Tropezar no es malo, encariñarse con la piedra sí. De todas maneras, menos mal que existen las piedras y que somos humanos, porque no hay nada que nos defina tan bien como nuestra capacidad para superar las dificultades.

Nosotros lidiamos con la vida, despacio y dando bocanadas, pidiendo más y contando hasta tres. Por muy difíciles que se pongan las cosas somos capaces de hacer de nuestro miedo un escudo de valentía.

“Entonces es cuando te decides a sumarle dos puntos al punto y final, a recuperar tu aliento, a darte tiempo, a concederte un respiro. Da igual lo negra que se haya puesto tu historia, tienes el derecho de parar y tomar perspectiva.”

Lo que aprendemos con el tiempo…

La vida es tan buena maestra que si no aprendemos la lección, nos la repite. Por esta razón, muchas veces tenemos que lidiar con la desesperación y la frustración de que nada va bien, No existen manuales de supervivencia, pues a vivir aprendemos cuando el fuego toca nuestra piel.

caminar

Con el tiempo aprendemos a manejarnos por la vida, a saber dónde pisar y a tomar perspectiva. Jorge Luis Borges nos legó este bonito texto que ejemplifica todo aquello que aprendemos “practicando” eso del vivir, es decir, tropezando y levantándonos una y mil veces:

Con el tiempo aprendí la sutil diferencia que hay entre tomar la mano de alguien y encadenar un alma. Con el tiempo aprendí que el amor no significa apoyarse en alguien y que la compañía no significa seguridad.

Con el tiempo…empecé a entender que los besos no son contratos, ni los regalos promesas. 

Con el tiempo aprendí que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado. Con el tiempo…te das cuenta de que casarse solo porque “ya urge” es una clara advertencia de que tu matrimonioserá un fracaso.

Con el tiempo comprendí que solo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

tropiezos

Con el tiempo te das cuenta de que si estas al lado de esa persona solo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero. Con el tiempo entendí que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de la mano, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado solo de amistades falsas. 

Con el tiempo aprendí que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida. Con el tiempo aprendí que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes…

Con el tiempo comprendí que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual. Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir. Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona, es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo aprendía construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes.

Con el tiempo comprendí que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Chica esperando

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añoraras terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprendí que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo…. ante una tumba…, ya no tiene ningún sentido…

Pero desafortunadamente…esto solo lo entendemos con el tiempo.

Maduramos más con los daños que con los años

No es el tiempo el que nos hace entender que las derrotas merecen que miremos de frente y nos sintamos orgullosos de nosotros mismos. Son los daños y las punzadas en el estómago los que le dan la vuelta a nuestro mundo y desmantelan nuestra vida.

Con los daños aprendemos a resistir a lo que nos aprisiona, a pelear contra la fuerza de nuestros prejuicios, a dejar de lado nuestras ganas de rendirnos, a abandonar la queja, a hablar con nosotros mismos, a comprender la envidia, a deshacernos de modas y a descansar.

Cuando tropiezas y cuando sufres te das cuenta de que todo llega, todo pasa y todo se transforma. Y es que, por paradójico que resulte, el momento en el que empezamos a cambiar coincide con aquel en el que empezamos a aceptarnos tal y como somos.

http://lamenteesmaravillosa.com/los-tropiezos-nos-ensenan-saber-donde-pisar/

En todo Estados Unidos ya se están impartiendo programas preescolares llamadosHead Start, en los que los niños procedentes de hogares económicamente deprimidos reciben una atención especial que, entre otras cosas, les enseña a cultivar el autocontrol.

Porque de nuestro autocontrol depende en gran medida nuestro futuro (como podéis leer en ¿Quién es el verdadero culpable en un asesinato?). De hecho, los niños que pasan por estos programas presentan más tarde, respecto a quienes no lo pasan, índices inferiores de embarazo adolescente, abandono escolar, delincuencia y absentismo laboral.

No te comas el caramelo

El famoso test de las golosinas elaborado por Walter Mischel, de la Universidad de Stanford, estimaba el grado de autocontrol de los niños de cuatro años cuando, tras mostrarles una bandeja de golosinas, se les pedía que eligieran una con una condición: podían coger una golosina en ese mismo instante, pero si no se la comían hasta dentro de un rato, recibiría dos golosinas, en vez de una.

Un tercio de los niños tomó la golosina de inmediato. El otro tercio esperó un cuarto de hora para recibir la recompensa de dos golosinas. El otro tercio se situó en algún punto entre ambas alternativas. Lo significativo es que los niños que resistieron la tentación de la golosina mostraban también una puntuación más alta en medidas de control ejecutivo, concretamente de reasignación de la atención.

En Dunedin, Nueva Zelanda, se llevó a cabo un ambicioso proyecto con 1.037 niños, cuyo desarrolló se rastreó décadas después. Explica así los resultadosYochai Benkler en su libro El Pingüino y el Leviatán:

Los resultados de este estudio pusieron claramente de relieve que los niños de Dunedin que más autocontrol habían mostrado durante su infancia eran también los que, al entrar en la treintena, mejor se desenvolvían. Ellos eran, precisamente, los que mejor salud, más éxito económico y menos problemas con la ley habían tenido. Cuanto peor, por el contrario, se habían mostrado durante su infancia en la gestión de sus impulsos, peor era también su salud y mayor la probabilidad de haber sido declarados culpables de algún delito.

¿El más importante rasgo para ser feliz?

Tu clase social, la riqueza de la familia o tu CI también son predictores poderosos del éxito financiero adulto, de la salud y del historial delictivo. Pero el autocontrol ya ha sido incluido en estos factores prioritarios como uno más. El autocontrol incluso predice en gran medida el éxito académico por encima del CI. Como podemos leer en Cómo decidimos de Jonah Leherer refiriéndose al experimento de Mischel y otros similares:

Los que hacían sonar el timbre antes de haber transcurrido un minuto tenían muchas más probabilidades de presentar problemas conductuales más adelante. Sacaban peores notas y era más fácil que tomaran drogas. Pasaban apuros en situaciones estresantes y tenían mal genio. Sus puntuaciones del eran, por término medio, 210 puntos inferiores a las de los niños que habían aguardado varios minutos antes de tocar el timbre. De hecho, en niños de 4 años, el test del malvavisco resultó ser un mejor pronosticador de los resultados del que los test de coeficiente de inteligencia (CI).

Además, el autocontrol también constituye un vaticinador del ajuste emocional, las habilidades interpersonales, la sensación de seguridad y la adaptabilidad.

La conclusión es que, por más económicamente privilegiada que sea su infancia, si el niño no llega a dominar, en la búsqueda de sus objetivos, la demora de la gratificación, esa ventaja de partida acaba, en el curso de la vida, desvaneciéndose. Solo 2 de cada 5 hijos de padres ubicados en el 20% superior de la riqueza acaban, en los Estados Unidos, en ese mismo estatus privilegiado, y cerca del 6% descienden al nivel de ingresos propio del 20% inferior.

