Paseando por una de las calles de la ciudad vi a una chica de unos 16años zigzagueando mientras intentaba escabullirse, entre los coches aparcados a ambos lados de la calle, de una amiga que le pedía que se detuviera. Muy cerca de la escena se encontraban dos miembros del Samur-Protección Civil que esperaban a que la joven recapacitara y volviera para poder así iniciar el protocolo de una intoxicación etílica. Pasados unos minutos, la joven regresó junto a su acompañante pidiendo a los agentes que, por favor, no informasen de lo sucedido a sus padres. Esta imagen se repite mucho más de los que desearíamos durante los fines de semana.

La Encuesta sobre Alcohol y Drogas en España (EDADES) 1995-2017 apunta que el alcohol, junto al tabaco, son las sustancias que empiezan a consumirse de forma más precoz a los 16,6 años. Unas cifras que se mantienen estables a lo largo de toda la serie histórica. Además, el alcohol es la sustancia que obtiene una mayor prevalencia tanto entre los hombres (93,6%) como entre las mujeres (88,8%), habiendo sido consumida alguna vez en la vida por la gran mayoría de la población de ambos sexos. A estos datos, hay que sumar los extraídos por la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES) 1994-2016, realizada en centros educativos con estudiantes de edades comprendidas entre 14 y 18 años. Este informe revela que el alcohol es la sustancia psicoactiva más extendida entre los estudiantes de Enseñanzas Secundarias, de 14 a 18 años. El 76,9% ha consumido bebidas alcohólicas en alguna ocasión en su vida, y aproximadamente 2 de cada 3 jóvenes (67,0%) admite haber tomado alcohol recientemente, en los últimos 30 días. El informe también señala que, con respecto a la última encuesta, se mantiene un descenso del consumo iniciado en 2012, principalmente de aquellos jóvenes de 14 y 15 años.

En relación con el sexo y la edad, el informe ESTUDES subraya que en esta franja de edad, de 14 a 18 años, el consumo de alcohol está ligeramente más extendido entre las chicas. La mayor disparidad entre el consumo observado en chicos y en chicas se produce en el segmento de 15 años, donde la prevalencia en los varones resulta 5,2 puntos inferior a la registrada por las chicas. Por el contrario, en el grupo de 18 años, la extensión del consumo es prácticamente la misma. Cuando se analiza la prevalencia de las borracheras, ESTUDES mantiene que la mayor diferencia entre chicos y chicas aparece en el grupo de 14 años, siendo el indicador 7,1 puntos superior en ellas. Conforme aumenta la edad de los estudiantes, la prevalencia entre chicos y chicas converge. El estudio afirma que, independientemente de la edad, ellas se emborrachan más qué ellos. Finalmente, entre los 14 y 17 años, la práctica del botellón adquiere mayor dimensión en las chicas. Sin embargo, en el grupo de 18 años, el porcentaje que ha realizado botellón resulta superior en el colectivo masculino (71,3% para ellos frente a 64,5% para ellas).

Enedina Quiroga-Sánchez, Departamento de Enfermería y Fisioterapia de Campus Universitario de Ponferrada de la Universidad de León, defendió el pasado mes de diciembre la tesis Estudio de los factores estructurales y los patrones de consumo de alcohol en escolarizados, bajo la dirección de los profesores Vicente Martín Sánchez y Pilar Marqués Sánchez. La investigación ha abordado la importancia de los contactos en red en la adquisición de hábitos nocivos como el consumo de alcohol y de qué manera el entorno social del adolescente puede ser una de las claves para aumentar el éxito de las estrategias preventivas.

El estudio, de corte transversal, fue realizado en el curso escolar 2016/2017 en cuatro centros educativos de la Comarca de El Bierzo. La muestra estuvo formada por 195 adolescentes con edades comprendidas entre los 16 y 18 años. Se administró un cuestionario online, mediante instrumentos validados y otros “ad hoc” para cubrir el interés de la investigación. La recogida de los datos relativos al consumo de alcohol se realizó mediante el cuestionario AUDIT, proyecto de la OMS que ha sido validado en España, para detectar tanto consumos de riesgo como dependencia alcohólica; identificando los trastornos debidos al consumo no responsable de alcohol. La recogida de los datos de tipo estructural se enunció mediante una pregunta respecto a la red de amistad, elaborada según una precisa revisión de la bibliografía que abordaba la influencia de las redes en el consumo de alcohol y otras drogas con metodología de ARS (Análisis de Redes Sociales).

