Spot 2017 – Ojos que no ven

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El consumo de alcohol durante la adolescencia tiene muchos riesgos. Algunos de ellos son directos porque la ingesta de bebidas alcohólicas es peligrosa para la salud. Otros de los riesgos en el caso de los adolescentes son indirectos y están ligados a los comportamientos derivados del consumo de alcohol.
Con esta campaña: Ojos que no ven; queremos concienciar a los menores pero también a los padres sobre el control de los menores.
Cuando un niño empieza a beber antes de los 15 años, es mucho más propenso a convertirse en un bebedor crónico o en bebedor problemático. Aproximadamente 1 de cada 5 adolescentes se consideran bebedores problemáticos. Esto significa que ellos:

  • Se emborrachan.
  • Tienen accidentes relacionados con el consumo de alcohol.
  • Se meten en problemas con la ley, sus familias, los amigos, el colegio o las parejas con las que salen.

El mejor momento para comenzar a hablar con su hijo adolescente sobre las drogas y el alcohol es ahora. Los niños ya a los 9 años de edad pueden sentir curiosidad respecto al consumo de alcohol y pueden incluso probarlo.
Si a pesar de todo, unos padres descubren que su hijo adolescente es consumidor habitual de bebidas alcohólicas deben buscar ayuda para él. Desde Asociación Dual te podemos ayudar. http://www.patologiadual.com/

Hace un año, las redes sociales se revolucionaban con la llegada de los bitmojis, unos emojis que podíamos personalizar a nuestra imagen y semejanza, consiguiendo que se parecieran mucho a nosotros.

Una vez creados, estos bitmojis podíamos compartirlos, como alternativa a cualquier emoji disponible, en nuestros móviles y además quedaban totalmente integrados en Snapchat.

Bitmojis snapchat

Ahora desde Snapchat dan un paso más y consiguen dar vida a nuestros bitmojis, Fátima Martínez nos los explica con pequeños vídeos que representan situaciones de la vida diaria, pero siempre con un punto de humor.

Para crear tu propio emoji personalizado, si aún o lo tienes, solo debes descargarte la App gratuita Bitmoji para IOS  o para Android.

Una vez descargada, puedes empezar a diseñar el emoji que te represente. Las opciones son múltiples cara ancha o estrecha, pelo corto, medio o largo y su color, cómo quieres el cuerpo delgado, con curvas o más llenito…

Una vez tengas tu emoji personalizado puedes elegir cómo vestirle, ya que encontrarás un amplísimo muestrario formado por faldas, pantalones cortos o largos, camisetas, americanas, deportivas, gorras, chalecos…

Ahora que ya está completo tu bijomi y has validado, la app te ofrece estos bitmojis o emojis personalizados, con mensajes, que podrás descargar en tu móvil con tan solo pulsar la foto y guardar en el carrete. Para utilizarlos solo hay que cambiar el teclado y elegir “bitmoji”.

Pero Snapchat no se ha conformado con ofrecernos bitmojis estáticos para incluir en nuestras fotos o vídeos, ahora  ha introducido la posibilidad de dotar a nuestros emojis de  movimiento.

Para ello entramos en Snapchat y solo pulsando la pantalla encontraremos que nuestros bitmojis toman vida. Los colocamos con el fondo que más nos guste y pulsamos el botón de grabar. Una vez terminada la grabación, pulsamos en el botón de guardar y quedará en nuestros elementos guardados de Snapchat.

Para recuperarlos y descargarlos en nuestro móvil, solo tenemos que ir a elementos guardados, pulsar la flechita que aparece en la parte inferior “Editar y enviar”. Al pulsar nos da la opción de eliminar el vídeo, descargar en nuestro smartphone, editar o compartirlo en nuestras historias.

Cada día encontraremos historias cotidianas, como cocinar en una barbacoa, subirse en un monopatín, escribir en nuestro ordenador cuando llega la inspiración, el enfado en un atasco porque es lunes, lo que sentimos al tomar el primer café de la mañana, ir al cine o marcarnos un baile porque es fin de semana.

Cuando vayáis a compartir el vídeo, es mejor hacerlo directamente desde la App de Snapchat, ya que la versión móvil queda acortada.

