Ocurre que además de “muy bien“ a veces no sabemos qué más decirle a nuestros hijos para expresarles nuestro apoyo y confianza en ellos. ¡y hay que hacerlo! Después de todo esas palabras les permiten comprender que los amamos, los entendemos y los aceptamos.

padre-hijo-hablando-comunicacion1La psicóloga infantil y de familia Ekaterina Kes redactó una lista de frases que puedes usar para comunicarte con tu hijo. Genial.guru te las transmite. Comprende su esencia y dilas con tus propias palabras, esto es solo un bosquejo. Muy importante: No olvides decirle ”Te amo“. Esa es la principal.

Mostrarle tu confianza

padre_e_hijo

  • “Confío en ti”.
  • ”Creo en ti“.
  • ”Respeto tu decisión“.
  • “No es tan fácil, pero sé que podrás lograrlo”
  • “Estás haciendo lo correcto“.
  • ”Entiendes bien lo que pasa”
  • “¿Cómo lo lograste?”
  • ”¡Enséñame cómo lo haces!“.
  • ”Lo haces mejor que antes, estás mejorando aún más“
  • “Me parece que lo haces bien”.

Reconocer el esfuerzo y/o el sufrimiento

limites-de-padres

  • ”Veo que trabajaste mucho para lograrlo“.
  • ”Veo que te esforzaste mucho, sigue así“.
  • “Te esforzaste y te salió muy bien”
  • “Me gusta como lo haces“
  • ”Me imagino cuánto tiempo tardaste en hacerlo, así se hace”
  • “¡Sé cuánto te esforzaste para lograrlo!”
  • “Has debido planearlo muy bien para que resultara algo tan bueno“
  • ”Tus esfuerzos se recompensaron con un buen resultado, te felicito“

Agradecer por el tiempo que han pasado juntos

diadelpadre-300x198

  • “El tiempo que pasamos juntos es muy importante para mi”.
  • ”Ya estoy esperando a que juguemos mañana“
  • ”Eres alguien interesante”.
  • “Me gustó mucho jugar contigo”.
  • “Estoy feliz de tenerte cerca“.
  • ”Me siento muy bien a tu lado”.

Ayudar a valorar el resultado

149714

  • “¿Y a tí qué te parece?”
  • ”Me imagino que debes sentirte muy bien“
  • ”¿Y qué es lo que más te gusta?“
  • “¿Qué opinas de eso?”
  • ”¿Te gusta cómo quedó?“
  • ”¿Que piensas, te salió mejor que la vez pasada?“
  • “¿Cómo te sientes respecto a eso?”

Agradecer por la ayuda o contribución

juegoMadreHijamaderaG

  • “Muchas gracias por haber….(cuando es algo positivo)“.
  • ”Gracias por lo que hiciste”.
  • “Gracias por tu ayuda”.
  • ”Gracias por entenderlo“.
  • ”Eso me ayuda mucho, te lo agradezco“.
  • “Eres un muy buen ayudante”
  • ”Gracias a tu ayuda tardé menos en acabar“.
  • ”Como me ayudaste ahora todo está limpio“.

Describir lo que ves

  • “¡Wow, qué limpia está tu habitación!”
  • “¡Que bien que la cama esté tendida!“
  • ”¡Qué colores tan vivos los que usas!”
  • “¡Veo que te has esforzado mucho!”
  • “¡Tu mismo lo hiciste, te felicito!“

Describir lo que sientes

Padre-hablando-con-hijo

  • ”Me gusta mucho hacer esto contigo!“.
  • “Me siento feliz de estar en casa”.
  • ”Creo que somos un equipo“.
  • ”Me gusta oirte decir eso”.
  • “Estoy feliz de tenerte”.
  • “Me siento muy bien cuando me ayudas”.

Fuente: ipsyholog
Fotografía: Denis Ilin
Traducción y adaptación: Genial.guru http://genial.guru/padres-e-hijos/50-frases-que-hay-que-decirles-a-los-ninos-581/

La Inteligencia Emocional determina la manera en que nos relacionamos y entendemos el mundo. Tiene en cuenta las actitudes y los sentimientos, y engloba habilidades como el control de los impulsos, la automotivación, la confianza, la empatía, la autoconciencia y sobre todo, constituye el recurso necesario para ofrecer nuestro potencial interior de forma brillante.

Cada vez somos más conscientes de la importancia del uso y aprendizaje de la Inteligencia Emocional en nuestras vidas, ya que constituye un ingrediente indispensable hacia el éxito en nuestras relaciones personales y cualquier área de nuestra vida.

Inteligencia emocional

Entonces, ¿Qué implica ser una persona inteligente emocionalmente?

Ser consciente de las propias emociones. Identificar nuestras propias emociones al evaluar situaciones pasadas requiere una primaria inteligencia emocional. Si tenemos en cuenta la frase “Quien no se percata de sus emociones queda a merced de las mismas” hacemos referencia a la importancia de saber distinguir un sentimiento mientras está teniendo lugar. Esta acción supone una inteligencia emocional desarrollada.

Manejar las emociones. Significa la capacidad de controlar los impulsos para adecuarlos a un objetivo. Esto es una habilidad que se puede entrenar y desarrollar, e implica el ser capaces de generar estados emocionales positivos y controlar los negativos.

Automotivarnos. Las emociones nos ponen en movimiento. Por ello, desarrollar la capacidad de entusiasmarnos con lo que tenemos que hacer para dar lo mejor de nosotros y de la mejor forma, mejora el rendimiento de cualquier tarea que deseemos emprender.

Empatía. Es el nombre que recibe la aptitud que implica reconocer las emociones de los demás. Nos permite la capacidad de “sentir dentro” de nuestra persona lo que el otro siente. La clave para ser personas con alta empatía reside en saber interpretar con destreza el lenguaje corporal.

Manejar las relaciones positivamente. El último ingrediente de la Inteligencia Emocional consiste en aprender a controlar nuestras emociones y las de las personas que nos rodean de forma positiva. No hablamos de manipular negativamente, hablamos de adelantarnos a los acontecimientos negativos y evitarlos teniendo en cuenta a las personas que nos importan.