Enedina Quiroga-Sánchez explica que la investigación ahonda en el ARS, entendido como un método formal para medir las redes sociales; “es decir, los comportamientos sociales de los individuos en un determinado entorno. Este método incluye un concepto de red social que va más allá del conocido Facebook, Twitter o Instagram pues hace alusión a los comportamientos sociales, las interrelaciones y los contactos que se producen entre aquellos individuos que comparten algún tipo de interés”. Además, prosigue esta enfermera, “nuestra investigación ha incluido la importancia de los contactos en la red en la adquisición de hábitos nocivos como el consumo de alcohol, mostrando cómo, en las redes de contactos dentro del aula, los individuos con los que los jóvenes mantienen una relación de verdadera amistad no son los que les impulsan a beber, ya que los verdaderos amigos te previenen de las consecuencias y por lo tanto del consumo. Sin embargo, el adolescente consumidor que sí posee muchos contactos con los que mantiene un nivel de amistad mínimo, encuentra un escenario de líder, sin reproches para el consumo”.

Los principales resultados obtenidos muestran como del total de la muestra, 110 alumnos presentaban riesgo de consumo de alcohol, asociado significativamente con el género femenino. Con relación a los factores estructurales se observó cómo cuando la intensidad de contactos es mínima, es decir, cuando la interacción entre los adolescentes es pequeña, los alumnos con riesgo de consumir alcohol presentan posiciones más centrales en la red. Sin embargo, a medida que la intensidad de contacto aumenta, el adolescente pierde centralidad hasta no observarse ninguna asociación con riesgo de consumo de alcohol, según la perspectiva del ARS.

Enedina Quiroga-Sánchez afirma que “el adolescente actual posee una red de contactos densa, amplia, en la que no todas las relaciones se encuentran en el mismo nivel. La necesidad de liderazgo o protagonismo que la etapa adolescente comporta, le lleva a caer en conductas inapropiadas con aquellos individuos que, según las estimaciones de nuestra investigación, no se hallan en niveles de amistad estrechos”.

El estudio evidencia cómo el conocimiento de la red social del individuo a través del ARS permite no solo al personal de enfermería, sino también a las administraciones públicas poder beneficiarse de una herramienta con la que visualizar los patrones de comportamiento y aplicar esta información a los programas de promoción y estrategias de prevención de la salud. “Tener conocimiento sobre el patrón de relaciones de adolescentes, en la familia, del grupo de iguales, etc. es un punto clave para el diseño de estrategias preventivas en este importante problema de salud pública”, concluye Quiroga-Sánchez.

https://elpais.com/elpais/2019/03/18/mamas_papas/1552898942_683831.html

A las ocho de la mañana, cada día del curso académico, miles de preadolescentes y adolescentes españoles matriculados en ESO y Bachillerato entran en las aulas de los institutos. Lo hacen somnolientos. Aún medio aletargados, más dormidos que despiertos. Su jornada continua se extenderá como mínimo hasta las dos y media de la tarde, por lo que en el mejor de los casos no comerán hasta las tres de la tarde. Así ha sido durante mucho tiempo. Y así seguirá siendo este curso escolar en la mayor parte de España. El problema, señalan los expertos, es que estos horarios van en contra del reloj biológico de los adolescentes, lo que significa que viven en un jet lag permanente.

“Cuando los chavales hacen horario de ocho de la mañana a dos y media de la tarde, muchos de ellos comen a las tres o tres y media de la tarde, de forma que se retrasan las horas de estudio, la merienda, la cena, el inicio del sueño… Es decir, producimos un jet lag escolar de manera continua”, reflexiona Gonzalo Pin, pediatra en el Hospital Quirón Salud de Valencia y miembro de la Sociedad Española de Sueño, que lleva tiempo reivindicando la racionalización de los horarios escolares.

Esta reivindicación es especialmente importante en el caso de los alumnos de últimos cursos de ESO y bachillerato, ya que en la adolescencia se produce lo que se conoce como retraso de fase, un retraso del reloj biológico que provoca que los adolescentes tengan tendencia a dormirse más tarde. “Cada vez tenemos más datos que destacan los beneficios de adecuar los horarios escolares a los horarios biológicos, pero estamos haciendo justo lo contrario de lo que dice la biología. Normalmente, el estudiante en edad escolar entra a las nueve de la mañana y, sin embargo, cuando llega la adolescencia le hacemos entrar una hora más pronto, que es justo lo contrario de lo que debería pasar. Los adolescentes deberían entrar a las aulas incluso más tarde que los alumnos de primaria”, afirma Pin.

