Hoy en día, el móvil se ha convertido en un dispositivo indispensable para una gran mayoría de usuarios. Con él accedemos a multitud de servicios y almacenamos información personal. Veamos qué hacer en caso de perderlo y cómo prevenir posibles problemas.

En España, según un informe de Ditrendia, en el 2016 el 87% de los móviles ya son dispositivos inteligentes, lo que implica que aunque puedan usarse para llamadas telefónicas (cada vez menos), se utilizan más para otras tareas como pueden ser:

  1. Correo electrónico y mensajería instantánea.
  2. Acceso a redes sociales.
  3. Cámara de fotos.
  4. Acceso a banca online.
  5. Aplicaciones de compra/venta.
  6. Navegación y búsquedas web.
  7. Aplicaciones para contactos personales y profesionales.
  8. Mapas, geoposicionamiento y viajes.

Uno de los mayores problemas que solemos tener con nuestro smartphone es el robo o pérdida del mismo, y esto nos supone, por un lado el coste de reposición del dispositivo y por otro, la pérdida de la información almacenada en el dispositivo y fuga de datos, personas desconocidas podrán acceder a dicha información si no teníamos implementadas unas medidas de seguridad preventivas en el teléfono.

La cuestión es que en nuestro dispositivo almacenamos una gran cantidad de información personal e incluso profesional, como por ejemplo contactos, lista de llamadas, temas tratados en mensajes SMS y a qué horas han sido enviados o recibidos, conversaciones de chat, fotos, vídeos, redes wifi a las que nos hemos conectado, correos electrónicos, etc.

Además, las aplicaciones que hayamos instalado en nuestro dispositivo, seguirán contando muchas cosas sobre quiénes somos y nuestro día a día: banca electrónica, compraventa de artículos de segunda mano, portales de compra online, redes sociales, aplicaciones para contactos personales, aplicaciones de contactos profesionales, juegos, etc. ¡Qué cantidad de información proporciona nuestro smartphone sin ser conscientes de ello! Si a esto le sumamos que para acceder a las aplicaciones instaladas no hace falta meter la contraseña cada vez que las usamos, cualquier persona que acceda a nuestro móvil desbloqueado, podrá acceder a toda la información personal que éstas manejen, y no solo eso, sino que además podrían suplantarnos, y robar nuestras cuentas (si tiene acceso al correo electrónico del usuario y al dispositivo, cambiar las credenciales de acceso no es complicado en la mayoría de servicios online).

Entonces, ¿cómo podemos proteger nuestro dispositivo?

Para prevenirnos ante un posible caso de robo o pérdida de terminal, debemos seguir las siguientes recomendaciones:

  1. Únicamente tener el dispositivo en la mano mientras se esté utilizando.
  2. Llevar el dispositivo con nosotros, en algún bolsillo o lugar “seguro”.
  3. No dejarlo nunca al alcance de terceros, por ejemplo sobre mesas o mostradores.
  4. Si llevamos el móvil en un bolso o maletín de portátil, tener especial cuidado. En caso de robo, sería un dos por uno.
  5. Activar o instalar algún servicio o aplicación antirrobo, para la localización física del dispositivo tanto para Android como iOS.

El otro gran inconveniente del robo o pérdida de un dispositivo móvil es la información. Como comentábamos al inicio del artículo, este riesgo está marcado por dos aspectos diferentes, por un lado, la pérdida propiamente dicha de la información, y por otro, la difusión que se pueda hacer de la misma.

Prevenir la pérdida de la información es relativamente sencillo. En primer lugar, hay que tener copias de seguridad, almacenadas fuera del dispositivo. Ya os hemos detallado anteriormente en el blog de la OSI cómo hacer copias de seguridad tanto en Android, como en iOS.

Por otro lado, para prevenir el acceso al contenido y evitar la difusión de la información, habría que:

  1. Establecer un código PIN en la tarjeta SIM.
  2. No eliminar las protecciones del sistema establecidos por el desarrollador o fabricante, hablamos de rooteo o Jailbreak.
  3. Establecer un bloqueo de pantalla con el menor tiempo de espera posible, usar contraseña segura, mejor que un patrón o un PIN simple. Con iOS hemos de tener cuidado con la configuración del código de bloqueo.
  4. Cifrado de datos, tanto del dispositivo como de la tarjeta de almacenamiento en caso de que la tenga.
  5. Instalar alguna aplicación o sistema de borrado remoto.

Otras consideraciones:

Si el teléfono tiene un bloqueo de pantalla con contraseña robusta, anular la SIM no permitirá hacer llamadas ni realizar conexiones de datos al estar bloqueado, y los servicios de localización del dispositivo pueden no funcionar.