El experto en Inteligencia Emocional Harvey Deutschendorf  señala que las personas con un gran desarrollo dentro de este tipo de inteligencia, consiguen mejores resultados en cuanto a calidad de vida se refiere.

¿Quieres potenciar y  aumentar tu Inteligencia Emocional?

Con estos 7 hábitos diarios es posible:

– Rodéate de gente positiva. Las personas negativas pueden generar una pérdida de energía grande. Pasar tiempo con personas positivas te hace percibir y valorar más el lado bueno de la vida. Te fomenta una mayor alegría por vivir y aumenta el “ser positivo” ante las adversidades, facilitándote herramientas para superar obstáculos del día a día.

Sonrisa

– Pon límites y se firme cuando sea necesario. Es muy importante saber poner límites y hacerte valer cuando la situación lo requiera, pero es muy importante no olvidar la educación y el saber estar cuando lo hagamos. Pensar antes de hablar es algo indispensable y pararnos a “entender nuestras emociones” una tarea requerida. Saber decir “No” también es esencial.

– Atrévete a dejar atrás el pasado y pensar hacia adelante. En los errores hay un aprendizaje inmenso. Antes de culparte o hacerte daño a ti mismo párate a reflexionar y sacar “el lado bueno” de la situación. Todo ocurre por “algo”.

– Vuelve tu vida más alegre y feliz. Descubre que te divierte o saca una sonrisa e intégralo en tus hábitos diarios para generarte una mayor felicidad y alegríaTe permitirá sentirte más realizado y a gusto, incluso pudiendo alegrar el día a las personas de tu alrededor de forma inconsciente.

– Elige de forma inteligente en que gastar tu energía. Aprende a gestionar los conflictos con los demás y valora tus logros personales. Valora el “por qué” de las cosas y pregúntate como superarte día a día. Los errores nos permiten superarnos, nunca bloquearnos o hacer que nos quedemos ahí. Eso nos ayudará a saber emplear nuestra energía personal de forma productiva.

– Concéntrate en lo positivo. No emplees demasiado tiempo en cosas y situaciones negativas. Eso no quiere decir que no te responsabilices de tus acciones, pero sí que intentes no centrarte solo en “lo malo”. Busca soluciones a los problemas, concéntrate en tus potenciales y lo que eres capaz de hacer.

– Nunca dejes de querer aprender cosas nuevas. Estar en constante crecimiento, abierto a nuevas ideas y estar dispuesto a aprender de los demás permite desarrollar nuestra Inteligencia Emocional y habilidades sociales. Todo lo anterior nos permite confiar en nosotros mismos y tomar la mejor decisión para nuestra persona.

Integrar estos pequeños hábitos tan saludables y positivos en nuestra vida, nos permite disfrutar y desarrollar una mayor Inteligencia Emocional. Evidentemente, necesitas tiempo para hacerlos familiares a tu interior, pero en cuanto te pongas manos a la obra, tendrás resultados cuando menos te lo esperes.

http://lamenteesmaravillosa.com/aprende-a-cultivar-la-inteligencia-emocional/


Ellas parecen estar enfermas, borrachas, a punto de morir o hambrientas. Ellos parecen jefes, gente “feliz” con su trabajo o incluso “superhéroes”.

Es la reacción de un grupo de niños y niñas de ocho años a quienes se pidió definir lo que veían en imágenes de anuncios de firmas de ropa de lujo. Se trata del último trabajo de la artista madrileña Yolanda Domínguez, Niños vs Moda, un intento de denunciar “la violencia implícita y la desigualdad” que existe en el tratamiento de hombres y mujeres en el mundo de la moda.

Las imágenes elegidas “representan las habituales poses de hombres erguidos, vestidos, en situaciones de éxito y de mujeres más débiles, desfallecidas, tiradas”, explica a Verne la artista, en conversación telefónica. “Llevo muchos años recopilando este tipo de imágenes y las hay mucho más fuertes. Son campañas recientes de firmas de lujo, pero he cogido de las más light, porque las había con violencia mucho más agresiva o desnudos, que no he usado precisamente porque son niños”.

Sólo un par de niñas identificaron algunas de las imágenes como publicidad. “Elegimos a niños de ocho años porque aún no son tan conscientes de la publicidad”, explica Domínguez, que en esta ocasión ha contado con la colaboración del educador social y bloguero Juanjo Vergara. “Me ha emocionado mucho trabajar con niños porque proyectaban en las imágenes sus aspiraciones. Una parte con la que yo no contaba es cómo se ofrecen a ayudar constantemente, tratando de proponer soluciones. Dicen que les dirían que se animen, que fueran amigas, que les darían de comer…”, apunta la artista.

Domínguez aborda así una vez más la representación de la mujer en medios y publicidad, tema principal de sus trabajos, como la acción realizada hace meses al reproducir un anuncio de Multiópticas en las tiendas de la marca.

En este vídeo, grabado el pasado junio, ha utilizado el popular esquema de situar a niños a hablar de un tema ante la cámara sin saber muy bien de que se trata. Ya antes de los tiempos de internet en España fue muy popular en el programa de televisión Juego de niños. En YouTube, el popular canal Fine Brothers tiene una sección dedicada a “niños reaccionando ante cosas”, que le ha servido de inspiración por ser “un formato híperconocido”.

¿Y lo que no sale en el vídeo? “Ellos lo vieron como un juego. Simplemente les decía que me tenían que contar lo que pasaba ahí. Con algunos hicimos luego una reflexión: estas son imágenes que vais a ver en publicidad y que no tenéis que creer. Intentamos al menos dejarles esa semillita”, dice Domínguez.

Yolanda Domínguez ha realizado antes varias acciones relacionadas con la moda y la imagen pública de la mujer. La más reciente fue la protesta que llevó a cabo en varios establecimientos de la cadena Multiópticas para denunciar una campaña de publicidad sexista. Una de las más recordadas fue Fashion Victims. En la Gran Vía de Madrid, frente a tiendas que fabrican ropa en Bagladesh, Domínguez sepultó bajo escombros a varias blogueras de moda para recordar la tragedia del Rana Plaza, en la que murieron más de 1.000 personas.