Beneficios de retrasar el horario de entrada a los institutos

El desequilibrio entre los horarios biológicos de los adolescentes y la hora ambiental tiene consecuencias a muchos niveles. En primera instancia, en lo académico, ya que, como argumenta Gonzalo Pin, el nivel de capacidad de atención y de aprendizaje de un adolescente a las ocho de la mañana “es mínimo”. Así lo ha demostrado el estudio europeo SHASTU (Sleep Habits in Student’s Performance) sobre la influencia de los hábitos del sueño en el rendimiento escolar y el estado emocional del alumnado entre los 3 y los 18 años, dirigido por el propio Pin. “Nuestra investigación ha demostrado que adecuar los horarios de aprendizaje al ritmo cronobiológico aumenta en al menos un punto el rendimiento escolar, especialmente en los niños que tenían previamente un peor rendimiento; y disminuye los problemas de conducta en el aula, de forma que el tiempo de aprendizaje es mucho más eficiente”, subraya el experto.

No son los únicos beneficios que tendría el retraso del horario lectivo. Cada vez más estudios demuestran que la existencia de horarios escolares excesivamente tempranos genera en los estudiantes “un déficit crónico de sueño”. Este déficit, según Gonzalo Pin, tiene una “relación directa” con alteraciones en la conexión entre la parte frontal del cerebro, que es donde residen las funciones ejecutivas, y la parte de la amígdala límbica, que es donde residen los sentimientos, “de forma que aumentan las dificultades de orden mental y los casos de depresión y ansiedad”.

Adecuar los horarios escolares a los horarios cronobiológicos es para el pediatra “mejorar la calidad de vida de los estudiantes”. Así lo demuestran múltiples estudios hecho en países como Estados Unidos, Alemania o Israel. Según los resultados de los mismos, los adolescentes dedican al sueño aproximadamente el 88% del tiempo extra que ganan por la mañana al retrasar la hora de inicio de las clases. Así lo certifica también un estudio llevado a cabo por científicos de la División de Neurología del Hospital de Niños de Boston y publicado en la revista Sleep Health. Según el mismo, el 78,4% de los preadolescentes y el 57,2% de los adolescentes que formaron parte del estudio tenían excesiva somnolencia durante el horario lectivo. El retraso de 50 minutos en el inicio de las clases redujo esa somnolencia, respectivamente, en un 4,8% y un 8,5%, ya que los jóvenes durmieron una media de 30 minutos más en las noches escolares.

Horarios saludables

En Cataluña se han inaugurado en este nuevo curso académico 25 institutos escuela. En todos ellos los alumnos de ESO comerán en el cole entre la una y las dos de la tarde y no en casa como lo hacían hasta ahora al acabar la jornada (sobre las tres de la tarde). Con esta modificación de los tiempos el Gobierno catalán empieza a asumir las recomendaciones del Pacte per a la reforma horaria de Catalunya, que la Fundació Bofill aplicó a la educación en su informe Educación a la hora. En el mismo, se insiste mucho en la necesidad de tener en cuenta las evidencias sobre los ritmos cronobiológicos y los ciclos de atención y fatiga según la edad del alumnado ya que, indican, “se ha demostrado que unos horarios más saludables desde el punto de vista físico, psíquico y emocional contribuyen a la motivación y disposición por el aprendizaje de cualquier niño y adolescente”.

Para Gonzalo Pin esta medida debería implantarse en todas las aulas de ESO y Bachillerato de España. En primer lugar, en su opinión, porque los comedores escolares nos hacen más igualitarios a la hora de comer y favorecen la oportunidad de utilizar la hora de la comida “como un aula de enseñanza sobre la importancia de la nutrición”. En segunda instancia, y más importante si cabe, porque adecuar los horarios de comida y sueño a los ritmos biológicos disminuye las cronodisrupciones, que están detrás de la tendencia a la obesidad y a la diabetes tipo 2. “Con la jornada continua los adolescentes comer muy tarde, en un horario en el que aumenta la resistencia a la insulina y las alteraciones en el equilibrio de las grasas. Si a eso sumamos que, además, comen tarde con un déficit crónico de sueño, esto puede provocar alteraciones metabólicas que predisponen a la obesidad”, concluye el experto.

https://elpais.com/elpais/2019/09/12/mamas_papas/1568297392_833806.html

Los conflictos están a la orden del día en las escuelas, y es que convivimos durante muchas horas en las aulas y es habitual que se den rencillas entre los alumnos. Así, su resolución y prevención resulta una de las preocupaciones más habituales en maestros y directores de centros.

