Hablemos sobre los adolescentes.  Quejas, lamentos, no quiere que lo vean junto a ti, se avergüenza, te sientes “tonto”, fracasado, incluso culpable;  esa forma irritable de pronunciar mamá o papá o llamarte por tu nombre de pila; alusiones a lo poco que te gustan sus amigos, a que te pasas con los consejos, incluso te llaman “pesado” o te dicen que solo quieres controlar su vida, que… ¡los dejes en paz!

¿Lo reconoces? Tu hijo acaba de emprender su transformación.

La adolescencia  es un proceso, NO ES EL PRODUCTO FINAL. Es el camino que están tomando para conocerse a sí mismos, una parte fundamental que es el puente a la edad adulta.

Los adolescentes tienen 4 necesidades importantes, veamos en este post cómo podemos apoyarlos .

  1.  Privacidad
  2. Acoplamiento social
  3. Examinar nuevos puntos de vista
  4. Cometer errores sin ser juzgados

Privacidad. 

En esta etapa es esencial tener un espacio al margen de la familia, un espacio donde no sentirse observado ni controlado. Necesitan no sentirse malos por experimentar, no sentir que los desaprobamos; esta será la base para no hacer las cosas a escondidas por miedo a no “llegar a la altura”, decepcionarnos o no cubrir expectativas.

Es esencial entonces crear ese clima, esa atmósfera, en la que nuestro adolescente no tenga la necesidad de mentir, en la que se sienta seguro de decir la verdad al menos la mayor parte del tiempo. ¿Cómo?

  • Evitando juicios, reproches, sermones.
  • Validando emociones, empatizando, valorando y respetando su punto de vista aunque no lo compartamos.
  • Confiando en sus habilidades, dando la oportunidad de elegir libremente qué hacer.
  • Experimentando las consecuencias de sus actos, de hacerse responsable de sus errores y dando la seguridad de que confías en que puede solucionarlo y que estás ahí para ayudar (que no rescatar) cuando lo necesite.

Respetar la privacidad no significa abandonarlos a su suerte, sino dejar cometer errores y ayudarlos a solucionar cuando lo requieran, soltar, CONFIAR, mantenerse al margen y dejarlo averiguar qué debe hacer.

Maneras de Respetar la Privacidad.

  1.  Programar tiempos especiales para estar juntos y conocer a nuestro hijo
  2.  Haciendo saber que cuando se acerquen, lo que haremos será escuchar y comprender afectuosamente y no juzgar, criticar o aleccionar
  3. Cuando cometan un error o tengan un problema, usemos preguntas de curiosidad para ayudarles a explorar las consecuencias de su comportamiento (dejamos a parte el por qué, pues es muy acusador)
  4.  Siendo firmes y amables a la vez, lo que permite que ellos se hagan responsables de lo hecho sin necesidad de castigos

2. Acoplamiento Social 

En esta etapa es esencial tener personas alrededor que compartan gustos y puntos de vista, gente con la que puedan relacionarse sintiéndose cómodos e identificados. A algunos de los adolescentes no les importará que conozcamos a sus amigos, pero, conforme vayan creciendo, esto puede cambiar. Pensar en lo que nos agobiaban nuestros padres cuando querían saber todo el rato dónde íbamos, con quién estábamos, qué íbamos a hacer, si habría “algún mayor” presente… Ahora los que necesitamos ese control somos nosotros y para nada tendrá los efectos que esperamos. Esto les ofende, odian que queramos saber todo, reaccionan justamente como queremos evitar, cerrándose a comunicar, escondiendo o mintiendo. ¿Quieres comprobarlo? Pregúntale a tu hijo qué piensa, qué siente y qué decide hacer cuando tu llevas a cabo este “tercer grado”. Hay opciones mejores, pero tendremos que comprender las necesidades de nuestro hijo, mostrar las propias, ser conscientes de la necesidad de hablar, de mantener un diálogo y no un monólogo (lo cual, sin darnos cuenta, es lo que hacemos).

HERRAMIENTAS PARA UNA EDUCACIÓN AMABLE Y FIRME.