Lucía González

http://verne.elpais.com/verne/2015/07/22/articulo/1437569951_227184.html

Hace poco, en un foro sobre la educación de los hijos, leí una entrada de una madre preocupada porque sus hijos, niños de 4 años y año y medio, no sabían lo suficiente. “¿Qué deben saber los niños de 4 años?”, preguntaba.

matematicas-operaciones-4-gLas respuestas que leí me llamaron mucho la atención. Una madre indicaba una lista de todas las cosas que sabía su hijo. Contar hasta 100, los planetas, escribir su nombre y apellido, y así sucesivamente. Otras presumían de que sus hijos, niños de 4 años, sabían muchas más cosas, incluso los de tres años. Algunas incluían enlaces a páginas con listas de lo que debe saber un niño a cada edad. Solo unas pocas decían que cada niño se desarrolla a su propio ritmo y que no hay que preocuparse.

Pensé que probablemente la respuesta de esas mujeres a una madre angustiada fuera añadirle más preocupación. Somos una cultura tan competitiva que hasta nuestros niños en edad preescolar se han convertido en trofeos de los que presumir. Pero atención!!! La infancia no debe ser una carrera que arroja por resultado niños ganadores y niños perdedores.

nic3b1o-4-ac3b1osAlicia Bayer, una mujer norteamericana que se interesa por los temas de infancia y educación, hace una lista de aquellas cosas importantes que deben saber las niñas y niños de 4 años. Me pareció hermosa y la comparto:

1.Debe saber que lo quieren por completo, incondicionalmente y en todo momento.

2. Debe saber que está a salvo y además cómo mantenerse a salvo en lugares públicos, con otra gente y en distintas situaciones. Debe saber que tiene que fiarse de su instinto cuando conozca a alguien y que nunca tiene que hacer algo que no le parezca apropiado, se lo pida quien se lo pida. Debe conocer sus derechos y que su familia siempre lo va a apoyar.

3. Debe saber reír y utilizar su imaginación. Debe saber que nunca pasa nada por pintar el cielo de color naranja o dibujar gatos con seis patas.

4. Debe saber lo que le gusta y tener la seguridad de que se le va a dejar dedicarse a ello. Si no le apetece nada aprender los números, sus padres tienen que darse cuenta de que ya los aprenderá, casi sin querer, y dejar que en cambio se dedique a las naves espaciales, los dinosaurios, a dibujar o a jugar en el barro.

5. Debe saber que el mundo es mágico y él también. Debe saber que es fantástico, listo, creativo, compasivo y maravilloso. Debe saber que pasar el día al aire libre haciendo collares de flores, pasteles de barro y casitas de cuentos de hadas es tan importante como aprender los números. Mejor dicho, mucho más.

Qué deben saber los niños de 4 años?

—> PERO MÁS IMPORTANTE ES LO QUE DEBEN SABER LOS PADRES <—-

1. Que los niños de 4 años y de todas las edades aprenden a andar, hablar, leer y hacer cálculos a su propio ritmo, y que eso no hacer-amigos-De-4-a-6-anos_referenceinfluye en absoluto en cómo de bien ande, hable, lea o haga cálculos después.

2. Que el factor que más influye en el buen rendimiento académico y las buenas notas en el futuro no son los manuales, ni las guarderías elegantes, ni los juguetes caros, sino que mamá o papá dediquen un rato cada día o cada noche (o ambos) a compartir momentos de juego, lectura, dibujos y risas con sus hijos.

3. Que ser el niño más listo o más estudioso de la clase nunca ha significado ser el más feliz. Estamos tan obsesionados por tratar de dar a nuestros hijos todas las “ventajas” que lo que les estamos dando son unas vidas tan pluriempleadas y llenas de tensión como las nuestras. Una de las mejores cosas que podemos ofrecer a nuestros hijos es una niñez sencilla y despreocupada.

4. Que nuestros niños merecen vivir rodeados de libros, naturaleza, utensilios artísticos y, lo más importante, libertad para explorarlos. La mayoría de nosotros podríamos deshacernos del 90% de los juguetes de nuestros hijos y no los echarían de menos, pero algunos son importantes: juguetes creativos como los LEGO y los de encastre, una buena cantidad de témperas y plastilinas, los instrumentos musicales, los disfraces, y libros y más libros. Necesitan libertad para explorar con estas y otras cosas, amasar pan y ponerlo todo perdido, usar pintura, plastilina y purpurina en la mesa de la cocina mientras hacemos la cena aunque lo salpiquen todo, tener un rincón en el jardín en que puedan arrancar la hierba y hacer un cajón de barro.

5. Que nuestros hijos necesitan tenernos más. Hemos aprendido tan bien eso de que necesitamos cuidar de nosotros mismos que algunos lo usamos como excusa para que otros cuiden de nuestros hijos. Claro que todos necesitamos tiempo para un baño tranquilo, ver a los amigos, un rato para despejar la cabeza y, de vez en cuando, algo de vida aparte de los hijos. Pero vivimos en una época en la que las revistas para padres recomiendan que tratemos de dedicar 10 minutos diarios a cada hijo y prever un sábado al mes dedicado a la familia. ¡Qué horror! Nuestros hijos necesitan la Nintendo, los ordenadores, las actividades extraescolares, las clases de ballet, fútbol e inglés mucho menos de lo que nos necesitan a NOSOTROS. Necesitan a unos padres que se sienten a escuchar su relato de lo que han hecho durante el día, unas madres que se sienten a hacer manualidades con ellos, padres y madres que les lean cuentos y hagan tonterías con ellos. Necesitan que demos paseos con ellos en las noches de primavera sin importarnos que el pequeñajo vaya a 150 metros por hora. Los niños de 4 años tienen derecho a ayudarnos a hacer la cena aunque tardemos el doble y trabajemos el doble. Tienen derecho a saber que para nosotros son una prioridad y que nos encanta verdaderamente estar con ellos.

http://padres.facilisimo.com/blogs/psicologia-infantil/que-deben-saber-los-ninos-de-4-anos_1619076.html?aco=1ri0&fba

(Texto de la Lic. Mirian I Martínez)

Trailer de la película “Del revés”.