Pues, para que la cosa no llegue a más y los conflictos queden simplemente en hechos aislados, es necesario incorporar en el horario dinámicas que faciliten la cohesión grupal y el aprendizaje de habilidades emocionales y comunicativas entre los estudiantes.

De esta manera, podrás introducir los juegos y recursos que se muestran a continuación con niños de 9 a 12 años, e incluso con estudiantes de la ESO. ¡Allá vamos!

La caja de los buenos sentimientos

Coloca una caja en un lugar visible de la clase. Escoge una que sea bonita y llamativa, de tal manera que transmita emociones positivas. Pide a tus alumnos que antes de acabar la semana escriban en un papelito algo que les haya hecho sentir felices en clase y lo coloquen dentro: “La maestra de inglés me ha felicitado”, “Juan me ha invitado a su fiesta de cumpleaños”, “en la clase de Educación Física nos han dejado escoger actividad”, etcétera.

Para empezar el lunes con ánimo y buen humor, “el mensajero de las buenas noticias” leerá todas las notas escritas durante la semana anterior en voz alta.

El fin de la dinámica es que los alumnos sean más conscientes de que viven momentos bonitos y agradables en la escuela. Cuando se reconoce y comparte esta emoción, los estudiantes se sienten todavía más parte del grupo.

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El piropo de la semana

Escribe en pequeños papelitos el nombre de todos los alumnos de la clase e introdúcelos en un pequeño saco o bolsa. Pide a cada estudiante que, con los ojos cerrados, tome uno. Este no deberá contener su propio nombre, sino tendrá que escoger un papel distinto.

A continuación reparte un folio a cada cuál y elaboren un detalle bonito para la persona que les ha tocado. Por ejemplo: Pueden hacer una lista de cualidades positivas que tiene, escribir bien grande una única palabra que les recuerde a esa persona, redactar una dedicatoria, inventar una poesía o realizar un dibujo. ¡Todo vale!

La finalidad de esta actividad es compartir emociones positivas y reforzar la autoestima de los niños y niñas a través de los cumplidos de los compañeros. De este modo, se propicia un buen clima en el aula y se reducen las expectativas de conflicto.

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La bolsa de las “gracias”

Toma una bolsa de papel y escribe el nombre de uno de los alumnos con letras bien grandes en ella. Seguidamente reparte pequeñas notas y pide a los demás compañeros que escriban algo que quieran agradecer a esta persona.

Por ejemplo: “Gracias, María, por ser tan simpática siempre”, “gracias por esperarme cuando tardo en salir al patio” o “María, gracias por darme galletas en el recreo”. Puedes realizar esta actividad una vez por semana y cada vez, le tocará a una persona recibir las gracias.

Es una dinámica que, por un lado, consigue que los alumnos den valor a las cualidades de sus compañeros y, por otro lado, que el estudiante que recibe los agradecimientos se sienta todavía más integrado en el grupo y se reconozca parte de él. Con estos dos pilares básicos, se empieza a construir la verdadera convivencia en el aula: la convivencia que se basada en el respeto de la propia individualidad y el aprecio por los demás.

Fuente: https://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/educacion-emocional/3-ideas-sencillas-para-prevenir-y-reducir-los-conflictos-en-clase/32936.html?fbclid=IwAR3quEQjPkoqh4YWFBBrUWf7fLX6FPAd7gGXhyXm90ACzG_ipDfZZ1tfkPA

El uso de la tecnología no está exento de riesgos. Enseñar a los menores cuál es la forma correcta de utilizarla es una tarea en la que han de involucrarse los adultos también en casa. Se trata de establecer unas normas y hábitos de uso con el fin de alejar a los hijos de posibles peligros.

El 71% de los padres son conscientes de que cuando sus hijos se relacionan con la tecnología están expuestos a diferentes ciberriesgos. Así lo recoge el estudio ‘Winning the game’, elaborador por la empresa de seguridad McAfee.

Entre sus principales preocupaciones está la posibilidad de que los ciberdelicuentes se escondan bajo una falsa identidad para robar información confidencial (62%), se descarguen virus de manera inconsciente (58%) o que los hackers accedan a datos personales o financieros (52%).

La necesaria intervención de los progenitores

Para proteger a los menores es imprescindible que sus progenitores hagan una labor de prevención. Establecer ciertas rutinas y configurar adecuadamente los dispositivos que utilizan los menores ayuda a que adquieran determinados hábitos que mejoren su seguridad en el uso de la tecnología.