  1. Mostrar amor incondicional (hacer saber a nuestro hijo que estamos de su lado y no contra él, que aunque no compartamos lo que hace lo respetamos, que lo queremos por lo que es y no por sus acciones).
  2. Tengamos siempre en mente ser empáticos (validar lo que sienten, comunicarles que somos conscientes de su sentimiento, compartir situaciones en las que nos sentimos igual)
  3.  Hablar CON ELLOS y no A, PARA O POR ELLOS (cuando conversemos, compartamos sentimientos usando frases donde la palabra “yo” esté presente)
  4.  Preguntar más, decir menos. Con el QUÉ y el CÓMO ayudamos al adolescente a explorar las consecuencias de sus decisiones mostrando autentica curiosidad por comprender y  sin necesidad de hacerle sentir mal: ¿Qué pasó entonces? ¿Cómo te sentiste? ¿Qué hiciste después? ¿Cómo lo conseguiste?…
  5.  Compartir situaciones similares que nosotros hayamos vivido acerca a padres e hijos, incrementa el sentimiento de comprensión.
  6. Decidir lo que haremos nosotros y no lo que van a hacer ellos es esencial, controlar nuestra conducta y no la de los hijos permite que ellos decidan qué hacer sabiendo lo que vendrá a continuación sin necesidad de sentirse culpables o inadecuados y tomar responsabilidad sobre las consecuencias de sus decisiones (“he decidido que a partir de ahora sólo lavaré la ropa que esté en el cesto”, por ejemplo).

3. Necesitan espacio para equivocarse

Debemos quitar esa connotación negativa que tiene el error. Equivocarse es una oportunidad para aprender, siempre y cuando nos hagamos responsables de nuestros errores. Este es nuestro objetivo.

Si empatizamos con nuestro hijo y le transmitimos que, aunque no compartamos su decisión sobre cómo actuar la respetamos, será mucho más fácil que tras una equivocación la compartan con nosotros, tomen responsabilidad sobre lo acontecido y se enfoquen en buscar soluciones.

Esto es apoyo incondicional y sustituye el castigo por la oportunidad de aprender de las experiencias vividas. Cuando castigamos lo hacemos porque no tenemos en cuenta su percepción, sólo la nuestra. No consideramos su punto de vista, sus razones, su mundo, sólo en nuestro. Al castigarlos les privamos de un aspecto esencial, no les enseñaremos a afrontar algo que les va a ocurrir con frecuencia: cometer errores.

No hace falta hacer sentir mal para aprender algo, es innecesario además de perjudicial para todos. Sin embargo, con amabilidad y firmeza, podemos hacer que nuestros hijos experimenten las consecuencias de sus decisiones y aprendan grandes habilidades de vida fuera de un clima de culpa, vergüenza, dolor o humillación.

https://cuentosparacrecer.org/blog/conociendo-y-apoyando-a-los-adolescentes-herramientas/

Sábado por la mañana, os levantáis a las 09.00 horas, y la familia preparada sube al coche. Contacto y Spotify a todo el volumen para emprender el viaje. Para los expertos, tener esta costumbre es una de las mejores maneras de establecer relaciones estrechas con tus hijos. Así lo concluye una investigación realizada por la Universidad de Arizona y publicada en el Journal of Family Communication. “Los niños, los adolescentes, que crecen escuchando música con sus padres tendrán relaciones más enriquecedoras con ellos cuando lleguen a la adultez”, según explican los autores en un comunicado. Por lo que si quieres hacer un viaje con tus hijos, no te olvides de encender la radio y subirla para que toda la familia disfrute. Y el resultado es mejor si tus hijos son adolescentes.

Efectivamente, los investigadores descubrieron que los jóvenes que comparten experiencias musicales con sus progenitores suelen tener mejores relaciones con sus madres y padres cuando crecen. “Y también funciona si tienes niños pequeños y tocas un instrumento, o escuchas música, o les llevas a un concierto, esto ayuda mucho a vuestra relación y crearás una mejor interacción cuando crezcan”, reiteran los autores.

Para llegar a estas conclusiones, el grupo de expertos analizó a jóvenes adultos, con una edad media de 21 años, y su relación con sus padres cuando eran niños en actividades relacionadas con la música. Sus recuerdos abarcaban edades entre los ocho y los 14 años. Además, compartieron con ellos cómo era su relación actual familiar.

El vínculo entre confianza y música fue más fuerte cuando los sujetos a estudio tuvieron experiencias musicales con sus padres cuando fueron adolescentes. “Es normal que con los niños más pequeños se comparta música, cantando nanas o yendo a títeres. En cambio, en la adolescencia, es menos frecuente, por lo que cuando creamos ese vínculo, los beneficios son mucho más importantes”, añaden los investigadores.

Dos factores fundamentales

Los autores explican que son dos los factores que pueden ayudar a comprender la fuerte relación entre la música y el bienestar de la vida familiar. En primer lugar, está la coordinación “o sincronización, que es algo que sucede cuando dos personas oyen o tocan música juntos”, argumentan. “Cuando escuchas música con tus padres suele ir relacionado con bailar o cantar juntos, lo que te hace que te guste aún más esta actividad”. El otro elemento es la empatía o, lo que es lo mismo, entender las emociones del otro a través de una canción. Eso sí, los autores determinaron que tenía más peso la coordinación, el realizar una actividad conjunta, en la futura relación entre padres e hijos.