Si el teléfono no está bloqueado o tiene configurado un patrón de desbloqueo o usa una contraseña débil, deberíamos informar a nuestra compañía telefónica lo antes posible, ya que corremos el riesgo de que lo usen para realizar llamadas telefónicas, que nada impiden que sean internacionales, con el coste que esto supone, o para bajarse de Internet grandes cantidades de información.

Por último, en caso de que se produzca el incidente, es aconsejable denunciar ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para que tomen las medidas que consideren oportunas.

Para más información sobre cómo proteger adecuadamente el dispositivo móvil, no dudéis en consultar el siguiente videotutorial:

https://www.osi.es/es/actualidad/blog/2017/07/19/que-hacer-si-te-roban-el-movil

Ángel-Pablo Avilés, o Angelucho, como se hace llamar, se ha convertido en el guardián de Internet. Compagina su trabajo de guardia civil con talleres de seguridad en la Red para todos los públicos. “Para estar seguro en Internet no hace falta ser informático”, repite constantemente en sus clases ante la incredulidad de sus oyentes, que suelen creer que es algo que se escapa a su entendimiento. Por ello, Avilés centra sus charlas en casos prácticos y con un lenguaje no técnico, para llegar al mayor número de personas y, sobre todo, de padres, que tienen que afrontar una era en la que los niños y niñas ya nacen con un smartphone bajo el brazo.

“La vida real de los niños ahora es la vida virtual, y los padres deben aprender a adaptarse para no dejarles huérfanos en Internet”, subraya Angelucho. Según él, si no se participa en la vida virtual del niño, le están dejando solo ante el peligro. A veces, avisa, los padres se olvidan de que entre su hijo y los riesgos no hay un dispositivo que lo proteja, sino que el niño o niña está en contacto directo con ellos. “Les estamos dando un Ferrari sin ni siquiera tener carnet, es decir, les damos un móvil de última generación sin que sepan usarlo de verdad”, explica. Para enseñar tanto a los padres como a los niños a conducir este bólido con seguridad, el agente colabora con la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) en su nueva campaña, que incluye una guía práctica y varios vídeos, algunos enfocados para adultos y otros para menores, que abordan los problemas más habituales.

El concepto de amistad ha cambiado radicalmente desde que Internet se ha adueñado de las relaciones personales. “En los talleres con los menores me presento como personas diferentes a mí y todos se echan a reír porque me ven y saben que es mentira, pero, en cambio, sí que se lo creen cuando conocen a alguien por Internet”, apunta el guardia civil. “Los niños hoy en día buscan el like por encima de todas las cosas y no les importa de dónde provenga”. Por ello, tienden a aceptar en sus redes sociales a todo el que le mande una petición de amistad, sin importarle quién está detrás de la pantalla. Para el experto, esto es tremendamente peligroso porque es cuando los ciberdepredadores se aprovechan, recaban toda la información posible sobre el niño o niña y comienzan el acoso, tanto virtual, como en la vida real, ya que pueden llegar a conocer hasta dónde viven o a qué colegio van gracias a las imágenes o comentarios que cuelgan en sus redes. Ante esta problemática, denominada grooming, la AEPD ha creado este vídeo como parte de los nuevos recursos enfocados a menores para que aprendan a proteger sus datos:

Para que los niños y niñas no compartan demasiada información en sus redes sociales, es necesario practicar con el ejemplo. “Si alguien que no conoces te para por la calle y te pregunta cosas sobre tu vida íntima, te incomodas. Entonces, ¿por qué vas a estar compartiendo todos los detalles de tu rutina en las redes ante millones de desconocidos?”, ejemplifica. Avilés recomienda tener el perfil privado y solo aceptar a los amigos de verdad.

Ante la eterna duda de a qué edad hay que comprarles un móvil, Angelucho lo tiene claro: “Desde el momento en el que nacen hay que dotarlos de tecnología porque es la manera de normalizar las cosas”. El experto añade: “Si tu hijo no la tiene, la va a buscar en otro sitio y no va a tener protección alguna. Es mejor que haya un clima de confianza y que recurra a los padres si le pasa algo en Internet”. Por ello, los adultos no deben sucumbir al miedo, sino que deben acompañar a los niños en su vida virtual, aunque esto no puede confundirse con controlarlos. Según Avilés, no es bueno espiarles o que detecten ese control parental porque tienen derecho a su privacidad. “La solución es integrarnos con ellos en su rutina tecnológica”.