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Unos hábitos que, una vez adquiridos en el ámbito del hogar, serán capaces de trasladar fácilmente al entorno educativo cuando llegue el momento de utilizar un ordenador o una tableta como herramienta de aprendizaje.

l mismo informe de McAfee aporta otros datos significativos: el 27% de los progenitores nunca supervisa lo que hacen sus hijos online y uno de cada diez no sabe si hablan con otras personas. “El equilibrio tecnológico será diferente para cada familia porque cada una tiene sus propios valores, dinámicas y estilos de crianza”, apunta Francisco Sancho, EMEA Partner Manager de McAfee.

“Es poco realista pensar que se puede supervisar todo lo que hace tu hijo –añade Sancho–, pero los padres pueden ayudar educando sobre el contenido y los ciberriesgos, tales como descargarse apps desconocidas y hablar con extraños”.

Tecnología segura

Internet se ha convertido en un recurso imprescindible en la escuela, ya sea para buscar información, interactuar con otros alumnos y docentes, o acceder a material educativo. Por eso es necesario que también se les oriente desde casa sobre la mejor forma de protegerse.

“Los peligros a los que nos enfrentamos en la vida digital no deben ser subestimados, máxime cuando se trata de la vida de nuestros hijos. Los menores no tienen el conocimiento ni la experiencia para eludir a los ciberdelincuentes, por lo que es necesario que los padres asumamos el reto de protegerlos cuando navegan por Internet”, sostiene José Luis Laguna, Systems Engineer Manager en Fortinet Iberia.

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Desde esta compañía, también dedicada a proporcionar soluciones de seguridad, recuerdan que es imprescindible hablar con los menores sobre los peligros de la Red y hacerles saber que si ven algo extraño han de avisar a un adulto. Estar al tanto de las actividades online que realizan, colocar los dispositivos en un espacio común de la casa o implementar controles parentales son acciones de prevención necesarias.

El valor de la privacidad

Para acompañar estas medidas, desde ambas compañías consideran esencial realizar una labor educativa para enseñar a los más pequeños el valor de la privacidad. Esto incluye explicarles cuáles son los ciberriesgos de la publicación de fotos o información personal en Internet y lo difícil que es eliminarla una vez que se hace pública.

Una responsabilidad que también recae en los adultos. “Los padres deben entender las implicaciones de que exista información o fotos de sus hijos online. Dejan una huella digital y, si cae en manos equivocadas, puede ser utilizada para recopilar información personal de los pequeños. Conocer el nombre y ubicación de su colegio, el nombre completo del niño o incluso su fecha de nacimiento… Todo esto puede tener graves consecuencias, desde el robo de identidad hasta el ciberacoso”, advierte Francisco Sancho.

Cuidar las etiquetas geográficas cuando se comparte contenido, establecer límites en el tiempo de uso y, sobre todo, educar antes que supervisar, son parte de las claves para que los más pequeños utilicen la tecnología y accedan a internet de forma segura.

Los mapas conceptuales y mentales son útiles para representar de forma gráfica el conocimiento, relacionando conceptos entre sí.

Las siguientes apps y webs facilitan la tarea de organizar los conceptos y relacionarlos, resultando más fácil para los docentes elaborar esquemas y mapas conceptuales que estructuren los contenidos a impartir en el aula; además de permitir a los estudiantes utilizar esos conocimientos para dar forma a otros relacionados.

Diseñada para iOS, con ella se pueden crear mapas mentales y lluvias de ideas en entornos táctiles. Entre las múltiples funciones con las que cuenta (poder arrastrar ramas al lugar deseado, añadir nuevos nodos, conectarlos, compartirlos como PDF u otros formatos) se pueden insertar imágenes y enlaces, además de ordenar de manera automática u ocultar aquellas ramas que no son necesarias en el momento de trabajo. Incluso, al mapa en proceso, se le puede añadir otros ya hechos previamente.

Incluye la sincronización con herramientas de uso diario, además de la integración con más de 800 aplicaciones y la posibilidad de compartir mapas conceptuales y crear alineaciones. También cuenta con una vista cronológica, filtros, navegación simplificada y modo instructivo.

Un programa descargable para realizar mapas conceptuales y diagramas, por lo que resulta muy útil para aquellas personas que deseen incorporarlo a sus clases, trabajos o presentaciones académicas. Permite a los usuarios insertar comentarios en sus propios trabajos y en los de otros; imprimirlos en múltiples páginas; y exportarlos en los formatos de Microsoft Office y PDF.

Permite escribir tanto con el teclado como con el dedo y para evitar toques indeseados, detecta la palma de la mano. Además, proporciona varios pinceles diferentes, colores y una opción para exportar mapas conceptuales en formato PDF. Existe una versión específica para dispositivos Samsung que añade compatibilidad con su stylus S-Pen.