Y no hay que volverse loco pensando en millones de actividades complicadas musicales. “Actividades simples, como escuchar música en el coche juntos puede tener un mayor impacto que montar una banda musical en el garaje de casa”, explican. Investigaciones futuras deberían valorar las diferencias entre actividades musicales formales e informales. De momento, “pedimos a los padres que aumenten sus actividades musicales con sus hijos, especialmente con los adolescentes, e incluso que sean ellos los que controlen de ahora en adelante la radio del coche”.

Para aquellos que acaban de ser padres o tienen niños muy pequeños, deben pensar a largo plazo qué tipo de relación quieren tener con sus hijos. No significa que escuchar o compartir música vaya a conseguir que tengamos relaciones perfectas con ellos, pero es cierto que cualquier progenitor que quiera mejorarlas, esta puede ser una manera muy buena de hacerlo”, concluyen.

https://elpais.com/elpais/2018/05/22/mamas_papas/1526980189_232996.html?id_externo_rsoc=FB_CM

En el norte de Europa y Luxemburgo los jóvenes se independizan recién cumplidos los 21 años; en España, cuando rondan los 30, con 29,3 años, tres años por encima de la media europea, que está en 26. De 31 países que analiza Eurostat, el país está en el puesto 24, según datos publicados este miércoles. En el segundo trimestre de 2017, solo uno de cada cinco jóvenes españoles (el 19,4% de las personas de 16 a 29 años) estaba emancipado, según el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España (CJE). El factor económico es una de las claves detrás de este retraso, según los expertos, pero también hay razones culturales que lo explican.

Los hombres tardan un par de años más en salir del hogar familiar en toda Europa. De media, ellos se emancipan a los 27, mientras las mujeres se van a los 25. En España, la cifra sube hasta los 30,3 y los 28,3 años, respectivamente.

La tendencia española a una edad de emancipación tardía va de la mano de otros hitos que marcan el paso a la edad adulta: el momento de vivir en pareja y formar familia también se retrasa en España (el primer hijo nace cuando la madre tiene 30,8 años de media, la segunda edad más alta en la UE), y la tasa de fecundidad (1,34) es la más baja de Europa. El acceso al trabajo es uno de los soportes de la transición de la juventud y la madurez y España es el país europeo, después de Grecia, con mayor desempleo juvenil. En diciembre de 2017 la tasa de paro de los jóvenes de entre 15 y 24 años era del 36,6%, frente al 16% de media de la Unión Europea. Los bajos salarios y la precariedad, con una alta tasa de temporalidad y de contratos a tiempo parcial, tampoco ayudan a abandonar el nido.

Nórdicos frente a mediterráneos

Los jóvenes españoles son de los últimos en independizarse en la UE

Los países donde los jóvenes se emancipan recién entrados en la veintena son Suecia, Dinamarca, Luxemburgo y Finlandia. Los jóvenes de Estonia, Bélgica, Holanda, Alemania, Francia y Reino Unido no han cumplido tampoco los 25 cuando ya se han independizado.

Los que más mayores son cuando se van de casa de sus padres son los no tan jóvenes de Montenegro (32,5 de media, con 34,7 años los hombres y 30,2 las mujeres) y Malta (32,2 de media). Por debajo de España están también Grecia, Italia, Eslovaquia, Macedonia y Croacia.

El informe del observatorio del CJE señala que para comprar una vivienda, los jóvenes deberían emplear el 60,8% de su salario (quienes lo tienen). Si optasen por alquilar, el porcentaje subiría al 85,4%. Como señala el demógrafo y sociólogo de la Universidad Autónoma de Barcelona, Pau Miret, en España hacen falta políticas públicas de acceso a la vivienda para los jóvenes y más becas para los estudiantes. En los países donde hay una emancipación más temprana “el Estado está ayudando”, subraya el experto. Independizarse requiere dinero y, como dice Miret, “no tiene sentido que en el alquiler y los suministros se vaya el 80% de lo que estás ganando”.

El contexto no propicia que los jóvenes se vayan de casa. La crisis económica supuso un mazazo en las expectativas de independencia de la juventud, pero como explica Almudena Moreno, socióloga de la Universidad de Valladolid, “no supuso una revolución en los patrones”. Que los españoles se independicen casi una década más tarde que los nórdicos “es un clásico”, señala Moreno. El sociólogo de la UNED Miguel Requena apuntaba ya en un artículo sobre el tema de 2002 que la edad de emancipación no había parado de crecer desde 1988 hasta 2001, cuando pasó de 28 a 30 para los jóvenes y de 26 a 28,6 para las jóvenes.

“Hay un condicionante económico, claro, pero también influyen valores culturales y religiosos que imprimen un determinado concepto de familia”, analiza Moreno. “Se valora la forma de asegurar el futuro de los hijos ante posibles riesgos y tanto a los hijos como a los padres les resulta cómodo; es un patrón común en el sur de Europa”, explica la autora del estudio La transición de los jóvenes a la vida adulta y del Informe de la juventud de España 2012. Las familias de clase media se han podido permitir mantener a sus hijos hasta edades avanzadas, salvo con la crisis, cuando se disparó la emigración de los jóvenes.