El ciberacoso es otro de los riesgos más comunes en la infancia y adolescencia. Angelucho recomienda que lo primero que hay que hacer cuando tu hijo o hija lo sufre es decirle que no tiene la culpa, que solo está siendo la víctima. Después, se tendría que hablar con el centro educativo si sucede en el ámbito escolar, pero, si el acoso es muy grave, se podría incluso denunciarlo a la policía porque a partir de los 14 años hay medidas penales para los ciberacosadores. Por ello, este vídeo, que la AEPD ha realizado para ser visionado en las aulas, aborda esta situación:

Además, hay otros dos vídeos ilustrativos para las escuelas que tratan sobre el sexting (Un vídeo muy especial) o la dependencia tecnológica (Un crack del BMX). La AEPD considera que la distribución de estos materiales en los colegios es imprescindible para llegar a los más de ocho millones de alumnos escolarizados, por lo que solicita la colaboración de todos los actores implicados en la educación de los menores para que contribuyan a prevenir y concienciar de estos peligros. “Los vídeos responden a situaciones que todos tenemos presentes y donde los datos personales que los menores comparten en las redes sociales son claves para que puedan acontecer estos problemas”, declara Julián Prieto, responsable del Área de Menores de la Agencia.

Para los padres, la AEPD ha extraído de uno de los talleres impartidos por el guardia civil varios vídeos con temáticas concretas, a los que se puede acceder desde la web de la agencia de manera libre y según sus intereses o preocupaciones, como por ejemplo, cómo conseguir una contraseña segura o qué pasa con los depredadores en Internet.

Por último, la organización ha creado una nueva guía de Protección de datos en centros educativos. “Surge de la necesidad de dar respuesta a las dudas más habituales que plantean ante el Canal Joven de la organización, tanto centros docentes como profesores o las propias familias”, explica Prieto. También incluye un decálogo simplificado con los aspectos más relevantes para realizar un uso adecuado de los datos personales de los niños en los centros educativos.

https://elpais.com/elpais/2017/11/03/mamas_papas/1509697037_546234.html

Cualquier pequeña mejora o nueva función que llega a WhatsApp es magnificada por el impacto de una de las herramientas con más presencia en nuestro día a día. En este sentido, la celebérrima aplicación de mensajería ha anunciado la incorporación de una función que puede tener mucha más trascendencia de la que parece. En una entrada en el blog corporativo de la casa, el equipo de desarrollo ha anunciado la llegada de la posibilidad de compartir la ubicación en tiempo real con los contactos que escojamos; en realidad, no se trata de una innovación técnica que merezca ser destacada, y de hecho, llega heredada de su primo-hermano Messenger, pero tratándose de una herramienta de uso masivo, su llegada se va a dejar notar.

La idea es sencilla: el usuario podrá compartir su posición en tiempo real y permanentemente actualizada bien con un contacto determinado, o bien en un grupo al que haya sido añadido. Supongamos que se organiza una cena entre amigos y se crea un grupo al efecto; si los participantes permiten compartir su ubicación en ese grupo, el resto de los miembros sabrán cuánto tiempo falta para que lleguen y así evitar llamadas y el consiguiente bombardeo de mensajes.

En el ámbito familiar la nueva función puede tener un interés con más trascendencia si cabe: los padres podrán conocer la ubicación de sus hijos en tiempo real en todo momento, siempre y cuando los móviles estén conectados. Aunque en la entrada en el blog no se detallan las características de la nueva función, se asume que cada usuario podrá (pulsando sobre el botón de funciones en una conversación) determinar el tiempo que desea compartir su ubicación, pudiendo, eso sí, cancelarlo en cualquier momento.

Otra de las curiosidades de la nueva función es que en los grupos, el sistema representará en los mapas de forma simultánea la ubicación de sus miembros de forma unificada. Y para los reticentes en materia de privacidad, lo que sí que han asegurado en la firma, es que la comunicación de la posición será cifrada de extremo a extremo, con lo que nadie, salvo los interlocutores, podrán conocerla. Esta potente función irá llegando a los propietarios de Android y iPhone a lo largo de las “próximas semanas”, suponemos que en forma de actualización de la aplicación.

https://elpais.com/tecnologia/2017/10/18/actualidad/1508339876_501086.html?id_externo_rsoc=FB_CM

El denominado “tiempo de pantalla” es una expresión muy relativa que genera bastante discusión. ¿Cuál debería ser el tiempo de uso prudente de las NTIC por parte de los niños? Se trata de una cuestión que resulta un quebradero de cabeza ya no solo entre los padres, que se tornan ansiosos por no querer exponer a sus hijos más de la cuenta a merced de las NTIC, sino que en general, es un asunto complejo para todos.