Podemos personalizar el bitmoji cuantas veces queramos y ponerle la ropa apropiada para cada situación y para cada vídeo que queramos realizar

Un nuevo entretenimiento que, al menos de momento, me tiene enganchada 😉

Cómo crear tu propio emoji personalizado y que tome vida con Snapchat

 

La mal llamada caja tonta no es mala. Lo malo es Telecinco. Nunca escucharás a nadie quejarse de cómo Saber y Ganar pervierte las mentes de nuestros jóvenes, y con las nuevas tecnologías pasa algo parecido.

Para intentar reequilibrar el abuso por parte de adolescentes del uso de móviles, redes sociales y demás avances tecnológicos, la Comunidad de Madrid inaugurará un centro especializado para ofrecer asesoramiento, prevención e intervención psicopedagógica a jóvenes entre 12 y 17 años y a sus familias.

El centro, que se ubicará en la Plaza de Santa Cristina, contará con una inversión de 330.000 euros durante dos años y estará dirigido por un equipo de seis terapeutas, un coordinador y un auxiliar administrativo.

Para corregir y/o prevenir consecuencias negativas que puedan derivarse de un mal uso de las nuevas tecnologías, tales como aislamiento social, bajo rendimiento escolar, ciberbulling, etc., los especialistas se servirán de técnicas de terapia grupal que se combinarán con sesiones individuales así como actividades formativas y divulgativas.

La terapia grupal se enfocará a trabajar el área comportamental (horarios, sueño, miedos o complejos), el área cognitiva (toma de decisiones, conflictos o valores) y el área social (identidad social, grupos de referencia, estereotipos o prejuicios).

https://madridistinto.com/madrid-inaugurara-centro-ayuda-jovenes-adictos-las-nuevas-tecnologias/

Muchas veces he leído artículos y estudios que hablan sobre como los bloques de LEGO pueden servir para potenciar la creatividad, aprender matemáticas o mejorar la psicomotricidad, pero hoy me he topado con un proyecto que me ha llamado especialmente la atención. Se trata de “Braille Bricks“, una iniciativa creada por Lew’Lara/TBWA y la Fundação Dorina Nowill para Cegos de Brasil con la que quieren convertir los bricks de LEGO en una herramienta de alfabetización de niños ciegos. Se trataría de un método de aprendizaje complementario a otros ya existentes como los libros.

El proyecto, que viene bien explicadito en el vídeo que dejo por aquí abajo, quiere crear unos bloques adaptados aprovechando los “botones” que las piezas tienen en su parte superior. De este modo, lo que proponen es reproducir todas las letras del alfabeto braille en los bloques para poder formar palabras con ellos. La idea se ha registrado a través de Creative Commons y lo que ahora busca la fundación es hacer ruido a través del hashtag #BrailleBricksForAll para ver si alguna marca de juguetes como LEGO se anima a llevar este proyecto a la realidad.

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[Visto en: B9]

Si amigos papás, en 2018 podréis disfrutar de cinco semanas de permiso por paternidad tras el pacto alcanzado dentro del marco de las negociaciones entre el Partido Popular y Ciudadanos para la aprobación de los Presupuestos de 2018.

Con esta ampliación de baja por nacimiento de un nuevo hijo, ambos progenitores sumarán en conjunto 21 semanas de permiso. Será el segundo año consecutivo que se amplía esta baja paternal, ya que en enero de 2017 se dobló el periodo de la misma, de dos semanas a un mes. Esta medida entrará en vigor previsiblemente el próximo mes de enero, siempre que los presupuestos sean aprobados finalmente en el Parlamento.

La prestación de paternidad tiene algunas particularidades. Al contrario que la de la madre, el permiso del padre es intransferible. Esto es, no se puede ceder total o parcialmente al otro progenitor. La prestación de la madre si se puede ceder en parte, si bien las primeras ocho semanas sólo las puede disfrutar ella. El permiso de paternidad se puede disfrutar de manera simultánea al de maternidad.

Desde Mamichula apoyamos este tipo de iniciativas que fomentan la igualdad entre parejas y entre progenitores y que redundan en una mayor igualdad real entre hombres y mujeres así como en unos mejores cuidados de los hijos.

¿Nuevo cheque Guardería?

Otras de las medidas que se contemplan para los próximos presupuestos en un Cheque Guardería para reducir el coste de estas escuelas a las familias que cuenten con hijos entre cero y tres años.

