reglas en casa para limitar el tiempo que los niños dedican a ver la tele, jugar videojuegos o con la computadora. Estas actividades no estimulan el área del lenguaje del cerebro de la misma manera que una conversación cara a cara. Es alarmante pensar que sean los propios padres que por desconocimiento les estén negando a sus niños el estímulo que necesitan, y por ello limitando sus oportunidades futuras.

Papás y mamás, es hora de reconectar con sus hijos que están ávidos de atención, comunicación y conexión emocional. Les propongo el reto de no tocar su móvil por al menos 30 minutos cuando estén comiendo o compartiendo con sus hijos. ¿Qué les parece?

Asociación DUAL acaba de lanzar “¿Te falta un verano?”, la nueva campaña de losqueno.com que, a ritmo de rap, trata de prevenir el inicio temprano en el consumo de alcohol en menores de edad, alertando sobre el riesgo de querer “celebrar este verano” para recuperar así el verano pasado y las fiestas no disfrutadas a causa de la pandemia.

Esta campaña está financiada por el Plan Nacional Sobre Drogas y en ella hemos contado con la colaboración del Delegado del Gobierno, D. Joan Ramón Villalbí.

El tema “¿Te falta un verano?” está interpretado por Mario Barbado.

Raúl Izquierdo, psicólogo y Director Técnico de Asociación DUAL, nos explica que “Existe un alto riesgo de que los jóvenes protagonicen reacciones compensatorias de tipo pendular como respuesta a la tensión y la angustia sostenida que han padecido durante los últimos meses”. Por ello, se produce la generación de conductas en “exceso despreocupadas como compensación a las exigencias de intenso control y restricción durante la etapa de confinamiento”, explica. En ese sentido, el mayor riesgo es “querer recuperar el tiempo perdido celebrando fiestas alternativas a las que no se han tenido o que no se van a tener y en celebraciones entre amigos como son, por ejemplo, los botellones”, detalla Izquierdo.

Descubre ya nuestra nueva campaña.

Aquí tienes 10 señales que pueden indicar que estás bebiendo demasiado:

1.- Tu consumo de alcohol se considera de riesgo:
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), si bebes más de 28 UBE a la semana si eres hombre ó 17 UBE a la semana si eres mujer, se considera que tu consumo de alcohol es de riesgo (1 UBE equivale a una cerveza, copa de vino, carajillo o chupito – 2 UBE equivale a un whisky o combinado). Del mismo modo, si tomas más de 6 UBE en un solo episodio, también se considera de riesgo.

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2.- Alternas períodos de abstinencia con períodos de una fuerte ingesta de alcohol (superiores a 6 UBE en un mismo día o noche) y este tipo de consumo cada vez es más habitual.
3.- Te das cuenta de que cada vez que sales o realizas algún acto social bebes grandes cantidades de alcohol. O piensas que si no bebe no te lo pasas tan bien, o no te relacionas con los amigo/as, o te cortas y no ligas…
4.- Alguna vez has pensado: “hoy salgo y no bebo” y no lo has podido cumplir. Y esto cada vez te ocurre más.
5.- Bebes alcohol en contextos o situaciones que son incompatibles con la ingesta de alcohol y no lo haces de forma puntual sino que empieza a convertirse en un hábito (sales del trabajo para beber, bebes aunque tengas que conducir después o antes de manipular o usar maquinaria peligrosa, bebes cuando estas al cuidado de menores…).
6.- Tienes consecuencias legales como consecuencia del consumo de alcohol, como pueden ser controles de alcoholemia positivos, multas de tráfico por haber bebido, peleas bajo los efectos del alcohol…
7.- Empiezas a tener consecuencias laborales como absentismo, o llegar tarde al trabajo por estar bajo los efectos de la ingesta de alcohol o por estar de resaca. Baja tu rendimiento laboral o rendir igual te cuesta mucho más esfuerzo, o bien estas deseando que llegue la hora de acabar para ir a tomar algo.
8.- Te das cuenta de que tus relaciones sociales o sentimentales empiezan a verse deterioradas por el consumo de alcohol. Cada vez tienes más discusiones, haces bromas pesadas o que molestan al otro cuando bebes; los demás te dicen que bebes demasiado o que te pasas cuando bebes.
9.- Te das cuenta de que empiezas a dejar de hacer actividades de tiempo libre que antes hacías y ahora no te apetecen, sin razón objetiva: aficiones, deporte, salidas, etc. Dejas de cumplir con responsabilidades personales, familiares, sociales, laborales y académicas, o te cuesta mucho más esfuerzo realizarlas.
10.- Te ves o te dicen que cada vez estas más irritable, más pasota, más encerrado/a en tí mismo/a, más callado/a, te guardas más lo que sientes, te sientes más apático/a, cada vez más triste, más apagado/a, con menos ilusión sin motivo aparente (debes saber que el alcohol, en contra de lo que la mayoría de personas creen, es un depresor del Sistema Nervioso Central y por tanto, aunque aparezca un efecto euforizante los primeros minutos después de beber, poco después llegan efectos depresores….)