Para aclarar el tema, Anne Longfield, directora de Children’s Commissioner for England, organización en defensa de los derechos humanos de los niños, ha comparado recientemente el uso excesivo de las redes sociales con la comida basura y ha instado a los padres a regular el tiempo de uso mediante una campaña digital denominada “Digital 5 A Day”, un programa que pretende reflejar las preocupaciones de los padres así como los comportamientos y las necesidades de los niños basándose en cinco claves para mejorar el bienestar mental del NHS (National Health Service) o Servicio Público de Salud del Reino Unido.

¿Cuáles son las claves del bienestar mental?

Estas cinco pautas básicas a seguir para equilibrar la convivencia con la tecnología digital son: la creatividad, la actividad física, la interacción con otros, la conciencia de uso y la importancia de la conectividad. Para su autora, representan el equilibrio que se necesita para llevar una “dieta digital” saludable y equilibrada. Este sistema, además, permitiría establecer unos acuerdos familiares sobre el uso de Internet en los diferentes dispositivos digitales y su tiempo de duración tanto en el momento de las vacaciones como en el tiempo de trabajo o el colegio.

Para Celso Arango, vicepresidente de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) y jefe del servicio psiquiátrico del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, estas pautas son fundamentales para convivir de manera saludable con los dispositivos tecnológicos. “Es necesaria una educación digital bien desarrollada pues, así como se aprende a montar en bicicleta, se debe aprender a manejar las nuevas tecnologías, sobre todo por parte de los niños”, comenta.

Sin embargo, definir “tiempo de pantalla” es difícil, pues no es lo mismo referirse a la pantalla de un IPad que a la de un ordenador de mesa, un Kindle o una televisión para jugar a los videojuegos. Como la mayoría de las pantallas hoy en día son multifuncionales, sino se especifica su contenido, el contexto y las conexiones involucradas, la definición continuará siendo confusa. Medir el uso de la tecnología en términos de cantidad y no de calidad también es difícil, pues muchas veces los niños pasan tiempo en diferentes dispositivos en múltiples lugares y es complicado calcular el tiempo real que pasan conectados.

En opinión de Arango, la tecnología no es nuestro enemigo, sino que comporta múltiples ventajas, no obstante, tiene que imperar siempre el sentido común para su correcto uso. “Todo conlleva riesgos, hoy en día los niños son usuarios muy activos, por lo que hay que estipular la edad más conveniente para comenzar a usar según qué tipo de dispositivos, así como educarlos mediante un programa de iniciación e introducción a los diferentes dispositivos tecnológicos”, explica.

Riesgos del uso prolongado de las NTIC

Como todo en la vida, el exceso casi nunca es bueno, por lo que con la tecnología ocurre lo mismo. Su uso prolongado es uno de los riesgos que puede resultar contraproducente, como provocar una adicción. Ya sea a una aplicación concreta, a las redes sociales o, a internet en general, los niños son aún más susceptibles de caer en ella si no se les proporciona una orientación. “Cuando el uso de algún dispositivo no resulta placentero, sino que se dejan de hacer otras cosas por la necesidad de estar conectado a internet es cuando existe un problema”, dice Arango.

Sin embargo, no se puede concluir que las tecnologías conlleven serios riesgos para la salud si no los usas de manera adecuada, ya que siempre va a depender del uso personal que se le dé. Para Arango, la adicción es casi el único y mayor riesgo que puede provocar un mal uso de la tecnología. “Ponerse nervioso, pasarlo mal y angustiarse si no se usa un dispositivo tecnológico es un síntoma claro de adicción”, asegura el experto. Sin embargo, hoy en día, su uso es cada vez mayor en las aulas, por ejemplo, las tablets se usan casi todo el tiempo como herramienta educativa, por lo que enseñar también en el manejo de las nuevas tecnologías resultará fundamental.

Un informe realizado por el departamento de comunicación del London School of Economics and Political Science (LSE) detalla y asesora a las familias sobre el tiempo recomendado de uso de las tecnologías que procura mensajes positivos y alentadores sobre el uso de la misma por parte de los niños.

Según Celso Arango, lo más importante para empezar es que exista una adecuada regulación. “El entrenamiento, la supervisión y la comunicación tanto en casa como en el colegio será fundamental para el buen uso y aprovechamiento de las nuevas tecnologías”, concluye.

https://elpais.com/elpais/2017/09/18/mamas_papas/1505731377_996677.html

El denominado “tiempo de pantalla” es una expresión muy relativa que genera bastante discusión. ¿Cuál debería ser el tiempo de uso prudente de las NTIC por parte de los niños? Se trata de una cuestión que resulta un quebradero de cabeza ya no solo entre los padres, que se tornan ansiosos por no querer exponer a sus hijos más de la cuenta a merced de las NTIC, sino que en general, es un asunto complejo para todos.