Wilhelm Hofmann y su equipo de investigadores de la Universidad de Chicago también apuntan que las personas que son más capaces de resistirse a los impulsos dicen sentirse más satisfechas consigo mismas y con sus vidas.

Es la conclusión que extraen tras realizar un estudio, publicado en Journal of Personality, que consistía en una encuesta a 414 adultos en la que debían calificar su autocontrol indicando hasta que punto estaban de acuerdo con 14 estados, por ejemplo «hago ciertas cosas, aunque sean perjudiciales para mí, si son divertidas». Las personas con más autocontrol eran también más felices a corto plazo.

Los placeres en movimiento son los que resultan fáciles de obtener, pero pasan rápido, se esfuman como el mordisco a un bollo de crema. Los placeres estáticos son los que cuestan más de obtener pero, por el contrario, perduran mucho tiempo o toda la vida, como una buena amistad, determinados conocimientos o una buena forma física. Los objetivos que nos fijamos, así como lo ambiciosos que sean estos y lo lejos que estemos de ellos, determinan el grado de nuestro autocontrol.

De nuestro autocontrol, pues, depende en gran medida si escogemos mayoritariamente los primeros placeres frente a los segundos o viceversa.

Esta es una adaptación y traducción de una columna de Kari Kampakis, columnista y bloguera que escribe para diferentes medios sobre familia, adolescencia y niñez. En la siguiente columna, dedica 10 consejos a los chicos que entran a lo que en EE.UU se conoce como “Middle School”, que sería la etapa de la pre-adolescencia:

Es poco común que alguien recuerde la etapa de la pre-adolescencia con mucho cariño. Es la etapa en que tenemos entre 11 y 15 años y nuestro cuerpo y mente cambian. Es una temporada incómoda. Es un tiempo marcado por los cambios, socialmente hablando, en cuanto a emociones y las presiones que recibimos. Si he aprendido algo trabajando con niñas adolescentes, es lo ansiosas que están en esta etapa por conseguir comodidad y seguridad. En sus ojos y sus voces veo que necesitan escuchar algo que les ayude a creer que las cosas tienen sentido.

Por eso pre-adolescentes, aquí van 10 verdades que les pueden ayudar:

1. Los momentos incómodos que vives actualmente serán en el futuro recuerdos divertidos. Mantén el sentido del humor cuando sea posible

 

Esos aparatos dentales que se llenan de comida y ese acné terrible probablemente se irán. Lo mismo cuando recuerdes que no podías hablar cuando veías a tu primer amor. Serán recuerdo que compartirás con tus familiares y amigos. Requiere tiempo y confianza pero eventualmente tendrás una linda sonrisa, una piel limpia y alguien a quién amar.


2. No tienes que llegar a tu punto más alto a esta edad (ni en la secundaria, ni en la universidad, por si acaso)

La peor meta a la que puedes aspirar es la popularidad. Que te siga una multitud, dominar a tus compañeros y vivir una vida superficial al final te llevará a tener problemas. Ve de a poco. Supera metas. No te conformes con cosas tan vacías como la popularidad.


3. La tecnología facilita arruinar las relaciones y las reputaciones

Vivimos en una época en que todo está en línea y conectado. Sentimientos, emociones e imágenes. Por eso ten sabiduría a la hora de lo que vas a decir o compartir en Internet. No te dejes llevar por tus emociones. Preocúpate de que no dañe a nadie y tampoco deje una imagen de ti que luego no querrás. Lo mismo con los mensajes de texto recuerda que un llamado siempre es mejor, revela tus verdaderas intenciones y evita malentendidos.


4. Es importante que te rodees de buena compañía

Hay un viejo dicho que se puede aplicar para tu edad: “Muéstrame tus amigos y te diré tu futuro”. La vida no es tan así sin embargo es importante que te rodees de personas que saquen la mejor versión de ti y te ayuden a explotar todo tu potencial. Es importante que te lleves bien con todas las personas pero no tienen porque ser todo de tu círculo más cercano. Una mala influencia puede hacerte mucho daño después.


5. Lo que te hace diferente es lo que te hace ser genial

A tu edad casi todos visten igual, caminan igual, hablan igual. No dejes que la presión te quite lo que te hace único. No abandones tus pasiones ni tus gustos que tenías cuando más pequeño porque esas cosas son parte de ti.


6. Está bien que no tengas toda tu vida planeada

Quizás hayan chicos a tu edad que ya saben que es lo que quieren hacer o conocen muy bien sus talentos. No te preocupes todavía eres muy joven y no todos los planes siguen los mismos caminos. Establece metas para ti, utiliza tus dones y enfócate en una buena dirección. Establece una trayectoria positiva de modo que cuando descubras que es lo que te gustaría hacer cuando crezcas estés listo para hacerlo.


7. Tu uniforme no es tu identidad

Las etiquetas son muy grandes en la adolescencia. Pero recuerda que un uniforme no te hace ser mejor que el resto, tu eres especial por tu forma de ser y lo por lo que llevas puesto.


8. Los aplausos pueden engañarte

Puedes equivocarte y aún así recibir muchos aplausos. A través de las redes sociales la popularidad es cuantificable. Puedes conocer cuantos “me gusta” tiene, o comentarios o compartidos. Pero recuerda que esos números pueden confundirte. El mejor aplauso para el que tienes que vivir es estar en paz contigo mismo ¿Qué es lo que te gusta de ti? ¿Qué te hace descansar tranquilo cada noche? Criticar a alguien hasta destrozarlo, burlarte de alguien o aplaudir como golpean a otro chico no te dará paz.


9. Hay una diferencia entre un consejo útil y una critica que te detiene:

Ten cuidado a quién escuchar. Algunos quieren que tengas éxito pero otros no. Acepta consejos de personas en las que confíes y respetes. Personas que hagan lo que predican. Personas como las que te gustaría ser cuando crezcas. Personas que reconozcan tu talento y potencial y te alienten a perseguir tus metas.


10. Eres maravilloso. Realmente lo eres

Todos estos locos cambios te van a convertir en una persona genial. En el gran camino que es la vida esta es solo una pequeña etapa así que relájate. Diviértete, sueña en grande y toma buenas decisiones. Algún día mirarás atrás y te reirás de todas las cosas absurdas que estás viviendo y, si tienes suerte, las disfrutarás con mucho más humor que en la actualidad.

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En inglés se llaman easy going persons. En castellano se podría traducir como personas flexibles, de trato fácil con las que puede relacionarse cómodamente. Todos tenemos en mente a alguien así: dan los buenos días con una sonrisa sincera, se ofrecen y prestan ayuda, hablan con un tono y volumen conversacionales, son discretos y apetece estar con ellos.