Si cumples alguna de estas señales y además superas el límite de ingesta de alcohol diario o semanal que la OMS señala como normalizado, tu consumo de alcohol sí es abusivo.
Los profesionales que trabajamos en el campo de las adicciones aconsejamos pedir ayuda a tu entorno más inmediato y plantearte la posibilidad de solicitar ayuda profesional si no puedes frenar la situación por tí solo/a.

Dice Ismael Nogal Ayuso que desde muy pequeño siempre tuvo una cosa clara, un sueño: poder ser algún día astronauta. Diecinueve años después, este madrileño está seguro de ir por el buen camino. Hace mucho deporte, esta en forma y estudia el doble grado con la nota de acceso [13,875, en 2020] más alta de todo el país: Física y Matemáticas, en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). 

También cursa esta carrera Paula Cordero Encinar, de 23 años. Esta toledana está en quinto curso y apenas le quedan un par de exámenes para poner fin a su etapa universitaria. Aunque todavía tiene dudas sobre la rama que escoger de cara al futuro. Cuenta que hará un máster en Big Data y que lo más le gusta es el área de la Física Médica. A través de la cual un día le gustaría ayudar a mejorar los diagnósticos en los hospitales españoles. 

Profesiones, como pueden observar, nada convencionales pero que ambos pueden alcanzar porque su expediente es brillante y su mente posiblemente también. O al menos esto último es lo que pretende potenciar este doble grado, al que muchos denominan ya como la fábrica de cerebros española.Paula Cordero e Ismael Nogal, estudiantes del doble grado de Física y Matemáticas.

Paula Cordero e Ismael Nogal, estudiantes del doble grado de Física y Matemáticas. Carmen Suárez

Desde que esta titulación se ofertase por primera vez en el curso 2011/2012 en la UCM, con una nota que no sobrepasaba al seis, ha sido un reclamo para los alumnos más sobresalientes del país. Y eso ha hecho, por otro lado, que ante la reducida oferta de plazas, 25 por curso, cada año la calificación de acceso haya sido más elevada. De hecho, si se cumplen los pronósticos, en 2021 la nota para acceder a este programa académico será todavía mayor y de nuevo la más alta de todo el territorio nacional por séptimo año consecutivo. 

Efecto llamada 

Lo que es indudable, en cualquier caso, es que el interés por estas ciencias en los últimos años ha incrementado notablemente. En parte también porque aseguran un empleo al concluir la carrera. Es lo que explica Ángel Gómez, el decano de la Facultad de Física de la Universidad Complutense de Madrid. “Más allá de la vocación temprana que muchos estudiantes pueden tener por estas dos carreras. En los últimos años, con la era del big data y las necesidades de almacenar datos, las empresas han requerido de personas con una formación científica elevada y estos chicos son brillantes porque controlan tanto la vertiente matemática como la física”. 

Lo que ha desembocado, según expresa este físico, en que haya una satisfacción de empleo muy alta en este doble grado. “Está claro que hay un efecto llamada; alumnos que tienen muy buenas notas y que no quieren desperdiciar su expediente”, sostiene Gómez. 