 

Con cada inicio de curso escolar se reabren viejos debates entre posiciones aparentemente irreconciliables. Está el de los deberes sí o no, el de uniformes sí o no y también, entre otros, el que se centra en la jornada escolar: ¿continua o partida? Hasta hace no tanto, en España primaba la jornada partida. Hoy, como afirma Antonio Tinajas, la balanza está igualada. Según el catedrático de enseñanza secundaria y autor del artículo ¿Jornada escolar continua o jornada escolar partida?, publicado en la Revista Iberoamericana de Educación, “en general, son más las comunidades en las que las escuelas públicas siguen una jornada continua, aunque la población escolar total afectada por un tipo u otro de jornada es muy similar”.

Cabe recordar que las competencias en Educación están hoy cedidas a las Comunidades Autónomas y que son estas las que legislan sobre las características de la jornada escolar y sobre las condiciones en que es posible el cambio de la jornada partida a la continua. En la práctica, siguiendo esas condiciones, es cada colegio, a petición del Consejo Escolar y con la votación favorable del censo del centro, el que decide el paso de una jornada a otra.

Y aquí radica el primer punto de fricción. Para Leticia Cardenal Salazar, presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), esta es una decisión que “no debería dejarse a la autonomía del centro, como no se dejan otras cuestiones relevantes, como es la elaboración del currículo de las asignaturas, por ejemplo o el calendario escolar”. Una posición totalmente opuesta a la que defienden desde el sindicato de la enseñanza pública ANPE, para el que la elección del tipo de jornada del centro educativo “debe corresponder a la autonomía de los centros” a través de un proceso “transparente, participativo y con garantías democráticas”. En ese sentido, desde el sindicato del profesorado recuerdan que el Consejo Escolar del Estado ya se pronunció hace años sobre la jornada continuada, “reconociendo el derecho de las comunidades educativas a establecer el tipo de jornada escolar”.

Quién quiere qué

Sea como sea, lo cierto, como la propia Leticia Cardenal reconoce, es que “se está generalizando que sean las comunidades educativas de los centros quienes decidan sobre el tipo de jornada que quieren”, de forma que se han ido incrementando el número de centros que se han acogido a la jornada continua. Un dato que sorprende, cuando desde la principal agrupación de asociaciones de Padres y Madres se muestran reacios al cambio. Según su presidenta, la explicación podría deberse en parte a que los debates sobre el particular “no se realizan en condiciones de igualdad entre familias y profesorado y el profesorado habla de pedagogía cuando lo que hay detrás es un interés de mejora en sus condiciones laborales”.

También señala al profesorado Antonio Tinajas, que señala a la gran diversidad de situaciones particulares que se dan entre las familias de un colegio, una coyuntura que en su opinión aprovecha el equipo directivo y el profesorado, que “tiende a abusar de la autoridad pedagógica que les atribuyen las familias”. Para Mariano Fernández Enguita, catedrático de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid, por su parte, solo existirían dos “grupos de madres” que se inclinan espontáneamente por la jornada intensiva: “las que no tienen ni buscan empleo o tienen uno a tiempo parcial que combina mejor con ella; y las de clase media acomodada y culta que, habiendo optado por la escuela pública, creen que a sus hijos les sobran horas y que podrían emplearlos mejor en otras actividades fuera de las aulas”. El resto, según Enguita, que conformarían la gran mayoría de madres y padres de alumnos, suelen ser sometidos en opinión del catedrático “a una desinformación sistemática y, a menudo, una presión poco escrupulosa desde el profesorado, que no para hasta que se convierten o se rinden”.

¿Tanta fuerza tiene el profesorado entre los padres y madres para que en abril de este año, sin ir más lejos, 215 de los 325 centros educativos de la Comunidad Valenciana que celebraron consultas sobre la organización horaria, votasen a favor de la jornada continua? Al contrario de lo que mucha gente piensa el cambio horario es una reivindicación mayoritariamente de las familias, de hecho, se da el caso de muchos claustros que no apoyan el cambio y ni siquiera se puede llegar a las votaciones de las familias. En el caso de mi centro y en muchísimos más, somos las familias las que hemos instado al centro para que inicien el proceso”, explica Asun Bañón, presidenta de la Asociación Plataforma A Favor de la Jornada Continua por la Libre Elección en la Comunidad Valenciana, una de las asociaciones más activas y reivindicativas en España.