Para aclarar el tema, Anne Longfield, directora de Children’s Commissioner for England, organización en defensa de los derechos humanos de los niños, ha comparado recientemente el uso excesivo de las redes sociales con la comida basura y ha instado a los padres a regular el tiempo de uso mediante una campaña digital denominada “Digital 5 A Day”, un programa que pretende reflejar las preocupaciones de los padres así como los comportamientos y las necesidades de los niños basándose en cinco claves para mejorar el bienestar mental del NHS (National Health Service) o Servicio Público de Salud del Reino Unido.

¿Cuáles son las claves del bienestar mental?

Estas cinco pautas básicas a seguir para equilibrar la convivencia con la tecnología digital son: la creatividad, la actividad física, la interacción con otros, la conciencia de uso y la importancia de la conectividad. Para su autora, representan el equilibrio que se necesita para llevar una “dieta digital” saludable y equilibrada. Este sistema, además, permitiría establecer unos acuerdos familiares sobre el uso de Internet en los diferentes dispositivos digitales y su tiempo de duración tanto en el momento de las vacaciones como en el tiempo de trabajo o el colegio.

Para Celso Arango, vicepresidente de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) y jefe del servicio psiquiátrico del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, estas pautas son fundamentales para convivir de manera saludable con los dispositivos tecnológicos. “Es necesaria una educación digital bien desarrollada pues, así como se aprende a montar en bicicleta, se debe aprender a manejar las nuevas tecnologías, sobre todo por parte de los niños”, comenta.

Sin embargo, definir “tiempo de pantalla” es difícil, pues no es lo mismo referirse a la pantalla de un IPad que a la de un ordenador de mesa, un Kindle o una televisión para jugar a los videojuegos. Como la mayoría de las pantallas hoy en día son multifuncionales, sino se especifica su contenido, el contexto y las conexiones involucradas, la definición continuará siendo confusa. Medir el uso de la tecnología en términos de cantidad y no de calidad también es difícil, pues muchas veces los niños pasan tiempo en diferentes dispositivos en múltiples lugares y es complicado calcular el tiempo real que pasan conectados.

En opinión de Arango, la tecnología no es nuestro enemigo, sino que comporta múltiples ventajas, no obstante, tiene que imperar siempre el sentido común para su correcto uso. “Todo conlleva riesgos, hoy en día los niños son usuarios muy activos, por lo que hay que estipular la edad más conveniente para comenzar a usar según qué tipo de dispositivos, así como educarlos mediante un programa de iniciación e introducción a los diferentes dispositivos tecnológicos”, explica.

Riesgos del uso prolongado de las NTIC

Como todo en la vida, el exceso casi nunca es bueno, por lo que con la tecnología ocurre lo mismo. Su uso prolongado es uno de los riesgos que puede resultar contraproducente, como provocar una adicción. Ya sea a una aplicación concreta, a las redes sociales o, a internet en general, los niños son aún más susceptibles de caer en ella si no se les proporciona una orientación. “Cuando el uso de algún dispositivo no resulta placentero, sino que se dejan de hacer otras cosas por la necesidad de estar conectado a internet es cuando existe un problema”, dice Arango.

Sin embargo, no se puede concluir que las tecnologías conlleven serios riesgos para la salud si no los usas de manera adecuada, ya que siempre va a depender del uso personal que se le dé. Para Arango, la adicción es casi el único y mayor riesgo que puede provocar un mal uso de la tecnología. “Ponerse nervioso, pasarlo mal y angustiarse si no se usa un dispositivo tecnológico es un síntoma claro de adicción”, asegura el experto. Sin embargo, hoy en día, su uso es cada vez mayor en las aulas, por ejemplo, las tablets se usan casi todo el tiempo como herramienta educativa, por lo que enseñar también en el manejo de las nuevas tecnologías resultará fundamental.

Un informe realizado por el departamento de comunicación del London School of Economics and Political Science (LSE) detalla y asesora a las familias sobre el tiempo recomendado de uso de las tecnologías que procura mensajes positivos y alentadores sobre el uso de la misma por parte de los niños.

Según Celso Arango, lo más importante para empezar es que exista una adecuada regulación. “El entrenamiento, la supervisión y la comunicación tanto en casa como en el colegio será fundamental para el buen uso y aprovechamiento de las nuevas tecnologías”, concluye.

https://elpais.com/elpais/2017/09/18/mamas_papas/1505731377_996677.html

 

Hace un año, las redes sociales se revolucionaban con la llegada de los bitmojis, unos emojis que podíamos personalizar a nuestra imagen y semejanza, consiguiendo que se parecieran mucho a nosotros.