“Es una estrategia deliberada, se podrían ir [de casa] y vivir una situación mucho más precaria y difícil”, señala Moreno. Desde su punto de vista, esperar unos años, con un salario y una vivienda asegurada, es la respuesta del sur a la pregunta de “¿qué vale más, la independencia o estar cómodo?”. Aunque insiste en que no se puede generalizar ni estereotipar y que las circunstancias son muy diferentes para un joven que trabaja en una fábrica a los 18 que para un universitario, sí subraya como un factor las expectativas de los jóvenes: “Si deciden quedarse [en la casa familiar] es una decisión propia, son responsables”.

Pau Miret apunta además a que en España “la concepción de emancipación está ligada al inicio de la formación de una familia”. Moreno coincide y señala también la variable religiosa: “No es que la Iglesia tenga una implicación directa -muchos jóvenes no son creyentes-, pero está implícito en la transmisión cultural inconsciente de valores católicos”.

https://politica.elpais.com/politica/2018/05/15/actualidad/1526370603_271733.html

Niños demasiado empoderados, agresivos, poco empáticos y que pueden llegar a las manos con su familia cuando no obtienen lo que desean. Estos son algunos de los trazos del retrato de un niño tirano. Convivir con un pequeño emperador acarrea tensiones en el hogar que lleva a los padres a acudir a la consulta psicológica de manera habitual.

Lo que otorga poder a un niño para proclamarse emperador en su hogar es el hecho de que “los roles de padres e hijos se invierten y se cede el mando a los niños. Se trata de un problema de gravedad, frecuente en la consulta, que conlleva conductas de maltrato psicológico y físico de los menores hacia su familia; gritos, insultos o agresión física”, explica Gema José Moreno, psicóloga infanto-juvenil.

La palabra mágica para prevenir pequeños tiranos: no

Los niños con Síndrome del emperador son intolerantes a un no, que pronuncian en escasas ocasiones sus padres, tampoco son empáticos, así que no saben ponerse en la piel de otra persona, ni expresar y gestionar sus emociones. La actitud con los padres es distante, además de muy exigente y los adultos se muestran consentidores con ellos para evitar situaciones de tensión en casa. Esta conducta tiránica es más habitual que se centre en la madre que en el padre y suele aparecer “alrededor de los 5 años de edad, que es cuando llega la etapa escolar de primaria y comienza a demandarse al niño que sea más autónomo y haga más cosas por sí mismo, pero como no tienen interiorizadas y aceptadas normas, límites y tienen todo lo que desean, surgen los problemas en la convivencia, como las rabietas o el enfado permanente”, comenta Carla Valverde, psicóloga clínica infanto-juvenil del Centro de Salud Mental de Majadahonda (Madrid).

Niños con más riesgo de coronarse emperadores en casa

Ciertos factores influyen o inclinan la balanza hacia la aparición de conductas tiránicas en los hijos, como el hecho de que sea hijo único, varón, que haya tenido experiencias traumáticas (maltrato, abandono) y que los progenitores tiendan a compensar con aspectos materiales (caprichos, juguetes) situaciones como dedicarles poco tiempo y de escasa calidad (momentos de ocio agradables, leer cuentos en familia).

“Un niño con varios hermanos tiene que compartir tiempo, espacio y recursos familiares, por lo que resulta más improbable que se convierta en un pequeño tirano que exija toda la atención. El Síndrome del emperador es más frecuente en varones, porque por regla general, a las niñas se les inculcan valores más relacionados con la empatía”, explica la psicóloga, Carla Valverde.

Cómo se fabrica un niño con Síndrome del emperador

Las conductas de los padres con sus hijos, que influyen para que aparezca el pequeño tirano que los niños llevan dentro son, según la psicóloga Gema José Moreno:

  • La excesiva permisividad, que suele ir unida a progenitores que no dedican tiempo a estar con sus hijos y solapan el sentimiento de culpabilidad que les genera con consentir todos los caprichos de los niños, sobre todo materiales.
  • La ausencia de límites y normas para evitar enfrentamientos con el niño, que adopta una conducta agresiva y violenta, que se proyecta no solo con los padres sino también con los abuelos, los profesores u otros niños.
  • Incoherencia a la hora de trasladar al niño ciertas normas y falta de acuerdo entre los progenitores a la hora de mantenerlas, como recoger todos los días su habitación.
  • Consumo de alcohol y/o drogas en el entorno social cercano del niño, que genera inestabilidad emocional.