El miedo, la alegría, la tristeza, el asco y la ira… son sentimientos innatos en las personas. Emociones que afloran y se hacen muy patentes durante la adolescencia. Hacerse mayor supone una auténtica revolución hormonal. También suponen una revolución para todos estos sentimientos que vienen y van a toda velocidad. Pero, ¿por qué se generan? ¿Qué nos hace estar tristes, enfadados, felices? Tal vez alguien dirija nuestras emociones. Pero… ¿quién?

maxresdefaultEn Inside Out (Del Revés ), esas emociones cobran vida dentro del cerebro de una niña que está madurando y que se enfrenta de golpe a una serie de cambios. La pequeña pasará por distintos estados de ánimo en su día a día.

Javier de Felipe y María Jesús Sancho (neurólogo y pscióloga) ven en la película de Pixar una metáfora única sobre los mecanismos con los que funcionan nuestros cerebros. Todos los que tenemos más de 30 años nos acordamos de ‘La vida es así’, ¿verdad? Aquellos dibujos animados franceses de los años 80 en los que los glóbulos blancos eran policías montados en naves futuristas y los glóbulos rojos, porteadores cargados con pompas de oxígeno… Bien, pues había un capítulo dedicado al cerebro, cómo no, y allí aparecía una especie de puente de mando en el que gobernaban uno ancianos barbudos que nunca se llegaba a saber bien qué representaban. 28 años después, ese recuerdo se activa en la cabeza de muchos espectadores de ‘Del revés’, la película de Pixar que se estrenó este fin de sem

El juego es el mismo: dar una representación más o menos antropomórfica de la actividad cerebral. Hay, de nuevo, un puente de mando y unos pilotos que esta vez sí que tienen nombre: las emociones. Ira, alegría, tristeza, miedo, repulsión… ¿Y éstos señores llamados emociones quiénes son? ¿Una proteína, un tipo de célula, una vibración eléctrica dentro del cerebro?

INSIDE OUT – Pictured (L-R): Fear, Joy, and Disgust. ©2015 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

INSIDE OUT – Pictured (L-R): Fear, Joy, and Disgust. ©2015 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

“Es difícil responder a esa pregunta. Le diría que una emoción es una manera de percibir el entorno. Una emoción es una interpretación del mundo externo“. Parece la respuesta de un psicólogo, pero el que habla es un neurólogo, Javier de Felipe, investigador del CSIC y autor del reciente ensayo ‘El jardín de la neurología’ De Felipe vio este fin de semana ‘Del revés’ y se ha prestado a explicar lo que encontró en la película, igual que la psicóloga sevillana María Jesús Sancho. “Una emoción es algo que se mueve dentro de una persona y que la impulsa a comportarse de una manera o de otra”, explica Sancho.

De modo que las emociones no son sujetos físicos que puedan ser aislados como el litio, los nervios o las neuronas que andan por aquí adentro. De modo que vaya audacia la del guionista que intuyó que los viejecitos del puente de mando debían representar esa cosa abstracta y casi imposible de definir llamada emoción.

Vamos a intentarlo otra vez: ¿por qué algunos de nosotros tendemos a coléricos, otros a melancólicos y otros a alegres? “Cuando nacemos”, explica Javier de Felipe, nuestros cerebros están casi desconectados. Hay sistemas automáticos que vienen dados, los que permiten que el bebé se alimente y respire, pero, en general, el cerebro está formado por árboles pequeños y con pocas ramas que irán creciendo hasta que, con los años, se enreden con otros árboles. Se dice que el pensamiento abstracto aparece a los siete años de repente. Bueno, pues no es de repente, es después de años de crecer. Y ese cableado de árboles viene marcado por las experiencias y entorno familiar. La experiencia crea circuitos y conexiones cerebrales por los que, después, durante toda la vida, se moverá la información. Me refiero a cosas como la de un niño al que pegasen cada vez que beba leche. De mayor, tendrá una tendencia a asustarse si le ponen leche. Los psicoanalistas también trabajan en esto, en deshacer el camino y descubrir por qué se torció una ruta, aunque no lo sepan decir así en términos neurológicos”.

75595799bbd94be20628085f8796da557723c12cY continúa. “Hay un estudio que siempre cito, de un neurólogo sueco que estudio el funcionamiento cerebral de las señoras portuguesas que limpiaban en su hospital. Algunas sabían escribir y leer y otras no. Pues ese estudio demostró que la capacidad de escribir cambiaba las rutas por las que circula la información en el cerebro”.

María Jesús Sancho también cree que la personalidad, la tendencia a primar unas emociones más que otras, tiene que ver “con la crianza y con las vivencias, con las nuestras y con las de nuestros padres y quizá a más largo plazo aún”. ¿Qué más ha visto en ‘Del revés’? “Me quedo con la manera de representar a las emociones, sin sensiblerías. Las emociones no aparecen como buenas o malas en sí. El miedo, que en principio es negativo, tiene una misión que es proteger a la niña. La tristeza sirve para resolver un conflicto. Y lo mismo para la alegría, que es la emoción socialmente bien vista, pero que no es siempre el estado de ánimo perfecto”.

¿Cómo contarlo sin destripar demasiado la película? La niña de ‘Del revés’ tiene un disgusto que le viene de fuera, de una mudanza un poco caótica. Estresados, los pilotos de su cerebro reciben más presión de la que pueden soportar y se hacen un lío y todo se queda ‘del revés’. ¿Una depresión? “Es más una situación de ansiedad y estrés propia del paso de la niñez a la adolescencia, que, en este caso, coincide con la mudanza”, explica Sancho. O sea, que importa más el ‘pavo’ que el trauma. “Lo que le ocurre a esta niña es que tiene que romper la zona de confort de su infancia. Eso lo representa muy bien el personaje del amigo invisible que acompaña a Alegría por los recuerdos pero tiene que…”. Hasta aquí podemos leer, tarjetita para el público.