Mostrarse relajadamente le llevará a disfrutar más. Las relaciones que establecemos pueden llegar a ser una fuente de satisfacción o todo lo contrario. Uno está a diario en contacto con otros, desde la pareja a los hijos, pasando por los compañeros de trabajo, el personal que le atiende en una ventanilla o el taxista que le lleva a su destino. De ahí la importancia de tener alrededor a gente de trato fácil y poder entrenarse para ser uno de ellos. Es difícil tener una vida de la que se sienta orgulloso y feliz si no la disfruta. Y si las relaciones sociales son estresantes, su vida también estará llena de tensiones.

Los hombres y mujeres agradables son gente con la que apetece contar y compartir el tiempo de ocio, se les tiene en cuenta para planificar un viaje, una barbacoa o tomar un café relajado, y se convierten en un modelo al que le gustaría parecerse. ¿Por qué? Porque su presencia le hace sentir bien y relajado.

Cambiar nuestra forma de ser es posible. Huya del “yo soy así” y entrene los puntos que aparecen a continuación. Es imposible fallar en todos. Puede que necesite trabajar unos cuantos. No se agobie. Los cambios requieren el deseo de renovarse, planificarlos, pasar a la acción, entrenarlos a través de la repetición y tener paciencia con ellos. Interprete con benevolencia. Si tiene alguna duda de la intención de un comentario o de la acción de alguien, es mejor que le pregunte antes que decidir que lo ha hecho o dicho para fastidiarle. Si piensa que los demás tienen malas intenciones, no se dará cuenta de lo bueno que puedan hacer por usted.

Expectativas positivas. El “piensa mal y acertarás” solo le lleva a anticipar que la gente le va a fallar. ¿Usted falla a los demás, es poco fiable, deshonesto, mentiroso? No, la mayoría de nosotros somos personas de bien. Nos equivocamos y cometemos errores, pero no suelen ser intencionados. Yo creo que ese refrán lo inventó el mismo que dice que “cree el ladrón que todos son de su condición”. Lo que esperamos de los demás condiciona el trato que tenemos con ellos. Si espera cosas buenas, será amable, sonreirá, dará tiempo, se sentirá tranquilo, confiará. Pero también ocurrirá lo contrario. Si espera que le fallen se fijará más en detalles negativos. Está claro que alguien en algún momento de nuestra vida va a ser injusto con nosotros. Pero sacar conclusiones de que todo el mundo será igual es un sinvivir. No es fácil relacionarse con personas desconfiadas porque nos hacen sentir deshonestos.

Busque relacionarse con personas con una escala de valores parecida. Esto le allana el camino y le facilita las relaciones. Las personas parecidas nos facilitan el trato. Las similitudes permiten anticiparnos y estar en una zona confortable. Relacionarse con clientes de otras culturas o con valores distintos genera un sobreesfuerzo, porque lo que usted entiende que está bien, a otros les puede parecer un disparate. Hay culturas en las que los comerciantes no entienden que no se les regatee, y clientes que se sienten incómodos cuando tienen que pactar el precio. Por eso, ser parecidos nos convierte en personas de trato fácil con ese grupo de gente.

Flexibilidad. ¡Qué difícil es mantener una relación tranquila con alguien terco e inflexible! La capacidad de adaptación es una conducta inteligente y requiere flexibilidad. Transigir no es una debilidad. Ceder es tener empatía y reconocer que la opción del otro también es una buena opción. Si consiente, los demás también lo harán. Pero si no es capaz de adaptarse a los planes de los demás y se ofusca cuando no se sale con la suya, nadie querrá contar con usted porque supondrá una barrera para las prioridades del equipo o de otra persona. La flexibilidad mejora mucho la comunicación y facilita el entendimiento.

Dulzura. La dulzura se encuentra en el volumen, el tono, en la expresión facial, en las palabras que elige o en su mirada. Las personas dulces proyectan una calidez sincera. Su expresión facial invita a devolverles una mirada o sonrisa iguales. Su manera relajada de pedirle algo hace que se sienta valorado y querido. La dulzura es la mejor rival de la agresividad y del trato seco.

Transparencia. Guarde un as en la manga para los trucos de magia, pero no para relacionarse con los demás. Hable, exprese cómo se siente, qué le ocurre o lo que le preocupa. Hágalo con naturalidad. Las personas que hablan de sí mismas con naturalidad nos parecen cercanas. Por el contrario, hay personas que parecen misteriosas y que esperan que los demás adivinen lo que les pasa. Es gente que no nos hace sentir cómodos.

Deje la seriedad para las emergencias. No es sinónimo de responsabilidad. Sea divertido y desenfadado. Relacionarse con personas serias a veces es incómodo. No provoca un ambiente relajado y distendido en el que los demás se sientan con confianza para ser ellos mismos.

Trabaje su expresión facial y sus gestos. La sonrisa invita al otro a sonreír, y los demás le interpretan como una persona asequible, relajada y abierta a relacionarse. Sonreír es gratis y le abrirá muchas puertas. No mire por encima del hombro, ni levante el dedo acusador. La naturalidad a la hora de expresarse de forma agradable requiere un entrenamiento. Si ha decidido sonreír más, lo normal es que al principio su gesto risueño no le salga con toda la naturalidad del mundo. Pero concédase un tiempo.

Sea un tipo divertido y páselo bien. Cuanto más disfrute de la vida y más desarrolle su sentido del humor, mayor satisfacción y bienestar tendrá. No es atractivo ni grato relacionarse con personas rencorosas, envidiosas y victimistas. Lo mismo que hace ahora puede realizarlo con más diversión: ponga música, sea creativo, caricaturice la situación y recuerde emociones positivas que le hagan sentir vivo durante un momento de estrés. Hay muchas maneras de cambiar su estado emocional. No permita que las situaciones ni otras personas le superen y le sumerjan en la apatía y la rabia. Modifique su mundo y se transformará usted.

Escuche y preste atención. Nos gusta relacionarnos con las personas que se interesan por nosotros y nos escuchan. Haga sentir bien a los demás prestándoles atención, reforzando las pasiones del otro, valorando sus progresos, elogiando detalles, desde la ropa que llevan a su último logro laboral. Deje la crítica y los consejos no pedidos. Se trata de pasar un buen rato, no de dar lecciones a otros.

Pregunte e interésese por los otros. A las personas les gusta hablar de ellas mismas y se sienten a gusto cuando se les da la oportunidad de contar sus cambios, su vida en pareja, el futuro de sus hijos, intereses, el trabajo… No sea el protagonista de las conversaciones. No necesita tener una relación íntima con la persona para interesarse.

Sea servicial, que no servil. Haga favores gratuitos, de esos que salen de uno con la única finalidad de ayudar y contribuir al bienestar de otra persona. No mida, actúe en función de su corazón, valores y sentimientos. Las personas serviciales se ofrecen: “¿Puedo ayudarte en algo?”. No se trata de estar al servicio de los demás y perder espacio para nosotros. Pero también hay que olvidarse de vez en cuando de uno mismo para pensar en qué y cómo puedo contribuir y prestar ayuda. Busque el término medio para tener tiempo para todo.