Cómo prevenir niños emperadores en casa

Los antídotos que pueden utilizar los padres contra la tiranía infantil son varios, entre ellos:

  1. La presencia de normas y límites desde temprana edad. De esta manera, con tareas y obligaciones sencillas y acordes a su edad, como poner la mesa y recogerla a la hora de comer todos días, se fomenta la autonomía y responsabilidad en los niños, que se traduce en el desarrollo de conductas sociales adecuadas. Algunos límites deben ser innegociables, como nunca insultar.
  2. Tolerancia cero con la violencia, tanto psicológica como física.
  3. Fomentar el desarrollo de la empatía para que el niño aprenda a ponerse en el lugar del otro y entienda las emociones propias y ajenas.
  4. Enseñar, promover y premiar el valor del esfuerzo, de manera independiente a los resultados que consiga el niño, para así ayudar a que tolere las situaciones de frustración.
  5. Predicar con el ejemplo por parte de los progenitores, porque son el modelo de conducta para sus hijos. Es aconsejable que los padres gestionen de manera adecuada los sentimientos de culpabilidad por los momentos de ausencia y traducirlo en tiempo de calidad.
  6. Favorecer una comunicación adecuada (sin gritos ni amenazas, respetando el turno de palabra y con tono de voz adecuado), practicar la escucha activa (estar presente y consciente a la hora de comunicarnos con otras personas).
  7. Pedir ayuda a expertos del ámbito escolar y sanitario si los padres tienen serias dificultades para reconducir la situación. Una vez que el niño se ha convertido en un pequeño emperador tiránico se puede desandar el camino que ha llevado a ese punto, de manera paulatina. Introducir normas y límites y evitar mensajes como, eres un caprichoso y un egoísta, que dañan la autoestima de los niños. El objetivo es modificar la conducta de los pequeños, para que aprenda a gestionar sus pensamientos, emociones y frustraciones con el fin de ser feliz consigo mismo y con su entorno.

https://elpais.com/elpais/2018/05/14/mamas_papas/1526281346_206706.html?id_externo_rsoc=FB_CM

Un pequeño grupo de manifestantes se pasea por los callejones vegetales del madrileño Jardín Botánico. Son niños y niñas ataviados con camisetas pintarrajeadas de soles, árboles, plantas, satélites. Exclaman: “Estamos a tiempo, ¡manifestación! Reciclar es salvar, reciclar es salvar”. La comitiva, alumnos del colegio Nuestra Señora de la Concepción de Navalcarnero (Madrid), es la voz audible de 200.000 escolares que se han plantado ante los males del planeta. Lo han hecho explayándose por escrito: entre todos han compuesto el manifiesto Somos la Raíz, un documento que recoge 64 demandas medioambientales que caben en una: que los adultos les dejen la casa limpia.

“El Ministerio ha pedido la voz de la sociedad y esta es la de los niños”, afirma Rodrigo de Salas, director de responsabilidad social corporativa de Leroy Merlín, empresa impulsora del manifiesto junto a organizaciones como WWF, Ecoembes o Fundación Global Nature. El proyecto nació hace dos años, cuando esta compañía inició una campaña por colegios de toda España para impartir talleres de formación ambiental. “Cuando íbamos a los centros nos decían cosas como ‘es que no los mayores no cuidan las cosas’, o ‘no les importan como a nosotros'”, prosigue De Salas. “Y habilitamos un portal con un cuestionario para los alumnos compartieran los problemas que veían en su entorno”.

La última vez que De Salas miró este buzón había más de 800 correos que aglutinaban los deseos de los 200.000 niños. Decidieron entonces sintetizarlos en un manifiesto y agrupados en siete categorías: Bosques, Mares, Cambio Climático, Consumo, Ciudades, Energía y Agua. “El objetivo ahora es presentarlo ante el Ministerio de Medio Ambiente y darle difusión”, adelanta De Salas. “La plataforma ha creado una petición en change.org y está impulsando distintas acciones (retos, cadenas de favores) en las redes sociales”. En esencia, el papel está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, unas metas ambientales, económicas y sociales que España y los países miembro de las Naciones Unidas han de abordar para definir un plan de acción de aquí a 2030. Repasamos algunas de sus peticiones que quizá no se te habían pasado por la cabeza.

BOSQUES.Plantar dos árboles por cada uno que se tale. Plantar al menos un árbol por cada niño o niña y ver cómo crece con los años.

Más árboles. ¿Por qué? Porque, a grandes rasgos, reducen la temperatura urbana, absorben CO2 y proporcionan cobijo a miles de especies. Y porque mejoran la salud física y mental de los que pasean bajo su sombra. En España, según estima la FAO, la superficie verde aumentó un 33% entre 1990 y 2015. Pero en la balanza global el planeta pierde: desaparecieron unos 130 millones de hectáreas, un 3% del total boscoso. El plantar un árbol por cada niño o niña podría ser el siguiente paso a lo que se hizo a finales de los noventa en la Comunidad de Madrid: cada ejemplar recibió el nombre de un recién nacido.