El primer paso, no obstante, es alcanzar esa nota estratosférica para entrar a este doble grado, que se imparte a camino entre la Facultad de Física y la de Matemáticas, localizadas una enfrente de la otra en la Ciudad Universitaria madrileña. Allí es precisamente donde nos reunimos con Paula Cordero e Ismael Nogal para preguntarles sobre sus estudios, sus dinámicas, su futuro y sobre lo que ha significado para ellos estudiar (o estar estudiando) esta titulación. Ella está en quinto curso y él, en primero. Paula Cordero, en la entrada de la Facultad de Física de la UCM.

Paula Cordero, en la entrada de la Facultad de Física de la UCM. Carmen Suárez

—P. ¿Siempre tuvisteis claro que estudiaríais este doble grado?

—R. (Paula) A mí siempre me gustaron las matemáticas. En el instituto tuve un profesor muy bueno que me motivó y me metió el gusanillo. En segundo de bachillerato, cuando estudie la física por separado, tuve otra profesora que me despertó también la pasión por esté área. Me veía trabajando en las dos, pero no me decidía por ninguna. Así que cuando vi el doble grado me dije a mí misma: a por ello. 

—R. (Ismael) Yo, desde tercero de la ESO, tuve claro que la física era una cosa que me apasionaba. Gracias a vídeos de divulgación, documentales… siempre me gusto la ciencia. No fue hasta segundo de Bachillerato, en cambio, cuando me decanté por esto. Yo veía la nota inalcanzable, yo no soy brillante ni mucho menos. Gracias a una serie de circunstancias acabé teniendo una nota muy alta que me permitió entrar aquí. Oportunidades como está solo aparecían una vez en la vida, así que me lancé. 

Esfuerzo y vida normal 

El doble grado de Física y Matemáticas está estructurado en cinco años y la matrícula tiene un coste de aproximadamente 1.800 euros. Aunque la mayoría de los alumnos suelen llegar el primer año con matrícula de honor y, por tanto, no suelen pagarla. En total, son 360 créditos los que componen la carrera (por separado, son 480 en cada grado), de modo que cada cuatrimestre, los alumnos solo tienen una asignatura más valorada en 12 créditos. 

Doce créditos, no obstante, según cuenta Paula, “que se notan bastante”. Se necesita un diez para entrar, pero también esforzarse, organizarse bien y ser constante cada día, cuentan ambos estudiantes. Lo que no quiere decir, frente a lo que piensa la mayoría, que no tengan vida social o que no hagan otra cosa que no sea estudiar. “Yo te digo una cosa, a mí el deporte me encanta y me metí aquí siempre pensando en la posibilidad de poder compaginar ambas cosas. Yo no puedo estudiar sin hacer deporte. Y durante este curso, he hecho natación, he estudiado idiomas, los fines de semana voy al pueblo… Si eres capaz de organizarte, no hay problema para tener una vida normal, tener un equilibrio entre ambas cosas. No somos extraterrestres“, explica Ismael Nogal. 

Los dos estudiantes, que no se conocían hasta el momento de la entrevista, bromean con que cuando otros alumnos de otras carreras de ciencias les ven en la cafetería o salir al parque les preguntan con asombro si tienen tiempo para eso. “No puedes estar todo el día estudiando, es también importante salir con amigos, echarte unas risas…”, expresa Paula Cordero. Ismael Nogal, en la entrada de la Facultad de Física de la UCM.

Ismael Nogal, en la entrada de la Facultad de Física de la UCM. Carmen Suárez

—P. Aún así, habrá momentos complicados. ¿Qué ha sido lo más difícil hasta ahora? 

—R. (Paula) Lo más complicado fue el paso del primero a segundo. Conseguir esa capacidad de abstracción que necesitas para entender muchos conceptos en matemáticas. En el instituto estás acostumbrado a una matemática más tangible. Aquí es más abstracto, más teórico, pero con trabajo, lo sacas y hay un momento en que tu cabeza hace clic. 

—R. (Ismael) El cambio más importante ha sido con matemáticas. La física que he dado es una ampliación de segundo de bachillerato, pero las matemáticas no tiene nada que ver. Yo todavía no he tenido ese clic, pero porque, por ejemplo, te dan un ejercicio y tienes que demostrar por qué es así. Es cuestión de cambiar la mentalidad. Al final, es como aprender un lenguaje. Nuestro profesor nos dijo el primer día, bienvenidos al curso de finlandes. Hay que aprender vocabulario, sintaxis y aprender a hablarlo. Pero el principio no es fácil, doy fe de que no es fácil. 