Mejor tener paz que tener razón. ¡Qué tranquilidad da poder permitirse no justificar todo, no tener que argumentar las ideas para sentirse comprendido y qué relax para cualquier intercambio, sobremesa o conversación! Las personas que siempre quieren llevar razón son agotadoras. Muestran con orgullo sus conocimientos, argumentos y se creen en posición de la verdad. No es agradable conversar con ellos.

Sea discreto, sobre todo con la información de otros. En este mundo de cotilleo en el que muchos viven la vida de los demás por no vivir la suya propia, se ha terminado por convertir el hablar de otros en algo normal. La indiscreción y la imprudencia le alejan de las relaciones de confianza. No hable de la vida privada, chismes o intimidades de nadie, y menos sin haber pedido permiso. No espere que le digan: “Esto no lo cuentes”. Coja la costumbre de no hacerlo.

Dice un proverbio del libro Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie: Si quiere coger miel, no pegue puntapiés a la colmena. Esperamos ser bientratados porque forma parte del respeto que merecemos y porque nos hace sentir especiales. Pero este deseo debe acompañarse de comportamientos recíprocos y bidireccionales.

http://elpais.com/elpais/2015/08/20/eps/1440090968_118776.html?id_externo_rsoc=FB_CM

La empatía es una cualidad que poseen las personas que son capaces de ponerse en el lugar del otro, compartiendo su dolor o su alegría, sus preocupaciones o sus esperanzas.

Esta habilidad social tan valorada -aunque no tan extendida como nos gustaría- pone a estas personas en una situación especial que los diferencia de aquellas que carecen de empatía. Por eso hay situaciones que solo la gente empática es capaz de comprender.

¿Quieres conocerlas? Algunas de ellas son las siguientes:

1 – Es posible tener buenas intenciones incluso en los peores momentos

Las personas empáticas tienen tendencia a ser indulgentes respecto a los defectos y debilidades de las personas. Por eso, una persona empática es capaz de entender que incluso en las peores circunstancias, una persona es capaz de tener buenas intenciones, de pedir perdón o de apreciar cualquier gesto bueno en su beneficio.

2 – La primera impresión no es la que cuenta

Rara vez podemos ofrecer lo mejor de nosotros mismos en el primer contacto. Puede que ni siquiera podamos hacer en el segundo ni el tercero.

Las personas empáticas comprenden que la primera impresión no es tan importante como la pintan, y que es posible superarse a medida que la confianza crece. Las personas empáticas saben que conocer a una persona lleva toda una vida.

3 – Escuchar es el mejor don que puede tener un amigo

A todos nos gusta que nos escuchen y que nos dejen hablar sin sentirnos juzgados. Las personas empáticas saben que escuchar es una gran virtud y que, cuando alguien necesita hablar, su silencio es un regalo, incluso aunque el otro tarde en arrancarse a desnudar su corazón.

9 cosas que solo la gente empática comprende

4 – Cuando hay que estar, se está

Las personas empáticas sufren el dolor y la alegría de las personas que quieren, y saben cuándo deben estar. Pero también saben cuándo sobran y tienen que marcharse.

5 – Es difícil cortar los lazos tóxicos

El problema que tienen las personas empáticas es que les cuesta cortar los lazos con las personas que resultan tóxicas en su vida porque emocionalmente están conectados.

Para otros es fácil desprenderse de aquellos que les hacen sufrir, pero para una persona empática es un duro trabajo de desvinculación emocional que nunca se rompe por completo.

6 – Los demás no siempre están a la altura de las expectativas

Las personas empáticas saben lo que necesitan los demás y cuándo dárselo a la gente. Sin embargo, cuando ellos son los que necesitan de otros o esperan algo de ellos no suelen recibirlo. Esto provoca en las personas empáticas una sensación de vacío y frustración.

Aun así, no son capaces de devolver la misma moneda, y siguen haciendo lo que tienen que hacer cuando sienten que deben hacerlo.

7 – Cuidar las palabras antes de hablar es una premisa inviolable

Las personas empáticas cuidan sus palabras antes de hablar, especialmente cuando la felicidad o el ánimo de la otra persona está en juego. Las personas empáticas buscan las palabras que el otro necesita oir y las dicen con delicadeza, buscando la manera de no hacer daño.

Cuidar las palabras

8 – Hacer de abogado del diablo es una de sus especialidades

Las personas empáticas se encuentran a menudo en situaciones complicadas en las que ejercen de abogado del diablo con el fin de ayudar al otro a aclarar sus pensamientos.

Las personas empáticas no se conforman con decir lo que el otro quiere oir, sino que le demuestran la realidad con eficacia e inteligencia.

9 – La vida nunca es en blanco y negro, sino en varios tonos de gris

Las personas empáticas no viven la vida en los extremos, sino que disfrutan los matices. Cuando alguien se pone en uno de los extremos, las personas empáticas son capaces de mostrarle que no todo es blanco o negro, mostrándole todas las posibilidades que hay por el camino.


Ellas parecen estar enfermas, borrachas, a punto de morir o hambrientas. Ellos parecen jefes, gente “feliz” con su trabajo o incluso “superhéroes”.

Es la reacción de un grupo de niños y niñas de ocho años a quienes se pidió definir lo que veían en imágenes de anuncios de firmas de ropa de lujo. Se trata del último trabajo de la artista madrileña Yolanda Domínguez, Niños vs Moda, un intento de denunciar “la violencia implícita y la desigualdad” que existe en el tratamiento de hombres y mujeres en el mundo de la moda.

Las imágenes elegidas “representan las habituales poses de hombres erguidos, vestidos, en situaciones de éxito y de mujeres más débiles, desfallecidas, tiradas”, explica a Verne la artista, en conversación telefónica. “Llevo muchos años recopilando este tipo de imágenes y las hay mucho más fuertes. Son campañas recientes de firmas de lujo, pero he cogido de las más light, porque las había con violencia mucho más agresiva o desnudos, que no he usado precisamente porque son niños”.

Sólo un par de niñas identificaron algunas de las imágenes como publicidad. “Elegimos a niños de ocho años porque aún no son tan conscientes de la publicidad”, explica Domínguez, que en esta ocasión ha contado con la colaboración del educador social y bloguero Juanjo Vergara. “Me ha emocionado mucho trabajar con niños porque proyectaban en las imágenes sus aspiraciones. Una parte con la que yo no contaba es cómo se ofrecen a ayudar constantemente, tratando de proponer soluciones. Dicen que les dirían que se animen, que fueran amigas, que les darían de comer…”, apunta la artista.

Domínguez aborda así una vez más la representación de la mujer en medios y publicidad, tema principal de sus trabajos, como la acción realizada hace meses al reproducir un anuncio de Multiópticas en las tiendas de la marca.

En este vídeo, grabado el pasado junio, ha utilizado el popular esquema de situar a niños a hablar de un tema ante la cámara sin saber muy bien de que se trata. Ya antes de los tiempos de internet en España fue muy popular en el programa de televisión Juego de niños. En YouTube, el popular canal Fine Brothers tiene una sección dedicada a “niños reaccionando ante cosas”, que le ha servido de inspiración por ser “un formato híperconocido”.