Hay otra escena en ‘Del revés’ que viaja hasta el subconsciente de la niña. Y subconsciente es una palabra de psicoanalistas, ¿verdad?, más que de neurólogos. De modo que ¿qué pinta un concepto freudiano en una película que habla de neuronas, nervios y proteínas? “Neurólogos, psicólogos, psiquiátras… Todos estamos en lo mismo. Hasta los filósofos. Yo veo a los neurólogos casi como a filósofos queriendo responder a preguntas como por qué inventamos, por qué nos deprimimos, por qué olvidamos, por qué nos enamoramos…”, explica Javier de Felipe. “Todo está en el cerebro. Si me preguntan cuál es el gran malentendido sobre el cerebro que anda por ahí circulando, le diré que es el misticismo con el que se piensa en el cerebro”. Por eso, De Felipe cree que ‘Del revés’ habla, simplemente, de maneras de interpretar la realidad que entran en conflicto”.

A los dos les ha gustado mucho ‘Del revés’. De Felipe de la pondría a los estudiantes universitarios y Sancho dice que se acordó de ‘Alicia en el País de las Maravillas’ cuando estaba en el mundo de los sueños. Los dos dudan de que un crío de cinco o seis años pueda entender la película. Pero bueno, qué más da, tampoco hay quien entienda ‘Alicia’ y miren qué obsesión.

http://www.elmundo.es/cultura/2015/07/20/55ac2269ca474154228b458a.html

Educar a los hijos no es cuestión de magia. Si la vida fuera mágica, cambiaríamos muchas cosas.Educar a los hijos, educarles bien: desde el respeto, el amor, la comprensión y la responsabilidad, conlleva un esfuerzo. Un esfuerzo no mágico pero que puede hacer que vuestra relación sea magia.

La pieza principal en el puzzle de la felicidad está en nuestra infancia. Y es precisamente esa esencia que nos dejan impregnada nuestros padres en cada uno de los poros de nuestra piel.

Todo lo que emocionalmente aportes a tus hijos, les acompañará toda la vida

Por todo esto, quiero ofrecerte 7 ingredientes mágicos que te ayudarán a influir positivamente en la vida de tus hijos, que cambiarán, si los llevas a cabo, vuestra vida a mejor:

  1. Sé un buen modelo: todo lo que transmites con tu actitud a tus hijos, hora tras hora, día en-busca-felicidadtras día, año tras año…impacta directamente en su ser, de tal manera, que marca sus actos, sus emociones, sus gustos, sus relaciones…El cómo haces las cosas junto a tus hijos, deja huella en su destino. No hay nada más valioso que tus actitudes y actos ante las situaciones de la vida para crear un buen modelo a seguir por tus hijos. Tu manera de comportarte influye en la suya. Puede que ahora digas: ” pues yo no soy igual que mis padres”. Seguramente sea cierto, pero no me negarás que gran parte de tu personalidad y tus maneras de hacer, se rigen por cómo ellos hacían/hacen las cosas o por tus dudas interiores tales como: ” ¿ qué le parecería esto a mi padre?, ¿ mi madre lo haría de este modo?. Reflexiona sobre aquellas personas que han influido en cómo eres ahora y las decisiones que has tomado en la vida. ¿ Están tus padres en la lista?.
  2. Revisa tus promesas: eso de: ” me prometo a mi mismo que mi hijo irá al mejor colegio”, “prometo al cielo que conseguiré que mis hijos tengan una carrera universitaria”, ” te prometo hijo mío que serás alguien de bien”. Promesas de este tipo, se basan en tus aspiraciones, no madre-hijo-hablar-sexo-getty_CLAIMA20150320_1485_27en las de tus hijos. Todos esos sueños que tienes para tus hijos deben experimentar varios cambios. Empezando por el darte cuenta que debes substituir tus deseos, por los de tus hijos. Es decir, no exijas a tus hijos que cumplan lo que tú quieres, ayúdales a que cumplan lo que ellos quieren en realidad. Esto marcará la diferencia entre una vida basada en los deseos de sus padres, y una vida basada en sus propias necesidades y sueños. Los hijos no tienen la culpa de nuestros fracasos, de nuestros sueños incumplidos, de nuestros errores…Tienen que vivir los suyos propios, personales y únicos. Sin ninguna carga. Tu promesa ahora debería ser: ” prometo dejarte ser, quien tú quieras ser“.
  3. Todo lo suyo es importante: si como madres/padres no damos importancia a todo lo que concierne a nuestros hijos, estamos impactando negativamente en su autoestima, autoconfianza y personalidad. No prestar atención a todas sus situaciones, es una falta de respeto directa hacia su persona. Lo que tus hijos quieren, necesitan, sienten, piensan, desean, anhelan, temen, etc. Es y debe ser muy importante para ti. Y tienes que acompañar, además, las emociones que aportan estos intereses y estar ahí siempre, aunque no sean los mismos intereses que tienes tú.
  4. No compares a tus hijos ni con ellos mismos: una de las maravillas que tenemos los seres humanos, es que somos, precisamente: únicos. Jamás puede haber una persona igual que tú, bajo ninguna condición ni circunstancia. Aunque creas que tus hijos son parecidos epucherontre sí, no son la misma persona, por eso, tienen necesidades e intereses diferentes. Las comparaciones hay que desecharlas de las relaciones humanas. Están tan integradas en la sociedad que se suele comparar: hijos con hijos, suegras con suegras, parejas con parejas, amigos con amigos, etc. Cuando comparamos, hacemos sentir a la otra persona: desconfianza, tristeza, incomprensión, amargura, etc. Y es que comparar fomenta la rabia y la rivalidad ( incluso por el que recibe la mejor parte). Y eso no es lo que quieres para tus hijos, ¿ me equivoco?. Te propongo realizar un pequeño reto de 7 días, en los que permanezcas sin comparar a nadie. Y después, valores los cambios positivos que vas obteniendo, no sólo para los demás, sino para ti mism@.  No compares a tus hijos, ni con ellos mismos. Cosas como: ” cuando eras pequeño te lo comías todo, ahora nada de nada, me gustabas más antes”. Así, alimentas la rivalidad con su propio yo…y le pones la guinda al pastel :(
  5. Potencia unas costumbres positivas: los hábitos y las costumbres se instalan en nuestra personalidad. No te estoy diciendo con esto que tengas que obsesionarte con las rutinas y normas que tenéis en vuestra familia. Todo lo contrario. Yo hablo de algo mucho más profundo, de tus costumbres reales y personales. Esa costumbre de besar a tu pareja antes de irte al trabajo, la de ducharte siempre después de un día caluroso, tomar el café en la misma taza, pasear cuando el sol baja, a la hora justa, por el paseo marítimo, etc. Tienes que trabajar por predicar con el ejemplo con costumbres positivas, sanas, amables, amorosas y responsables. No es lo mismo tener la mala costumbre de gritar a tus hijos cuando no hacen los deberes, que la buena costumbre de motivar a tus hijos cada día para conseguir que sean lo que quieran ser. Ten la buena costumbre de ser feliz, y ellos lo serán.
  6. fotonoticia_20140626125223_800Transforma tu mente: el pensamiento positivo, la confianza, las ganas de aprender, de progresar, de vivir la vida y saborearla, de superar obstáculos, etc. Es el tipo de pensamiento que debes integrar en tus hijos. Si tus pensamientos están llenos de temores, inseguridades, miedos, rivalidades, etc. Con eso se quedarán. Realiza un trabajo personal y diario para ver siempre el vaso medio lleno.
  7. Motívate y avanza: Muchos padres/madres se sienten mal cuando realizan las cosas de manera incorrecta con sus hijos, pero luego no son capaces de tener la motivación necesaria para cargarse de energía y mejorar. Y es que la motivación está relacionada con el pensamiento del que te hablaba en el punto anterior. Y es que sólo tú puedes decidir cambiar tu vida y la de tus hijos. Sólo tú, nadie más. No esperes a que sea tarde y MOTÍVATE.