El profesorado también se defiende de las acusaciones de buscar en última instancia una mejora de sus condiciones laborales. Desde ANPE recuerdan que “no se trata de una reducción de la jornada escolar del alumno ni del profesor, sino de una redistribución de la misma” (esta sigue siendo de 25 horas a la semana); y que en todo caso, la compactación de la jornada tiene otro tipo de beneficios para la función docente, que se ejerce “de forma más racional, fomentando una mayor interrelación personal y profesional del profesorado, facilitando la preparación de las clases, mejorando la programación docente y permitiendo el perfeccionamiento profesional de los docentes mediante una mayor posibilidad de acceso a cursos de formación”.

Argumentos a favor y en contra

Para Asun Bañón, la jornada continua también permite poder aprovechar mejor las horas libres de los niños: “Algo tan sencillo como que los niños puedan irse a una actividad (deporte, música, idiomas, cumpleaños) con los deberes hechos o la lección repasada, y no tener que retrasar esto hasta última hora de la tarde cuando los niños están demasiado cansados”. También destaca de ella su “flexibilidad”, lo que permite adaptarla a las necesidades de cada familia (“Las familias tienen diariamente tres opciones para la salida de los niños del cole, a las 14:00, a las 15:30 o a las 17:00 horas”); y la “reducción del absentismo, especialmente en el caso de los niños más pequeños, que se duermen después de comer”, que se produce al tener que ir solo una vez al centro escolar.

Al desarrollo de las actividades extraescolares gracias a la implantación de la jornada continua también aluden desde ANPE, desde donde afirman que “todo los países modernos han comprendido el alcance de las actividades extraescolares como forma nueva, sugestiva y original de prolongar y entender el aprendizaje fuera del ámbito escolar”. Unas extraescolares que deberían ser en todo caso gratuitas, para no caer en la discriminación del alumnado en función de sus posibilidades económicas.

A esa discriminación aluden precisamente desde CEAPA. Recuerda Leticia Cardenal que la escuela es “un espacio de formación integral para todo el alumnado, donde se forman todos sin diferencias de ningún tipo y donde, además se compensan las desigualdades sociales”. Una formación que debería ser entendida en un sentido amplio, más allá de la transmisión de conocimientos o del tiempo exclusivamente curricular; “la escuela es un referente de convivencia, socialización y participación. Por eso, cuanto menos tiempo sea común a todo el alumnado en la escuela, mayores serán las diferencias, ya que estas crecen en las familias porque somos las familias las que marcamos esas diferencias”.

Según Fernández Enguita, por su parte, la intensificación horaria “perjudica especialmente a los alumnos que ya tienen problemas con la escuela, que son muchos”. En ese sentido, aboga por ir hacia horarios flexibles, “con un núcleo central para todos y flexibilidad en las horas de entrada y salida”. En todo caso, en la coyuntura actual considera preferible la jornada partida, “ya que lo que pueden perder con ella algunos (salir antes de una escuela que les aburre y tener tiempo para actividades que les interesan más) me parece menos grave que lo que pueden perder sin ella otros al no poder seguir el ritmo y verse empujados al rechazo o al fracaso escolares”.

¿Existe una alternativa mejor?

Coinciden todas las fuentes consultadas en que no hay ningún estudio de carácter científico que avale que una alternativa es mejor que la otra; o que una de ellas conlleve mejoras significativas en la calidad de la enseñanza. “Ni los hay ni creemos que los haya, porque las mejoras que se pueden producir en la escuela obedecen a múltiples factores y no a uno exclusivamente. Por lo tanto, no podemos decir que un modelo sea mejor”, afirma la presidenta de CEAPA, que no obstante recuerda que ningún argumento de los que se esgrimen para pasar de jornada partida a jornada continua “son objetivables” y que tampoco han demostrado las mejoras con las que, en su día, se convenció a la comunidad educativa: “Podremos hablar del nivel de satisfacción de profesorado o de familias, pero poco más”.

Su opinión la comparte en parte Mariano Fernández Enguita, que aunque reconoce que los horarios escolares en España “no han tenido todavía el estudio sistemático que merecen”, afirma que hay ya “unas docenas de estudios aquí, y muchos más fuera” cuyas conclusiones se distribuyen “entre pocos y muchos, pequeños o grandes, efectos negativos” de la jornada continua. “No existe un solo estudio, ni uno solo, que sustente los beneficios académicos de la jornada continua. He documentado esto en un libro y varios artículos y vídeos”, concluye.

