Hace ya algunas décadas que dejé de ser niña, una época de mi vida que recuerdo con añoranza y que puebla mi cabeza con multitud de historias, algunas de ellas inolvidables. Hoy, bastantes años después, he dirigido mis pasos hacia un centro educativo para comprobar in situ cuál es el perfil de los niños y niñas que integran la población infantil de nuestra sociedad, en el día en el que se celebra el Día Universal del Niño. Para ello, me reúno con Marta, profesora de uno de los colegios que integran la red de centros de la Cooperativa Gredos San Diego de la Comunidad de Madrid. Junto con ella, inicio una actividad en la que los alumnos de 3º de Primaria de este colegio, situado en el madrileño barrio de Las Suertes (Vallecas). Ellos son los verdaderos protagonistas. Una hora a lo largo de la cual un grupo de 29 alumnos, con edades comprendidas entre 8 y 9 años, hablan sobre la realidad que viven y sus interpretaciones de la misma.

El lema escogido para este año por parte de Unicef es “Un día para los niños, de los niños”, una frase que coincide con la idea que tiene Mateo, de 9 años, quien señala que “me gusta que haya un día dedicado a nosotros. Hay niños que lo pasan mal, que viven en países donde hay guerra o que no pueden comer. A veces, cuando voy con mis padres a un centro comercial, hay sitios donde llevamos comida. También en el colegio traemos arroz o macarrones”, señala Mateo. Una concienciación, la de ayudar a otras personas, que la mayoría de los alumnos manifiesta durante su intervención. “Porque hay que ayudar”, dice Andrea.

En general, los alumnos son conocedores de que hay niños que vienen de otros países a España porque tienen dificultades en sus países de origen. La solución, según Paula, está en que “las personas que tienen más dinero les ayuden y que les den trabajo para que sus hijos puedan comer, vestirse, tener una casa o ir al colegio”.

Una realidad, la de la infancia, que en nuestro país ofrece también datos preocupantes, si nos atenemos a los datos ofrecidos por Unicef Comité Español en su informe “La Infancia en España 2014: El valor social de los niños, hacia un Pacto de Estado por la Infancia”. Este documento apunta que España tiene una de las tasas más altas de pobreza infantil de la UE y es el tercer país, por detrás de Rumanía y Grecia, tanto en pobreza relativa como en “anclada”, que alcanza a casi el 40% de los niños, con un aumento de nueve puntos porcentuales entre 2008 y 2014. También, que 13.818 menores han sufrido potenciales abusos y malos tratos en el ámbito familiar, según la última estadística del Registro Unificado de casos de sospecha de Maltrato Infantil (RUMI), la principal herramienta para medir estos casos de que dispone el Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales.

El informe de Unicef recoge, además, que el 27,8% de los niños de 2 a 17 años padecen obesidad o sobrepeso. Sobre este tema, la mayoría de los niños comentan que sus padres suelen incluirles todo tipo de alimentos en las comidas, aunque “en ocasiones especiales”, confiesa Pablo, “también comemos pizzas o hamburguesas”. Porque, según los expertos, la dieta saludable es fundamental para sentirse bien pero siempre acompañada de ejercicio físico, una combinación que, según manifiesta Claudia, una pequeña pecosa y muy risueña, “es importante para encontrarnos bien y si es con amigos, mucho más divertido”.

Asimismo, el texto del organismo de Naciones Unidas incluye, entre otros números, que el 63,4% de niños de 1 a 14 años consumen televisión por lo menos una hora al día entre semana y que el 22,9% de niños de 1 a 14 años usan videojuegos/ordenador/Internet por lo menos una hora al día entre semana. No obstante, el estudio de Unicef también señala que, el 40,1% de niños de 11 a 18 años manifiestan leer libros por lo menos una vez a la semana o que el 62,4%, en estas edades, hace ejercicio físico en el tiempo libre por los menos dos veces por semana.

En relación con el uso de nuevas tecnologías, casi el total de los alumnos consultados disponen en el hogar de ordenadores, tablets o videoconsolas. Además, cerca del 60% de ellos aseguran que tienen móvil propio. Un dispositivo, que en la mayoría de los casos dispone de conexión a internet, a través del cual ven vídeos, escuchan música o juegan y que suelen utilizar, en general, con consentimiento de los tutores un día entre semana y los fines de semana. Aunque, como afirman Carlos, María y Hugo, son ellos los que guardan el smartphone en su habitación. Pese a todo lo que puede ofrecerles las nuevas tecnologías, Pablo dice que “no hay nada como divertirse y jugar con los amigos”.

Una generación de niños y niñas que absorbe todo los que pasa a su alrededor y que es conocedora de temas como la violencia en el deporte, de la existencia del “acoso escolar”, del atentado terrorista que sufrió Barcelona o de que existe un lugar en España que quiere independizarse. Un tema, la independencia, que consiste según Valeria en que “un país se quiere ir de otro, porque dicen que les tratan mal. Por ejemplo, en España, Cataluña se quiere ir”.

María, Penélope, Marcos, Pablo, Claudia o Martín forman parte del futuro de una sociedad, en la que, según las preferencias manifestadas por los alumnos de GSD, serán “profesores, diseñadoras de moda, ingenieros, cantantes, médicos o futbolistas” y para los que Unicef pide que se trabaje diariamente por su bienestar y desarrollo. Un Día que recuerda que todos los niños tienen derecho a la salud, la educación y la protección, independientemente del lugar del mundo en el que haya nacido.

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