¿Y lo que no sale en el vídeo? “Ellos lo vieron como un juego. Simplemente les decía que me tenían que contar lo que pasaba ahí. Con algunos hicimos luego una reflexión: estas son imágenes que vais a ver en publicidad y que no tenéis que creer. Intentamos al menos dejarles esa semillita”, dice Domínguez.

Yolanda Domínguez ha realizado antes varias acciones relacionadas con la moda y la imagen pública de la mujer. La más reciente fue la protesta que llevó a cabo en varios establecimientos de la cadena Multiópticas para denunciar una campaña de publicidad sexista. Una de las más recordadas fue Fashion Victims. En la Gran Vía de Madrid, frente a tiendas que fabrican ropa en Bagladesh, Domínguez sepultó bajo escombros a varias blogueras de moda para recordar la tragedia del Rana Plaza, en la que murieron más de 1.000 personas.

Lucía González

http://verne.elpais.com/verne/2015/07/22/articulo/1437569951_227184.html

Lo más probable es que hayas crecido creyendo que eran verdades absolutas. Lo decían ellas e iba a misa. Puede que, en algún caso, y sólo si eres muy sincero hasta contigo mismo, reconozcas que a día de hoy todavía te crees alguna. Hablamos de esas mentiras que las madres nos dicen cuando somos pequeños, quizá heredadas a su vez de sus madres, y que no tienen en la mayoría de los casos ninguna base científica. Aquí tienes una lista de diez que raro es que no te haya dicho alguna vez tu santa madre:

1. “Debes esperar dos horas después de comer antes de bañarte para que no te dé un corte de digestión”

cortedigestionLo que ella quería, en realidad, era que le dejaras dormir la siesta sin tener que estar pendiente de ti en la piscina o en la playa. El llamado ‘corte de digestión’ se trata en realidad de una hidrocución: un choque de temperaturas entre el cuerpo (caliente) y el agua (fría). Este choque ralentiza de forma refleja la frecuencia cardiaca y puede haber pérdida de conocimiento e incluso paro cardíaco y, por lo tanto, ahogamiento. Esto no tiene nada que ver con la digestión, pero tras comidas muy copiosas es más frecuente que ocurra. Es raro que un niño haga comidas copiosas en verano, por tanto no hay que prohibir el baño en las 2 o 3 horas después de comer, sobre todo si el agua no está fría.

2. “En el agüita del yogur está todo lo bueno”

Curiosamente ese liquidito no lo encontrarás en un yogur que no sea de fabricación industrial. Con eso queda todo dicho. La “agüilla” que tu madre consideraba en tan alto valor se produce por la diferencia de temperatura en el proceso de producción. Es verdad que se aglutinan ahí parte de las proteínas pero es muy poco líquido como para hablar de “todo lo bueno”.

3. “El zumo de naranja pierde todas las vitaminas si no lo tomas recién exprimido”

zumonaranjaPara que te hagas una idea, el zumo perdería sus vitaminas únicamente si lo sometes a temperaturas extremas. Vamos, que si lo pones en el patio con la ola de calor que estamos padeciendo estos días… Ni con ésas: si lo congelas o lo metes en el microondas a 120 grados lograrás “desvitaminizar” el zumo, pero en la mesa de tu cocina no va a pasar nada porque repose hasta 24 horas.

4. “Si te tragas el chicle se te pega en el estómago y tendrán que operarte para sacarlo”

El chicle es goma de mascar, no un alien. Como cualquier otro alimento, acabará en el váter más pronto que tarde sin necesidad de cirugía alguna. A ver, si tomas por costumbre tragarte los chicles tendrás digestiones más pesadas, pero no más que si desayunas unos huevos fritos con bacon, por ejemplo.

5. “Si ves la televisión tan de cerca te vas a quedar ciego”

nino-y-television-660x350Como mucho, y tras un buen rato, te dará dolor de cabeza, además de no apreciar la calidad de imagen que ofrecen hoy en día los televisores de pantalla plana y de última tecnología. Pero es que tampoco aquellos televisores “culones”, aún no tan antiguos aunque parece que son del Pleistoceno, tenían tal poder cegador.

6. “Si te masturbas te salen granos / te quedarás enano / te quedarás ciego”

Hoy en día podrían añadir que cada vez que te masturbas se muere un gatito o algo por el estilo. Suele coincidir que el descubrimiento e inicio de la masturbación se produce en la adolescencia y en esta etapa algunas personas, por los cambios hormonales, desarrollan acné. Es curioso como de una coincidencia, se acaba estableciendo una causalidad: lo uno produce lo otro. La masturbación produce ceguera, sordera, ralentiza el crecimiento… Pues ya sabemos por qué Tyrion Lannister es así. Bromas aparte, todos estos mitos son los últimos rescoldos que han llegado al siglo XXI de las obras de Tissot, un médico suizo que en su histórico libro titulado “El Onanismo” glosaba los males asociados a la práctica de eyacular fuera de la vagina. Masturbarse, con moderación, como toda en la vida, es saludable y satisfactorio.

7.”No te crujas los huesos de los dedos de las manos o de mayor tendrás artritis”

31dedos300esTampoco es cierto esto. Cuando nos crujimos los dedos estamos forzando una articulación, la cual tiene una cápsula que la protege y en su interior hay un lubricante natural llamado líquido sinovial, que es el que permite el movimiento y contiene aire. Cuando te crujes los dedos, la articulación se separa, ampliando el espacio dentro de la cápsula articular, lo que provoca burbujas deseosas de ocupar más espacio. Al forzarlo, las burbujas escapan emitiendo el sonido característico. Lo mismo de antes, si lo haces a todas horas, pues no será bueno, pero de ahí a que te produzca artritis…

8. “Si te afeitas, te crecerá el pelo más fuerte”

Claro, mujer, por eso hay tanto calvo en el mundo. Cuando uno se afeita lo que hace es cortar el pelo a ras de piel. Al quedar la punta roma puede dar sensación de dureza. Pero, tranquilo, que al volver a crecer el pelo vuelve a ser como antes. De modo que si eres un oso, puedes depilarte el cuerpo entero sin temor a quedarte hecho un cactus toda la vida. En días o semanas, oso de nuevo.

9. “Come zanahorias que es bueno para la vista”

¿Y si te pasas el día comiendo zanahorias viendo la tele a un palmo de distancia y masturbándote, qué? ¿Neutralizas los efectos anteriores de cegación y te quedas igual? Ahora hablando en serio, esto es otro mito. Este alimento, sano sin duda, tiene betacarotenos, que el cuerpo transforma en vitamina A, pero en la misma medida que el brócoli, las espinacas, los cereales y la calabaza.