Apuesta por la personalización, gracias a la posibilidad de cambiar los fondos de los mapas conceptuales, los colores utilizados, los patrones e incluso el formato del texto. Como complemento, cuenta con distintos temas sobre los que trabajar, así como varias opciones de mapas conceptuales en los que introducir notas, enlaces e imágenes.

Desde esta app se pueden importar y exportar muchos de los formatos de las aplicaciones de escritorio para crear mapas conceptuales, incluyendo Novamind, Xmind, OPML, Excel, texto sin formato… El proyecto resultante puede exportarse también a PowerPoint o Keynote, Word o Pages, PDF, PNG… Funciona con servicios como Dropbox y WebDAV, así como con redes sociales y otras aplicaciones.

Permite trabajar de forma colaborativa a través de diversos iPad, iPhone o vía web, sincronizando en tiempo real todos los cambios que se realicen en el proyecto. La app incluye almacenamiento gratuito en la nube de los mapas conceptuales creados, que también pueden descargarse con un solo clic.

Tiene dos versiones: una gratuita y con funciones limitadas, y otra mucho más completa que permite crear documentos ilimitados, añadir hipervínculos… Su interfaz es muy intuitiva y es posible añadir notas, enlaces, imágenes, información adicional en cada uno de los cuadros de los mapas conceptuales… También existe versión para Windows.

Es una herramienta para crear esquemas y mapas conceptuales que permite añadir a los textos gráficos, dibujos, presentaciones, documentos…  Luego, sincroniza todos esos contenidos entre los diferentes dispositivos que la tengan instalada, para lo que es necesario registrarse de forma gratuita. Su descarga también es gratis, tanto en dispositivos iOS como Android.

Gratuita y muy fácil de utilizar, brinda la opción de arrastrar, reordenar y editar los asuntos directamente en la propia página del mapa conceptual. La versión de pago, que puede adquirirse desde la propia aplicación, ofrece un editor mejorado con enlaces cruzados, colores personalizados, imágenes, enlaces a otros mapas mentales… Los documentos pueden subirse a la nube, para acceder a ellos desde distintos dispositivos a través del servicio de Dropbox.

Ofrece un espacio ilimitado para los mapas conceptuales, que se organizan de forma manual arrastrando y soltando nodos, persoalizando tanto la forma como el fondo y el estilo. Es gratuita y disponible para dispositivos Android.

Para utilizar esta app hay que registrarse, aunque su uso es gratuito (eso sí, la versión Premium dispone de funcionalidades adicionales). El usuario puede exportar o compartir los mapas conceptuales, que son protegidos contra las amenazas offline.

Posee la particularidad de dibujar diagramas deslizando el dedo por la superficie de la pantalla, eligiendo colores y formas para cada uno de los mapas conceptuales.

Lo mejor de esta app gratuita es que crea presentaciones de forma automática partiendo de los mapas conceptuales, que luego se pueden compartir en cualquier dispositivo. Permite trabajar offline.

Para dibujar diagramas, mapas conceptuales… y convertirlos en esquemas o viceversa. El texto puede copiarse desde otras aplicaciones, desde un correo electrónico o un documento, y luego guardarse como fotografía, subirse a la nube o a Facebook. La descarga es gratuita, pero para realizar mapas conceptuales ilimitados es necesario comprar una actualización dentro de la app.

Para tomar notas, crear listas y recopilar información. Se puede utilizar junto con la versión para PC y sus funciones de escritorio incluyen notas, categorías, recursos y fotografías, entre otros.

Una herramienta para organizar ideas, recursos o imágenes en forma de gráficos, muros virtuales, mapas conceptuales, líneas de tiempo… Pueden utilizarla varios usuarios, por lo que es una interesante opción de trabajo colaborativo. Cuesta 5,49 euros.

Tiene dos versiones: una en forma de app y otra online. Destaca por las numerosas plantillas que incorpora, más de 50 diagramas, así como por sus posibilidades colaborativas y su biblioteca de ejemplos.

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Su uso es muy sencillo va guiando paso a paso: desde elegir la forma de los cuadros hasta las líneas conectoras con sólo arrastrarlas del lateral a la página principal para así crear los mapas conceptuales. Luego, pueden personalizarse en función del color, tipo de fuente…

Especialmente pensada para el aprendizaje de nueva información, permite que los profesores utilicen las cartas de KWHL para determinar lo que sabían sus estudiantes antes de la introducción del nuevo material y la comparan a lo que aprendieron.