Una vez creados, estos bitmojis podíamos compartirlos, como alternativa a cualquier emoji disponible, en nuestros móviles y además quedaban totalmente integrados en Snapchat.

Bitmojis snapchat

Ahora desde Snapchat dan un paso más y consiguen dar vida a nuestros bitmojis, Fátima Martínez nos los explica con pequeños vídeos que representan situaciones de la vida diaria, pero siempre con un punto de humor.

Para crear tu propio emoji personalizado, si aún o lo tienes, solo debes descargarte la App gratuita Bitmoji para IOS  o para Android.

Una vez descargada, puedes empezar a diseñar el emoji que te represente. Las opciones son múltiples cara ancha o estrecha, pelo corto, medio o largo y su color, cómo quieres el cuerpo delgado, con curvas o más llenito…

Una vez tengas tu emoji personalizado puedes elegir cómo vestirle, ya que encontrarás un amplísimo muestrario formado por faldas, pantalones cortos o largos, camisetas, americanas, deportivas, gorras, chalecos…

Ahora que ya está completo tu bijomi y has validado, la app te ofrece estos bitmojis o emojis personalizados, con mensajes, que podrás descargar en tu móvil con tan solo pulsar la foto y guardar en el carrete. Para utilizarlos solo hay que cambiar el teclado y elegir “bitmoji”.

Pero Snapchat no se ha conformado con ofrecernos bitmojis estáticos para incluir en nuestras fotos o vídeos, ahora  ha introducido la posibilidad de dotar a nuestros emojis de  movimiento.

Para ello entramos en Snapchat y solo pulsando la pantalla encontraremos que nuestros bitmojis toman vida. Los colocamos con el fondo que más nos guste y pulsamos el botón de grabar. Una vez terminada la grabación, pulsamos en el botón de guardar y quedará en nuestros elementos guardados de Snapchat.

Para recuperarlos y descargarlos en nuestro móvil, solo tenemos que ir a elementos guardados, pulsar la flechita que aparece en la parte inferior “Editar y enviar”. Al pulsar nos da la opción de eliminar el vídeo, descargar en nuestro smartphone, editar o compartirlo en nuestras historias.

Cada día encontraremos historias cotidianas, como cocinar en una barbacoa, subirse en un monopatín, escribir en nuestro ordenador cuando llega la inspiración, el enfado en un atasco porque es lunes, lo que sentimos al tomar el primer café de la mañana, ir al cine o marcarnos un baile porque es fin de semana.

Cuando vayáis a compartir el vídeo, es mejor hacerlo directamente desde la App de Snapchat, ya que la versión móvil queda acortada.

Podemos personalizar el bitmoji cuantas veces queramos y ponerle la ropa apropiada para cada situación y para cada vídeo que queramos realizar

Un nuevo entretenimiento que, al menos de momento, me tiene enganchada 😉

Cómo crear tu propio emoji personalizado y que tome vida con Snapchat

 

La mal llamada caja tonta no es mala. Lo malo es Telecinco. Nunca escucharás a nadie quejarse de cómo Saber y Ganar pervierte las mentes de nuestros jóvenes, y con las nuevas tecnologías pasa algo parecido.

Para intentar reequilibrar el abuso por parte de adolescentes del uso de móviles, redes sociales y demás avances tecnológicos, la Comunidad de Madrid inaugurará un centro especializado para ofrecer asesoramiento, prevención e intervención psicopedagógica a jóvenes entre 12 y 17 años y a sus familias.

El centro, que se ubicará en la Plaza de Santa Cristina, contará con una inversión de 330.000 euros durante dos años y estará dirigido por un equipo de seis terapeutas, un coordinador y un auxiliar administrativo.

Para corregir y/o prevenir consecuencias negativas que puedan derivarse de un mal uso de las nuevas tecnologías, tales como aislamiento social, bajo rendimiento escolar, ciberbulling, etc., los especialistas se servirán de técnicas de terapia grupal que se combinarán con sesiones individuales así como actividades formativas y divulgativas.