“Hasta el infinito y más allá”

En cuanto al futuro profesional, Ismael, pese a que todavía está en primer curso, es el que más claro lo tiene. “Yo quiero ser astronauta y me metí aquí para poder potenciar mis habilidades. A día de hoy, sigo trabajando para ello. La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) sacó hace poco ofertas de trabajo. Se necesita un grado, un máster y un año de prácticas en el ámbito científico. Mi meta es eso, poder dedicarme a esto. Y si se me da la oportunidad, me iré hasta el infinito y más allá”, termina diciendo entre risas. 

Paula, muy cerca de terminar el doble grado, ha estado haciendo un año prácticas en el Instituto de Física Fundamental, pero no tiene claro que quiera dirigir su carrera por ese ámbito. “El próximo año voy a hacer un máster en Big Data, pero también me gusta la Física Médica… Esta titulación te abre tantas puertas que al final es difícil decidir”, confiese. No obstante, la rama de la Neuroingeniería es la que cada vez le llama más la atención. A través de la cual, explica, aplicando un conocimiento riguroso de ciencias puras, se podría mejorar los diagnósticos médicos. “En definitiva, lo que más me gustaría sería poner nuestro conocimiento al servicio de los demás”, concluye. 

Sea como sea, lo que está claro es que llegarán lejos y con un empleo con el que tal vez muchos solo pueden soñar. “Conocemos a mucha gente que sin terminar, ya tiene ofertas de empleo. Por aquí lo que suele decirse es que a los del doble grado se los suelen rifar. Hay mucha demanda en nuestro sector, al fin y al cabo se necesita para el futuro a mucha gente con un tipo de pensamiento analítico como el que nosotros aprendemos a desarrollar aquí”. 

https://www.elespanol.com/reportajes/20210605/fisica-matematicas-doble-empresas-rifaran-ismael-paula/586442818_0.html?utm_term=Autofeed&utm_campaign=Echobox&utm_medium=Social&utm_source=Facebook&fbclid=IwAR0XWacZXXLBOUMcFryJJGjmQq8uAx5kvr4x7Hy782oFxiGILxTaURbSKkE#Echobox=1622870862

Mucho se habla de las dificultades que entraña la etapa adolescente, de lo dura que resulta para los chicos y chicas y para sus familias, de lo importante que es estar cerca de ellos, no perderles la pista, de lo complicadas que se pueden poner las cosas, del ambiente a veces irrespirable en los hogares… Pero poco se habla, sin embargo de manera constructiva sobre este tema, más allá de que los padres y madres debemos mostrarnos comunicativos y ser el faro al que acudan cuando se sientan perdidos, o el ancla que evite que vayan a la deriva, sin embargo esto resulta complicado a veces, ya que la mayoría de los acercamientos no suelen ser certeros, y acaban con un: “¡mamá, que estoy ocupado!” o, “¡no ves que estoy en videollamada con mis amigas! ¡Qué pesada!”

Lo que os voy a proponer para tender puentes hacia ese nuevo ser que habita en nuestra casa con gustos extraños, y maneras de divertirse insólitas para nosotros los boomers (carrozas), como ellos nos llaman, es un tanto arriesgado, y requerirá no de poca mano izquierda por nuestra parte porque tampoco queremos que nos cataloguen de plastas… Aunque no es lo mismo que nos digan: “mamá, no seas plasta”, a que nos lo digan con una medio sonrisilla disimulada porque en el fondo les ha hecho gracia la manera que hemos tenido de acercarnos y, además, les ha hecho hasta ilusión que les hablemos en su lenguaje y a través de sus canales de comunicación.