21Bubbl

Bubbl es un servicio para crear mapas conceptuales y mentales a través de cualquier navegador, de forma gratuita y muy sencilla. Es perfecto tanto para docentes que quieran enviar contenido a sus alumnos, como para que estos elaboren y desarrollen sus propios esquemas de mapas conceptuales como técnica de estudio.

Software de gestión gratuito para crear mapas conceptuales compatible con Windows, macOS y Linux. Dispone de un motor de addons para añadir nuevas características a la hora de crear y personalizar los mapas conceptuales.

Se trata de un servicio web multidisciplinar con una interfaz parecida a Google Drive. Es multidisciplinar y la posibilidad de crear mapas conceptuales es una de las muchas funciones que permite; tan fácil como arrastrar y soltar elementos. Permite exportar los resultados de varios modos, como guardándolos en varios servicios en la nube o enviándolos a través de correo electrónico.

Entre las características de GoConqr se encuentra la posibilidad de crear mapas conceptuales para «facilitar la conexión de ideas y mejorar el aprendizaje». Para estudiantes de Secundaria y Bachillerato que quieran aprovecharla como complemento a sus apuntes.

Ideado para satisfacer las necesidades de empresas que necesitan crear mapas conceptuales en equipo, Mindmanager es un completo gestor y creador de estos recursos a través de editores, disponible para Windows y Mac, con sincronización en la nube, gestión de proyectos y mucho más.

26Coggle

Con Coggle es posible crear todo tipo de mapas conceptuales, esquemas interactivos e incluso cualquier nota con dibujos y diagramas. Muchas posibilidades para una plataforma gratuita con opciones de pago que permiten ampliar las posibilidades añadiendo nuevas funcionalidades. Es posible compartir contenidos.

Para organizar ideas a través de mapas conceptuales, diagramas de red e interacción o flujos de trabajo; todo a través de un navegador web. Con Simple Mapper todas las creaciones son públicas, de forma que se comparten con lo alumnos fácilmente. Requiere Adobe Flash.

El caso de Text 2 Mind Map es bastante curioso y también diferente al de otras opciones contempladas en esta lista. Permite escribir los elementos del diagrama en una caja de texto y la plataforma automáticamente la convierte a un mapa conceptual.

29Mind42, mapas conceptuales

Tanto de forma individual como a nivel colectivo, esta plataforma permite la creación de mapas conceptuales partiendo de un nodo principal al que se pueden agregar otros secundarios y información de interés en distintos formatos. Se puede personalizar el diseño cambiando, por ejemplo, el color de las fuentes y añadir hipervínculos e iconos.

Desde una burbuja inicial, situada en el centro del mapa conceptual, esta solución online permite extraer ramificaciones totalmente personalizables (en cuanto a tamaño, color de fondo y tipografía) a las que se sumar imágenes e hipervínculos.Cada creación puede desplazarse por el mapa conceptual cuando el usuario, o alguno de los miembros del grupo de trabajo, lo consideren preciso.

31Lipten

Esta plataforma facilita la creación de mapas conceptuales a través de la vinculación de hexágonos en los que se incluyen las las ideas. Incorpora la opción de cambiarles el color para identificar los distintos niveles. Una vez se termine, es posible exportar el resultado, compartirlo, guardarlo en formato de texto o implementarlo en otra plataforma.

32PersonalBrain, mapa conceptual y mental

Gracias a su acceso multiplataforma, esta app hace posible la creación y edición de mapas conceptuales desde cualquier lugar y momento. Permite incluir imágenes, documentos de texto y páginas web a cada pensamiento , además de contar con un buscador. Para Android e iOS.

Esta página web permite la creación de mapas conceptuales programados en Java. Para su diseño, incluye una amplia gama de herramientas de formato y color. También es posible añadir hipervínculos e importar documentos e, incluso, otros mapas. A la hora de exportar los mapas conceptuales, da la opción de hacerlo en varios formatos (.html, .pdf o .jpg). Para cualquier sistema operativo.

34Mapul

Un sitio web que permite a los usuarios crear de forma sencilla mapas conceptuales sobre cualquier tema. Para usarlo, el usuario debe conceptualizar el tema que quiera ilustrar con los mapas mentales. Añadirá las categorías y subcategorías del tema y se van poniendo los puntos de ramificación. Cuenta con la opción de anotar cosas en cualquier punto de ramificación.

Para elaborar mapas conceptuales y diagramas. Este programa se puede utilizar para realizar planificaciones, conceptos generales y específicos sobre un determinado tema. En un simple mapa conceptual, se pueden destacar los puntos más relevantes.