MARES.Informar a la sociedad de las consecuencias de verter aceites por el fregadero o de tirar residuos por el WC.

No más freir unas patatas y tirar el aceite por el desagüe. Según el Ministerio de Medio Ambiente, hoy ventilamos de esta fea manera dos de cada tres litros de aceite usado y tan solo uno basta para contaminar 10.000 de agua. Esta práctica, además, dificulta el trabajo de plantas depuradoras y erosiona las redes de alcantarillado. Lo adecuado es llevarlo a un punto limpio para su posterior reciclado: de él pueden salir jabones, velas, combustibles vegetales y productos para el barnizado de muebles, entre otros. Igual ocurre con bastoncillos, botes y plásticos: tirarlos por el inodoro alimenta a diversos monstruos subterráneos, como por ejemplo la “enorme bola de grasa” que bloqueó el pasado septiembre un tramo del sistema colector de Londres (Inglaterra).

CAMBIO CLIMÁTICO.Que todos los países se unan para cuidar del medioambiente.

Lo más cercano a un concilio mundial por la salud del planeta es el Acuerdo de París para el Cambio Climático, un pacto internacional que insta a los 197 gobiernos signatarios a anunciar un porcentaje de emisiones a reducir en un tiempo determinado. Firmado a finales de 2015 en la capital francesa, solo tuvieron que pasar dos años para la primera convulsión: Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, sacó a su nación –la que más ensucia la atmósfera junto a China– del convenio. Pese a ello el acuerdo sigue su curso: hace escasos días, un estudio de la London School of Economics concluyó que todos sus integrantes ya tienen al menos una política anti cambio climático definida.

Presentación del manifiesto Somos la Raíz. ampliar foto
Presentación del manifiesto Somos la Raíz. SOMOS LA RAÍZ

CONSUMO.Utilizar los teléfonos móviles hasta que sean inservibles y no cambiarlos por capricho.

El iPhone 8 campea hoy en los anuncios de la tele. Compungidos, los poseedores del 7 se preguntan si ya, tan pronto, se han quedado atrás. La obsolescencia programada es eso: no solo que los aparatos duren menos, si no que sus actualizaciones se sucedan a una velocidad inasequible al bolsillo y a la tierra, que lidia con cada vez más basura electrónica. En España, estas prácticas suponen una media de 600 euros de multas al año, en datos de FACUA, que advierte que la normativa nacional, a diferencia de países como Francia –donde las sanciones pueden ascender a los 300.000 euros e incluir penas de prisión– es aún muy laxa. La Comisión Europea estudia medidas para 2020 que obligarían a los fabricantes a informar de la vida útil exacta de sus productos. Aguanta con tu móvil si aún sigue vivo. Y si se estropea, repáralo: iniciativas como Alargascencia listan más de 1.000 comercios que ofrecen este servicio para casi cualquier artículo.

CIUDADES.Que el carril bici sea siempre seguro. Ir a los sitios en patinete, patines, bicicleta…

En 2017, la capital marcó el récord de usos de BiciMAD, su sistema público de alquiler de bicicletas. Madrid registró 12.389 usos diarios, un 19% más que el año anterior, tal como contabiliza la EMT. Sus homólogos en Barcelona (+14% en 2016), Sevilla o San Sebastián también van al alza, y el Barómetro de la bicicleta estima que una cuarta parte de los españoles utilizó las dos ruedas para sus desplazamientos cotidianos. Para que este modo de transporte siga acelerando, sostiene Iván Villarrubia, reponsable de En Bici Por Madrid, falta incidir en la educación viaria y perder algunos miedos: “La gente cree que estorbar a alguien con coche es un delito, e intentan correr mucho o echarse a un lado. Es un error, hay que ocupar todo el carril y circular a una velocidad que seamos capaces de controlar”.

ENERGÍA.Un día sin suministro de energía para aprender a valorarla.

No un día, pero sí sesenta minutos: la Hora del Planeta es un apagón símbolico mundial que este año, en España, siguieron más de 5.000 personas, 500 ciudades y 200 empresas y 200 instituciones públicas y privadas. El objetivo: que cada uno piense qué puede hacer por atenuar el cambio climático. En el capítulo de la energía, según los expertos, hay dos cosas básicas que sirven para optimizar el gasto. Una, contratar una potencia adecuada, algo que supone un pago extra a las eléctricas de 7.000 millones de euros al año, según la Asociación Nacional de Ahorro y Eficiencia. Dos, adecuar nuestros consumos pico a las horas de tarifa más barata. Y un extra: “En mi casa mis padres siempre ponen la calefacción y abren la ventana. Eso no es ahorrar calefacción”, dicen los alumnos.

AGUA.Lavarnos los dientes y las manos con el grifo cerrado.