10. “No te pongas bizco, que te puede dar un aire y quedarte así”

3582110_640pxConvendría que alguna madre detallara qué era exactamente ese presunto aire capaz de dejarte en un instante con la mirada de Fernando Trueba. Pero no, mirarte la nariz unos segundos no es una práctica de riesgo, salvo que intentes batir un Guinness. Y si te pasa, pues ya sabes, unas zanahorias y listo.

http://www.laprovincia.es/sociedad/2015/07/13/diez-cosas-contaba-madre-mentira/725063.html

Cuando descubrimos este test, nos damos cuenta de que a través de él podemos identificar y conocer algunos aspectos relevantes de nuestra personalidad. Se trata de un cuestionario que nos muestra diez puertas diferentes, para que nosotros escojamos la que más nos llame la atención. Al seleccionar alguna de estas, relacionamos inconscientemente nuestra forma de ser con los detalles, colores y formas, propios de cada puerta.

El diseño, el tamaño y el color de una puerta, entre otros, son elementos simbólicos que hablan de aspectos ocultos en el ser humano. Muestran parte de la personalidad que tiene cada uno de nosotros. Los factores que son tenidos en cuenta al momento de elegir la puerta, corresponden a elementos individuales que hablan de quiénes somos y cómo sentimos.

Este test toma las puertas como icono central, y sugiere que al elegir una de ellas, escogemos a la vez un camino con el cual nos sentimos a gusto. Te preguntarás entonces, ¿De qué se trata este cuestionario? Enseguida te lo contamos.

 ¿En qué consiste el test?

En el test de las 10 puertas queda representada la personalidad de cada uno de nosotros. Cuando elegimos una de ellas, necesariamente expresamos rasgos de nuestra forma de ser. Sin ser conscientes de ello, buscamos la que más se parezca a nosotros, tomando en cuenta sus cimientos, su diseño, su composición y todos los demás elementos. Este test nos ayuda a entender un poco mejor nuestra actitud frente al mundo, ya que “al elegir un modelo mostramos quiénes somos y lo que queremos”.

Cada puerta representa el inicio de un camino y dejamos aflorar nuestra personalidad al decidir si la abrimos o la dejamos cerrada. Algunas características propias de cada individuo como la sencillez, la extravagancia, la excentricidad, el minimalismo o la autoconfianza, entre otras, van a determinar la elección: es lo que define el camino que cada uno quiere recorrer. Otros elementos como el material con el que fue construida una puerta, también tienen gran significado: unos preferirán algo duro, fuerte y resistente, y otros, algo débil, flexible y maleable.

Cada uno de los colores, los detalles o el tamaño que prefiramos, muestra nuestras peculiaridades. Ejemplo de ello es una puerta de color turquesa, con grandes ventanas, que permiten ver lo que hay dentro y fuera, en medio de un ambiente de expansión, iluminación y ventilación. Este modelo puede corresponder a alguien en quien predominan los sentimientos de libertad y la disposición de generar un ambiente agradable para otros.

Significados:

Una puerta negra y con un aspecto sencillo, corresponde a alguien que no disfruta de lo suntuoso y que prefiere un ambiente sin complicaciones. Sin embargo, tal vez puede carecer de color y brillo en su vida. Cuando la puerta es blanca, parece de madera y no cuenta con mayores detalles, al igual que en el caso anterior, demuestra sencillez y formalidad. También seguridad en sí mismo, sentimentalismo y complacencia con la familia y los amigos.

Contrario a esto, quienes son inseguros, divertidos, orgullosos y ansiosos en algunos aspectos, prefieren una puerta de color azul con un cerrojo pequeño. Son personas que aunque gozan de jovialidad, también necesitan más orden en su vida.

El naranja por su parte, además de ser un color llamativo, es propio de personas excéntricas o que disfrutan del arte; representa también a quienes se alejan de la realidad en algunas ocasiones y se encierran en sí mismos.

La puerta de color violeta intenso, acompañada de una ventana circular notoria, hace referencia a los que disfrutan formando parte de un grupo, para contrarrestar el aislamiento y la distancia que se origina en las ocupaciones del diario vivir.

Una puerta antigua de color verde oscuro con cerrojos, denota gusto por lo artístico, la música, la escritura, entre otros. Aunque puede tratarse de alguien considerado como fuerte e introvertido, no se descarta que haya rasgos de extraversión.

Las personas seguras y detallistas, a quienes les importa la visión que tiene la sociedad sobre ellos y actúan para complacerla, aunque esto no sea consecuente con sus verdaderos sentimientos, eligen la puerta de color morado intenso, con detalles dorados. En personas así es fácil que surjan sentimientos autodestructivos, pues viven para los demás antes que para sí mismos.

Una puerta de color verde claro, modesta y con grandes cerrojos, generalmente se asocia con una personalidad exigente, que busca a toda costa que las cosas funcionen. Usualmente son personas pragmáticas y sencillas, que fácilmente ayudan al prójimo y tienen alto grado de perseverancia para resolver problemas.

Si prefieres una puerta de madera robusta, con ventanas en la parte superior, con diseño asimétrico y herrajes laterales, seguramente eres una persona íntegra y estable. La confianza va de la mano contigo y, a la vez, resultas muy confiable para los demás. Quizás algunos te puedan calificar de autosuficiente.

http://lamenteesmaravillosa.com/el-test-de-las-10-puertas/

De niños no tenemos ningún problema en hacer toda clase de preguntas. Lo malo es que muchas quedan sin contestar y otras tantas se nos ocurren ya de mayores, cuando nos da algo de vergüenza pronunciarlas en voz alta. A mi edad, ¿no debería saber ya por qué el cielo es azul? ¿No es normal que un huevo tenga forma de huevo, al ser un huevo? Por culpa de esta vergüenza nos estamos perdiendo las respuestas -que no son, ni mucho menos, tan obvias como puede parecer- y las ganas de formular más preguntas. Aquí van algunas de ellas, con enlaces que amplían la información.

1. ¿Por qué a veces vemos la Luna cuando es de día?

La Luna sólo se encuentra en posición totalmente opuesta al Sol durante la luna llena: en el momento máximo de esta fase, resulta imposible ver la estrella y el satélite a la vez en el cielo.

Durante el resto del mes, en teoría se podría ver la Luna de día, ya que es lo suficientemente brillante como para verse en el cielo azul. De hecho y con un telescopio apuntando al lugar correcto, también podríamos ver Mercurio, Venus y Jupiter, además de las estrellas más brillantes, según explica Space.

Al entrar en fase menguante, la Luna irá apreciendo por el horizonte cada vez más tarde y por eso vemos la Luna de madrugada y por la mañana, como detallan en RTVE. Al llegar a la luna nueva, el satélite se alinea con el Sol y no la podemos ver desde la Tierra al estar ensombrecida por su resplandor. En cuarto creciente, veremos la Luna al atardecer.

2. ¿Por qué el cielo es azul?

El color del cielo se debe a la dispersión de Rayleigh, tal y como se puede leer en Why Don’t Penguins’ Feet Freeze? (“¿Por qué no se congelan las patas de los pingüinos?”), de Mick O’Hare. La luz que llega del sol entra en la atmósfera y se dispersa en todas las direcciones. La luz azul tiene una longitud de onda más corta, por lo que se dispersa más que las luces rojas y amarillas, dándonos la impresión de que ocupa todo el cielo.