Las escenas domésticas de Nachter

Sí, padres y madres, os propongo hacer lo que decía Rambo: “Si quieres sobrevivir a la guerra, conviértete en guerra”. Fuera de bromas porque realmente no estamos realmente en una contienda, sino que, aunque a veces no lo parezca, todos estamos en el mismo barco, a mí me está funcionando últimamente con mis hijos interesarme por los contenidos que consumen en redes sociales. Y os puedo asegurar que hay algunos realmente buenos y otros que incluso nos han ayudado a conectar entre nosotros.Thanks for watching!PUBLICIDAD 

Tal es el caso del tiktoker y humorista @nachter, que con su recreación de escenas cotidianas de una familia con tres hijos con una madre que reúne todos los tópicos de las madres llevados a veces al extremo, chancla en mano y boatiné incluidas, logra evidenciar situaciones a veces vividas recientemente en casa donde nos vemos identificados cada uno con su correspondiente personaje, nos sirve de crítica por ver la escena desde fuera llevada al absurdo, y acaba en unas risas y miradas cómplices que a veces quieren decir: “Mamá, no me gusta que me hables como la madre de Nachter”.

Los misterios del Fortnite

Otra cosa que derribó una barrera importante entre nosotros fue cuando me inte-resé por sus videojuegos favoritos. Ciertamente los tengo bastante atragantados, ya que se pueden pasar las horas muertas con ellos, y mi actitud siempre había sido mostrar un rechazo frontal. Hasta que me empeñé en entender el Fortnite, que es una verdadera, no digo moda, sino cultura para ellos. Me senté con mi hijo una tarde y me explicó todo con tanta paciencia como ilusión por sentirse escuchado y considerado por su madre. Confieso que me sigue sin gustar, pero por lo menos ahora entiendo los motivos del enganche que provoca este juego en los más jóvenes, y puedo ser más justa a la hora de poner los límites y horarios para jugar; No debemos olvidar que para ellos estos juegos on line son una forma de socializar con sus iguales muy necesaria, y más en tiempos de pandemia en los que han permanecido cruelmente en sus habitaciones sin salir a la calle durante meses.

Descubriendo el mundo Gamer

Tampoco entendía yo qué era exactamente un gamer y la veneración que sienten hacia estos streamers nuestros adolescentes hasta que vi el documental de Willyrex , uno de los pioneros en España en el arte de jugar a videojuegos mientras graba la partida para subirla a YouTube, donde millones de seguidores esperan ansiosos verla y aprender del experto jugador. La verdad es que Wilyrex me sorprendió para bien. Vi en él un verdadero currante para el que la cultura del trabajo y las cosas bien hechas han sido la clave de su éxito; logró convertir su pasión de jugar a videojuegos en su medio de vida, y ¡ahora es padre de familia!

En ese documental también conocí a aquellos que tantas veces había oído nombrar y sin embargo no ponía cara: el Rubius, Vegetta, Fargan, Alexby o Ibai.

La monja Tiktokera

Pero sin duda uno de los momentos en los que más ilusión me hizo conectar con ellos fue cuando me mandaron un video de @Xisquia, la monja Tiktokera o, como yo la llamo desde que la descubrí ya hace 10 años en nuestros inicios en Twitter, “La monja del Futuro”, por ser pionera en el uso de las redes sociales para la evangelización, llegando a personas de todo el mundo y de todas las edades incluidos adolescentes y jóvenes. “La conozco” desde que erais pequeños”, les dije, y los ojos se les abrieron como platos: “¡Mamá. Pero si tiene 450.000 seguidores en tiktok!”, lo que me hizo convertirme fugazmente en una madre más guay (o como se diga actualmente).

Cocinemos juntos

Otra de las maneras curiosas de estrechar lazos con nuestra generación de adolescentes son las recetas de cocina que, como @valenchaitmgm suben a diario miles de tiktokers e instagramers. Unas más saludables, otras menos, pero que suelen generar un ansia irrefrenable de ponerse manos a la obra, lo cual se presta a que nuestros chicos y chicas nos pidan ayuda para adquirir cierto ingrediente que les falta o para manejar el horno. En definitiva, a que surjan puntos de encuentro en un ambiente distendido y provocado por ellos, donde se sienten cómodos y que puede dar lugar a charlas, confidencias que, si tenemos suerte, nos permitirán dar algún que otro consejo que quizá sigan, quizá no.

*María Sánchez creadora del blog madrescabreadas.com