Una ducha: entre 35 y 70 litros. Un baño: puede llegar a los 200. Abrimos el grifo y el agua brota con seguridad. Por ello, en la mayoría de baños y cocinas se malgasta como si fuera un bien infinito. Pero en el mundo, apunta la OMS, tres de cada diez personas carecen de suministro potable en sus hogares. Y en España, agricultores y trabajadores del campo se las ven y se las desean para sortear las sequías y regar sus cultivos. Se pueden hacer muchas cosas, pero hay tres innegociables: dúchate más y báñate menos; llena la lavadora cada vez que la pongas y, como dicen los jóvene firmantes del manifiesto, no te dejes nunca el grifo abierto.

https://elpais.com/economia/2018/05/02/actualidad/1525247632_356253.html?id_externo_rsoc=FB_CM

Muchos menores usan YouTube Kids, una aplicación que propone vídeos para niños entre tres y ocho años y entre los que se puede encontrar canciones infantiles, lectura de cuentos, vídeos de hazlo tu mismo o trailers de películas infantiles, entre otros. Si te pones a navegar un rato, la aplicación, por lo menos en España, no propone solo vídeos en español o inglés, sino que puedes encontrar que de repente tu hijo está atentamente distraído con un contenido en japonés con un argumento como mínimo raro, sin entrar en valorar si es o no inapropiado. Todo ello después de haber seguido todas las instrucciones, tras descargar la app, para que el pequeño no pueda usar la búsqueda por sí solo, tenga un límite de tiempo o se evite todo contenido inadecuado. Navegar por YouTube Kids es como hacerlo en Internet que sabes dónde empiezas, pero no en dónde acabas. Para solucionar estos posibles problemas Google, dueño de YouTube Kids, ha anunciado nuevas medidas de control parental.

La empresa ha propuesto tres nuevas opciones que serán accesibles en el próximo año con las que pretende que el control de los padres sobre la app aumente. “Cuando lanzamos YouTube Kids hace tres años, nuestro objetivo era dar a los niños de todo el mundo un sitio con acceso a vídeos que les enriqueciera, les comprometiera y les permitiera explorar los contenidos, según sus intereses”, explica la empresa en un comunicado. “Desde el inicio, nuestro equipo ha seguido trabajando para mejorar la experiencia de uso de los menores y de sus familias. Y una de ellas es dar más opciones para que haya un mejor control parental de la app para cada niño y familia”, añaden.

YouTube endurece el control parental de su aplicación para niños

La primera propuesta es que, “este mismo jueves, nuestros socios y nuestro equipo ofrezcan canales confiables sobre una amplia variedad de temas que abarque arte, música o deportes”. De esta forma, según explican, será más fácil para los padres seleccionar solo la colección de canales y temáticas a las que quieren que su hijo tenga acceso. “Tan solo tendrán que ir a la configuración de perfil y seleccionar la opción que más les convenga como Sesame Workshop y PBS KIDS, entre otros canales de confianza”, argumentan.

El segundo paso está dirigido a aquellos padres que quieren controlar todo lo que ven sus hijos, “porque ellos saben mejor que nadie lo que les gusta a sus pequeños”, continúa el texto. Para estos progenitores, la empresa propone una función en la app que les permitirá seleccionar “específicamente cada vídeo y canal al que quieran que accedan sus hijos”. Esta propuesta es la que más tardará en llegar.

Por último, la compañía endurece también la búsqueda dentro de YouTube Kids. Aunque hasta ahora los padres podían desactivar esta opción, este mismo jueves, al desactivarla también “se limitará la experiencia propia de YouTube Kids a tan solo los “canales que ha verificado nuestro equipo, por lo que no incluirá las recomendaciones más amplias y globales de la propia aplicación”, prosigue el texto. Las nuevas medidas de YouTube Kids afectan a América, Asia y Europa.

Para los padres a los que les guste la versión actual de YouTube Kids, la empresa explica que la actual continuará disponible. “Y por supuesto, para seguir mejorando pedimos a los padres que sigan comentando los fallos o los vídeos inapropiados que puedan surgir en nuestra app”, terminan.

Unas propuestas tras una reclamación

Estas propuestas llegan tras una denuncia por parte de Campaign for a Commercial Free Childhood junto al Centro de Democracia Digital de Estados Unidos el pasado 9 de abril en la que alertaban de cómo Google estaba saltándose la ley recopilando información de los menores en YouTube sin tener el consentimiento parental. Una declaración que estuvo apoyada por 23 grupos de consumidores. “La plataforma de YouTube es la más usada por los niños de seis a 12 años en EE UU. La mayoría de sus canales más exitosos, efectivamente, son sobre canciones infantiles, dibujos animados, anuncios de juguetes y otros dirigidos a llamar la atención de los más jóvenes. Además, Google enseña cómo hacer dinero con sus vídeos dirigidos a niños y ofrece a los anunciantes más dinero por salir específicamente en los canales dirigidos exclusivamente a los menores”.