Antonio Tinajas, por su parte, hace referencia a la cronopsicología, una ciencia que intenta comprender qué factores influyen en el mantenimiento sostenido de la atención por parte de los escolares a lo largo de la jornada. “Sabemos que la atención depende de numerosas variables: la edad y la personalidad del individuo, la naturaleza de la tarea a realizar (perceptivo motriz o mental), si se trata de tareas individuales o en grupo, los procesos mentales puestos en juego, la motivación, pero existe un consenso según el cual, en los últimos años de primaria y en la ESO, la atención es baja a primera hora de la jornada y crece hasta alcanzar su máximo entorno a media mañana (la hora del patio). A partir de aquí, desciende a medida que avanza la mañana y decae bruscamente tras la comida. Durante la tarde, vuelve a incrementarse la atención hasta volver a alcanzar otro máximo a media tarde”, argumenta. Una evolución de la atención que, en apariencia, coincide mejor con el horario partido.

“Tal vez pueda influir algo el horario en el rendimiento académico”, conceden desde la Asociación Plataforma A Favor de la Jornada Continua por la Libre Elección en la Comunidad Valenciana, pero en todo caso consideran que esa influencia “sería meramente anecdótica” en comparación con las soluciones que la jornada continua facilita para la adaptación a los horarios “de una sociedad en constante cambio”. Una opinión que también refrendó el estudio A las tres en casa: el impacto social y educativo de la jornada escolar continua, dirigido por Elena Sintes. En él, la doctora en Sociología, en referencia al argumento, utilizado también por la corriente projornada continua de que esta mejoraba el rendimiento académico, concluía que “la causa que marca la mejora de los resultados académicos y escolares de los alumnos, se encuentra en la calidad del proyecto educativo del centro, no en su horario lectivo”. Por tanto, y dado que el horario “no supone una variable fundamental para la obtención de un mejor rendimiento académico”, consideraba “perversa” la asociación entre ambas variables.

https://elpais.com/elpais/2017/09/17/mamas_papas/1505641549_019224.html

Lejos quedan ya los días plácidos del verano en los que los más jóvenes de la casa disfrutaban de horarios dilatados, comidas desordenadas y rutinas alejadas de las que se establecen durante el curso escolar. Un periodo que en palabras de muchos padres… ¡por fin ha terminado! Lo que significa que un elevado número de niños y jóvenes se han incorporado ya a guarderías, colegios, institutos y universidades. Una nueva etapa que comienza y que, en muchas ocasiones, supone una verdadera preocupación para padres y madres, expectantes ante cómo se adaptarán a este nuevo ciclo. La vuelta a la vida de estudiante en Primaria y Secundaria supone volver a adaptarse a nuevos horarios, asumir de nuevo las tareas que asignan en clase, estudiar las asignaturas o adaptarse al ritmo de las aulas y también de los profesores. Cursar estudios superiores, significa además confirmar que la elección de la carrera o los estudios de Formación Profesional escogidos han sido los acertados.

El inicio o vuelta a la escuela infantil

En relación con las edades infantiles, Jorge Martínez, médico adjunto del servicio de Pediatría del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid, indica que “los niños en edades tempranas, en general, afrontan la incorporación a las aulas como un trance al que se adaptan relativamente bien. Es posible que los dos o tres primeros días de vuelta a una rutina que abandonaron hace ya casi tres meses, pueda costarles un poco. Los más pequeños son los que más apegados están a sus padres y serán los que más les echen de menos y, por consiguiente, los que más puedan notar esta incorporación a la guardería.

Primaria y Secundaria

Los niños que cursan primaria, en general, suelen demostrar ilusión ante el reencuentro con sus compañeros de clase, quiénes serán sus nuevos profesores, etc. En el caso de escolares que inician estudios de secundaria, pueden darse casos en los que los padres observen que sus hijos demuestran cierta ansiedad y nerviosismo ante el inicio de un curso que se presenta más difícil que el anterior y en el que van a tener que esforzarse un poco más”. Martínez opina que, en general, los progenitores no deben preocuparse excesivamente, aunque sí apunta que “siempre hay que estar atentos a las circunstancias concretas de cada niño y cada curso escolar”.