http://www.edurespeta.com/7-ingredientes-magicos-para-influir-positivamente-en-la-vida-de-tus-hijos/

Lo más probable es que hayas crecido creyendo que eran verdades absolutas. Lo decían ellas e iba a misa. Puede que, en algún caso, y sólo si eres muy sincero hasta contigo mismo, reconozcas que a día de hoy todavía te crees alguna. Hablamos de esas mentiras que las madres nos dicen cuando somos pequeños, quizá heredadas a su vez de sus madres, y que no tienen en la mayoría de los casos ninguna base científica. Aquí tienes una lista de diez que raro es que no te haya dicho alguna vez tu santa madre:

1. “Debes esperar dos horas después de comer antes de bañarte para que no te dé un corte de digestión”

cortedigestionLo que ella quería, en realidad, era que le dejaras dormir la siesta sin tener que estar pendiente de ti en la piscina o en la playa. El llamado ‘corte de digestión’ se trata en realidad de una hidrocución: un choque de temperaturas entre el cuerpo (caliente) y el agua (fría). Este choque ralentiza de forma refleja la frecuencia cardiaca y puede haber pérdida de conocimiento e incluso paro cardíaco y, por lo tanto, ahogamiento. Esto no tiene nada que ver con la digestión, pero tras comidas muy copiosas es más frecuente que ocurra. Es raro que un niño haga comidas copiosas en verano, por tanto no hay que prohibir el baño en las 2 o 3 horas después de comer, sobre todo si el agua no está fría.

2. “En el agüita del yogur está todo lo bueno”

Curiosamente ese liquidito no lo encontrarás en un yogur que no sea de fabricación industrial. Con eso queda todo dicho. La “agüilla” que tu madre consideraba en tan alto valor se produce por la diferencia de temperatura en el proceso de producción. Es verdad que se aglutinan ahí parte de las proteínas pero es muy poco líquido como para hablar de “todo lo bueno”.

3. “El zumo de naranja pierde todas las vitaminas si no lo tomas recién exprimido”

zumonaranjaPara que te hagas una idea, el zumo perdería sus vitaminas únicamente si lo sometes a temperaturas extremas. Vamos, que si lo pones en el patio con la ola de calor que estamos padeciendo estos días… Ni con ésas: si lo congelas o lo metes en el microondas a 120 grados lograrás “desvitaminizar” el zumo, pero en la mesa de tu cocina no va a pasar nada porque repose hasta 24 horas.

4. “Si te tragas el chicle se te pega en el estómago y tendrán que operarte para sacarlo”

El chicle es goma de mascar, no un alien. Como cualquier otro alimento, acabará en el váter más pronto que tarde sin necesidad de cirugía alguna. A ver, si tomas por costumbre tragarte los chicles tendrás digestiones más pesadas, pero no más que si desayunas unos huevos fritos con bacon, por ejemplo.

5. “Si ves la televisión tan de cerca te vas a quedar ciego”

nino-y-television-660x350Como mucho, y tras un buen rato, te dará dolor de cabeza, además de no apreciar la calidad de imagen que ofrecen hoy en día los televisores de pantalla plana y de última tecnología. Pero es que tampoco aquellos televisores “culones”, aún no tan antiguos aunque parece que son del Pleistoceno, tenían tal poder cegador.

6. “Si te masturbas te salen granos / te quedarás enano / te quedarás ciego”

Hoy en día podrían añadir que cada vez que te masturbas se muere un gatito o algo por el estilo. Suele coincidir que el descubrimiento e inicio de la masturbación se produce en la adolescencia y en esta etapa algunas personas, por los cambios hormonales, desarrollan acné. Es curioso como de una coincidencia, se acaba estableciendo una causalidad: lo uno produce lo otro. La masturbación produce ceguera, sordera, ralentiza el crecimiento… Pues ya sabemos por qué Tyrion Lannister es así. Bromas aparte, todos estos mitos son los últimos rescoldos que han llegado al siglo XXI de las obras de Tissot, un médico suizo que en su histórico libro titulado “El Onanismo” glosaba los males asociados a la práctica de eyacular fuera de la vagina. Masturbarse, con moderación, como toda en la vida, es saludable y satisfactorio.