Josh Golin, principal promotor de esta demanda y director de Campaign for a Commercial Free Childhood, cree que esta acción de endurecer YouTube Kids por parte de Google es positiva, aunque “no les salva de su responsabilidad de eliminar todo el contenido inapropiado que hay en la app”, según explica el experto en the Guardian. “Lo que está claro es que el sistema de la app no funciona y darles a los padres más responsabilidad en cuanto a la seguridad de sus hijos es una mejora. Pero no olvidemos que los niños también ven YouTube donde están expuestos a contenido inapropiado de forma continua y a que Google recopile sus datos sin permiso”, concluye.

La app de Facebook para niños también en el punto de mira

En enero de 2018, Facebook estrenaba su aplicación de Messenger Kids, dirigida a niños de seis y 12 años. Pero con tan solo un mes de vida, ya recibió duras críticas cuando pediatras y educadores pusieron el grito en el cielo. Unos 97 expertos remitieron una carta a Mark Zuckerberg en la que le urgían a su eliminación, alegando que el uso de las redes sociales no es seguro para los pequeños de primaria. Los expertos defendieron “que los niños tan pequeños no están preparados para ser usuarios de una red social”: “No son lo suficientemente mayores para navegar entre las complejidades de las relaciones virtuales que lidian con frecuencia malentendidos difíciles de afrontar, incluso, para los adultos”. Si llevamos tiempo preocupados por el uso de las redes por parte de los adolescentes, continuaban. “¿Cómo podemos dejar que niños más pequeños las usen?”, se cuestionaba el grupo.

Ante las críticas, Facebook publicó un comunicado en el que aseguraba que Messenger Kids es una aplicación de mensajería que ayuda tanto a padres como niños a chatear de forma segura. “Se usa siempre con el control paterno, tanto para saber cuáles son sus contactos como las interrelaciones que usan”, explicaba.  Además, la red social agregaba que “para crear la aplicación trabajaron con un comité de expertos en desarrollo y paternidad y con muchas familias. Y también hemos sido claros con el hecho de que no contiene publicidad”, terminaban.

Lo que está es que el acceso de los niños a Internet tiene riesgos y aunque las grandes empresas del sector están moviendo ficha para conseguir un mejor y más seguro uso para los más pequeños, cada día, surgen nuevos problemas y continúan los antiguos, como el continuo acceso de los menores a la publicidad o a contenidos inadecuados, que obliga a estas compañías a actualizarse de forma continua por ellos y sus familias.

https://elpais.com/elpais/2018/04/26/mamas_papas/1524731593_979179.html

La histórica organización juvenil, mixta desde 2018 después de un siglo de historia, se llamará Scouts BSA a partir del año que viene.

Los Boy Scouts serán a partir del año que viene los Scouts BSA. La histórica organización juvenil anunció este martes que eliminarán la referencia masculina “chico” (boy) de su nombre para facilitar la integración de las niñas, que pueden formar parte de la agrupación desde este año. Boy Scouts de América nació en 1910, dos años después de la organización de Reino Unido, y le llevó más de 100 años abrir las puertas a las chicas. La nueva denominación que consagra este carácter mixto no se demorará tanto, sino que será realidad en febrero.

“Cuando entramos en una nueva era para nuestra organización, es importante que toda la juventud se vea en los scouts de todas las formas posibles”, aseguró el jefe de la entidad, Michael Surbaugh, en un comunicado. Las siglas BSA que acompañan al nuevo nombre responden a las siglas del nombre original (Boy Scouts de América). El objetivo de la organización es entrenar a los jóvenes en la responsabilidad ciudadana, el desarrollo de carácter y la autosuficiencia a través de actividades en el exterior y programas educativos, entre otros. Hasta ahora, las niñas debían participar a través de su propia organización de exploradoras, las Girl Scouts, también con un siglo de historia.

Los scouts decidieron convertirse en una entidad mixta en medio de una crisis de participación. La organización cuenta con 2,3 millones de miembros de entre siete y 21 años en Estados Unidos, lo que supone un tercio del número de chicos que tenían en en el año 2000. Al integrar a las niñas, no solo aumentan su público objetivo, sino que le facilitan las cosas a las familias: muchas no tienen hoy en día tiempo de llevar a sus hijos a unas actividades y a sus hijas a otras distintas.

La apertura preocupa precisamente en las agrupaciones femeninas, ya que creen que, puestos a elegir, los padres optarán por llevar a sus niños a los Boys Scouts, que ya no son solo cosa de boys, ni en el nombre ni en sus actividades.

https://elpais.com/internacional/2018/05/02/estados_unidos/1525294810_197433.html?id_externo_rsoc=FB_CM