Ana Lucas, psicóloga de la Unidad de Personalidad y Comportamiento (Orientación familiar y prevención) del Hospital Ruber Juan Bravo-Grupo Quirón Salud, apunta que durante los años de infancia y adolescencia “la visión que la familia tiene del colegio, del profesor y de los compañeros de clase influye en la vivencia que tiene el niño y en cómo se relaciona en ese entorno”. Asimismo, destaca que “la importancia que la familia otorgue a los estudios, a sacar buenas notas o a destacar, también influye en la presión que siente el niño o el adolescente por tener buenos resultados”. Pero, según Lucas, no todo es responsabilidad de la familia, “cada niño tiene unas aptitudes o cualidades propias que le ayudan a afrontar la vida en el colegio de una forma satisfactoria. Sí el niño tiene buenas aptitudes académicas y físicas, su paso por la escuela va a ser mucho más fácil que para otro niño al que le cuesta entender matemáticas o no es tan bueno en las clases de educación física”. Por otro lado, para lograr una buena adaptación durante los primeros días de clase, es importante el ambiente en el aula y la integración del niño dentro del grupo. En este punto, Lucas señala que “sí el niño tiene un grupo de amigos donde siente que forma parte, se siente reconocido y tiene buenas relaciones con los iguales, es la base para que el niño esté a gusto en el colegio y quiera ir”.

Para facilitar la adaptación de los hijos a su nueva etapa escolar, sobre todo en etapas de Educación Infantil y Primaria, Ana Lucas ofrece una serie de estrategias que les ayuden a que el proceso de adaptación sea lo más corta posible.

  1. Ajustar los horarios de sueño unos días antes de empezar las clases.
  2. Preparar el material escolar y hojear los libros con ellos, despertando la curiosidad de todo lo que van a aprender este curso.
  3. Hablar de volver a ver a todos esos amigos de la clase, incluso quedar con alguno de ellos.
  4. Hablar del profesor que van a tener este curso.
  5. En general, tratar todos aquellos temas que les acerquen a la vida escolar para favorecer el proceso de adaptación del niño al nuevo año escolar.

La vida universitaria

Una intranquilidad, la de los padres, que persiste e incluso se ve aumentada cuando los hijos se incorporan a la vida universitaria y deciden cursar estudios superiores. Según algunos expertos, el desasosiego que se genera en las familias es importante ante la idea de que haya acertado en la carrera elegida, que se adapte al ritmo de las clases, que no tenga problemas para relacionarse con sus nuevos compañeros de estudios, etc.

Marina Díaz Marsá, directora médica de Sommos Desarrollo Personal, advierte de la importancia que tiene la “información” a la hora de saber elegir la carrera que más se adapta al perfil de nuestro hijo. Díaz Marsá comenta que para guiar a los hijos, “es importante orientarles en la necesidad de concentración y comunicarles que no se desanimen desde los inicios. Normalmente, son muchos los que lo pasan mal buscando su orientación profesional; por eso, es mejor que se tomen más tiempo para aclararse que empezar porque sí cualquier carrera”.

Además, Díaz Marsá centra su atención, dentro del ámbito universitario, en las novatadas que se hacen a los recién incorporados para “acogerles” en el grupo. En su opinión, “es importante que los alumnos sepan que no tienen por qué dar por sentado que este tipo de actos son un trámite que hay que pasar. Es bueno que los nuevos estudiantes formen grupo con otros en su misma situación para gestionar mejor la presión”.” Los hijos deben contar a sus padres lo que está sucediendo aunque tengan miedo. Los padres deben avisar al Vicerrectorado de la Universidad y a los Defensores Universitarios cuando se produzca una situación de acoso y buscar apoyos”, afirma Díaz Marsá.