Este proceso también explica que veamos el cielo rojo al anochecer y el amanecer. Como el Sol está bajo en el horizonte, la luz ha de atravesar un tramo mayor de la atmósfera para llegar a nosotros, por lo que la luz azul se pierde antes y nos llega la roja.

3. ¿Por qué el cielo es negro de noche?

Aunque parece una pregunta bastante obvia, no lo es tanto si tenemos presente la paradoja de Olbers, formulada por el físico alemán Heinrich Wilhelm Olbers en 1823: en un universo estático e infinito, el cielo nocturno debería ser totalmente brillante sin regiones oscuras o desprovistas de luz, ya que habría una estrella en cada dirección en la que miráramos.

Scientific American explica la solución a esta paradoja: aun dando por hecho que el universo tenga un tamaño infinito, sabemos que no tiene una edad infinita, por lo que aún no nos ha llegado la luz de las galaxias más distantes. “Nunca podemos ver la luz de estrellas y galaxias de todas las distancias a la vez: o la luz de los objetos más distantes no nos ha alcanzado o, si lo ha hecho, ha tenido que pasar tanto tiempo que los objetos cercanos se habrán agotado y apagado”.

4. ¿Por qué las nubes oscurecen antes de empezar a llover?

Las nubes pasan de ser blancas y esponjosas a grises casi negras porque absorben más luz. En Why Don’t Penguins’ Feet Freeze? (“¿Por qué no se congelan las patas de los pingüinos?”) se explica que cuando las nubes aparecen blancas es porque la luz blanca se dispersa gracias a las pequeñas partículas de hielo y agua que las componen. Antes de llover, estas partículas son mayores, por lo que absorben más luz y reflejan menos, apareciendo de un color más oscuro.

5. Cada generación es más alta, pero ¿hay algún límite? ¿Acabaremos siendo monstruos de seis metros de alto? Por favor, que la respuesta a esta pregunta sea: “Sí”.

Hemos crecido unos 10 centímetros en los últimos 100 años, más o menos y según recoge Martin Gent en 70 preguntas sobre el mundo que nos rodea y sus asombrosas respuestas, gracias sobre todo a “una alimentación más sana y una mejor asistencia médica”.

Pero este crecimiento está próximo a acabarse, según recoge este libro: “Los genes fijan a cada persona un límite máximo de aumento de estatura. En condiciones de vida óptimas este margen genético se puede utilizar entero, pero no superar”. El cuerpo humano tiene sus límites, como explican en BBC Future: una altura excesiva puede provocar problemas cardiovasculares y en las articulaciones.

6. ¿Se puede sudar dentro del agua?

Cuando hacemos ejercicio físico, la temperatura del cuerpo comienza a subir y las glándulas sudoríparas se activan, como explican en Muy Interesante. Eso sí, si el agua está fría, sudaremos menos.

7. ¿Por qué no te puedes hacer cosquillas a ti mismo?

Cuando movemos nuestras extremidades, “el cerebelo produce predicciones precisas de los movimientos de nuestro cuerpo”, por lo que somos incapaces de sorprendernos a nosotros mismos y de hacernos cosquillas: sabemos dónde y cómo nos vamos a tocar, como explican en BBC.

8. ¿A dónde van todas las moscas en invierno?

Las moscas son una de las muchas cosas molestas que llega con el verano, incluyendo el calor, la playa, los pantalones cortos y que a las diez de la noche aún sea de día. Según cuenta BBC, las moscas no lo pasan bien con el frío, pero (evidentemente) tampoco llegan a morirse todas y extinguirse. Estos insectos pasan el invierno en grietas y fisuras en un estado similar a la hibernación, desperezándose en primavera para poner sus huevos. Las larvas suelen vivir en materia en estado de descomposición, que está a mayor temperatura que el ambiente, lo que les permite aguantar.

9. ¿Por qué los pájaros no se caen de las ramas cuando duermen?

De nuevo recurrimos a Why Don’t Penguins’ Feet Freeze?, donde se explica que los pájaros cuentan con un ingenioso sistema de tendones en sus patas: “El tendón flexor va desde el músculo del muslo hasta la rodilla, sigue por la pierna, rodea el tobillo y llega hasta debajo de los dedos”. Esto implica que, en descanso en una rama o en una percha, el mismo peso del pájaro hace que “doble su rodilla y el tendón quede firme, cerrando las garras”.

Carmen Brown / Getty Images

10. ¿Por qué los huevos tienen forma de huevo?

La forma se deriva del proceso de puesta, que deforma la cáscara antes de que calcifique, tal y como explican en Why Don’t Penguins’ Feet Freeze? Aparte de eso, los huevos son bastante más prácticos de lo que puede parecer.

Estas son algunas de las ventajas: si tuvieran esquinas o bordes, la estructura sería más débil; una esfera sería aún más resistente, pero la ventaja de un huevo es que si rueda, tenderá a hacerlo en círculo, al acabar en punta, por lo que es difícil que caiga del nido o se aleje demasiado; la forma también es más cómoda que un cilindro o una esfera a la hora de empollar; cuando hay varios huevos, se pueden guardar de forma eficiente en el nido, dejando poco aire entre ellos y conservando el calor.

11. ¿Por qué los caramelos de menta hacen que el aliento parezca frío?

Se trata de una ilusión térmica: el mentol engaña a nuestro cerebro, como explican en Mental Floss. Nuestros receptores TRPM8 responden a los estímulos del frío, como al comernos un helado o al beber un refresco. En la presencia de sustancias como el mentol y el eucaliptol, estos receptores también se estimulan, no sólo dando esta impresión sino también potenciando la sensibilidad al frío. Como añaden en Hipertextual, el mentol provoca además cierta sensación anestésica, lo que unido a la sensación de frescor, nos ayuda a respirar. Y eso que ni siquiera abre las vías respiratorias.

12. ¿Por qué usan una puntuación tan rara en el tenis?

No, en serio, ¿por qué 15 a nada y no 1 a 0? ¿De dónde vienen esos “15, 30, 40, juego”? En inglés además ni siquiera se dice “nada”, sino “love”. A eso hay que añadir el deuce y la ventaja. Un lío que tiene su origen en la Francia del siglo XV, cuando posiblemente se usaban los relojes como marcadores, siendo cada punto un cuarto de hora.

El cambio de 45 a 40 se añadiría para ir sumando después puntos de diez en diez en caso de empate a tres (el deuce) y poder contar así la ventaja (50) y el juego (60) con el objetivo de que se ganara con una diferencia de al menos dos puntos. De hecho, si de ventaja se pasaba de nuevo a deuce, el reloj volvía a 40.

No es la única explicación propuesta: esta puntuación también se asocia al jeu de palme (similar, pero sin raqueta y con mano). Se jugaba en un campo que medía 90 pies en total, con 45 en cada lado. Cada vez que marcaba quien sacaba, podía adelantar 15 pies para el siguiente saque. La tercera vez sólo adelantaba 10 pies, llegando a los 40.