Fuente: educacióntrespuntocero.com

La Universidad de Calgary (Canadá) ha analizado los resultados de 23 estudios, en los que han participado casi 42.000 menores de 18 años, para responder a la cuestión de si existe alguna relación entre el sexting y conductas sexuales concretas y la salud mental.

El sexting consiste en producir y enviar contenidos (principalmente fotografías o vídeos) de tipo sexual o erótico de forma totalmente voluntaria y privada a otra persona, utilizando para ello el teléfono móvil u otro dispositivo tecnológico, según explica Laura Cuesta, profesora de Estrategia Digital y Social Media en la Universidad Camilo José Cela.

Según este metaanálisis, publicado en la revista JAMA Pedriatics, sí que existe una asociación entre hábitos sexuales específicos (como la falta del uso de anticonceptivos o la cantidad de actividad sexual practicada) y trastornos como la ansiedad y la depresión. Los adolescentes que sextean tienen 2,16 posibilidades más que el resto de no usar ningún método anticonceptivo, y 1,79 de padecer estas patologías, asegura el estudio. Además, también relaciona el sexting con beber alcohol  (3,78 posibilidades de más), el consumo de drogas (3,48 veces más riesgo) y de tabaco (2,66 más opciones de ser fumadores). Por otro lado, también plantean que existe correlación con el comportamiento delincuente, ya que figura con 2,50 puntos más de probabilidad.

En este trabajo, se explica que los más jóvenes pueden sextear con intenciones relativamente inofensivas. Sin embargo, en el caso de que esas intenciones no sean tan inofensivas, se puede producir una decepción emocional. El estudio insiste, en cualquier caso, en que la correlación no indica causalidad, es decir, que quien practica sexting no tiene necesariamente que incurrir en prácticas de riesgo.

Según este estudio, los adolescentes que sextean tienen 2,16 posibilidades más que el resto de no usar ningún método anticonceptivo y 1,79 más probabilidades de padecer patologías como la ansiedad y depresión

La autora, Sheri Madigan, es psicóloga, y ya había participado en otro estudio sobre sexting, donde se concluyó que este hábito es una práctica cada vez más común entre los jóvenes: “El sexting se está convirtiendo en un componente normativo del comportamiento y desarrollo sexual de los adolescentes”, explica la autora. Según sus datos, 1 de cada 7 menores de 18 años (15%) ha enviado algún mensaje de este tipo y 1 de cada 4 (27%), lo ha recibido.

Para Ricardo Fardiño, psicólogo clínico y uno de los autores de La lucha sexual de los adolescentes en la hipermodernidad, es habitual que si un adolescente “se siente rechazado por sus iguales, cuestionado de manera masiva o expuesto públicamente en aspectos de sí mismo que sienten como más frágiles” puedan aparecer trastornos de tipo ansioso-depresivo.

Pero, ¿el sexting tiene riesgos importantes para los más jóvenes? Según el estudio, los adolescentes con menor edad pueden ser más susceptibles a los riesgos asociados con el sexting debido a su relativa inmadurez, en comparación con los adolescentes mayores. Además, Cuesta cree que siempre cabe la posibilidad de que cualquier contenido sea accesible para terceros por muchas razones (fallos técnicos, hackers, descuidos, extorsiones, acoso, chantaje, robo de terminal, spyware, troyanos, etcétera).

Para las familias que puedan estar preocupadas por cómo afrontar esta situación con los adolescentes, Cuesta cree que pese a que son ellos los que tienen más destreza tecnológica, no tienen ni la madurez ni la responsabilidad para tomar ciertas decisiones. “A mi hija le hablé de la Teoría de los 10. Antes de publicar una foto, tendría que pensar qué sentiría al ver esa foto a las 10 horas de verla publicada, luego, a los 10 días, después, a los 10 meses y, finalmente, a los 10 años. Si no se avergonzaba de ello, no habría problema”, aporta.

En cuanto a cómo deben actuar los propios adolescentes, Fardiño cree que lo más importante es proteger la intimidad: “Les diría que en la sexualidad es fundamental el autocuidado y el respeto por el otro. En este caso pasa porque no podemos hacer pública aquella imagen que nos ha llegado como una intimidad compartida. Eso es una agresión y podemos incurrir además en un delito”, zanja.

El estudio de Mendigan concluye con que será necesario continuar analizando el sexting y la asociación que se hace entre este intercambio de mensajes y la salud mental de los adolescentes.

fuente: https://elpais.com/tecnologia/2019/06/18/actualidad/1560869260_614271.html