7.”No te crujas los huesos de los dedos de las manos o de mayor tendrás artritis”

31dedos300esTampoco es cierto esto. Cuando nos crujimos los dedos estamos forzando una articulación, la cual tiene una cápsula que la protege y en su interior hay un lubricante natural llamado líquido sinovial, que es el que permite el movimiento y contiene aire. Cuando te crujes los dedos, la articulación se separa, ampliando el espacio dentro de la cápsula articular, lo que provoca burbujas deseosas de ocupar más espacio. Al forzarlo, las burbujas escapan emitiendo el sonido característico. Lo mismo de antes, si lo haces a todas horas, pues no será bueno, pero de ahí a que te produzca artritis…

8. “Si te afeitas, te crecerá el pelo más fuerte”

Claro, mujer, por eso hay tanto calvo en el mundo. Cuando uno se afeita lo que hace es cortar el pelo a ras de piel. Al quedar la punta roma puede dar sensación de dureza. Pero, tranquilo, que al volver a crecer el pelo vuelve a ser como antes. De modo que si eres un oso, puedes depilarte el cuerpo entero sin temor a quedarte hecho un cactus toda la vida. En días o semanas, oso de nuevo.

9. “Come zanahorias que es bueno para la vista”

¿Y si te pasas el día comiendo zanahorias viendo la tele a un palmo de distancia y masturbándote, qué? ¿Neutralizas los efectos anteriores de cegación y te quedas igual? Ahora hablando en serio, esto es otro mito. Este alimento, sano sin duda, tiene betacarotenos, que el cuerpo transforma en vitamina A, pero en la misma medida que el brócoli, las espinacas, los cereales y la calabaza.

10. “No te pongas bizco, que te puede dar un aire y quedarte así”

3582110_640pxConvendría que alguna madre detallara qué era exactamente ese presunto aire capaz de dejarte en un instante con la mirada de Fernando Trueba. Pero no, mirarte la nariz unos segundos no es una práctica de riesgo, salvo que intentes batir un Guinness. Y si te pasa, pues ya sabes, unas zanahorias y listo.

http://www.laprovincia.es/sociedad/2015/07/13/diez-cosas-contaba-madre-mentira/725063.html

No filosofa cuando dice que sólo se puede aprender aquello que se ama, lo dice a partir del estudio del cerebro. No importa mucho si tenemos ordenadores o no en las aulas, ganaríamos más con grandes ventanales, más ejercicio físico y, por encima de todo, con buenos maestros que sepan cómo aprende el cerebro humano y tengan ese entusiasmo contagioso acerca de lo que explican. Y también con una sociedad que valore el conocimiento por encima del dinero, que los niños quieran ser Cajal y no Messi; y con políticos honestos: la mejor forma de estimular es dando ejemplo.

Doctor en Neurociencias, experto en Neuroeducación , Francisco Mora explica cómo dotar a los niños de valores sólidos.

Parece difícil despertar el entusiasmo en las aulas.
No me cansaré de insistir: sólo se puede aprender aquello que se ama.

La llave es la emoción.
Sí, la capacidad de interactuar con el mundo a partir de la curiosidad. El problema es que no tenemos maestros preparados. El maestro es el alma de lo que puede ser un pueblo y hay que infundirle lo que es una realidad hoy: que es un mago con varita mágica para transformar el cerebro de los niños.

Demasiada responsabilidad.
Un maestro transforma la física, la química, la anatomía, la fisiología del niño. Transforma su cerebro para bien y para mal. Y si no lo sabe, si no es responsable y no está formado para ello, no puede emocionarlo.

La emoción se transmite.
Así es, y nada que no pase por la emoción nos sirve en nuestro aprendizaje. Hay que abrir a los niños la puerta de la curiosidad. Hay que empezar la clase despertándolos. Deben mirarte con los ojos muy abiertos. Aunque tengas que llevarte una jirafa a la clase, pero se trata de que digan: “¡Ohhh!”…

Un maestro así, lo recuerdas.
La curiosidad es la única llave que abre la atención, que es la puerta del conocimiento. No puedes decirle a un niño: “¡Presta atención! ¡Caramba!”.
¿Es lo que nos enseña la neurociencia?
Efectivamente, y tantas cosas que hay que tener en cuenta, como los ritmos circadianos (los momentos álgidos de la atención del niño para optimizar la educación), hasta cómo influye la arquitectura del colegio.

Cuénteme.
Hoy sabemos que un aula con grandes ventanales, bien ventilada, con una adecuada temperatura y con luz natural produce mejores rendimientos.

Igual es mucho pedir.
Esos cerebros infantiles están creando más de 100.000 millones de contactos sinápticos por minuto. En buenas condiciones serán más listos y más sanos.

¿Y más felices?
El cerebro no está diseñado para que seamos felices, sino para sobrevivir, pero lo que sí es responsabilidad nuestra es haber instrumentalizado y creado una vida de estrés.

¿Demasiadas horas de colegio, deberes y extraescolares?
Estamos ahogándolos. Los niños hasta los ocho años deberían estar jugando, porque el juego es el disfraz del aprendizaje.

Y lo es también a los 20 y a los 50.
Sin duda alguna, de adultos lo que hacemos cuando podemos es huir de nuestra conciencia, que nos atenaza y esclaviza, y lo hacemos jugando o viendo jugar. Pero cuando tienes que cimentar lo que será el mundo adulto, hay que potenciarlo.

Juego y aire libre.
El ejercicio físico es el responsable de la creación de nuevas neuronas, y es fundamental practicarlo de niño para ser un adulto sano. Nos hemos construido a lomos de nuestra espalda y nuestros músculos, pero ahora nos hemos hecho sedentarios, que es lo antagónico a lo que hay escrito en nuestro programa genómico y lo que crea las enfermedades en nuestro organismo.

¿Cómo ayudarles a aprender?
Enseñar significa emocionar, evocar su atención desde dentro, y es posible instrumentar cómo empezar una clase: hay que ser provocador, hay que inyectar curiosidad en relación con la edad, la hora del día, el estado del organismo.

No es baladí.
A Magisterio no puede ni debe entrar todo el mundo, hay que afinar quién tiene capacidad para enseñar. Todo empieza por el maestro.

En la adolescencia andan distraídos.
El cerebro de un púber no sólo no ha madurado en las áreas que tienen que ver con la creación de valores y normas, sino que se le están muriendo células a montones porque se está reajustando a lo que es la adultez. Hay cosas que un maestro debe saber, porque si las conoce, podrá ser flexible y sabrá cómo sacar partido a esos cerebros.