El hecho de que los ingleses digan “love” en lugar de “nada” es posiblemente una mala pronunciación de “l’oeuf”, el huevo en francés, tal y como se recoge en este vídeo (en inglés) que también da respuesta a esta pregunta. Sí, los franceses solían decir “huevo” porque se parecía a un cero.

13. ¿Por qué las galletas se ponen blandas y el pan se pone duro?

Las galletas contienen más azúcar y sal que las barras de pan, explican en Why Don’t Penguins’ Feet Freeze?, por lo que la galleta absorbe más humedad del ambiente, humedad que su textura densa ayuda a mantener. Una barra de pan tiene menos azúcar y sal, además de una estructura más abierta, por lo que no sólo no absorbe, sino que pierde humedad. Por cierto, poner el pan en la nevera no frena este proceso.

14. ¿Por qué el pegamento no se pega al interior del tubo?

El pegamento necesita humedad para actuar. En el tubo no hay humedad, pero sí hay aire, que actúa como inhibidor: por eso el pegamento engancha muy bien dos superficies que encajan perfectamente, sin dejar aire entre ellas.

Y esto también explica por qué el pegamento se nos engancha a los dedos nada más salir del tubo, como se puede leer, de nuevo, en Why Don’t Penguins’ Feet Freeze?: “Como es cálida y húmeda, la piel es un sustrato ideal”.

15. ¿Por qué febrero tiene 28 días?

Para responder a esta pregunta, nos tenemos que remontar al calendario romano, que tenía diez meses y sólo contaba 304 días. No contaban los 61 días de pleno invierno porque al fin y al cabo no los necesitaban para trabajar en el campo, como recuerdan en Mental Floss. Estos dos meses se introdujeron en el siglo VIII a. C. con el objetivo de llegar a los 355 días al año. Para eso necesitaban que uno de esos meses tuviera 28 días y le tocó al último en llegar. Cada cierto tiempo, se ajustaba el calendario con un mes extra de 27 días llamado Mercedonius. Finalmente, Julio César introdujo el calendario egipcio de 365 días, para lo que, por cierto, el año 46 a. C. tuvo que ser de 445 días. Había algunos errorcillos que cuadrar.

Para ajustarlo aún más, se añadió un día cada cuatro años después del 24 de febrero, que era el día sexto antes de las calendas de marzo. Este día sexto se contaba dos veces, por lo que era “bis sextus”, es decir, bisiesto, como relata Virgilio Ortega en Palabralogía.

16. ¿El tiempo se podría acabar?

Si el universo tiene un comienzo, ¿tendrá también un final? ¿Habrá un momento tras el que no habrá un después, como escribe George Musser en Scientific American? Es posible. Según este artículo, “si el universo deja de expandirse y vuelve a contraerse, seguiría un proceso similar al de un big bang al revés -el big crunch-, lo que llevaría a que el tiempo se detuviera”.

Esto llevaría a una pérdida de la direccionalidad y del sentido de la duración, con “fluctuaciones al azar de densidad y energía, causando que los relojes, si queda alguno, vayan adelante y atrás sin ningún orden”.

La dimensión temporal podría convertirse en otra dimensión espacial y los “procesos se convertirán en tan complejos que no se podrá decir que ocurran en lugares y tiempos específicos”. Es decir, “el espacio y el tiempo no darán estructura al mundo”. Todo esto podría pasar dentro de sólo 5.000 millones de años, según un pesimista estudio del físico Rafael Bousso, de la Universidad de Berkeley.

En este contexto, sobrevivir será complicado, pero al menos ya no hará falta madrugar.

Jaime Rubio Hancock  http://verne.elpais.com/verne/2015/06/22/articulo/1434982834_670316.html?id_externo_rsoc=FB_CM

La práctica del yoga en los más pequeños puede prevenir y disminuir el estrés.

La práctica del yoga en los más pequeños puede prevenir y disminuir el estrés infantil y la ansiedad, al tiempo que contribuye a detectar determinados problemas de comportamiento y prevenir futuros problemas de conducta tanto en el contexto escolar como en el familiar, según ha mostrado la alumna extremeña del Máster Universitario en Prevención e Intervención Psicológica en Problemas de Conducta en la Escuela de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), Celia Vera.

El estudio ha sido realizado mediante la puesta en marcha de diversos talleres en el que han participado 75 alumnos de 5 años de diferentes colegios con el objetivo de conocer los beneficios que esta disciplina puede aportar a la hora de prevenir el estrés en los más pequeños. “Existe una relación positiva entre la prevención y la mejora de las conductas inadecuadas del alumnado en las aulas con técnicas de relajación y concentración derivadas de la práctica del yoga”, ha señalado la investigadora.

Además, durante la investigación ha encontrado numerosas conductas que producen estrés en algunos de los participantes con problemas en el contexto familiar, las cuales mejoran a través de la intervención con alumnado, familias y profesorado. De esta manera, el estudio concluye que más del 60 por ciento de los motivos que generan estrés en los más pequeños está relacionado con los seres queridos (fundamentalmente padres o abuelos), o bien por el temor a su pérdida o bien por motivos de salud, mientras que en segundo lugar estarían los estresores interpersonales relacionados con la soledad.

“El yoga ayuda a los menores a aumentar su concentración, disminuir su ansiedad y su agresividad, reforzar su autoestima y ayudarles a afrontar los conflictos de una forma relajada y reflexionada”, ha apostillado la experta. Y es que, se calcula que actualmente un 2 por ciento de los menores tienen dificultades de comportamiento por lo que son necesarias herramientas como ésta para poder minimizar los problemas

y ayudarles a controlar su estrés de una manera regulada.

ESTRES EN EL AULA

En cuanto a los elementos que generan ansiedad o estrés en el aula, el proyecto ha recopilado cómo continuos tonos de voz muy elevados, quejas y un ambiente de trabajo poco participativo y tranquilo generan más interferencias en el alumno. Así, ha señalado que con la práctica del yoga en la escuela el número de conflictos disminuye paulatinamente porque los niños aprenden a interiorizar herramientas como el dialogo, la escucha o la concentración para resolver sus conflictos y controlar sus emociones.

Además, van asumiendo responsabilidades ante las normas y las consecuencias derivadas de sus actos, van reconociendo sus emociones como la ira, la preocupación, el miedo o la frustración porque, según ha apostillado la investigadora, “la falta de reconocimiento de dichas emociones también era una causa de estrés”.

Al mismo tiempo, a los profesionales de la educación observar el comportamiento de los niños mientras hacen yoga les permite detectar posibles problemas de comportamiento e intervenir tanto en el contexto escolar como en el familiar.

Foto: Ap http://www.larazon.es/el-yoga-puede-prevenir-el-estres-infantil-y-evitar-futuros-problemas-de-conducta-by9199663#.Ttt1DNKakeIW40r