La terapia grupal se enfocará a trabajar el área comportamental (horarios, sueño, miedos o complejos), el área cognitiva (toma de decisiones, conflictos o valores) y el área social (identidad social, grupos de referencia, estereotipos o prejuicios).

https://madridistinto.com/madrid-inaugurara-centro-ayuda-jovenes-adictos-las-nuevas-tecnologias/

El Pilot se utiliza como un discreto auricular que incluye un micrófono que escucha al interlocutor; el software de traducción convierte las frases a otro idioma sin apenas retrasos. Waverly Labs (edición: EPV)

El Kit de Traducción Pilot de Waverly Labs es algo así como el sueño de la ciencia ficción hecho realidad: un traductor automático que simplemente se coloca en la oreja de los interlocutores y traduce en tiempo real (o casi) las conversaciones cotidianas. En el universo de Star Trek era el pin comunicador el que traducía los idiomas alienígenas; en La guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams lo hacía el llamado pez Babel, un simbionte que había que insertar por el oído (¡ay!); en otras series y películas quedaba a cargo de la magia del cine a falta de una explicación mejor. Con el Pilot todo esto es mucho más fácil, al estilo siglo XXI.

Con este invento, dos personas pueden conversar normalmente sin saber idiomas

Lo más interesante de este proyecto, que se puso en marcha antes del verano de 2016, es que casi todos sus componentes ya existían de una forma u otra: conversores de voz a texto que entienden el habla de las personas (como Siri), traductores entre diversos idiomas (como el de Google o las diversas apps que existen al efecto) y síntesis de voz agradable para reproducir las frases traducidas, como la voz de los TomTom.

El secreto: la combinación de tecnologías

Pero entre medias de todas estas piezas tecnológicas hay un montón de trucos técnicos: la miniaturización de los componentes, micrófonos con cancelación de ruido para filtrar la voz del ruido ambiente, conexiones de alta velocidad a la nube de Internet (el aparato requiere un móvil inteligente y una conexión de datos para funcionar), autocorrector, el aprendizaje automático de la inteligencia artificial… Piezas de un puzle meticulosamente encajadas para que el resultado sea fácil de usar y cualquiera pueda hacerlo.

En la práctica los usuarios deben colocarse un auricular cada uno; van dotados de micrófonos para recoger la voz. Gracias a esta escucha direccional y al filtrado de ruido no se traduce todo lo que se oye en el ambiente, tan solo lo importante. El sonido llega digitalizado al móvil y de allí (ya traducido) al auricular del interlocutor. En las pruebas han estimado que el retardo típico será de unos dos segundos, pero podría mejorar en el futuro con actualizaciones de software – incluso se plantea una versión offline que no requiera conexión de datos.

Ofrece traducciones entre cinco idiomas de una forma discreta, hablando y escuchando

Ninguna traducción es perfecta, y lo mismo sucede con las de Pilot. Para entrenar el sistema y a modo de demostración quienes estén interesados pueden descargar la app de demostración, que se actualizó a principios de 2017: Pilot Speech Translator (de momento para Android; en breve también para iOS). En las pruebas puede verse que tanto la conversión de voz a texto como la traducción tienen muy buen nivel, aunque habrá que ver cómo se comporta con diversos dialectos y acentos.

Un proyecto sencillo con un crecimiento explosivo

El proyecto Pilot surgió como una necesidad personal: “hablar con una amiga en Francés que conocí en un viaje”, dice uno de sus creadores. Tras planificar un prototipo llevó la idea a Indiegogo, la plataforma de financiación colectiva (crowdfunding) buscando apoyos para convertirlo en producto. Allí ha recaudado ya más de 4 millones de dólares, a pesar de que inicialmente sólo se plantearon conseguir unos 75.000 dólares con los que producir unas pocas unidades.

Los auriculares de Pilot son de una sola pieza, en colores a elegir por el usuario.
Los auriculares de Pilot son de una sola pieza, en colores a elegir por el usuario.

El precio definitivo del Pilot cuando se ponga a la venta el próximo mes de mayo será de unos 280 euros (300 dólares). La primera versión ofrecerá traducciones en cinco idiomas: inglés, francés, español, italiano y portugués. Lo primero que tendrá que hacer la joven compañía es servir los casi 8.000 pedidos ya comprometidos, para después seguir explorando hasta dónde puede dar de sí este nuevo tipo de “comunicación sin barreras”, como gustan en denominarla.

La próxima actualización del sistema operativo iOS10.2 traerá consigo los nuevos y esperados emojis que fueron aprobados por Unicode hace unos meses atrás. Serán un total de 72 los nuevos emoticonos que encontraremos en esta nueva versión del software, entre las que estará, por supuesto, el esperadísimo #paellaemoji.