Ilumínenos, doctor.
La adolescencia es la edad del altruismo si lo sabes encauzar, del heroísmo: todos los héroes han sido adolescentes. Captar eso y encauzarlo es alimentar esos cerebros.

Un ejemplo, por favor…
“Vamos a perder la vida porque los niños de África tengan agua”… Hay quien es capaz de hacerles vivir eso, a un adulto ya no. La adolescencia es una edad muy moldeable.

Ordenemos las etapas del desarrollo cerebral.
Mientras se es niño hay que jugar, conocer el mundo de primera mano, ver la hoja en el árbol, trabajar lo sensorial, lo que te entra por los órganos de los sentidos. Si los metes en una guardería entre cuatro paredes, los estás ahogando.
Pues cada vez se les ahoga antes.
A partir de los nueve años empieza el pensamiento abstracto, jugar con ideas entendiendo que somos seres fundamentalmente emocionales: no hay nada de lo que yo piense, razone o decida que no tenga una base emocional. No hay razón sin emoción.

La Contra-La Vanguardia 11-10-2013: Enseñar significa emocionar.

Aquí hay 23 formas creativas de pasar tus vacaciones junto a tus hijos, diseñando y construyendo algo útil a partir de botellas plásticas de bebida y otros plásticos PET:

Jardín vertical

plastic-bottles-recycling-ideas-11
plastic-bottles-recycling-ideas-9

Candelabro

plastic-bottles-recycling-ideas-4
plastic-bottle-recycling-ideas-66

Escoba

plastic-bottles-recycling-ideas-28

Mosaico de tapas

plastic-bottles-recycling-ideas-16
plastic-bottles-recycling-ideas-13
plastic-bottles-recycling-ideas-14

Lámpara de cucharas

plastic-bottles-recycling-ideas-34
plastic-bottles-recycling-ideas-42

Estante para joyas

plastic-bottles-recycling-ideas-18
plastic-bottles-recycling-ideas-19
plastic-bottles-recycling-ideas-20
plastic-bottles-recycling-ideas-21

Pintura estampada de flores de cerezo

plastic-bottles-recycling-ideas-7
plastic-bottles-recycling-ideas-6

Las vacaciones son ese momento que nos sirve para desconectar de nuestras rutinas, para descansar, viajar, conocer nuevos lugares, y disfrutar de nuestro tiempo libre en solitario, en pareja, en familia o en buena compañía.

Y en contra de lo que quieren vendernos, las mejores vacaciones no están en los viajes largos, los grandes parques temáticos o en los destinos más caros.Las mejores vacaciones son aquellas en las que disfrutamos de cada momento y en la que somos conscientes de lo que hay a nuestro alrededor.

Para esto, el destino ideal de nuestras vacaciones lo elige cada persona, en función sus preferencias y posibilidades como su disponibilidad económica, temporal, etc.

Este destino puede estar cerca de casa, en los pueblos o ciudades cercanas, visitando museos, rutas o rincones que no conocemos… Pueden ser varios días con sus noches incluidas o bien desplazamientos en el mismo día, puede ser con alojamiento en hoteles muy equipados o en un camping, en pleno contacto con la naturaleza…

Lo importante es que sea un lugar al que queramos ir para conocerlo y disfrutar.

Viaje interior

¿Viajar para qué?

Sea como sea, lo importante es que nuestras vacaciones cumplan el objetivo de desconectar, disfrutar, descansar y aprender de cada experiencia, lugar y persona que encontremos.

Es preferible viajar a un solo lugar, disfrutarlo al máximo, conocerlo en todos sus rincones, en todos sus momentos y en sus gentes, más que viajar a muchos lugares con poco tiempo en cada uno de ellos.

Viajar es un momento perfecto para poner distancia con nuestra rutina, con nuestro ritmo y forma de vida, por ello, es importante ser consciente y aprovechar ese viaje geográfico como un viaje interior, un viaje de encuentro con uno mismo.

Con frecuencia, observar y ser consciente de todo lo que se cruza en nuestras vacaciones, es la mejor forma de aprender que en nuestra vida, hay cosas que pueden cambiar o mejorar.

Salir de nuestros límites interiores supone darnos cuenta de que existen otras formas de vivir, tomar buena nota, y a la vuelta de nuestras vacaciones, volver con nuevas ideas y propósitos para mejorar nuestra vida diaria.

Rumbo

Consejos vacacionales:

Viaja con calma, despacio, cambia tu ritmo de moverte en relación al que habitualmente estás acostumbrado.

-Dedica tiempo a sentir, oler, escuchar, tocar el lugar donde te encuentras, sentirás que el lugar y su gente te transmiten muchas cosas. Explora.

-Haz una fotografía mental, graba ése momento en tu memoria con todos sus componentes sensoriales.

Siéntate y respira, observa cómo viven o vivieron las personas de ese lugar.

Imagina el ritmo de vida allí, cómo será en ese lugar la vida. Experimenta la sensación agradable o desagradable que te transmite tu imaginación.

Dedica tiempo a conversar con las personas que te encuentres, sé curioso y pregúntales cómo resuelven, cómo hacen… Seguro que descubrirás otros puntos de vista y alternativas.

Piérdete por rincones de ese lugar, donde no lleguen las rutas turísticas, donde observes en solitario sus detalles.

Muéstrate curioso por la historia, la fauna, la flora del lugar, sumérgete en el ambiente de ése lugar.

Escribe, graba, fotografía sensaciones, momentos, detalles del lugar. Plasmar tus sensaciones, te permite conocerlas aun más y en consecuencia, a ti mismo.

Escribir

No tengas prisa, disfruta de cada paseo, de cada momento, de cada parada, de todo lo que te ofrece ese lugar elegido para tus vacaciones.

Y a la vuelta de tus vacaciones, reflexiona de lo que has aprendido, y procura llevarlo contigo cada día de vuelta a tu rutina.

Quizás te sorprendas porque algo dentro de ti habrá cambiado, has aprendido o has mejorado algún aspecto de tu vida. Es seguro, que la actitud con la que enfocarás tu vida será diferente a la que tenías antes de marchar de vacaciones.

http://lamenteesmaravillosa.com/viajar-y-aprender-un-viaje-interior/