  • Las pautas que deben incorporar los estudiantes universitarios para adaptarse al nuevo curso y finalizarlo de la mejor forma, son en opinión de Díaz Marsá:
  • Las técnicas de motivación ayudan a familias y docentes a modificar conductas de poco rendimiento en los hijos e incrementar el interés de los estudiantes.
  • Fomentar su autonomía y autoestima.
  • El ambiente en el hogar también debe incitar al esfuerzo y valorar este por encima de los resultados.
  • Los padres deben ayudar a sus hijos a reconocer y superar la ansiedad y frustración, reconocer sus capacidades y adaptar las tareas a ellas.

https://elpais.com/elpais/2017/09/14/mamas_papas/1505373113_597956.html

Ignacio Bravo Martín, único español en el torneo celebrado en Kuala Lumpur (Malasia) este domingo, ganó el título en su categoría (nivel 5 de un total de 10)

Se llama Ignacio Bravo Martín, tiene ocho años, vive en Toledo y se desconoce cuál es su coeficiente intelectual porque no le han hecho ninguna prueba. Sin embargo, desde este domingo es campeón del mundo de cálculo mental en su categoría (nivel 5 de un total de 10). Nacho ganó el título en el campeonato organizado por Aloha Mental Arithmetic en Kuala Lumpur (Malasia), donde ha sido el único español entre 600 niños de 13 países.

«En la prueba no he estado nervioso. Luego, antes de los premios, me he aburrido mucho, porque me han dejado en una sala con niños chinos y no podía entenderme con ellos. Entonces, he cogido una goma de borrar y me he puesto a jugar con ella», contaba el chavalín a ABC en conversación telefónica momentos después de conocerse que había logrado su proeza. El pequeño toledano completó 67 de los 70 cálculos matemáticos que los participantes debían resolver en un máximo de cinco minutos, aunque reconoce que no sabe cuántas operaciones fueron correctas.

Nacho ha viajado a Malasia acompañado de sus padres, Carlos y Elvira, ambos enfermeros (él es el director del centro de tratamiento a drogodependientes «El Alba», en Toledo), que prácticamente se han tenido que costear de su bolsillo el viaje. Apenas han obtenido la ayuda económica de dos patrocinadores: Ideac y CITA. La primera empresa se preocupa de desarrollar las actividades innatas de los niños y la segunda trata a personas con déficit de atención o autismo, entre otros trastornos, con terapias realizadas con animales.

A Nacho siempre le ha gustado hacer cuentas. Hace tres años, en el colegio público Valparaíso, en Toledo capital, donde acaba de cursar segundo de Primaria con buenas notas presentaron el proyecto Aloha como actividad extraescolar. «Un programa de desarrollo mental, dirigido a niños de entre 5 y 13 años, con el que se potencian habilidades tan importantes como la inteligencia lógico-matemática, la atención y concentración, la memoria fotográfica, la creatividad y la imaginación, la orientación espacial o las habilidades analíticas», contaba su padre Carlos a ABC hace unas semanas. «A Nacho le gustaban las cuentas y encajó muy bien. Nos dimos cuenta de que estaba contento con el cálculo mental y, al final del primer curso, participó en el campeonato provincial. Se esforzó en querer tener su copa y su medalla, y ganó», recuerda con orgullo su padre.

Este año, coincidiendo con que padres tenían vacaciones, Nacho viajó hasta Mallorca para participar por primera vez en el campeonato nacional. Finalizó segundo la competición y la organización propuso a los padres que Nacho acudiera al Mundial de Kuala Lumpur. Después de pensarlo durante unos días, los progenitores aceptaron y el resto ya está contado. «Nosotros le hemos dicho que viva el momento en un continente y en una ciudad diferentes», le decían sus padres a Nacho antes de coger al avión. «Estoy muy contento», reconocía el chaval este domingo, con una bandera de España a la espalda, su medalla al cuello y la copa que le acredita como campeón del mundo bien agarrada en su mano izquierda.

VIA: http://www.abc.es/

 

Se acabaron los días a remojo en la piscina y los juegos en la calle hasta tarde. Llegan las horas interminables sentados en el pupitre y los deberes vespertinos. Al igual que los adultos, los niños también sufren el síndrome postvacacional, incluso, en ocasiones, más acusado: se muestran tristes, irritables y ansiosos ante la perspectiva tener que volver a la escuela. “Muchos se enfrentan a situaciones nuevas por primera vez”, nuevos compañeros, nuevos profesores, nuevos retos…, explica la psicóloga infantil Sandra Granados, del centro IPSIA Psicología. Además, han estado durante más de dos meses ociosos, relajados y divirtiéndose, y adaptarse a la nueva rutina les cuesta más.

Estos son, según los expertos las 10 maneras que tenemos los padres para que vean la vuelta al cole como un reto emocionante en vez de algo aburrido en la que todo son responsabilidades.