El diseño del #paellaemoji en los diferentes dipositivos

El diseño del #paellaemoji en los diferentes dipositivos

Todas las categorías de emojis van a verse aumentadas. Por ejemplo, en los emoticonos de comida encontraremos el aguacate, la ensalada o los tacos, al reino animal llegan el murciélago, el búho y el zorro y entre las caritas expresivas por fin podremos usar el facepalm o el selfie. También tendremos nuevas profesiones en ambos sexos como granjeros, cocineros, bomberos o profesores.

Cabe destacar que en iOS10.2 también se ha rediseñado la apariencia de casi la totalidad de los emojis para darles una imagen más renovada y moderna.

new-emojis-ios-10-2-05
new-emojis-ios-10-2-06
new-emojis-ios-10-2-09
new-emojis-ios-10-2-01
new-emojis-ios-10-2-03
new-emojis-ios-10-2-08
new-emojis-ios-10-2-07
new-emojis-ios-10-2-10

[Visto en: 25gramos]

Unos alumnos de un colegio privado de Madrid crearon un grupo de WhatsApp que se llamaba «Pelea de Gallos». Se trataba de una especie de concurso consistente en meterse con el contrario. Resultaba vencedor quien más humillara al otro. Los angelitos promotores de la idea tenían apenas 10 años.

Los expertos en ciberbullying coinciden en que el acoso en las redes sociales ya no lo protagonizan sólo los adolescentes, sino niños de la tierna Primaria. Ya no es infrecuente que críos que deberían estar jugando al pilla pilla en el parque se dediquen a grabar a las compañeras desnudas y a difundir las imágenes por las redes sociales, ese nuevo patio virtual en el que pasa de todo.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la edad media en la que los críos comienzan a navegar por internet es «por debajo de los 10 años». Una encuesta realizada por el Ministerio del Interior añade que el 19% de los menores de 11 años tiene creado un perfil en una red social, cuando la edad mínima permitida de acceso son los 14 años. ¿Qué demonios hacen estos críos, a su edad, colgados de YouTube o Instagram?

«La única red social que pide el DNI a sus usuarios es Tuenti. Tuvimos una reunión con los responsables de Facebook para que también pidieran el DNI y nos dijeron que eso les suponía una complicación», explicaba ayer la directora de la Agencia Española de Protección de Datos, Mar España, durante unas jornadas organizadas por el Ministerio de Educación en las que se asentaron las bases del anunciado Plan Nacional de Convivencia Escolar, que será presentado en los próximos días y estará lleno de medidas contra la violencia en las aulas y en el ciberespacio.

La negativa de Facebook a establecer más controles pone de manifiesto hasta qué punto los menores son vulnerables. Se adentran sin protección en un mundo de reglas nuevas y, con frecuencia, desconocidas tanto para ellos como para sus padres y profesores.

«Muchas veces los niños lo hacen sin ser conscientes de que están cometiendo un delito», expone la inspectora jefa Esther Arén, delegada provincial de Participación Ciudadana de la Policía Nacional. Su equipo visita colegios de la Comunidad de Madrid hablando sobre el ciberbullying, el sexting, el grooming… Hace unos meses, bajaron a los 10 años la edad de los destinatarios de las charlas.

«Les contamos lo que es un insulto o una humillación y algunos nos dicen: ‘Es que esto lo hago yo’. Se denuncia poco. Mientras que los centros públicos activan el protocolo administrativo contra el acoso, a la mayoría de los colegios privados y concertados les cuesta denunciar. Nosotros nos enteramos por los padres o por los niños», indica Arén, que recuerda el caso de unos niños de 11 años que se fueron de excursión con la clase. Uno grabó desnudo a otro y se burló del tamaño de sus genitales. El tutor de los alumnos llamó directamente a la Policía. Lo que le aconsejaron los agentes es que cogiera el móvil -el cuerpo del delito- y se fuera directamente a comisaría.

De las jornadas de ayer -en las que el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, declaró una política de «tolerancia cero con el acoso»- salieron varias cosas en claro. La primera es que la intención del Gobierno es que la Policía Nacional y la Guardia Civil vayan a los colegios para hablar sobre el acoso escolar, en línea con lo que ya hacen los funcionarios policiales, pero de forma más habitual y sistematizada, tal y como indicaron fuentes del Ministerio de Educación.

Esta medida, añadieron las mismas fuentes, estaría recogida en el Plan Nacional de Convivencia Escolar, junto a la creación de un teléfono al que los niños y adolescentes podrán llamar para denunciar casos de acoso escolar.

Por otro lado, el Ministerio firmó un convenio con la Agencia Española de Protección de Datos para educar a los alumnos en un uso responsable de las redes sociales. Comenzarán por repartir, a partir del próximo día 20, ocho unidades de fichas didácticas destinadas a padres, profesores y alumnos de entre 10 y 14 años.