1. Actitud positiva y evitar comentarios negativos

“Es importante hablar con los niños de forma positiva y alegre sobre la vuelta para que vean la parte buena de ello, como el contacto con sus amigos”, cuenta Granados. Nuestra actitud les influye más de lo que creemos. “Aunque tu vuelta al trabajo haya sido muy pesada, no es recomendable que lo exteriorices delante de ellos, porque entonces aprenderán que volver siempre trae consecuencias negativas. Los niños aprenden por imitación y al igual que el adulto sufre un estado de ánimo más bajo al retornar al trabajo, estos pueden responder de la misma manera”, explica la psicóloga Marta Rebollar.

2. Reforzar en vez de regañar

“Solemos cometer el error de recordarles el fracaso que tuvieron el curso pasado o de avisarles de lo negativo que sería si les fuera mal este año, en vez de señalar los logros obtenidos en años anteriores” y animarles para que lo intenten en otras actividades que se les dan peor, aconseja Granados. Siempre es más fructífero decir “¡qué buena nota sacaste el año pasado en Inglés! Este año a por ello de nuevo”, en vez de “¡a ver si éste año lo haces mejor en Matemáticas!”.

3. Hacer planes para el curso

“Puede ayudar hacer una lista de propósitos, por un lado académicos, sobre qué les gustaría conseguir este curso o qué actividades extraescolares les gustaría realizar, pero también personales o sociales”, argumenta Granados. Es más aconsejable que la lista parta de ellos para que estén verdaderamente comprometidos, no que sean los padres los que los propongan.

4. Establecer una rutina

Fijar unos horarios desde el principio es clave para que los niños se adapten lo antes posible al nuevo curso. “Deberíamos ir adaptando las rutinas, por ejemplo, ir levantándose cada día un poco antes, irse a dormir cada día más pronto, comer a la hora del horario escolar, etc., de forma progresiva, para ir cogiendo el ritmo durante una semana antes o incluso 10 días”, explica Granados.

5. No olvidar la diversión

Esto no significa que la vuelta al cole sea el final del divertimento. “Los niños pueden aprender muchísimo mediante el juego y es muy importante que todos los días tengan tiempo para jugar, no sólo para los deberes“, explica Rebollar. Por ello es aconsejable no olvidar introducir actividades lúdicas, sobre todo los primeros días, como seguir yendo a la piscina, lo que hará que no perciban tanto el cambio.

6. La importancia de la comunicación

Su intranquilidad ante el nuevo curso es algo normal, pero ahí entra en papel de los padres para prestarles apoyo y comprensión durante los primeros días. “Explicarles cómo va a ser el nuevo curso, sus nuevos profesores y sus nuevas asignaturas también le puede ayudar a reducir la incertidumbre y por tanto, reducir la ansiedad”, dice Rebollar.

“Si sus sentimientos son negativos no hay que mostrar preocupación, sino hay que ver qué necesita para sentirse mejor y ayudar al niño a conseguirlo. Si no quieren hablar del tema, es mejor no agobiarles, y si se muestran muy nerviosos, intentar tranquilizarlos”, continúa la psicóloga.

7. Preparar el material escolar

Rebollar aconseja también involucrarlos en la preparación del material escolar. “Ellos van tomando consciencia de que tienen que volver pronto, y al preparar y elegir sus cosas (la mesa de estudio, el estuche…) pueden tener más ganas de empezar”, explica. Estrenar algo nuevo siempre apetece, pero no hace falta gastarse mucho dinero para ello.

8. Rememorar lo positivo del año anterior

“Recordar anécdotas divertidas de cursos anteriores o juegos con los que disfruten también motiva a los niños a volver al cole para volver a vivir nuevas experiencias con sus compañeros”, cuenta Rebollar.

9. Organizar una quedada previa

También se puede hacer un reencuentro con los amigos del colegio antes de comenzar para perder la timidez de los primeros momentos y facilitar así la adaptación.

10. Primer día sin dramas

En el día de la vuelta al cole, las despedidas deben ser breves. El niño tiene que percibir la seguridad de los padres; si éstos están nerviosos, el niño puede interpretar que el colegio es algo malo. “Es muy importante hacerlo todo con calma y sin prisas para que las sensaciones sean agradables”, afirma Rebollar